Los personajes son creados por la escritora Kyōko Mizuki, uno de los seudónimos de Keiko Nagita, y la mangaka Yumiko Igarashi, seudónimo de Yumiko Fijii, publicado en Japón por Kōdansha Ltd. desde 1975 a 1979.

-no me mientas Albert, dime (Paty tenía los ojos inundados de lagrimas y voz entre cortada por la decepción amorosa) ¿Por qué me fuiste infiel? ¿Con quién te acotaste?-

-amor, perdóname, te lo pido de rodillas ¡te Amo!-

-¡levántate! ¿Me amas?… dices qué me amas, es lo único que tienes a tu defensa…-

-amor… Paty somos novios desde hace varios años, no podemos abandonar este compromiso-

-¿compromiso? Lo ves ¿como una imposición?-

-no, solo quiero que me entiendas, ella me obligo, me amenazo…-

-¿quieres que te crea semejante estupidez? Suéltame, no me toques (expresa con determinación) por suerte jamás te entregue mi pureza, no vales la pena, un hombre que realmente ama, escucha bien, nunca, nunca es infiel-

- ella me sedujo, me iba a despedir ¿de qué íbamos a vivir? ¿Del aire? -

-y… ¿desconoces las leyes? bien pudiste demandarla por acoso laboral o simplemente ibas perder tu hombría por rehusarte-

- solo… pido una oportunidad-

-NO, otra ¡no! una vez, que se es infiel una vez, vuelves a reincidir- cierra los ojos para tomar aire mientras Albert, la toma por ambos brazos impidiendo su ida.

- No te marches… te lo imploro-

-entiende algo, cuando se ama jamás- lo mira fijamente- jamás se es infiel porque, solo puedes pensar en esa persona y ese ser es la única, que te puede generar satisfacción a todos los niveles-

Albert, cayo de rodillas al ver como Paty, abandonaba su casa para no regresar mas él, tenía toda la certeza de ser así, se preguntaba ¿Cómo pudo sucumbir ante la tentación de esa menuda mujer que a simple vista luce igual aun ángel? Realmente ¿lo obligo o era algo mas allá? Paty, ahora su ex novia ¿tiene razón? le hizo el amor a su jefa ¿por sentirse hostigado? El simplemente caía… en la tristeza que lo inundaba por completo…

Paty corría hasta su casa llena de desilusión, rencor, odio, su abuela Martha la detenía…

-Paty ¿hija para dónde vas? –

Estoy muy deprimida en este momento no puedo hablar, nada más te diré que a partir de este momento William y yo ya no seremos más novios-

Quedando la abuela Martha perpleja ante el anuncio. Por otra parte, Albert, caminaba de un lugar a otro buscando respuestas, soluciones, su vida que hasta ese momento había sido estable tanto amorosa como económicamente pendían de un hilo. Y él sabía muy bien el nombre de ese hilo, decidido, sale de su casa hecho toda una furia, directo a la oficina.

Oficina

Albert, entra a la oficina convertido en un mar de cólera, sorprendiendo a Candy.

-¿Cómo entras de ese modo? Aunque hayamos hecho el amor, eso no te da derecho de infringir en mi despacho de esa manera tan agresiva- si quieres tener derechos… puedes… casarte conmigo. Decía mientras se acercaba con picardía mordiendo su bolígrafo - mi príncipe… (Se paraba de puntillas para alcanzar sus labios, rodeando su cuello con sus brazos) ¿Cómo estás? Te extrañe, ya deseo besar tus labios otra vez y sentirte dentro de… mí...

Albert, le sostiene bruscamente la mano, evitando sus caricias atrevidas.

-¡Ay! ¿Qué te pasa? suéltame la mano, me duele-

-eres una desvergonzada ¿por qué llamaste a mi novia y le contaste lo que paso entre nosotros?-

Candy tratándose de soltar del agarre de Albert expresa-uno yo, NO la llame a ella, te llame a ti, y dos NO tengo culpa que ella, haya contestado-

-lo hiciste adrede y NO MIENTAS-

- Y SI LO HICE ¡¿QUÉ?!-

-¡Qué! Me voy de esta empresa-

La suelta, dirigiéndose hasta la puerta.

Candy, camina rápidamente hasta él y para obstaculizarle el paso-tú, no te vas a ningún lado, si te vas ¡juro que hare, que nadie te contrate! Te ¡morirás de hambre! De eso me encargo yo-

- eres de lo peor, te demandare por acoso-

-Por favor, permíteme reírme ¿puedo? ¿Quién te va a creer? Ya me lo imagino hombre es abusado sexualmente por su joven patrona (hablaba haciendo ademanes de incredulidad)-

Albert se detuvo, sabía perfectamente que nadie le creería, ella es mujer, todos la apoyarían, se devolvió hasta ella.

Candy con una sonrisa triunfadora dice

-sabia que entenderías, esto te conviene-

Albert, le levanto el vestido y de un solo jalón le quito la panty y la puso a nivel de su pelvis para que sintiera su erección

-esto quieres, esto tendrás-

Rudamente la acostó en el escritorio, desabrochándose el cinturón y bajándose el cierre para liberar su miembro, penetrándola de una sola estocada.

-¿te gusta así o quieres más fuerte? dime ¿cómo te gusta?-

-me estas lastimando, suéltame-

Candy, lloraba ante el maltrato que le ocasionaba Albert

-¿Cómo? Si esto es lo que tú quieres- decía mientras la embestía con fuerza

-no detente ¡por favor!-

Albert, se detuvo al mirar su rostro lleno de sufrimiento, la levanto rogándole perdón.

-perdóname, tú me empujaste a esta acción, no soy tu juguete, tengo poder para elegir lo que me conviene, (la abrazaba tiernamente) si solo hubiera sido de otra forma-

- yo, te amo (sollozaba) te amo, solo quiero estar contigo-

-tú me gustas Candy y mucho pero…-

-En ese momento escuchan unos pasos y se acomodan la ropa, Candy se arregla con algo de dificultad ayudada por Albert.

-hola hija bella ¿por qué esa cara? ¿Estás llorando?-

-hola papi, no... Bueno sí… es que tengo un poquito de malestar, ha de ser el stress-

-se, que te estado presionando mucho en estos días, prometo que te compensare por tu gran esfuerzo por llevar adelante esta compañía-

-gracias papi-

-William perdón por no saludarte-

-Descuide señor, más bien discúlpeme por estar en estas fachas, deseo solicitar mi renuncia irrevocable-

Continuara…