En Busca de Trabajo
Karen Pttzn
"Las cosas nunca salen bien cuando quieres que te salgan"
Bella POV
Mi primera entrevista de trabajo. Debía arreglarme formalmente para mi entrevista de trabajo, no sabía nada de moda, siempre andaba con mis Jeans y mis blusas, pero afortunadamente, tenía guardado un vestido que mamá me había comprado para navidad. Salí de mi departamento hacía la empresa Cullen´sford donde sería mi entrevista, le pedí a Dios que pusiera ahí para poder establecerme en Forks y así demostrarle a mi familia que me podía independizar.
Me había ido de casa para buscar nuevos retos, una nueva vida. De vez en cuando extrañaba a mi mamá, a mi papá, el olor a un hogar… sabía que no siempre me iban a cuidar, que algún día saldría como toda persona.
Subí por el ascensor, según me habían dicho, era en el piso 12. Encontré a una muchacha de seguro me ayudaría.
-Disculpe ¿La entrevista para el cargo de recepcionista?
-En este pasillo a la izquierda
-Muchas gracias.
El pasillo era de mucha elegancia decorado con diversos colores que contrastaban a cuadros hermosos. Había una puerta al final del pasillo, me imaginé que debería ser aquella. Toqué la puerta.
-Adelante- dijo una persona- Buenos días, mucho gusto Elizabeth Poret, me imagino que es una de las del cargo.
-Buenas días, Isabella Swan, y sí, vengo por el cargo.
-Bueno, primero cuénteme de sus negocios o estudios.
-Bueno, he tomado clases de inglés, portugués e italiano. Trabajé en una empresa en Jacksonville por dos años. Tengo mi curriculum si gusta leerlo.
-Muchas gracias, sería de ayuda. ¿Qué sabe acerca de esta empresa?
Por fortuna había visitado en la web la página de la corporación, menos mal.
-Tengo entendido que es una de las más prestigiosas aquí en Forks. Tiene un alto nivel empresarial y que sólo contratan personal capacitado.
-Así es. Por lo visto tiene muy buenas referencias de esta empresa. Le daré mi número telefónico por alguna duda, y usted me dará el suyo para comunicarle si le dieron el cargo o no ¿le parece?
-Sí, gracias, déjeme busco el móvil… - por dios no lo traía ¿Dónde lo abre dejado?
Edward POV
-No Aro, te los enviaré mañana- conversaba con un viejo amigo, tenía que entregarle un Balance importante. Solo que era muy exigente, apenas el miércoles me lo había pedido y lo quería para hoy viernes.- Te lo prometo.
-Está bien Edward, sólo porque me llevo muy bien con tu padre, saludos a la familia.-
-Igualmente- y colgué.
Quería tomar un café, mi desayuno típico del día. Salí a la puerta en busca de Jane, mi secretaria. ¿Dónde estaba? Di dos pasos más y me encontré con un móvil. ¿De quién sería? A alguien se le ha deber caído pensé. Estuve a punto de preguntar en voz alta cuando una muchacha me miró con unos curiosos ojos achocolatados, la verdad, eran hermosos. Era de una estatura media con su cabellera castaña. Me miró con recelo, pero luego continúe observándola y me di cuenta de que no era a mí a quién miraba, sino a su móvil.
-Encontré su móvil, señorita…-
-Bella Swan-
-Bueno señorita Swin, aquí esta su móvil-
-¡Gracias!- dijo con recelo
Bueno, ¿que contra mí? Si lo único que hice fue ¿encontrar su móvil?
-Bella, el es el Director de la empresa, El señor Edward Cullen.
-Un placer- dije
-Igual- hizo un bufido
-Viene por el cargo de recepcionista me pregun….-
-Elizabeth, te he dicho que tú misma escojas los cargos, no necesitas preguntarme, además siempre eliges bien ¿no? , Con permiso.-dije
-Pero…-
No era un buen día, definitivamente. Pensé en relajarme un poco. Llamaré a mi hermana Alice para que me traiga a mis sobrinos.
Bella POV
Salí al pasillo en busca de mi móvil. ¿Dónde se me habrá caído? Entonces vi a un hombre parado no lo visualicé bien hasta que me acerque más. ¡Dios Bendito¡ era increíblemente guapo. Su cabello despeinado color rojizo… hermoso. ¿En qué estoy pensado? ¿No me dije a mi misma que no me enamoraría de un chico? ¡Rayos¡
Bajé mi mirada. Tenía mi móvil, tal vez lo había encontrado ¡Gracias al cielo¡
-Encontré su móvil, señorita…-
-Bella Swan- que hermosa voz
-Bueno señorita Swin, aquí esta su móvil-
¡Que! ¿Swin? ¡Es Swan! Que falta de respeto, al no le gustaría que confundiera su nombre. Estuve a punto de corregirlo, pero mi instinto me detuvo.
-¡Gracias¡
-Bella, el es el Director de la empresa, el señor Edward Cullen.
¡Esa fue buena! ¡Buen instinto Bella!
-Un placer- dije con dificultad. ¿Por qué me había caído de la patada? Pff tal vez fue su falta de respeto.
-Igual- ¡se nota! Hice un bufido.
-Viene por el cargo de recepcionista me pregun…-
-Elizabeth, te he dicho que tú misma escojas los cargos, no necesitas preguntarme, además siempre eliges bien ¿no? , Con permiso.-
¿Era siempre así? Lo que dijo hizo que mi furia creciera aún más. Quise gritarle y defender a Elizabeth, pero como él era el Director no quisiera que antes de que me contrataran me despidieran.
-Pero…-
Se marchó y entró a su oficina.
-Bella te llamaré mañana para comunicarte si te contratamos o no ¿te parece? ¿Tienes tarjeta de presentación?
-Sí, aquí está, esperare su llamada.
-Hasta luego, que te vaya bien.
-igualmente.
Salí de aquella empresa. Si me daban el trabajo, tendría que soportar al señor "Cullen". Llegue a mi departamento a cocinar unas ricas chuletas. El timbre sonó.
-Amiga Ángela qué bueno que llegas.
-Sí, vine a que me contaras las buenas nuevas.
-Fui a hacer mi entrevista, se me perdió el celular-
-¡No¡¿lo encontraste?
-Sí, pero adivina, ¡lo encontró el Director¡ es un sangrón. Llegue y me presenté y dijo mi apellido mal, eso obviamente me ofendió, se lo acababa de decir! Y para colmo, regaña a la subdirectora.
-Hay amiga… si vas a trabajar ahí mejor cuídate-
-Sí, tendré que cuidarme del león ya que soy simplemente una oveja.
Comimos tranquilamente y Ángela se fue temprano. Dormí pacífico.
Al día siguiente me preparé unos Hot cakes. Mi móvil sonó.
-Bella Swan-
-Hola Bella, soy yo, Elizabeth, de la empresa Cullen´sford. Te llamó para decirte que estas contratada para el cargo de recepcionista.
-¡Muchas gracias¡ no sabes cuánto lo aprecio.
-Bueno nos vemos
-Adiós
Llegué á la empresa y firme los papeles que Elizabeth me había dicho. No me tropecé con el señor Cullen, menos mal, sino, iba a pasar un mal rato.
Bella POV
Me presenté en el trabajo el lunes por la mañana. Todos en la empresa eran muy amables conmigo. Y pensar que ahora tendría que trabajar todos los días aquí y ver al Sr. Cullen. La oficina donde me instalaron era muy moderna y fácil de usar.
El Sr. Cullen pasó delante de mí hablando por teléfono y sólo asintió. ¿A qué se debía la actitud?
-Buenos días señorita Swin
Abrí la boca para recordarle mi apellido pero me tragué mi orgullo.
-Buenos días señor Cullen-
Contrólate Bella. Me dije a mi misma. ¿Qué me pasaba?
Había estado ocupada todo el tiempo con el trabajo, que no me quedaba tiempo para aburrirme. Llegaban paquetes, cartas por todos lados.
A la mitad de la semana ya había hecho amigos. Jessica, una muchacha delgada y rubia, era muy amable. Extrañaba a mis padres, más que nada el sol de Jacksonville; aquí llovía todo el tiempo. Salí a caminar un rato por el parque que quedaba enfrente de la empresa. Estaba tan hermoso, los árboles, palomas. También había dos muchachos jugando con un hombre quizá su padre o su tío. El hombre se había quitado la chaqueta y la corbata e iba descalzo. Entonces visualicé más a ese hombre ¡por Dios¡ ¡Es Edward Cullen¡ No lo había distinguido bien, porque ahora no llevaba su forma presentable como siempre.
Entonces Edward Cullen me vio. Iba corriendo hacia atrás para recoger una pelota alta lanzada por uno de los jóvenes me dirigió una mirada y luego se concentró en la pelota. La distracción costo unos segundos, porque luego tuvo que estirarse más… y más… y más…
-¡tío cuidado!- gritó uno de los jóvenes
-¡El estanque!
Tarde. Edward cayó con la pelota en mano en el estanque. Corrí hacia Edward para asegurarme de que estaba bien, podía haberse golpeado con una roca debajo del agua ¿y si no sabía nadar? Cuando llegué al borde del estante Edward se estaba poniendo de pie, y continuaba sosteniendo el Balón, A pesar de estar totalmente empapado, lo levantó en el aire triunfalmente como si no le importara más el mundo.
¡Hombres!
Quería sentir rabia, mis latidos del corazón eran los más fuertes, una reacción totalmente distinta. Los jóvenes se reían de él. En ese momento me ruboricé, su ropa se apegaba a su cuerpo, era como si estuviera desnudo. Su pecho era escultural, sus músculos anchos y fuertes era hermoso.
-¡Tio Edward ¡buena atrapada!-
Edward estaba sonriente y divertido, les lanzó el balón y después me miró.
-¿Está bien Señor Cullen?-
Edward me dirigió una sonrisa de esas hermosas que te hacen estallar el corazón. Me puse nerviosa. Lógico que estaba bien.
-Son mis sobrinos-
-Hola chicos- saludé
-Esta es la señorita… la señorita… Esta joven trabaja en Cullen´sford
No por mucho tiempo. Pensé
-¿Quiere que vaya por una toalla?-
-No, no, es muy amable pero no es necesario.
Era evidente que quería que me fuera. Forzando un saludo a sus sobrinos y un saludo a Edward me alejé de aquel lugar sin mirar atrás.
