Capítulo 2: Desire

She's the candle, burning in my room

-Los días pasaron la monotonía perseguía al saiyajín, sus entrenamientos le mantenían ocupado sin embargo sus pensamientos continuaban martillando su mente ¿Por qué? ¿Por qué cada vez que la veía, era acorralado por extrañas sensaciones? Estaba abrumado, desesperado.

-Atardecía, Vegeta terminaba su sesión de entrenamiento en la Máquina de Gravedad, el incremento de poder era inimaginable, lograba sentirlo y no podía esperar aplicar todo ese poder contra Goku.

-Vegeta caminaba hacia la sala de la Corporación Cápsula, quería descansar un poco, el entrenamiento había sido agotador, tal y como le gustaba a Vegeta sin embargo no era suficiente para él, Vegeta tomó asiento en uno de los enormes sofás que adornaban dicha sala, llevaba puesto solamente su short de entrenamiento sin camisa puesta, mostrando así su bien formado torso.

-Tomaré una ducha y veré que dejó la humana de cenar –Murmuró el Saiyajín al entrecerrar sus ojos lentamente, respirando el olor a lavanda que se encontraba en aquella sala, se mantuvo así por unos minutos hasta que escuchó un taconeo bajar por las escaleras principales, aquel sonido le hizo arquear su ceja de momento, procediendo a abrir sus ojos de momento.

-Bulma bajaba lentamente aquellos escalones, dejando sonar ese sensual caminar en cada pisada, su cabello estaba perfectamente arreglado, su maquillaje natural que hacían notar sus lindos ojos azules, unos labios pintados de color rojo cereza que los hacían bastante atractivos y un vestido de gala color rojo que hacía lucir su hermosa figura

-Se acercó a la sala para tomar las llaves de su auto, notando la presencia de Vegeta quien se mostraba atónito por la belleza de Bulma, los últimos días, Vegeta se había comportado distante con la chica, haciendo de sus pequeñas conversaciones más agrías, Vegeta quería evitar a Bulma a toda costa sin embargo le era imposible, en él, estaba la enorme necesidad de verla, aunque fuesen solo segundos, debía contemplarla, por otro lado Bulma, le importaba un carajo hablar o no con él, estaba bastante ocupada en sus fiestas y trabajo aunque en ocasiones, le era imposible no pensar en aquel saiyajín

-Oh, aquí estás –Dijo Bulma, esbozando una linda sonrisa al ver que Vegeta se había incorporado rápidamente, sin evitar echar un vistazo a su torso desnudo el cual era bastante atrayente

-Me voy a conferencia que tengo que dar, la nevera está llena de comida para que no sufras por esta noche –Respondió la terrícola con una risa nerviosa, estando ahora justo en frente del saiyajín

-Eso significa que no llegarás esta noche, cierto? –Preguntó el Saiyajín con seriedad, tomando a Bulma por sorpresa ante esa pregunta ya que su tono de voz sonaba a preocupación y algo de decepción

-No, Veg, mañana debo trabajar en muchos pendientes que tengo –Respondió la chica con dulzura, fijó su mirada en la del saiyajín, observando aquellos ojos negros sin expresión, jamás los había tenido tan cerca, los encontraba fascinantes, perdiéndose, hundiéndose en ellos

-¡Agh! Sabes que odio que me llames así –Respondió el Saiyajín en un tono un bajo de voz, un tanto seductivo quien también tenía su mirada fija en los azules ojos de la humana , inconscientemente, bajó su mirada a los labios de Bulma

-Por eso lo digo, Veg, para molestarte –Respondió Bulma juguetona, soltando una pequeña risa nerviosa al ver que Vegeta arqueaba su ceja en forma molesta, la chica mordió su labio inferior delicadamente, continuaba observando al saiyajín, el juego de miradas se intensificaba, los ojos azules de Bulma chocaban con los azabache de Vegeta, eso ponía a la chica de nervios

-Bulma, por nervios de hacer algo más que solo tomarle la mejilla como en la última ocasión, decidió girar lentamente para acercarse a la puerta de salida sin embargo los reflejos de Vegeta fueron más veloces y colocó su mano sobre la suave mejilla de Bulma quien inmediatamente se sonrojó ante el tacto, logrando sentir como una sensación de electricidad invadía su cuerpo de pies a cabeza, intensificándose en su espalda

-Te ves bien–Dijo el saiyajín con seriedad, acariciando la suave mejilla de Bulma con su pulgar, le observó fijamente, notando que su rostro estaba rojizo totalmente, Vegeta sonrió ante ese gesto y lentamente comenzó a alejarse de la sala para tomar las escaleras y subir a su habitación

-Bulma le vio marcharse sin decir nada más, llevando su mano a su mejilla, aún podía sentir la calidez de la mano del saiyajín, estaba bastante sorprendida por la reacción de Vegeta, sin embargo, sentía también una sensación de alegría y nerviosismo. Bulma se alejó rápidamente y tomó su auto para ir a su reunión sin dejar aquella sensación a un lado.

-Anocheció, la reunión de Bulma había sido todo un éxito, ahora se encontraba bebiendo una copa, charlando con su amigo Howe, quien se había aparecido casi al final de la plática de Bulma

-¿Haces estas reuniones seguido? –Preguntaba Howe animado mientras bebía un poco de Whiskey

-Solo cuando tengo que presentar nuevos sistemas o inventos, como en esta ocasión –Respondió Bulma con seguridad, señalando a una muestra a escala de una nave esférica con el logotipo de la Corporación Capsula, la cual había sido su más reciente invento

-Avísame cuando la vayan a probar, necesito estar ahí –Dijo Howe sonriente, sin despegar su mirada del rostro Bulma

-Claro que te avisaré, será un placer tenerte presente –Respondió Bulma con seriedad quien lentamente arqueó su ceja al notar que Howe no le quitaba la mirada de encima, este último se sonrojó un poco y desvió su mirada lentamente

-Sabes, a veces siento que debí ser un científico pero pienso que soy bastante idiota para inventar algo –Comentó Howe, observando la nave a escala que se encontraba en un rincón del auditorio

-Eres el médico encargado de unos de los mayores hospitales de la Ciudad del Oeste, no eres tan idiota –Respondió Bulma con una ligera risa burlona, haciendo que su amigo le mirase de inmediato ante el comentario

-Tan idiota dices? Que halagador –Contestó Howe aparentando estar molesto sin embargo, ambos comenzaron a reír mientras Howe servía un poco más de whiskey en ambas copas

-El tiempo pasaba, Bulma y Howe continuaban charlando de cualquier tema, el médico encontraba la presencia de Bulma bastante agradable, le encantaba estar con ella, llevaba poco de conocerla pero ese poco tiempo fue suficiente para envolverlo, le atraía bastante, su manera de ser; altanera y rebelde. Su inteligencia y belleza lo hipnotizaba pero tenía miedo de sincerarse ante ella, no quería ser rechazado, por otro lado, Bulma, aunque lograba percibir las miradas extrañas del médico, solo le veía como un gran amigo

-¿Ya te vas a casa? –Preguntó Howe una vez que observó su reloj, notando que poco a poco la gente se iba de aquel lugar

-Sí, debo levantarme temprano para terminar unos pendientes
–Respondió Bulma, colocando una bufanda blanca alrededor de su cuello, la cual combinaba perfecto con su atuendo

-Perfecto, yo tomaré un taxi hacia mi departamento –Comentó Howe alegre, mostrando una linda sonrisa a Bulma

-Tienes un lindo auto, no sé porque no te gusta traerlo –Comentó Bulma entre ligeras risas, ambos comenzaron a caminar hacia la salida ya que no tardarían en cerrar el recinto, ambos se encontraban en la llamativa puerta de salida, el frio viento no tardó en aparecer y ambos comenzaron a encender sus cigarrillos sin pensarlo dos veces

-Hay ocasiones en que el tráfico de esta ciudad es bestial, no logro acostumbrarme –Respondió el médico, dando un soplo a su cigarrillo

-Te acompaño a casa, de ahí tomo un taxi –Comentó Howe quien lentamente comenzó a colocar su saco sobre los hombros de Bulma, ella le sonrió gentilmente ante el gesto

-Te queda más cerca tu departamento desde aquí, te vas a desviar
-Comentó Bulma con seriedad, cubriendo sus hombros con las mangas del saco del médico

-No importa, vamos –Comentó el médico, tomando a Bulma del antebrazo, la llevó hacia el auto de la chica el cual se encontraba bastante cerca, Bulma activó el auto y ambos entraron rápidamente ya que el viento se intensificaba más y más

-Pasaron varios minutos, Bulma había llegado por fin a la Corporación Capsula, Howe y Bulma salieron del auto de inmediato, el medico no pudo evitar asombrarse ante el tamaño de la casa de la joven científica, una enorme mansión que también tenía bastante zonas verdes y alumbradas, se veía radiante

-Te estaré marcando estos días, espero aceptes una cena conmigo
Comentó Howe, mirando a Bulma directamente a sus lindos ojos azules

-Claro que sí, me marcas y con gusto, acepto –Respondió la chica con seriedad, mostrando una pequeña sonrisa, Howe se acercó a Bulma y le dio un cálido abrazo el cual fue correspondido, manteniéndose así por varios segundos, Howe inconscientemente apretaba más a Bulma, quien comenzaba a sentirse extrañada ante el gesto

-Bulma fue la primera en romper aquel abrazo, no era su mayor intención sin embargo, ya era bastante tarde y quería descansar un poco, Howe tomó su celular, hizo una rápida llamada y fue cuestión de minutos para que su taxi arribara

-Bulma esperó a que el Taxi se alejase más para así caminar hacia la entrada de su lujosa casa sin percatarse que el Saiyajín se encontraba en uno de los balcones de la casa, habiendo observado aquella escena que le hizo sentir incómodo y bastante, bastante molesto…

Hola! Espero estén muy bien! Primero, quiero agradecer todos sus buenos comentarios Me animan mucho a seguir esta historia, poco a poco se dará más momentos VegetaxBulma!
Muchas gracias en verdad por seguir esta historia loca
En estos días subiré el siguiente capitulo un poco mas "intenso" haha Saludos!