Las palabras del Senescal de la Talamasca aun sonaban en el pensamiento de Alucard al día siguiente. Vistiendo solo la camisa sin abotonar y pantalones, estaba de pie frente al gran ventanal del corredor mirando el exterior pensativo, todavia brillaba el sol, aunque usaba sus anteojos, el astro rey aun le lastimaba.
-Buenos días Sr. Alucard y lo digo literalmente-saludo lacónico Walter-
-Buenos días-devolvió el vampiro-
-¿tuvo un mal sueño quizás?-pregunto acercándose a el
-no, solo deseaba volver a ver el sol-
-¿la Srita. aun duerme?-
Él lo miro a los ojos y sonrió, nada escapaba a la interrogante mirada de Walter
-¿lo sabes ya ,cierto?-
-desde el primer dia,sabe,yo la vi crecer, soy lo más cercano a un padre, y es muy raro que algo se oculte a los ojos de uno-
-que bien-contesto el vampiro-no te conviertas en un problema¿ quieres?-
-ni usted tampoco, no quisiera verla sufrir por su causa, yo no se lo perdonaría…señor..-
-¿me estas amenazando?-dijo riéndose -
-oh no, señor Alucard, jamás lo haría, solo tómelo como una advertencia-y haciendo una reverencia, continuo su camino.
-Walter-la voz del vampiro lo detuvo-...la amo-
-y ella a usted, desde antes de que se lo permitiera a sí misma, por eso le pido que no la lastime, ella no es la Srita. Seras y tampoco la señora Mina-
-ella está muy por encima de eso, lo sabes bien, los dos queremos lo mejor para ella Walter, tú la has amado como un padre y yo como un hombre-
-lo sé, señor-dijo el mayordomo suavizando un poco el tono-y por eso no he interferido, sé lo que siempre ha sentido por ella, solo deseo que recuerde siempre, que es cientos de años más joven que usted-dicho esto, se retiro.
Eso no era algo que a Alucard le importase, lo único que tenía en su mente era protegerla, que nada malo le pasara, ella había rechazado la inmortalidad ocasiones antes cuando él se la ofreció, y desde que estaban juntos no habían tocado ese tema, no quería iniciar una discusión, no deseaba ver que ella rechazara pasar la eternidad a su lado, ya que de ser así, Integra se convertiría en su compañera, no en una alumna como Victoria, la diferencia radicaba en que Seras era virgen cuando la convirtió, y gracias a él, Integra ya no lo era, nunca había tenido una compañera en cientos de años, tener a la mujer que amaba a su lado seria el más grande tesoro que un vampiro como el pudiese tener, pero..¿ella pensaría lo mismo?.Entregado estaba a sus cavilaciones cuando unas blancas manos lo abrazaban, él sonrió, sabía que su hermosa compañera había despertado ya.
-¿Qué hay de nuestro trato?-pregunto ella acariciandolo -
-quería que descansaras un poco mas-contesto el vampiro besándola y deshaciendo el nudo de la bata de seda, sus manos tomaron el hermoso cuerpo
-te amo-le confesó el-nunca lo dudes-
Había algo en su voz que puso a la joven en alerta
-¿Por qué lo dices de esa manera?-
-¿acaso un hombre no dice eso siempre, cuando está a punto de hacerle el amor a una mujer?-bromeo y tomándola en sus fuertes brazos, volvieron a la habitación.
Al dia siguiente y por ordenes de Integra se abrió una exhaustiva investigación en toda Europa, la misión: encontrar a la Talamasca, en la primer ciudad en la que debían buscar era Francia, Alucard se dirigió hacia alla, aunque sabia bien que no los encontraría ahí.
Esa noche, dirigió sus pasos a un pequeño cementerio, el solia visitar los viejos mausoleos por todo el mundo, no era por obligación, simplemente que le gustaban, mas los franceses, su arquitectura era exquisita,eran hermosos.
-son elegantes hasta en la muerte-pensaban distraído, contemplando la luna, esa había sido siempre su afición,escucho unos pasos acercarse a el y sus sentidos se alertaron,sonriendo, sintió la presencia de Seras.
-maestro,¿esta usted solo?-
-con los muertos-contesto burlon-pero ignoralos, ellos no molestan-
La chica sonrio de la actitud insolente del vampiro
-he encontrado a alguien que nos puede ayudar a averiguar en donde se esconde la Talamasca
-¿de verdad?¿quien?-pregunto Alucard
-ella desea verlo, dice que solo a usted se lo dira-
-¿ella?-
-se llama, Amelie-
El vampiro se dejo conducir por su alumna llegando a una vieja casona, Alucard estaba sorprendido de que Seras hubiese hallado a otros inmortales por su propia cuenta, siempre la había subestimado,era mas inteligente de lo que pensaba, Amelie,era una matriarca del clan vampirico francés que se sabia existían en todo el mundo,ella controlaba que no se esparciera la semilla vampirica dentro de sus dominios y ningún humano conocía de su existencia, tampoco Hellsing, el reino de los vampiros era mas vasto de lo que ellos creían, Alucard era llamado entre los suyos, un renegado. Ya que los vampiros vivian regidos bajo las ordenes de un rey supremo. Los verdaderos inmortales se cuidaban mucho unos a otros, pasaban por seres humanos normales, y el los conocía a todos. A algunos,demasiado bien,como ejemplo,la dama frente a el.
Amelie era hermosa, la personificación perfecta de una francesa, largo cabello ensortijado de color dorado, ojos grises y elegantes formas saludaron a los recién llegados, ella miro a Alucard con lujuria, el atractivo vampiro era una pieza que todas deseaban en su colección.
-hace tanto tiempo ya, milord-dijo extendiendo su mano para que la besara, cosa que el hizo con respeto
-milady-
-¿ahora eres mascota de humanos, conde?
El sonrio con galanteria
-los sellos me tienen atrapado-
-mentiroso-contesto-eres demasiado astuto para esos sellos,Hellsing no fue tan poderoso como para esclavizarte asi, pienso que fue un hermoso rostro el culpable
-esa es la maldicion de todo hombre,no lo cree?-
-la union entre un humano y un inmortal jamas a terminado bien,Alucard,lo has olvidado?
Seras lo miro fijamente, sospechaba de ello pero no estaba segura, su maestro y Sir Integra,juntos?
-me has mandado a llamar?-dijo el cambiando de tema
La Vampiro Amelie, sonrio,eso era una muestra de cuanto amaba a esa mujer y continuo
-veo que no solo te la estas tirando, la amas, y eso es mas peligroso-
Alucard volteo la mirada bastante molesto
-maestro?-pregunto Seras-es eso cierto?
-tienes el aroma de un humano en ti mi querido conde-siguio con su ataque la dama-pero no puedes hacer nada por ella,su destino esta ya escrito-
-no dejare que algo le suceda
-y como vas a impedirlo?-
-destruyendo a la Talamasca-sentencio el conde
La mujer sonrio y se alejo sentandose cruzandose coquetamente de piernas y en tono sarcastico le dijo:
-ellos tienen la antiguedad de su lado,los rosacruces han reinado mucho antes que nosotros,llegaron primero que Hellsing es su deber proteger a la monarquia, y eso te consta mi querido conde-
-siempre he hecho lo contrario, asi que si desean pelea, la tendrán-
-De verdad piensas eso?, y si estas tan decidido, ¿porque no le has dicho a Integra la ubicación de la Talamasca?-
Golpe certero, Alucard se quedo sin palabras ¿ porque en efecto no lo había hecho? ¿ porque estaba obedeciendo otras reglas y no las de la mujer que amaba?
-sabes donde se encuentran?-pregunto Seras en tono escandalizado-pero si dijiste que..-
-callate-le interrumpió el-sabes que existe un código de honor entre los inmortales-
-pense que tu amor por esa mujer era mas grande que tu honor..-el tono de Amelie era de total burla
-eso no es de tu incumbencia, peleare por y para Hellsing, es mi trabajo y no dejare que nada le ocurra a Integra-
-tu deber es estar con nosotros, no ser la mascota de una niña presuntuosa, te lo pedi una vez, ven conmigo y únete a nuestro rey, el te protegerá-
-de ti ya obtuve lo que quería, Amelie-le contesto el vampiro con sonrisa maliciosa- y no fue tan agradable según recuerdo, eres pésima amante
-Burlate lo que quieras,Alucard, pero ella no compartirá tu destino,no creo que desee compartir la eternidad a tu lado
-prefiero estar una vida humana a su lado que el resto de la eternidad con ustedes-respondio el vampiro resuelto , saliendo de la mansión con Seras detrás de el.
-Maestro-le llamaba molesta- sabes la ubicación de la Talamasca?
El por respuesta dijo en tono de enfado:
-no quiero que vuelvas a buscar a otros inmortales-
-y porque no?-quiso saber la chica-yo también soy una de ellos
-una muy estupida, por cierto-contesto Alucard furioso- ni una palabra de esto a Integra, esta claro?-
-pero maestro…es mi deber, para eso nos mandaron aquí y…-
- es una orden,Seras-sabia que su maestro le hablaba en serio cuando la llamaba por su nombre-yo me encargare de ellos-
La chica policía lo miraba con una mezcla de tristeza y coraje, en primer lugar, el hecho de que la tratara como una esclava y que no tomara en cuenta su opinión, la lastimaba profundamente y en segundo, el saber que el y Sir Integra estaban juntos, ignorándolo completamente, era algo que le dolia, Alucard era conocedor del gran amor que Seras le profesaba y el desdeñar sus sentimientos era un hecho que el siempre hacia, ¿Por qué Integra y no ella? Si la "señora" de Hellsing era fría como un tempano de pronto, el vampiro sintió la voz de alarma de su ama, estaban siendo atacados, era imperativo acudir en su ayuda.
Fue una pelea encarnizada, Seras y Alucard llegaron justo a tiempo ya que de lo contrario, toda la noble casa pudo ser exterminada con su líder incluido, muchos hombres habían perdido la vida, la Talamasca había mandado su arma principal, un guerrero alemán llamado Kronhem, eficazmente mortífero el cual manejaba con una destreza singular dos espadas a modo del mismo Alexander Andersen, inclusive al mismo Alucard le costo trabajo repeler su ataque, y antes de poder siquiera dañarlo, escapo, dejando un gran daño en la mansión.
Los vencedores de la batalla se encontraban reunidos en el despacho de Integra que minimo daño había recibido, ellos por el contrario lucian terribles, estaban agotados incluyendo el mismo vampiro el cual descansaba en un sillón cerca de la chimenea, la chica policía estaba de pie a su lado viendo el crepitar de las llamas de la chimenea, encendida por el eficaz Walter para calentar el lugar de por si siempre helado, Integra estaba detrás de su escritorio mirando el retrato de su padre con una mano sobre su rostro.
-mas de la mitad de nuestras fuerzas han sido devastadas-comento Walter entrando a la oficina con el te para su señora-incluyendo al joven capitán Adams
Las mujeres sintieron pesar por lo ultimo mencionado ya que había sido un gran elemento, de esa clase de hombres que ya no existen, Alucard permaneció en silencio , demasiado entretenido en admirar las caprichosas formas del fuego.
-¿Cómo pudieron hacer esto si ni siquiera sabemos de donde vienen? ¿ como es que nos toman por aficionados en la guerra? ¿en donde demonios se esconden?-comenzo a decir Integra sumamente furiosa-los buscamos por cielo, mar y tierra y nada!esto no debió suceder, debimos ser nosotros los que atacaramos primero!-
- y eso habrá servido de algo?-pregunto Alucard sin moverse
Integra lo miro sin comprenderlo totalmente
-¿de que hablas?-pregunto-ellos quieren destruirnos!-
-y les dimos pelea, y aun asi perdimos la mitad de nuestras fuerzas, dime master, si hubiésemos sido nosotros los que hubiésemos localizado su guarida ,¿también te lamentarías el haber perdido a tus hombres o solo te molesta el haber sido tu la que recibió el golpe?-
-hubiesemos tenido un plan-contesto la mujer alzando la voz-
-¿acaso no tenias uno de defensa?-pregunto el en el mismo tono-
-pienso que ambos-interrumpio Walter-deberian enfocarse en lo sucedido, no en lo que paso o pudo pasar.
-debemos reorganizar todo Walter, volver a revisar nuestras defensas-dijo la joven mirando aun furiosa a Alucard, odiaba ser cuestionada, era como si le perdiera el respeto a ella como comandante -debemos encontrarlos y acabar con ellos
El vampiro demostró su desaprobación moviendo negativamente la cabeza, Integra lo miro
-bueno, dime ¿Qué deseas que haga?-pregunto alzando mas la voz al ver su reacción-¿ que me rinda? ¿ que entregue Hellsing?
-podrias pactar un acuerdo y dejar que ellos cuiden de la monarquia-
-nunca!-grito ella decidida- ese es mi trabajo y asi seguira-
-eres tan orgullosa-se mofo el-
- podria levantar las restricciones de los sellos-sugirio el mayordomo interrumpiendo el ya acalorado coloquio-creo que eso seria suficiente para acabarlos, si supiera el señor donde se esconden-
-el lo sabe-solto Seras hablando por primera vez, Walter e Integra lo miraron fijamente mientras Alucard sonreía ante este atrevimiento de la chica
-lo siento Maestro-continuo ella-no puedo permitir que mas de mis compañeros mueran por su culpa-
-sabe donde se encuentran?- pregunto el otro hombre
El vampiro volteo a mirar a Integra la cual lucia seria, sin demostrar emoción alguna, una verdadera dama de hierro.
-si. Lo escuche decírselo a Amelie
-Amelie?-pregunto Walter
-una vampiro, inmortal como el, como yo, tal parece que hay un código de honor que no permite revelar nada a los humanos y existe una comunidad grande de vampiros por todo el mundo, mi maestro y Amelie fueron amantes hace un tiempo, según escuche.-
Seras estaba disfrutandolo en verdad, la venganza es un platillo que se sirve frio, y lastimar a una rival en amores es algo que cualquier mujer, inclusive ella haría.
-y el no revelar nada también te incluia, niña idiota-dijo en tono severo Alucard.
-asi que…sabes donde se encuentran?-le pregunto Integra directamente, el la miro por unos segundos y contesto-si-
Ella sonrio, era obvio viniendo de el
-pero no voy a revelar el lugar-continuo el vampiro
-no te lo pedi-pronuncio ella en tono molesto, levantándose con la dignidad de una reina y saliendo de la oficina, Alucard se levanto enseguida y fue en pos de ella, caminaba muy rápidamente
-no lo entenderías-comenzo diciéndole –los humanos no forman parte de nuestro mundo asi que son ajenos a nuestros secretos-
-lo se- contesto secamente-
-no tiene nada que ver con nosotros-se escucho decir Alucard pero incluso a el sus propias palabras le sonaban a burla
Ella no se detuvo, prefirió ya no seguirla, ¿para que? Las hechos hablaban por si mismos.
