Bueno un capitulo mas de esta historía, me da gusto ver que les haya gustado, espero ver review pronto para sabe que opinan de ella, bueno sin mas los dejo para que disfruten
Capitulo 2: Blacksmith
El ver las puertas destrozadas y quemadas indicaba que fueron sacados por otros de la misma especia, el domo de varillas también estaba fundido con dirección interna, las marcas en el suelo y algunas piezas de las puertas todas esparcidas en varias zonas del lugar mostraban marcas de rasgaduras tanto dentro como fuera
- que desastre…me costara varios árboles y tiempo el arreglar esas puertas – Gobber estaba tan absorto por tal destrucción tal como Stoick quien miraba todo analíticamente - ¿alguna idea Stoick?
- todo esto es extraño, es la primera vez que ocurre algo como esto, fueron dragones…pero esto no lo hizo solamente uno
- tienes razón, será mejor prepararnos para cualquier ataque
- primero tenemos que atrapar a un Monstruos Nightmare para la prueba final
- eso y nuestras jaulas, necesitamos primero las jaulas sino ¿en donde pondrías al Nightmare? – Gobber tenía un buen punto, necesitaban las jaulas si querían atrapar al Nightmare, pero eso tardaría mucho tiempo el cielo estaba nublado y el viento llegaba desde territorio enemigo – haremos lo siguiente, Astrid trae suficiente equipamiento haremos tu prueba en el campo
- ¿en el campo?, ¿estas loco Stoick?, es muy joven para ir ha cazar dragones y mas un Nightmare, son los mas peligrosos, solo los vikingos mas feroces van contra ellos
- exacto, es por eso que Astrid debe ir, tu mejor que nadie debes saber que los Hofferson son grandes vikingos y Astrid es la prueba de ello
- de acuerdo…pero traer un poco del toque de Hiccup
- ¿a que te refieres?
- ya veras
Se retiraron los tres del ruedo, ella estaba sorprendida y a la vez extasiada de alegría, el jefe de la aldea la reconocía como una guerrera y no solo eso le esta dando la oportunidad de su vida de volverse en vikinga por completo y que mejor manera que cazando dragones y no peleando contra ellos en un ruedo, esto sería genial.
Pasaron algunos días en el bosque de la isla siguiente en donde generalmente había una gran cantidad de dragones, pero por alguna razón no había ni un alma…más de que los jabalíes, venados y conejos que encontraran en el camino aun así por mas que buscaran no encontraban ni un dragón, ni siquiera un pequeño Terrible Terror que eran los que mas abundaban fueran donde fueran, se detuvieron a descansar unos momentos mientras Gobber llegaba con una carreta un tanto peculiar
- Gobber, ¿Qué tienes en esa carreta?, desde que salimos de Berk no la has soltado por ningún motivo, ni siquiera puedes guardar cosas en ella
- esto amigo mío es algo que nos puede ser de utilidad, ya veras – dio algunas palmadas sobre la parte que sería una tapa hasta que se desplegó mostrando un artefacto parecido a un ballesta – rayos tengo que arreglar el seguro
- Gobber…¿eso es…? – el rugido llego de sus espaldas por lo que tomaron posiciones inmediatamente tomando cualquier arma que tuvieran a la mano – Astrid quiero que recuerdes todo tu entrenamiento
- será un placer – volvieron a escuchar el rugir enfrente suyo mientras las ramas se movían, de alguna manera las aves cercanas presenciando la amenaza comenzaron a cantar frenéticamente – jefe
De alguna manera se estaban poniendo un tanto nerviosos, hasta que llego el silencio, miraron en todos lados intentando encontrar algún indicio de algún ataque o algún movimiento
- ha, creo que se asusto – los árboles se incendiaron mientras algunos cuantos salieron disparados a ellos en llamas, rodaron a un lado suyo separándose para lograr evitar los troncos – ¿saben que?, retiro lo dicho
- aquí viene – escucharon de la pequeña guerrera mientras de entre las flamas aparecía la vestía que estaban buscando – eres mío
Era de color rojo con un par de hileras de aletas saliendo del lomo, un cuello largo, ojos sobre la cabeza orientados al frente, un par de cuernos en su nuca retorcidos y de gran largura y en vez de brazos un par de alas que le servía como patas delanteras al igual que alas, miro a los tres uno por uno
- muy bien comencemos
Los tres se lanzaron al ataque y la criatura hizo lo mismo sin esperar, una vez estuvieron en alcance se giro para lanzar la cola y mandar a volar a la chica mientras los otros dos lo esquivaban, uno saltando y otro rodando por debajo, al poner se de pie se pusieron de lado para evitar el mordisco y así golpearlo con hocico y hacha logrando aturdirlo un poco y un ligero rasguño, sacudió la cabeza para intentarlo de nuevo pero esta vez antes de llegar a ellos golpeo con su ala a Gobber para alejarlo mientras que lanzaba su garra trasera para inmovilizar a Stoick entre su garras, observo al Vikingo y preparo su mejor arma, estaba cargando su gas cuando un hacha logro golpearlo en uno de los cuernos clavándolo, logro distraerlo para que el jefe saliera de su agarre y lo tomara de la quijada para bajarlo y darle unos golpes a mano limpia, tomo el hacha y estaba listo para darle el golpe pero no vio la cola que lo alejo unos metros, Gobber tomo el arma en el aire para lanzarlo a la chica y esta saliera corriendo
- métete en su punto, su punto siego – se repetía una y otra vez mientras alzaba su escudo para golpearlo con su arma, la criatura estaba desorientada no podía ver bien por lo que desesperado comenzó a lanzar fuego por todos lados.
El fuego los rodeo por completo ahora ni había forma de escapar o retirarse para lograr pensar un mejor plan, la chica volvió a lanzarse esta vez antes de recibir el golpe del ala logro arrastrarse por el suelo sobre sus piernas, al terminar brinco dando un giro en el aire para evitar la cola, y así correr y lanzar el escudo a la cabeza dando en el blanco para lograr dar su primer corte con el hacha sobre el muslo, el rugido de dolor sonó en sus oídos al igual que se transformaba en uno de ira, su cuerpo se cubrió de llamas por lo que ahora el tocarlo sería una tarea mas difícil
Comenzó a cargar contra ellos, la guerrera lanzo su hacha la cual fue desviada de un golpe con la cabeza, al ver esto comenzó a correr a otro lado siendo seguida por Stoick para protegerla, se lanzo sobre ella para evitar una llamarada y luego volver a levantarse, ambos miraron como Gobber corría al aparato preparándolo, giraron en sentidos contrario para evitar el mordisco el cual dejo un hueco en el suelo, se apagaron las flamas y ambos se lanzaron al cuello comenzando un forcejeo para bajarlo a tierra pero el movimiento y la resistencia que ponía solo los dejaba sacudiéndose en el aire, de no ser porque estaban bien sujetos al cuello del animal ambos ahora mismo estarían volando a un árbol cercano o al mismo suelo rompiéndose algún brazo o pierna por la fuerza que aplicaba la criatura en ese momento, no fue hasta que la cabeza callo al suelo que pudieron respirar y tomar aire, al elevar la cabeza y preparar una ultima llamarada hasta que unas boleadoras taparon el hocico, sorprendido miro primero las cuerdas y luego al humano que se encontraba en la ballesta movible preparando otro disparo mas, intento volar pero sus alas fueron atrapadas por otro disparo, ahora imposibilitado para volar o defenderse era presa fácil para cualquiera de sus captores, los dos vikingos observaron a Gobber empezar a guardar la maquina mientras se acercaban a él
- ¿eso lo hizo Hiccup? – pregunto la vikinga mirando el arma, todo el tiempo que observo a eso chico diseñando cosas era por menosprecio, ahora lo veía de diferente manera
- así es Astrid, y no es la única, hay catapultas desplegables, ballestas de gran tamaño, cañones como el los llama y otro que no se que sea, se supone que lanza flechas en numerosas cantidades, pero no las ha creado, solo esta pequeña lanza boleadoras
- vaya, todo este tiempo de pensar que mi hijo era un fracaso y resulto ser todo un genio, Gobber llegando hay que crear esas cosas
- claro que sí, aunque necesitare un nuevo ayudante
- considéralo hecho, ahora, seguimos con lo nuestro Astrid – miro a la vikinga y señalo el hacha que estaba en el suelo – es el momento de que seas una verdadera mujer y vikinga
- así será – con determinación y sin falta camino sin mucha presura hasta el hacha tirada en el suelo para luego mirar el Nightmare y caminar a el – estoy lista
- Hazlo
Elevo el hacha sobre su cabeza mirando a la criatura a los ojos, las miradas se encontraron expresando diferentes emociones, ella convicción y sin vacilación ha hacer su cometido, mientras que el otro expresaba el miedo y la rendición, pero una chispa se encendió y aun le quedaba fuego, no se iría sin dar el ultimo ataque, se encendió nuevamente logrando que la chica se retirara un poco mientras con las llamas quemaba las cuerdas y lanzaba el ultimo mordisco, la vikinga al ver el hocico acercarse giro sobre su eje con el hacha sobre su cabeza logrando evitar la flameante quijada y su dentellada, salto y bajo el hacha dando sobre el cuelo y enterrando el metal en la gruesa piel y la carne cegando de esa manera la vida de la criatura, el fuego se apago al instante en que el arma lograra su cometido así dándole el estatus de guerrera ante los ojos de la aldea y del jefe quien aprobó el acto con una sonrisa y una pequeña inclinación de su mejilla, ahora podría formar parte de los demás y ayudar a sus padres en la guerra
- bien, regresemos a casa, tengo que abrir el puesto en el taller y ver quien me puede ayudar con las cosas
- creo que se de alguien quien te puede ayudar – dijo mirando a Astrid quien estaba preparando la cabeza como prueba de su hazaña
- no lo se Stoick, es una guerrera ahora, debería estar en el campo contigo y los demás
- Lo se Gobber, pero es perfecta para que te ayude, fuerte, con buena vista y muy buenos reflejos – el herrero miro a la chica terminar de atacar la cabeza y cubrirla con una manta para cargarla en su espalda, al verlos les sonrío feliz de su éxito – de acuerdo, pero si no funciona buscare a alguien mas
- lo que digas amigo
- Astrid, ya tienes trabajo mueve tu pequeño y lindo trasero, hay que regresar a Berk para preparar las armas
- ¿Cómo?
- resulta que ahora serás la ayudante de Gobber en la forja
Se río un poco y tomo camino siguiendo al herrero mientras Astrid se quedaba sorprendida, ¡Ahora era una mujer herrera!
El simple hecho de mover el cuerpo era doloroso y era el infierno el lograr abrir sus ojos, ya que realmente todo su cuerpo le dolía sin razón alguna, fue que se levanto de un explosivo movimiento ya que a su mente le llegaron imágenes suyas intentando escapar de una explosión a su espalda sobre el lomo de su amigo Night Fury y de una enorme cola golpearlos separándolos y ambos cayendo aun mar de llamas, ese fue el único motivo de haberse movido violentamente para lograr abrir sus ojos y respirar agitadamente, y gracias a ello su cuerpo ahora se quejaba de dolor por el esfuerzo realizado, abrió sus ojos y miro el lugar, paredes de roca unida al igual que techo de madera y alacenas llenas de frascos rellenos de hiervas y polvos, un caldero sostenido sobre una fogata y una cama al fondo aparte de la que se encontraba, en una pared cercana podía observar una meza y un par de sillas, algunas cuantos cosas un tanto rudimentarias
- ¿en donde me encuentro?
- estas en un pueblo pesquero a tres días a caballo de Londinnium – miro en una esquina a una mujer de cabello castaño con escoba en mano lista para golpear algo – y estas en mi casa, soy la curandera del pueblo
- ya ve…¿espera? ¿Dijiste Londinium?
- así es – eso era imposible, según los relatos del mercader Johan era una ciudad del otro lado del mar por lo que significaba que estaba en alta mar por lo menos dos días en Drakkar – llegaste con unos comerciantes de mar muy mal herido, yo te atendí
- gracias…¿Cuánto tengo inconciente?
- alrededor de tres días desde que te trajeron los comerciantes
- ¿tres días? – habían pasado tres días sin que supieran sobre él, lo mas seguro es que su padre hubiera pensado que había escapado del examen, eso era genial mas deshonra para la familia, como si no fuera suficiente con ser el peor vikingo de la historia de Berk
- ¿te encuentras bien? – miro de nuevo a la persona, debió haber colocado un cara triste ya que se veía preocupada, ahora que lo pensaba no dejaba de verlo un tanto preocupada desde que despertó
- claro…¿Por qué la escoba?
- veras en cuanto te trajeron por el techo apareció una criatura mientras te estaba terminando de curando y la verdad no me a dejado acercarme para terminar de vendarte
- ¿una criatura?
- así es, de hecho… - apenas dio un paso un rugido familiar se escucho por la casa y sobre su cama apareció su amigo para comenzar a lamer la cara – déjalo en paz maldito demonio infernal
El dragón giro su cabeza mostrando los colmillos y pupilas estrechas listo para lanzarse lo cual fue lo que paso, ante sus ojos estaba observando como una joven tan solo un poco mayor que el por lo que podía observar se enfrentaba con una escoba a un dragón, en cierta forma era cómico de ver, pero Toothless se veía que iba enserio en cuanto a atacarla
- oigan dejen de pe… - el sonido del cuerpo callendo fue lo que detuvo la pelea, ambos voltearon a ver al chico que intento levantarse pero se detuvo al ver su pierna, estaba sorprendido por lo que observaba
- a sí…eso era lo otro, perdiste tu pierna, no se como
Toothless se acerco al muchacho para darle su cabeza y ayudarlo a sentarse en la cama
- gracias amigo – un pequeño ronroneo y se sentó sobre sus patas traseras observándolo, movió su cola asía el para que la mirara también – si, ahora estamos iguales
Era extraño verlos, hace unos días cuando esa criatura de color negro con alas entro a su casa saco a todo el mundo que intentara acercarse al muchacho herido, con esferas de fuego, mordiscos, gruñidos, rugidos y zarpazos de sus garras, ahora hay estaba junto al chico observándolo y de alguna manera mostrándole su apoyo
- ¿de donde vienes? – ambos miraron a la curandera, había bajado la escoba colocándola en una esquina de la casa – por tu ropa y por el no son de aquí
- no, somos de Berk es una isla un poco alejada de aquí, mi nombre es Hiccup
- ¿bromeas?
- ¿disculpa?
- por lo visto, ¿en serio te llamas Hiccup?
- así es, ¿Qué tiene de malo?
- es que para nosotros eso mas bien es una acción en vez de un nombre
- pues lamento si mi nombre no es algo normal con ustedes
- mi nombre es Adilla, ¿y tu amigo?
- es Toothless – le gruño mostrando los colmillos, parecía no confiar en ella
- si, ya vi porque el nombre
- discúlpalo, solo esta protegiéndome
- lo note durante estos tres días no hacía mas que espantar a todos los curiosos que se acercaban a verte a tía y a la cria…digo a Toothless
- gracias por curarme
- ese es mi trabajo, bueno vas a necesitar esto – la chica fue a otro lado de la casa para traer un pedazo de madera en forma de T con un pequeño sobresaliente – lo necesitaras para caminar
- gracias – tomo la muleta y la coloco bajo su hombro para poder levantarse y dar algunos pasos – bueno servirá un poco, necesito hacer algo con esto – levantando su pierna carente de pie y luego mirando la cola de su amigo – y con eso
- ¿Qué es lo que tiene en su espalda?
- es una silla para montar
- ¿lo montas?
- así es, pero esta dañado el aparato para su cola así que necesito repararlo y de paso…creo que necesito un nuevo pie
- ¿Cómo?, ¿Cómo puedes hacer eso?, no te va a crecer uno nuevo así como así…¿eres mago?
- no, claro que no, aunque sería bueno eso, me are uno nuevo
- ¿Cómo?
- ¿tienen una forja cerca?
El lograr salir sin ser detectados era algo en si milagroso ya que el poder ocultar a un dragón del tamaño de un adolescente promedio no era algo simple, tuvieron suerte de que el pueblo estuviera ocupado ayudando a arreglar el barco destrozado gracias a cierto dragón en su frenético intento de escapar, se escuchaban los gritos del capitán dando ordenes a lo lejos mientras era acompañado de sonidos de martillos y serruchos cortando madera y clavándola
- ¿Qué ocurrió? – Hiccup se encontraba sobre Toothless ya que de esa manera le era más fácil trasladarse
- veras, cierto demonio salio del barco de los comerciantes y destrozo la mitad de este
- ¿demonio?
- así es como le dicen los del pueblo
- me imagino que era una criatura negra como la noche y alargada como lagartija
- así es – miro a su amigo y este mostraba una sonrisa socarrona – hablaremos mas tarde sobre eso
Bajo la mirada y aun así de vez en cuando volteaba a verlo discretamente, por mas que los veía estaba asombrada por la relación de esos dos
- ¿Qué es "él"?
- un dragón
- ¿dragón?, ¿de esos que vuelan y lanzan fuego y destruyen cosas? – ambos la miraron, Toothless su cara era de "estas bromeando", mientras hipo solo asintió – genial, nunca pensé ver uno en vida
- ¿no tienen ustedes?
- no, yo jamás he visto uno, solo he escuchado leyendas de ellos
- ¿Qué tipo de leyendas?
- doncellas custodiadas por dragones y salvadas por héroes o de… - se quedo parada en medio del camino, ahora recordaba una de esas tantas leyendas que era parecida a lo que estaba antes sus ojos ahora mismo
- ¿ocurre algo? – se acercaron a ella, estar sobre Toothless la hacía elevar su rostro un poco mas ya que le sacaba casi un cuerpo mas arriba de ella
- me acorde una leyenda de jinetes
- ¿jinetes?, ¿Qué tiene que ver con dragones?
- jinetes de dragones…tal como tú y Toothless – tanto jinete como dragón se miraron sorprendidos – se hacían llamar Dark Knight, pero era solo una leyenda…hasta ahora
Estaba impresionado con esa noticia, jinete de dragones antes que ellos
- ¿me podrías contar esa leyenda cuando estemos en la forja?
- claro
Una vez llegaron a la forja el muchacho no perdió tiempo en buscar lo que ocupaba bajando de Toothless y utilizando la muleta de madera, en una esquina dormido sobre una silla se encontraba el herrero, al solo verlo le recordó a Gobber la primera vez que lo conoció, solo que este era delgado y con mas años encima, Adilla tomo una cubeta cercana para luego llenarla y tirarle el agua encima despertando al hombre entre gorgoteos y resoplidos de ahogado
- despierta Ancklet, que tienes visita – el hombre al quitarse el agua de los ojos y enfocarse mejor vio a la joven curandera
- Adilla, por el amor de dios, un día de estos me vas a matar por ahogamiento
- ya quisiera, eres mas duro de matar de lo que crees – la risa proveniente de la garganta del hombre lleno el lugar
- tienes razón – a su espalda escucho un pequeño resoplido, como si alguien lo estuviera olfateando, por instinto volteo rápidamente para encontrarse con el susto de su vida - ¿Qué demonios es eso?
Enfrente suyo a sus propio punto de vistas estaba una criatura que solo había escuchado en leyendas de niño
- un dragón – escucho a su lado derecho, giro la mirada para ver un adolescente de camisa de lana verde, botas de piel de oso, pantalón de cuero y un chaleco de piel de oso, no parecía tener mas de quince años a su vista – se llama Toothless
Miro a la criatura para ver una sonrisa sin diente alguno
- ya veo porque el nombre
- ¿Cómo hace eso?, cuando lo conocí tenía dientes – se acerco a el para abrir el hocico y observarlo mejor - ¿Cómo lo hace?
- sus colmillos son retractiles
- increíble – el herrero dejo a la chica con lo suyo mientras observaba al muchacho
- Bueno, ¿Qué es lo que necesita un Darck Knight de un herrero como yo?
- otra vez con eso, Adilla me prometió contarme la historia
- ¿enserio?
- el es de otro lado, no sabe nada sobre esa leyenda – le contesto la curandera dejando de examinar el hocico, por lo visto el dragón le tomo algo de confianza ya que ahora se encontraba dando unos golpecitos a lo que parecía ser unos pompones del vestido
- ya veo, ¿nada mas bienes a eso?
- en realidad ocupo su forja unos momentos, necesito reparar la silla de Toothless y bueno crear una pierna nueva
- ¿pierna nueva? – miro la pierna izquierda carente de un pie, ¿Cómo es que no había visto algo como eso? – claro, pero primero tu pierna, deja…
- sin molestar, pero es mejor que yo lo haga
- de acuerdo – le señalo el taller mientras observaba a los dos juguetones del fondo – mientras te contare la leyenda de los Dark Knight
- sería un gran favor – dijo tomando las herramientas que ocuparía
El herrero tomo asiento mientras se frotaba la barbilla recordando una vieja historia de hace años, el golpeteo del metal y luego la entrada del mismo al carbón en llamas lo coloco en trance recordando todo lo que una vez su abuelo le contó
- fue hace ciento cincuenta años, cuando solo existía una ciudad gobernada por un reí, había guerra, caos y enfermedades, hasta que llegaron montados sobre criatura haladas escupe fuego de color negro como la noche, fueron llamados Dark Knight
