Cap.2. princesa isabella.

Bella, aun mostrando sueño en sus ojos, se levanto para seleccionar su ropa para ese día. Finalmente sacó un suéter marrón y un par de pantalones vaqueros. Ella se sentó en su cama y poniéndose sus zapatos lentamente.

"Bella! Llegaras tarde cariño!"grito, su padre, Charlie desde las escaleras.

"ahí voy papá!" ella suspiró, mirándose en su espejo una última vez y abrió la puerta.

Cuando llegó al comedor de la cocina, su padre estaba sentado en su silla, leyendo el periódico. Mientras comía una dona de 'The Donut Hole'.

"Hey cariño. Ahí las donas están en la caja agarra unas." Comentó mientras cambiaba de página.

"No gracias papá, dijo recordando lo que le habían dicho ayer "

"¿segura cariño? el Desayuno: es la comida más importante del día. " Dijo. charlie mientras mordía su dona. Bella vio como la jalea caia por un lado y manchaba el periódico. "Joder." murmuró, tratando de quitar la mancha pegajosa.

"No gracias papá estoy bien". Ella volvió a decir aun recordando lo que le dijeron los niños.

"Bueno, al menos agarra una pop tart*(es una tarta horneada con mermelada adentro) o algo". Dijo mientras ella se dirigía ala puerta.

"Uh-no gracias Papá! Estoy bien!"dijo al cerrar la puerta. "acaso no puede ver que ya estoy demasiado gorda?" gimió ella, mientras subía a su camioneta. "odio esta camioneta!" golpeó el volante con su puño y ponía la reversa.

*()()*

"Vamos cariño. esTiempo que te levantes". Esme dijo dulcemente a su hijo que aun estaba dormido. Ella puso su mano sobre su mejilla y le sacudió su hombro. "Ed. levantate." Ella finalmente lo regañó.

"No!" murmuró, como un niño y mientras se ponía la cobija sobre la cabeza.

"joder, Edward. ARRIBA! AHORA!"le gritó y sacó las mantas fuera de su cuerpo.

"MAMÁ!" dijo Furioso, al sentarse. "Estaba tratando de dormir".

"Bueno, es tiempo de ir ala escuela". Ella abrió su armario y comenzó a lanzarle ropa en su cama.

"Creo que yo puedo vestirme -"

"Confía en mí cariño no puedes". Interrumpió Esme mientras agarraba los zapatos. "Tengo que irme a trabajar ahora, pero quiero que vayas a la escuela, entiendes. No quiero recibir otra llamada porque no fuiste ala escuela y que te van a suspender entendido?." Dijo Ella mientras miraba a Edward, el cual se estaba quedando dormido de nuevo. "Edward Anthony Cullen! Estoy hablando en serio!"

"esta bien mamá! Sólo deja de gritar. Algunas personas están intentando dormir, okay?"

"No tu. Por favor Edward…Realmente quiero verte graduado. "

¿"esta bien ok? Ahora voy a vestirme! "dijo, molesto y comenzó a ponerse sus pantalones vaqueros.

"Buen chico tendré que quedarme esta noche, ok? Pero te veré mañana en la mañana. Y no te quedes despierto hasta la media noche me escuchaste?"Gritó ella mientras agarraba su abrigo.

"esta bien. Rodo los ojos, mientras se ponía la camisa.

"te quiero cariño!"

"esta ahí el desayuno?" dijo el caminando afuera con sus zapatos en la mano.

"No. Iré mañana a comprar el súper, está bien? ".

"Mierda. Adios madre".

"aquí te dejo dinero. Ve y cómprate unas donas o algo. Y Puedes ordenar pizza esta noche. Te quiero cariño. Dijo ella agarrando su cara y besando sus mejillas.

"Está bien, está bien. Déjame ir ya." Dijo, tirando de ella.

"te veré mañana por la mañana. Yo te llevó a la escuela, o algo." Fueron sus últimas palabras cuando finalmente entro al auto.

"mierda, Dios." él murmuró, mientras ponía el dinero en su bolsillo. "ya veo". Dijo mientras agarraba las llaves y cerraba la puerta.

El Bebé de Edward Cullen era su motocicleta. Tenía un especial cuidado con ella. Si tuviera que elegir entre su motocicleta y su propia vida…el elegiría la motocicleta.

"Buenos días". Dijo, mientras acariciaba suavemente su motocicleta. "dormiste bien?" preguntó, al sentarse, y ponía en marcha la moto. "Ah…hermosa." Dijo, cerrando los ojos mientras escuchaba el ronroneó. Salió del garaje mientras se dirigía al infierno mejor conocido como 'escuela'.

Entro al estacionamiento, y se estaciono alado de una camioneta. "Parece otro regalo de cumpleaños malcriado". Dijo, extraer sus claves.

*()()*

Bella entro a la biblioteca con su botella de agua en la hora del almuerzo de ese dia. "Estúpidos." Dijo ella mientras se sentaba

"sabes que no están permitidas las bebidas aquí." Una voz profunda, dijo suavemente junto a ella. Ella saltó, del susto mientras salpicaba el suelo y mesa con el agua. "Y eso es exactamente el por qué."

"Jesús! ¿acaso tu vas por ahí causándole paros al corazón ala gente?"pregunto airadamente.

"usualmente no." Dijo el, al sentarse en la mesa. " soy Edward".

"y?", dijo ella mirando fijamente su mano extendida.

"sabias que, cuando una persona extiende su mano hacia ti...tu usualmente le dices tu nombre y le tomas la mano agitándola en forma de saludo." Le giño el ojo y puso sus manos sobre sus rodillas.

"Soy consciente de ello". Dijo rodando sus ojos.

"entonces…Yo soy Edward Anthony cullen". Dijo extendiendo su mano otra vez. "agítala. No tengo ninguna enfermedad contagiosa. Lo prometo. ¿Cuál es tu nombre?"

"no te voy a dar esa información. Llámame loca" Dijo sarcásticamente.

"bien… tu elijes". Resistió una vez más y puso su mano en sus pantalones. Bella miró con ojos.

"¿Qué pasa contigo?" Ella exclamó, levantándose.

"Qué?" preguntó, fruncioendo las cejas.

"tu acabas de poner tu mano hacia debajo de los pantalones!" dijo señalando con su mano.

¿"si? " y que? miró hacia abajo viendo mano, después miro a la chica que estaba mirando con seguridad hacia sus pantalones. "Realmente me gustaría que dejaras de ver mis pantalones, por favor."

"Y lo que yo quiero realmente es que quites la mano de ahí!", gritó. Edward apretó sus labios y miro sus pantalones, después la miro a ella, y volvió a ver sus pantalones por última vez para después sacudir la cabeza.

"No. Creo que me voy quedar de esta manera. Gracias, aunque." Él sonrió con satisfacción..

"¿Cuál es tu problema?" ella gruño.

"No creo que yo-"

"escucha…voy a llamar a unos de esos hombres agradables que tienen trajes blancos para que vengan por ti ¿de acuerdo?" dijo dulcemente, mientras sacaba el teléfono móvil blanco que su madre le dio de su bolsillo frontal.

Edward se abalanzó y agarro el teléfono, cerrándolo. "HEY! Devuélvemelo! Fue un regalo de cumpleaños!"Gritó.

"No…no, no, y No" levantó su brazo en el aire y caminaba hacia atrás por cada paso que daba ella hacia él. Aun mantenimiento el teléfono fuera de su alcance.

"Tu…tu…imbécil!" ella siseó entre dientes.

"¡ Ah, ah, ah. Ese No es un agradable idioma para una mujer joven".

"me importa un carajo". Bella entrecerró los ojos y saltó por su teléfono.

"podrías calmarte?" Edward rió y puso el teléfono en su palma. "ahora… joven saltamontes…deberías-" Bella agarro su teléfono y lo guardo en sus pantalones. "Chill (no entendí eso=S), ¿verdad? Yo estaba bromeando." Dijo mientras se volvía a sentar en la mesa.

"Te odio." Dijo simplemente mientras lo miraba.

"eso No es muy agradable". Comentó.

"me puedes dejar sola …por favor?" ella murmuró y mientras se sentaba en una mesa diferente.

"Vamos. ¿Cómo te llamas? Sólo dime, y te dejo en paz, te lo prometo." Preguntó, el mientras se sentaba en la misma mesa.

"Yo no voy a decirte mi nombre." Dijo, Bella, rodando los ojos.

"Bien. Supongo que lo tendré que adivinarlo. no?" Edward se aclaro garganta y se froto las manos. "vamos a ver…Suzy... ¿No? Está bien. Entonces…Anne…¿Annie? ¿Beth? ¿Ashley? ¿Misty? ¿Rebecca? ¿Rachel? Svetlana?"

¿"Svetlana? Realmente?"dijo levantando la ceja.

"Bueno. Tengo que pensar en todas las posibilidades, de acuerdo?", dijo, claramente exasperado.¿"Lil? ¿Mary? ¿Allison? ¿Alice? ¿Rosemary? ¿Marie? ¿Anna? Emily?"

"Arg. Maldición. Ahí está la campana. Pues bien, nos vemos más tarde." Bella se puso su bolso sobre su hombro y caminó hasta la puerta.

"voy a averiguar tu nombre, princesa!" el la llamo, riendo ligeramente.

"Por favor, sólo déjame en paz, ¿vale?" dijo, apoyándose contra la puerta.

"No es posible! Te veré mas tarde princesa!" Edward le guiño un ojo.

"aléjate de mí!" ella rodo los ojos y salió al pasillo. "Idiota". Ella susurró y caminó hacia su próxima clase: biología.

*()()*

"Tal y como se puede ver-Ah…El Sr. Cullen. Gracias por unirse finalmente a nosotros, joven. " El Sr. Banner sonrió hacia la puerta.

La Mandíbula de bella cayó sobre la mesa.

"Tienes que estar bromeando. Por favor me diga que no está en esta clase." Ella susurro en voz baja, cerrando los ojos.

"Hola Mr. B". Edward dijo saludando al maestro.

"Si, hola ahora tome asiento, por favor."

"Hola princesa". Dijo Edward mientras se sentaba a su lado.

"no" ella gimió mientras ponía la cabeza sobre el escritorio.

"oye… ¿como te llamas?"- susurró, inclinándose al lado de su oído.

"no te digo." Dijo ella en un tono de voz bajo, con la cabeza aun en el escritorio.

"señorita swan y joven cullen.¿ hay algo que les gustaría compartir con la clase?" el Sr. Banner preguntó, dirigiéndose a la pareja.

-"si. Señor b… tengo una pregunta. ¿cómo se llama la señorita swan?"

"perdóneme. Señor cullen?" pregunto el Sr. Banner enarcando las cejas.

"esta mujer" señalo a bella como el lo dijo "¿Cuál es su nombre de pila, por favor?"

"umm… yo no"

"¿podrías parar ya?" bella le pregunto a Edward con los ojos abiertos.

"escucha princesa, yo solo quiero saber tu nombre. Y no voy a parar hasta saberlo, ok?" le contesto.

"su nombre es cerdito" dijo un joven en la parte posterior. Edward frunció el ceño, y miro hacia atrás para ver a Mike newton junto con sus idiotas amigos del fútbol.

"esta señorita… ella es mi princesa." Edward sonrió cuando Mike se quedo con la boca abierta.

"Edward… tu solías ser cool. Ahora estas con traseros gordos?"

"la acabo de conocer en el almuerzo, newton. Ahora. Princesa. ¿Cuál es tu nombre...por favor?"

"te eh dicho un millón de veces: no te estoy diciendo! Y yo no soy tu princesa, así que deja de llamarme asi!" bella le dijo entre dientes. Su rostro era de un tomate maduro por toda la atención.

"su nombre es isabella swan.¿ podemos volver a la lección ahora, jóvenes?" el señor banner interrumpió la conversación. Al igual que termino, la campanilla. "¿estas bromeando?"

"Lean el capitulo 4 para tarea esta noche!" dijo el maestro a sus alumnos que estaban saliendo por la puerta.

Bella lentamente empaco sus cosas en el bolso, moviéndose lentamente en espera a que Edward saliera primero.

"entonces…isabella" dijo Edward sonriéndole.

"no me hables" ella rodo los ojos. Y salió del salón de clases.

"vamos princesa! No me dejes solo"

"deja de llamarme princesa" ella gimió cuando el se puso a caminar a su lado.

"no va a pasar. Princesa" le dijo el poniendo mayor énfasis en la palabra princesa. Bella suspiro profundamente y se dirigió hacia el gimnasio.

"sabias, usualmente la princesa obtiene cualquier cosa que ella deseé." Ella le dijo a edward.

"pero yo no soy esa clase de personas" ella abrió la puesta del vestidor, y se volteó hacia el.

"escucha… tu relamente luces bonito y todo… pero podrías tal vez… no se? Dejarme en paz?" pregunto ella antes de cerrar la puerta.

*()()*

"hola!" una joven pequeña de pelo corto y color negro se acerco a bella mientras ella se abrochaba las agujetas de los tenis. La joven mayor salto y casi se cae de la banca. "yo soy Mary. Pero solo mis mejores amigos me pueden llamar Alice. Y tengo la sensación de que vas a ser uno de esos amigos. Me encanta el color de este sweater. No estoy segura sobre el estilo. Tal vez se trata de uno de cuello alto, podría funcionar." Mary Alice Brandon era una cosa hiperactiva, diminuta que exigía una constante atención.

"umm." Bella tarareaba, mirando sus zapatos con timidez. Déjame en paz! Susurro ella en su mente.

"de todos modos! Estoy segura que vamos a ser grandes amigas! Creo que somos vecinas… mm… no sé. ¿Dónde vives? ¿Quieres tener una fiesta de pijamas?"

Alice puso sus manos sobre las rodillas de bella y miro a su cara.

"tengo que ir" ella dijo con torpeza, terminando de amarrar sus tenis. "Gracias a dios" ella susurro una vez que escucho la campana.

"hey, princesa isabella!" Edward dijo alegremente una vez que vio el pelo largo de color castaño.

"mierda, mierda, mierda" bella gimió, caminando rápidamente por el pavimento. "¿acaso no te eh dicho que me dejes en paz?"

"hola ed!" dijo Alice alegremente acercándose a los dos. Bella rodo los ojos y golpeo el pie con impaciencia.

"hola Al. ¿Conoces a isabella?"

"¿su nombre es isabella? Me encanta ese nombre! Me gustaría tener ese nombre!" Alice hizo una pausa, mirando al cielo sin comprender.

"¿está bien?" bella pregunto.

"pensándolo bien! Yo tenía un perro cuando tenía siete era de color gris. Eso la asusto la miraba como si no creyera! En fin… su nombre era isabella"

Alice, dijo haciendo una mueca al recordar a su perro asustadizo.

"ese era el nombre de tu pequeño perro al?

"yo no lo nombre"

"¿Cómo no creer eso? "Edward dijo sarcásticamente. Alice miro a Edward.

"te voy a patear en las bolas" gruño ella.

"oh. Alice, si quieres tocar mi nueces, sólo tienes que pedirlo dulcemente." Edward le sonrió a ella. Mientras peleaban, bella poco a poco caminaba lejos de ellos. Cuando llego a una distancia lo suficiente entre ellos, casi corrió a su camioneta.

Que estaba al otro lado del estacionamiento.

Ella jadeaba en el asiento del conductor. "No… fue una buena idea…" ella dijo atreves de sus respiraciones.

"entonces, ¿Cómo te fue en tu segundo día? No te saltaste el resto del día ¿verdad?" René le pregunto a su hija en el teléfono.

"no. Creo que la novedad de una chica gorda entre las clases ha desaparecido un poco. Quiero decir… algunos chicos aun me insultan. Pero ah sido bueno."

"muy bien cariño,… así que¿ has hecho nuevos amigos?"

Bella se quedo callada por un momento, y pensó en Edward cullen y en mary alice. "no hay nadie… incluso nadie se me ha acercado" ella contesto mientras se encogía de hombros.

"oh, bueno, hazte valer. Enfócate en ello y trata de pasar el rato" René sonrió ampliamente, tratando de transmitir su propis confianza en el teléfono.

Bella resoplo por eso. "mamá. ¿Te acuerdas como eran los niños de brutales en la escuela? Y tu nunca fuiste la chica gorda"

"aw. Lo sé cariño… pero… promete decirme si tu haces algo- oh filadelfia ahora solo visten con si gorra de beisbol. Me tengo que ir! Te amo bye!", le dijo su madre con apuro y colgó la comunicación.

"yo también te quiero mama" bella dijo haciendo una mueca en el teléfono mientras pensaba en su padrastro solo con su gorra de beisbol… la idea le hizo estremecerse violentamente.

Alargo su mano y agarro de su mesita su ejemplar maltratado de orgullo y prejuicio que su abuelo le había regalado por su 10° cumpleaños. Bella lo abrió en la portada y leyó la inscripción que le hizo su abuelo.

Belly-boo,

Te amare siempre, dulce pie( en ingles le dice sweetie- pie).sigue leyendo
abrazos y beso de parte de tu gran abuelo.

Bella sonrió ampliamente recordando el día de su fiesta. Ella estaba con sus abuelos ese fin de semana, y su abuela la había llevado a comer. Entonces, después de la cena, su abuelo le había dado…esto. El era un bibliotecario, por lo que sabia todo sobre libros. Bella siempre había visto este libro en su librero, todo roto, con paginas arrancadas. Pero ella amaba lo viejo, ya que la acerco a su difunto abuelo.

Ella acababa con el segundo capítulo cuando oyó un golpe en la ventana. Ella miro hacia arriba, y abrió mucho los ojos.