Idea: Po hace poco ha conocido el kung fu, y todos los días sube al palacio de jade para intentar ver entrenar a su guerrera favorita. Situado meses después de el secreto del royo.
No se cuanto tiempo llevo mirándola, pero no puedo dejar de hacerlo. Estoy aquí, colgado de uno de los muros del palacio de jade, observando cada uno de sus movimientos. Son espectaculares, gráciles y ágiles. Es tan flexible. No se como se le puede dar tan bien el kung fu. Estoy enamorado del kung fu desde que la vi a ella junto con otros cuatro guerreros enfrentarse a ese jabalí. Desde ese evento, que sucedió hace unos meses, vengo todos los días ha ver como entrenan. Muchas veces los veo entrenando todos juntos con el maestro Shifu o el maestro Oogway, pero me gusta más cuando entrenan por separado porque así puedo ver con más precisión sus movimientos. He visto a todos entrenar por lo menos una vez, ha esceccion de ella, mi favorita. Subo todos los días especialmente por ella, para verla entrenar, pero nunca está.
Siento que me estoy resbalando. Deveria irme ya. Mi padre se estará preguntando dónde estoy. Pero antes, un último vistazo. Hago algo de fuerza para intentar subirme un poco más, cuando...
-¡Po! ¿Que haces aquí? ¡Vuelve a la tienda ahora mismo!
Oigo los gritos de mi padre detrás mío, y no puedo evitar sorprenderme y asustarme. Hago demasiada fuerza, tanta que sin querer caigo al suelo, al otro lado del muro. Ella me ha visto, era imposible no oírme caer. Se acerca reptando hacia mí. Cuando llegó a mi posición me lanzó una mirada amable.
-¿Estas bien?- me pregunta con una sonrisa en la cara.
-¿Que pasa aquí?- pregunta la tigresa que tanto quería ver, saliendo del palacio y acercándose a mi. Creo que me echará a patadas de aquí, por lo menos eso creo con la cara que trae, pero por lo menos la veré haciendo kung fu.
Si ya lo se que es corto pero es lo que se me ha ocurrido. Ha partir de ahora tendré que tomar ideas porque estoy falta de ella. pueden ser de lo que os plazca y de la pareja que os de la gana, solo pedirlo.
