Al entrar por la puerta de atrás no fue difícil notar el segundo par de zapatos en la entrada ni el espantoso desorden que se extendía por todas partes pero definitivamente no esperaba encontrarse ese pálido joven sentado al pie de la cama.
Sus oscuros ojos parecían algo desorientados mientras se cubría con las sabanas un poquito tenso intentando disimuladamente alcanzar sus prendas regadas por el piso desde hace varios minutos, sus labios se fruncían de fastidio dándole una apariencia realmente graciosa.
—Vaya, todavía eres ilegal—Se burló el rubio alcanzándole la camisa de su uniforme, el Uchiha le miró con desdén.
—¿Vas a secuestrarme? Con esa cara de pervertido que te cargas—Soltó mordaz.
Ignorando su evidente parecido con Deidara prefirió mantenerse borde pero a penas sus pies tocaron el suelo una terrible sensación de mareo le hizo cerrar los ojos tambaleándose, Uzumaki le cargó por la fuerza para que no se golpease.
—Esta bien que quieras hacerte el chulo pero primero papi tiene que enseñarte a caminar—.
—¡Suéltame de una maldita vez! ¡Eres un salvaje!—Bramó.
Esa horrible jaqueca no podría detenerle, tampoco las desagradables nauseas ni su escasa vestimenta consiguieron impedirle que patalease y gritase destilando su mal humor del que hacía gala todas las mañanas hoy mas que nunca divirtiendo bastante al intruso.
—Tus deseos son ordenes, niño bonito—Respondió el malvado lanzándole a la cama bruscamente permitiéndose mirarle con detalle.
No era difícil saber que algo andaba mal :Su capacidad de reacción era algo lenta, a pesar de su mal genio no era capaz de seguirle el pleito y la luz solar parecía estarle quemando las pupilas.
—No saldrá en un buen rato, puede tardar horas en el baño —Adviritó el menor de mala gana.
Sasuke se acurrucó viendo al rubio escarbar entre sus cosas con un gesto de desesperacion, una mueca burlona se le escapó escondiendo su cabeza entre las sabanas regocijándose en su infinita torpeza.
—Si que eres un tonto, siento pena de tu pobre guitarra—.
Misma mueca que creció amparada en ese pequeño trozo de tela descubriendo lo divertido que era hacerle enojar, al menos así podría olvidarse un rato de esa jaqueca tan castrante.
—Creo que hemos pasado una noche algo difícil —Admitió apenado colgando el estuche en la ventana.
Su tono azulado, aquella madera que delataba constantes cuidados parecía estarle cautivando sin querer ¿Era acaso uno de sus sueños? Estando la suya tan maltratada no podía entender como semejante joya cayó en las manos de ese simino ignorante.
Necesitaba sentirla ¡ya no podía soportarlo más!
—¡Fender!—.(1)
Sus dedos presionaron las delicadas cuerdas de nylon entre sus dedos sin poder contener sus ansias de tocar aunque fuese un ratito, lo había extrañado tanto pero la tristeza había conseguido ganarle durante meses.
El mundo de Sasuke se convertía en un paraíso cuando los sonidos fluían de él, el corazón de Naruto parecía teñirse de admiración mientras se sujetaba la lengua para no dejar escapar ni una sola estrofa de las que danzaban en su mente.
Las notas siendo interpretadas con tanta belleza que le eran imposibles de ignorar,"Red" parecía transformarse en poesía pura sin importar que sus labios permanecieran cerrados.(2)
Si alguno abriese la boca podría arruinarlo, era mejor seguirle escuchando ¿en que estaría pensando? Con los ojos cerrados dejando que la pieza llegase al cielo, acariciando la atmósfera del cuarto deliciosamente mientras descendía en su ciclo final regresándole a la realidad.
—Wow ¡eres muy bueno!—.
—¿Solo bueno? Deberías cerrar la boca antes de hablar o se te caerá la baba —.
Con el ego por las nubes volvía a tumbarse sin querer aclarar sus ideas perdiendose en las manchas del techo,el mayor le arrancó las cobijas de un tirón traviesamente.
—¡Ya deja de hacerte el muerto! Deberías comer algo—.
Su delgada figura se encogía erizada por el frío envolviéndose de mal humor entre pensamientos negativos causados por esa desagradable jaqueca si tiendo la suave tela de una sudadera contra su entumecida piel, el ojionix negó con la cabeza sin querer mirarle.
—No me fastidies—.
Aquella prenda irradiaba una fresca fragancia que conocía de sobra, una exquisita sensación a punto de estallar de nuevo su fragil corazón le hizo vestirse con ella sin poder resistirse, deseando detener un par de latidos inconcientes.
—Ese tonto le ha dado Ácido a un novato como tu ¿Te dio de comer antes siquiera?—Interrogó jugando con su cabello, el azabache pareció endurecer su expresión.
—Lo hice por que se me dio la gana—Murmuró.
Sus gestos autosuficientes terminaron viéndose completamente opacados por los rugidos de su estómago divirtiendo al hiperactivo chico que no dejaba de insistirle por salir con esa sonrisa tan desagradable.
《No me gustas》
Dio un salto exagerado de las sábanas ¿Como demonios había llegado allí? Y mas importante ¿cuanto había dormido? La luz del sol era muy intensa, definitivamente habían pasado de largo.
Recorrió toda la casa con el cabello enmarañado buscando a la rubia,el poderoso aroma a especias mezclado con el sonido de vegetales cortándose le guiaron directo a la cocina intentando verla acusadoramente pero la risa se le escapó.
—¿Por que no me despertaste? Deidara debió volverse loco —.
—Te pasas la vida hundida en las materias ¡Hoy vamos a relajarnos todo el día!—Reprendió Yamanaka agitando severamente una cuchara de madera.
—Eres una terrible influencia ¿Debería decirle a tu papi?—.
《¿Donde demonios lo puse?》
—Piensas venderme pero no puedes vivir sin mi —Dijo la ojijade golpeándole la cabeza con un delineador.
Sakura rió poniéndose manos a la obra aplicando una base blanca sobre su parpado,luego trazó una larga línea de delineador rojo seguida de otra negra, su amiga continuaba con los preparativos de la comida haciendo que se le revolviese el estómago.
《Está lleno de grasa》
—¡No me veas así! No tiene ni una sola gota de aceite, estoy intentando apegarme a tu tonta dieta —.
—Me pregunto si Sasuke está preocupado —Masculló la Namikaze.
—¿Preocuparse? Aveces me pregunto si por lo menos tiene sentimientos —.
—Que te haya rechazado no indica que no los tenga, él solo piensa que eres fea—Se encogió de hombros, era tan divertido hacerla enojar.
—No hay que darle perlas a los cerdos, algún día llegará el indicado —.
Solían tener la misma charla tan a menudo que las palabras perdieron su sentido pasando a ser tan solo un tonteo más entre las dos, para todos era conocida la popularidad de Ino con los chicos pero pocos sabían la realidad de todas sus relaciones.
—¿Y como lo sabrás siendo tan exigente? Todas las personas tienen defectos y te recuerdo que las guapas también—.
A la hora de la verdad nunca llegaban a suceder dejando morir todas sus ilusiones en la primera cita con bastante razón pues le habían tocado desde cretinos hasta comprometidos con amnesia, en cierta forma Sakura no podía entender como seguía conservando tanta perseverancia.
Una cita tras otra, confiando una y otra vez con la esperanza de conseguir a ese príncipe azul que evidentemente según la pelirosa ni siquiera existía sabía que sus advertencias volverían a caer en oídos sordos.
Ella es demasiado inocente.
—Se vale soñar, tal vez mi príncipe azul esté mas cerca de lo que piensas —Suspiró ilusionada agregando algunas verduras a su preparación.
Sonrió enternecida, después de todo Ino siempre seguiría siendo Ino ¿Eran sueños tan idealistas o solo estúpidos? A la hora de tener esperanza esas cosas sencillamente no importaban.
Poniéndose los cascos esperó pacientemente a que la comida estuviese lista, la cocinera trabajaba arduamente tarareando e incluso bailando ocasionalmente mientras ella le observaba de reojo aguantándose la risa.
Un estofado de cerdo con patatas picadas, diversas verduras adornando los enormes trozos de carne que traían como acompañamiento ¿Cuantas calorías tendría aquello? Solo pensarlo le daba escalofríos.
Se mantuvo jugueteando con la comida y dando largos tragos de agua entretanto esperando alguna oportunidad para levantarse sin ser regañada, sería lindo poder relajarse y disfrutar su compañía pero su maldita personalidad siempre la traicionaba.
—Creí que saldrías con Jaden —.
—Eso pensé pero sigue sin dar señales de vida—Se quejó molesta analizando sus manos.
La perfecta manicura había sido arruinada por uno de los cuchillos de cocina y sus dedos estaban arrugados pero se sentía realmente feliz al verla comer una cucharada o dos, la ausencia de su padre nunca solía caerle muy bien.
《Adoro tener a alguien más en casa》
¿Debería estar emocionada al oír el tono de su móvil? Una parte de ella se sintió hastiada por tener que salir, justo ahora que todo estaba saliendo bien ¿Sería tan malo no querer responder?
—Deberías estar contenta, al menos has pasado a la tercera cita —Le indicó sonriente su amiga agitándole el móvil en la cara, ya no había vuelta atrás.
Tan jovial como siempre se levantó de la mesa dando vueltas por la casa, buscó como loca las prendas y todo el maquillaje que estuviese a su alcance para traerlo frente a Sakura, la chica en unos cuantos minutos supo dejarla perfecta.
A ella tampoco le gustaba nada de esto pero no había razones para protestar, su deber era volverla hermosa quitándole el polvo a sus viejas alas para que así volviese a creer en otro aburrido príncipe.
Ya se estrellaría pronto de nuevo y entonces volverían a tener estúpidos maratones de películas bobas hasta que las ojeras la hicieran lucir como un mapache, tendría que ser paciente hasta que la rubia hubiese tenido suficiente drama.
—¿Que crees que haces? —.
—Dije que comería contigo, él puede esperar—Respondió Ino en tono infantil.
Quiso sonreír egoístamente pero su actitud dulce no le permitía exteriorizar nunca todas esas emociones negativas que nacían hacia el mundo sabiendo que solo conseguiría herirles, ceder era mucho más fácil.
—No pienses en eso y vete, no querrás ir a tu cita oliendo a estofado además ¡prometo dejarlo todo limpio—.
De sonrisas dulces y buenos modales están hechas las mentiras, naturalmente una chica tan ingenua se las tragaba completitas sin sospechar nada dejando detrás de solo su sonrisa.
Los platillos en la mesa siguieron enfriándose hasta que finalmente con un gesto de molestia al sentir la grasa en sus dedos vertió toda la comida directamente en la basura, escupiendo en aquella asquerosa taza un trozo de carne que se vio obligada a contener.
Devolver el liquido de la sopa era fácil pero no tragarse los solidos era todo un reto, tendría que lavarse los dientes varias veces.
《Odio ese maldito olor》
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El interior del bar estaba decorado con algunas luces neón que solo lo hacían lucir bastante lúgubre, ese molesto aroma frutal parecía colarse por todas partes acrecentando su fastidio.
Sasuke hubiese querido gritar de frustración, no era que odiase pasar tiempo con él pero de alguna forma cada vez que iban a ese lugar se le hacia un nudo en el estómago ¿por que no quedarse a beber en casa donde no tenía que compartirlo?Odiaba tanto ser así Pero sabía que no podía hacer nada para cambiarlo.
—Si antes eras un dolor de culo me imagino ahora por dos —.
Ese maldito gritón monopolizando a Deidara estaba poniendo de los nervios y el calor de los focos neón le estaba haciendo sudar como si estuviese en el infierno pero no tenía dinero para comprarse una bebida.
—¡Seguro estas celoso de mi día libre! Eso te pasa por ser un bueno para nada —Reclamó robándole el trago de las manos en un descuido.
—Escaparse de la escuela no es lo mismo que estar de vacaciones, todavía son unos mocosos para estar aquí ¡Haz algo imbécil! —Exigió Señalando al moreno en la barra con un rictus de fastidio, el sencillamente sirvió otra copa dejándola frente al peliblanco.
—¡Eres un viejo miserable! Yo soy la alegría de este nido de ratas ¿Quién te crees para ignorarme?—Soltó robándose una botella de vodka que le ofreció a Naruto, el artista ya había desaparecido entre la gente hace rato.
—Vete preparando para los descuentos, Mary Poppins—.
—Cielos ¡Realmente eres un jodido clon! ¿Como te llamas? Yo soy Hidan y este viejo senil es Kakuzu—.
—Naruto ¿Por que nadie lo entiende? ¡Yo soy la versión sexy!—Lloriqueó divirtiendo al peliplata.
Un pequeño impacto en la mesa les hizo saltar, Sasuke había cogido la botella alejándose con una mueca de disgusto en el rostro sin dar explicaciones endureciendo el gesto de Hidan.
—¡De aquí no te mueves niño estúpido!—.
—¡Joder, alguien tiene que decírselo! Es demasiado cruel —Alegó el religioso perdiendo la paciencia, el rubio le tocó el hombro con suavidad.
—Yo me encargo, es demasiado estúpido para entender—.
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Baño de chicos
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Un largo cabello azabache y unos profundos ojos negros, su más reciente conquista se había lanzado sobre él como las moscas a la mantequilla sin darle mas de un segundo para respirar;los voraces besos que robaban su aliento mezclándose con caricias impulsivas sin necesidad de presentaciones previas.
Tan solo entraron desesperadamente en un cubículo dejando que sus movimientos hablasen por ellos, cerrando los ojos dejó que su cuerpo fuese tratado exhaustivamente por aquel extraño que definitivamente sabía muy bien lo que estaba haciendo.
No necesitaban de esos aburridos rituales en esa pequeña cita de juegos ¿Que tan fatal podían ser sus tácticas de atracción cuando se lo proponía? No sería ni el primero ni el último en caer rendido con un simple gesto de ese angelical rostro.
Angelicalmente terrible cuando necesitaba con urgencia ser recibido en brazos ajenos por el simple capricho que le hacía capaz de hacerlo, usando un disfraz de dulzura por el morbo que implicaba hacerlo las veces que se le antojase.
Morbo del que solía alimentarse su ego, saberse dueño del control para llevar a ese pobre diablo más allá de los límites sencillamente como una muestra de que aún conservaba intacta su libertad.
Dejándose complacer, sin tapujos de darle una larga atención especial antes de que finalmente pudieran unirse en el encuentro definitivo que tanto estaban buscando gracias a los impulsos que podían despertar en ellos por simple deseo.
《Esos ojos》
¿De rodillas o tal vez contra las baldosas? No era algo que le importase realmente mientras pudiera grabar esos negros orbes en su memoria hasta que encontrase unos nuevos en los que reflejarse.
Reflejarse en un falso espejo para nutrir su perversión, para llenar lo que sea que tuviese que llenarse a cambio de un poco más de atención ¿Que mentiras debía decir para que estuviese bien hacer las cosas a su manera? Iría tan lejos como fuese necesario.
¿Sería suerte o es que tenía excelente ojo para los encuentros clandestinos? Dejando que se abriese paso dentro de su ser sin una pizca de vergüenza mientras dejaban que su lujuria destilara por las paredes, decidió que no podía ser mal agradecido después de tantas atenciones así que hizo su mejor esfuerzo por darle un espectáculo inolvidable.
Gozando de una belleza divina que le daba ventaja por si mismo, esos rasgos perfectos que ponían al objetivo a sus pies sin necesidad de los aburridos rituales de cortejo que a él le parecían completamente estúpidos.
No había necesidad de condenarse a si mismo por olvidar algún detalle de su acompañante tampoco, bien sabía lo que quería y mientras su voluntad fuese clara ninguna de sus acciones podría ser incorrecta.
Guiñándole el ojo dejó que todo fluyese a su favor ¿Estaría bien repetirlo un par de veces mas? El tiempo seguía pisándoles los talones al pensar en lo enojado que debería de estar Sasuke al no encontrarle en ningún sitio pero de todas formas al final solo podría recibirlo mientras se tragaba todas las cosas malas que quisiera decirle.
《No quites tu mirada de mi》
Nada que le dijesen le haría desistir de todas maneras ¿Cuántas vidas existían en este mundo después de todo? Seguiría tomando todo lo que esta vida pudiera ofrecerle sin permitirse los cargos de conciencia ni las emociones inútiles que solo nublarían su camino si tan solo las dejase entrar.
Empujando una y mil veces, siendo estrujado hasta sentir como sus propios cimientos se tambaleaban al estar tan cerca del límite;maldición ¡ese maldito cabello negro cayendo sobre él! Definitivamente había conseguido su tipo ideal en cosa de segundos.
Dejándose llevar en la ensoñación suplicó ser tomado con más fuerza, aquel circulo vicioso no podía detenerse de todas maneras así que ¿Por que no embriagarse de gusto? No eran necesarias las explicaciones ni los códigos mientras pudiese aferrarse a esa mágica sensación vacía.
El mundo se detuvo dando vueltas, su espalda chocando contra las frías baldosas con la voz ahogada sin poder proferir correctamente las palabras ¿Que tan provocador necesitaba ser para que aquello le fuese concedido? Olvidó el mundo con sus motivos y sus fantasmas dejándose perder por la orgásmica liberación.
Ya era tarde para las excusas baratas, incluso si tenía que lidiar con los estúpido intentos de seducción no tendría arrepentimientos en esta ocasión.
—Podemos repetirlo cuando quieras—Susurró el hombre tendiéndole una tarjeta con su número.
《Nunca está de más tener un plan b》
—Estaré esperándolo con ansias—Aseguró insinuante arreglando sus ropas, el hombre se había marchado sin mirar atrás.
Riendo ruidosamente dejó sus cabellos como nuevos frente al espejo, ajustando su inseparable delineador y ese mechón que siempre dejaba caer sobre uno de sus ojos sintiéndose tan malditamente perfecto.
《No ha sido culpa mía》
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Huyó con la esperanza de que el aire fresco en la azotea le brindase algo de paz aunque fuese momentánea, el calor de esos labios que tanto deseaba olvidar no hacia mas que clavarse en su memoria como si una fuerza superior estuviese riéndose de él.
"Solo si es contigo"
Verle seducir a alguien más olvidándose de todas sus caricias ¿Que tan desalmado era al desear ser el único? Imaginando sus expresiones como siempre infinitamente celoso, tan terriblemente resignado.
Que ya no tenia ganas de llorar ni podía sentir tristeza ya que siempre había sucedido lo mismo ¿cuántas veces le había visto marcharse lejos de su alcance? Finalmente solo importaba esperar por su regreso mientras intentaba no pensar en ese angustiante nudo en la garganta por que mierda...dolía tanto.
— Es más fácil vivir sin lo que no conoces—Murmuró inexpresivo dándole un largo trago a la botella mientras contemplaba la ciudad en su estado mas ajetreado deseando fundirse con ella.
《Tal vez así ya no tendría que sentir nunca más》
No sentir, no ver, no desear ni saborear nunca más volviéndose una estrella o quizá una pequeña piedra ¿sería ridículo que le crecieran alas? Podría volar tan algo, tan lejos de ese molesto ser que no le dejaba sufrir en paz.
—¿Que le ha pasado a tus modales?—.
Una mano agitaba el pequeño vasito frente a él con un tono burlón para después sentarse a su lado en el borde del edificio, quería echarle pero su terror a seguir pensando era superior.
A medida que pasaban los minutos sus ganas de saltar crecían consumiéndole enfermizamente ¿Por que él no parecía tenerle miedo a esa terrible altura?
—¿Sabes que podríamos caernos de aquí?—.
—Aveces un poco de peligro puede ser divertido además me sentía tan aburrido allí dentro —Mintió mirando los edificios con indiferencia.
—La vista es mucho mejor de noche —Murmuró de repente Sasuke ofreciéndole de la botella.
—¿Vas a quedarte? Kakuzu dice que hoy se presenta una banda muy buena—.
Se quedó pensándolo una fracción de segundo desechando la idea, la poca empatía de la que gozaba era suficiente para comprender que podía ausentarse mas tiempo aun sin saber como le estaría llevando Mikoto sola.
—¿Red Moon? Ya me han hartado—.
Ya no confiaba en Fugaku, no confiaba en Itachi ¡Ni siquiera confiaba en él! Pero no podía evitar sentirse un poco a gusto con ese idiota parloteándole.
Al mirarle furtivamente descubrió sus gestos de incomodidad en un parpadeo, gracias al calor su largo cabello estaba volviéndole loco retorciéndose como un verdadero gusano, se veía bastante divertido.
— Realmente eres idiota ¿Sabias que el sudor también daña el cabello?—Reprendió fríamente poniéndose detrás de él para comenzar a trenzarlo, el chico dio un salto pero no se resistió.
—Si dejaras de hacerte el duro serías encantador—Opinó socarrón.
—Seria mejor que cuidases tu lengua, podrías caerte por accidente al vacío y eso seria una verdadera desgracia—Le respondió jalándole sutilmente el cabello.
—¡Maldita sea me vas a dejar calvo!—Reclamó removiéndose escandalosamente, el ojionix ya sentía un pequeño tic nervioso apoderarse de su ceja.
—¿Por que tienes que ser tan molesto? Estás arruinándolo—Se quejaba ya terminando de trenzarle reprendiéndose a sí mismo por haberse compadecido de él.
Una sonrisa zorruna cruzó los labios del ojicielo sintiéndose mucho mas a gusto, la brisa le acariciaba haciéndole sentir tan libre que tenía ganas de gritar.
—¿Quieres irte?—.
—¿Eh?—.
—Si no quieres verlo yo puedo cubrirte para que vayas a casa—Le invitó con una mirada seria.
Se sintió acorralado por unos segundos, si alguien mas lo sabia ¿Cuánto demoraría Deidara en descubrirle? No necesitaba confesiones ni rechazos mientras pudiese mantener su vida tal cual estaba por lo que la única opción era fingir y negarlo hasta la muerte.
—De todas formas no hay nada interesante aquí—Suspiró intentando coger la botella, el rubio se la arrebató.
—¡No, no, no! Si vas a ir a casa debes hacerlo sobrio ¡piensa en tu pobre mamasita!—.
—¡Puedes atragantarte con ella!—Alejándose altivamente pudo escuchar una respuesta burlona.
—¡Trata de no perderte en el camino!—.
Le dejó desvanecerse entre la gente admirándose por su buena acción mientras daba un largo trago, definitivamente esa ciudad era mil veces mejor que el aburrido sótano del viejo donde Yahiko no le dejaba ni siquiera dormir un rato en paz.
De la noche a la mañana todoe había quedado atrás, el viejo colchón donde dormía, todas esas libretas apiladas acumulando polvo al igual que cada una de esas obras que tan solo dejaba tras de sí indiferente.
No extrañaba nada de eso pero la imagen del viejo inerte en el ataúd seguía clavada en su corazón, si bien el no se permitía generar lazos con nadie en el caso de Jiraiya había sido completamente diferente.
¿Realmente todo esto estaba sucediendo? El cerrado mundo que siempre había conocido parecía tan lejos que hubiese deseado sentir algo al respecto solo por esta vez pero solo conseguía sumirse en un profundo aburrimiento.
Ya fuese en la gran ciudad o tan solo viviendo en un pequeño sótano su personalidad inquieta seguía demandando aún mas que una bonita vista, algo mejor que una sencilla botella de licor igual a cualquier licor que pudiera conseguir en cualquier parte del mundo.
¿Algo vibrante y descabellado era demasiado pedir? Ni los paisajes hermosos ni los coloridos bares donde pudiesen arrastrarle parecían esconder ese algo que pudiera sorprenderlo pero que conseguía estremecerle de emoción mirando la ciudad.
《Tal vez en alguno de esos rincones me encuentre con mi destino》
Viviendo sin grandes metas, sin grandes ganancias todo lo que le quedaba era ser paciente para poder escribirlo por si mismo ¿Necesitaba un limite de tiempo? Ese tipo de tonterías habían dejado de preocuparle lo suficiente para estar sentado al borde de un intimidante abismo reflexionando sin pensar.
Los pensamientos consecuentes no eran algo necesario, si le apetecía hacer algo definitivamente tenía que hacerlo por el simple hecho de que era mejor que no hacer nada dejando el tiempo pasar;al final todos esos actos erráticos tal vez le trajesen algo de diversión.
—Realmente conseguiste engañarme—.
Se levantó dando media vuelta dispuesto a enfrentar todas las reprimendas de Deidara cuando supiese como dejó escapar al chico dispuesto a reírsele en la cara.
No se arrepentiría de ello y no había solución a ese acto sin motivos incluso si quisiera fingir algo de pesar, si no quería estar allí entonces ¿Quién se creía ese cretino para obligarle?
La vida podía ser tan sencilla si tan solo mandabas a todos al demonio, no había necesidad de pasar por todo ese teatro que tanto parecía encantarles a la mayoría cuando en el fondo solo estaban acostumbrados a pertenecer.
《No deberías ser tan estúpido》
Negando con la cabeza permitió que las luces tragasen su silueta meciendo su nuevo peinado refrescante, buscó con la mirada a su grupo notando que el rubio seguía sin aparecer.
Sus ojos divisaron una cabellera peliroja corriendo directo hacia él para asustarle notándole alfo ido ¿Podría estar buscando formas de inspiración en algo tan banal como las luces del escenario vacío? Un aura cautivadora parecía desprenderse en cada una de sus acciones por este mismo motivo, el pelirrojo parecía ser un genuino observador de la eternidad que tanto buscaba.
—¿Te han dejado plantado? El destino se empeña en juntarnos—.
—Si te he enternecido podrías ser mi acompañante—Le siguió el juego con la copa entre sus labios ¿algo molesto? Sus dedos tamborilleaban en la barra impacientemente.
—Creo que no soy el único candidato—Susurró indicándole un grupo de chicas que lo miraban cuchicheando entre ellas.
—Me encanta este sitio, ver a las personas pasar mientras sus historias despiertan ideas nuevas para mi es genial pero también tiene sus desventajas—Se quejó siendo consciente de la atención que su belleza podía generar.
—Vaya, no pensé que pudieras ser tan tímido—Se burló.
—Solo me gusta disfrutar de mi espacio personal—Se defendió dando un último trago mientras las líneas seguían trazándose en su mente.
—Es cierto, siempre hay chicas tras el pero en todo este tiempo jamás le he visto ligar con nadie—Intervino Hidan sentándose junto al rubio que sonrió ladinamente.
—Es tan imprudente—Se quejó para sí mismo mirando hacia los baños.
—Tal vez tu eres muy impaciente—.
—Odio hacer esperar a otros pero odio aún más que me hagan esperar, es un horrible hábito—.
—Alguien está celoso—Canturreó el peliplata ganándose una mira hostil del pelirrojo.
—Naruto ¿Quién invitó a este fenómeno? No creo que hayas sido tu —.
—¡Eh! Cierra la boca maldito ateo ¡El señor Jashin te castigará!—Gesticuló exageramente mientras era ignorado olímpicamente por el artista.
《No estaría mal regresar más seguido》
Sus ojos destilaron malicia viendo a su hermano buscar desesperadamente al Uchiha, incluso había pasado por alto la presencia de Sasori.
—Le has aburrido, ya se fue a casa—.
—¿Y tú le dejaste ir como si nada?—Reclamó notablemente molesto.
—Deberías terminar tu maldito drama, no es ningún bebe para que le digas que hacer—Enfrentó el ojicielo a Deidara perdiendo la paciencia.
—No deberías meter tus narices en nuestros asuntos cuando no sabes nada acerca de él—Avanzó hasta él hostilmente, su explosiva personalidad siempre terminaba por orillarle a esas situaciones antes de tener tiempo de reaccionar.
《No necesitan llevarse tan bien》
Lo tomó por el cuello ante la atónita mirada de Hidan que veía todo entusiasmado soltando alguna carcajada ocasional, Kakuzu volvió de su descanso dándole una mirada severa que le hizo volver a la barra con el ceño fruncido y conteniendo las ganas de enseñarle algunos gestos ofensivos.
—Estás siendo un maldito cabrón ¿Sabias? Si no querías que se fuese debiste haberle puesto más atención ¡solo lo tratas como tu maldito juguete!—.
Siguió mirando en silencio mientras esperaba alguna reacción de parte del mayor pero en lugar de eso este solo mostró una ancha sonrisa tomando delicadamente la muñeca del rubio torciéndosela era divertido mirar como se mordía el labio para no gritar.
Estaba intentando lanzarle un puñetazo por el calor del licor en su sangre cuando el ojimiel ya cansado de la escena intervino jalándole de la muñeca bruscamente para separarlo del Uzumaki.
—Ya colmaron mi maldita paciencia, tendran que matarse mas tarde ¡no seguiré esperando por tus caprichos!—Siseó arreglándole el cabello con cuidado, Deidara realmente odiaba su ojo izquierdo.
—¡Sasu no es ningún juguete!—.
—Es por eso que tienes que apoyarlo en vez de asfixiarle, necesita tiempo para asumir todo esto y si le agobias solo lo deprimirás aún mas —El blondo asintió mirando a su hermano con amarga seriedad.
—Sakura no lo sabe—.
A su mente vino la imagen de la pequeña Sakura en sus memorias, durante todo ese tiempo solo había visto a su hermana en fotos perdiéndose su crecimiento¿Seguiría siendo la niñita sensible que lloraba tan fácilmente?
—Yo mismo se lo diré—.
Su corazón era completamente diferente a lo que estaba acostumbrado a tratar pero sabía muy bien que entre más continuase mintiendo solo conseguiría que doliese más, era hora de dejarse de juegos.
¿Cuánto mas planeaba seguir huyendo de sus responsabilidades? Estaba harto de tener que darle la espalda a todo cuando las cosas salían mal, era tan desesperante seguir engañándose a si mismo.
¿Había luchado por algo alguna vez siquiera? En ese momento comprendió que de nada servía quedarse estático lamentando su mala suerte sin hacer nada por remediarlo, ya no se permitiría la autocompasión nunca mas.
Sin importar las miles de frases que taladraban su cabeza decidió aferrarse a esa determinación tan fuerte que dormía en su ser, tal vez no pudiese cambiar su visión del mundo pero al menos sería valiente por las únicas cuatro personas que amaba en el mundo.
Para Naruto no existía nada mas, no tenía nada ni nadie ajeno a su mundo a quien quisiese dejar entrar así que solo podía seguir caminando hacia adelante, Sakura tendría que aprender a hacer lo mismo.
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"¿Vas a quedarte?"
¿Como podría soportarlo? Estando tan terriblemente cansado, necesitando tanto un regaño pero con la casa vacía ¿donde se habían ido todos? El mundo parecía estar tan vacío no queriendo mirar la nota en el refrigerador.
Tan malditamente solo que su corazón quemaba, abandonado como un viejo juguete roto mientras todo se hacía oscuro ¿Por qué no podía sonreír como ese idiota? Una sonrisa resplandeciente con la que seguro Deidara le amaría.
¿Por que no podía simplemente paso dentro de él? Dejar de lado los sentimentalismos imposibles para saciar el deseo rabioso en sus venas no llenaría esta profunda necesidad de ser amado.
Hoy también olvidaría todo lo que había visto, ya no escucharía esas voces que murmuraban sobre él como si conocieran la verdadera naturaleza de su corazón cuando en realidad esa dulzura estaba destinada por completo a su persona.
Si durmiese por siempre no sería tan difícil sellar esos labios que morían por gritar esas palabras que ya estaban destinadas a morir desde el principio ¿Quién era él para tenerle? Ya no necesitaba más seguir pensando en eso.
《Yo soy la persona más importante para él》
Tal vez esta era una nueva forma de ser amado.
(1) Una marca de guitarra.
(2) La canción que toca Sasuke es "Red" de The Gazette la dejaré en multimedia.
Alo~Alo presente
¡Ay Sasuke como quisiera darte un abrazo! Perdonen este lapsus pero es inevitable sentirme un poquito mal por él.
¿Les está gustando? Había tenido incursiones burdas en fandom de Naruto como "Shine" del que tengo varias inseguridades aún pero le tengo mucho cariño también, como "No me ames" y "Soap" siendo este último uno de mis trabajos mas fuertes. (que seguro traeré de wattpad a fanfiction hoy mismo
Adoro el universo de Naruto y quisiera que ustedes me acompañen a ver como resulta esto ¿Que les parece mi Naruto? ¿Que piensan de Deidara? Me gustaría que pudiésemos compartir esas opiniones juntos.
Alo~Alo fuera
