Saga y Saori entraron al templo de géminis al inicio del atardecer, en silencio; ambos sabían que sin importar lo que pasara ahí dentro, sus vidas cambiarían a partir de ese momento, ambos deseaban que fuera para bien, para su propio bien...
Una vez dentro, Saga rodeó los delicados hombros de la joven mujer que lo acompañaba con su brazo y le sonrió tiernamente.
"Saga..." Saori lo besó suavemente, lo que él aprovechó para atraerla contra si en un fuerte abrazo.
"¿Si mi diosa?"
Saori recargó su cabeza contra el amplio pecho, "Nada amor, solo que me gusta el sonido de tu nombre..."
"¿Ah si? Y...", hizo una pausa, sonriendo malicioso, "¿si te dijera que soy Kanon?"
"¿Qué?!" Saori trató de zafarse, pero Saga no la dejó moverse, y sin borrar la sonrisa de su rostro, continuó con su juego.
"Estas bromeando, verdad... tu cabello, tus ojos..." Saori comenzó a asustarse. Como podía ser tan tonta y no haberse cerciorado de que en realidad se trataba de Saga y no de su gemelo... pero no podía ser Kanon, se lo hubiera dicho en la sala del patriarca...
"Era una broma mi princesa..." Dijo Saga, dándole un tierno beso.
Saori se relajó, Saga era increíble, ella era una diosa y sin embargo él era capaz de engañarla con tanta facilidad, y a pesar de eso, ella no quería alejarse, Debía estar loca para no hacerlo; pero Saga era una especie de reto que Saori no pretendía abandonar sin haber conquistado.
"¡Saga! Estas loco..." Riendo, Saori le devolvió el beso
"Quería ver si podías diferenciar a mi hermano de mi" Dijo él, correspondiendo los besos
Tal vez aquella era una buena oportunidad para averiguar algo sobre los misteriosos gemelos... "hmmm es difícil, ¿sabes? ¿No podrías darme alguna pista?" intentó presionar la chica.
"Vamos… se que tu puedes" Saga le mordió juguetonamente el labio, renuente a concederle lo que quería "o si no... jamás sabrás cual es cual"
"Se que tu tienes una gran afición por el balneario..." Saori dijo evitando profundizar en el asunto, en su lugar, acarició su pecho.
"¿Sabrías quien de los dos esta contigo ahora? Tal vez mentía y todo el tiempo has estado conmigo, Kanon... y he estado fingiendo que me gusta el balneario" El hombre que sujetaba a la diosa dijo con un tono indiferente.
"Kanon no tiene esa mirada tan intensa que tienes tu..." Dijo Saori, intentando no caer de nuevo en los trucos de Saga
"Tal vez me convenga seguir suplantando a mi hermano para convencerte de lo contrario, de otra manera..." Un sonrisa enigmática brilló en el rostro del apuesto Caballero.
"Saga... me estas confundiendo..." Dijo Saori alejándose de él. Estos juegos mentales no le agradaban en absoluto
"¿Eso quiere decir que ya no sientes lo de antes si soy Kanon?" Se acercó lentamente sonriendo tristemente.
"yo... no... no lo se..." Dijo Saori, con sinceridad
"¿Que es lo que sabes, mi princesa?" Presionó el caballero, sabiéndose dueño de la situación, como siempre.
"Que si eres Kanon me has estado engañando cuando yo te abrí mi corazón..." Dijo Saori tratando de presionarlo para que le dijera la verdad.
"¿Que tiene Saga, que no tenga yo?" Pero él era muy listo para dejarse engañar asi
"Yo... no se que decir, estoy muy confundida..."
El santo dorado se acercó a ella y le acarició la mejilla, "Tu mirada confundida es adorable, no te preocupes de nada mas, yo me haré cargo." dijo confortador.
"Pero... yo... ¿Cómo saber quien eres? ¿Cómo puedo confiar en ti?" preguntó Saori que estaba en realidad confundida por los cambios de actitud de su acompañante.
"soy Saga de Geminis, siempre lo he sido, solo quise hacerte pasar por esto, por si Kanon trataba de aprovecharse de lo nuestro" Confesó al fin Saga, complacido por ver el dominio que tenía sobre la joven.
Saori sintió lágrimas queriéndose asomar a sus ojos, después de todo, parecía que no había mantenido la mente tan fría "Saga..."
Saga la estrechó fuerte contra si, consolador "Se que fue desagradable...pero necesario"
Saori abrazó al caballero con fuerza y lo cubrió con su cosmos, dispuesta a acabar con esa duda de una vez y por todas. "Solo hay una forma de no confundir a los gemelos de Géminis, y es con su cosmos, pues no hay dos iguales... déjame sentir tu cosmos Saga..."
Saga sonrió y accedió calmadamente, encendiendo su cosmos para complacer a la joven diosa, quien quedó satisfecha con la prueba.
"¿Entonces Kanon será el caballero de Geminis? ¿Y yo estaré a tu lado como el patriarca?" Dijo Saga ejerciendo más presión
"Si es tu deseo, así será" Concedió Saori sin pensarlo siquiera. Saga le agradeció con un beso apasionado
"¿Y...porque a mi de entre los 88 caballeros?" Preguntó curioso, una vez que pasara la tensión del momento.
"En el corazón no se manda, Saga..." Contestó apresurada Saori, y lo volvió a besar, sin dejarlo hablar más. Saga sonrió aunque no era la respuesta que esperaba... no importaba, la obtendría después.
Saori acarició su mejilla, aprovechando la cercanía "Deberías sonreír mas seguido..." le dijo, y era cierto, aquella sonrisa desenfadada le hacía ver tan dulce, tan hermoso.
"Tu me haces sonreír" Tal vez solo lo superaba aquella voz tan tierna susurrándole al oído
"Espero poder hacerlo siempre..." dijo la joven con algo de melancolía oculta en su voz. "Saga... no te importa lo que los demás piensen de ti por esto? Te traerá muchos problemas..."
"No mientras este a tu lado" Y era cierto, con la protección de la diosa, nadie se atrevería a ponerle un dedo encima, sin importar lo que intentara... "Y... ¿cuando harás el anuncio? A Aioros no le gustara mucho que digamos..."
"Mañana mismo lo haré... Aioros es un niño, tendrá que entender... Además tu tienes mas experiencia y me pareces perfecto para un puesto tan importante..."
"Tienes razón mi amor" asintió el Caballero mirándola seductoramente
"¡Muéstrame tu templo Saga!" Sonrió coqueta la chica, jalando al Caballero por el brazo hacia el interior del templo. Pero Saga no se lo permitió, y en su lugar la levantó en brazos
"Claro que si mi princesa, ¿nos perdemos en el laberinto?" Rió malicioso
Ella se sujetó de su cuello sonriente, "Suena divertido amor, ¡Hagámoslo!"
Antes que pudieran dar un paso, el cabello de Saga regresó a su tono azul profundo. De la misma forma intempestiva la actitud de Saga dio un gran giro.
"¡MILADY!" exclamó asustado y sonrojado, al encontrarse en su templo y con Atenea en brazos. Saori suspiró, habría que comenzar de nuevo... con inocencia preguntó "¿Si Saga?"
"Mi señora" la depositó en el suelo con cuidado, visiblemente nervioso; "lo siento... yo..." No pudo terminar, se sentía demasiado avergonzado por lo que había pasado y por lo que estuvo a punto de pasar.
"¡No! Saga, por favor, no te disculpes... todo esta bien... ¿no recuerdas?" le cuestionó la joven.
"Es incorrecto... no debo"
"Pero Saga... ¿no sientes nada por mi?" Ahora la que presionaba era ella, y lo seguiría haciendo mientras fuera necesario
Saga se sonrojó, "Mi deber como Santo debe anteponerse a mis sentimientos" Los cuales eran bastantes confusos en esos momentos, no sabía si lo que sentía era agradecimiento, lealtad o acaso... ¿amor?
"Tu deber como Santo no tiene porqué interferir con tus sentimientos..." Saori se le aproximó lentamente, pero Saga dio un paso atrás
"Pero mi deber es protegerla, no enamorarme de usted..." Quería aferrarse a esa idea.
"¿Y tu crees que amándome no podrás protegerme? Saga, yo te quiero, y no hay nada malo en ello..."
"Pero... esto no debería estar pasando...Atenea... yo... No se que hacer" La duda en su cara era todo un poema para la chica quien le sonrió tiernamente
"Confía en mi Saga, no tienes de qué preocuparte, si me quieres, ¿porque no estar a mi lado?" dijo la joven tomando las manos del nervioso Caballero
¿Cómo podía negarle algo a su diosa y a la persona a la que le debía la vida? Sería condenarse a si mismo si no lo hacía, peri si lo hacía... "Nos condenaremos por eso... La Atenea de la mitología nunca..."
"¡Por favor Saga! Deja de poner pretextos... Si en el pasado no he querido tener una pareja, no significa que no pueda hacerlo ahora, ¿Acaso crees que me gusta estar siempre sola?" Saori hizo una pausa para calmarse, observó de nuevo la mirada confundida del caballero, "Pero si no quieres estar a mi lado, no voy a obligarte..." Lo soltó y le dio la espalda.
Saga tuvo de nuevo un cambio repentino en el cabello y la mirada y se acercó a la chica abrazándola por la cintura, pero Saori se liberó de su abrazo y dio unos pasos hacia la salida.
"No tienes porqué hacerlo si tanto te molesta..."
"No me molesta... Además, te recuerdo que estamos en MI laberinto" Saga sonrió malicioso, mientras se acercaba de nuevo estrechándola fuerte, al tiempo que desaparecía la salida de la casa de Géminis "¿No te iras así verdad?"
Saori se giró para enfrentarse con la presencia dominante de Saga con la que no podía -ni quería- luchar. "No me iré si tu me lo pides..."
"Quédate conmigo, al menos por esta noche... si después quieres marcharte no te lo impediré..." Dijo, invitante, seductor.
"Claro que me quedaré" Saori sonrojada abrazó a Saga, quien la besó nuevamente con pasión.
La joven diosa se dejó llevar por los besos de Saga, era lo que había buscado desde un principio.
"¿Aun dudas de mi amor?" Preguntó el Caballero, arrastrándola hacia él
"No amor, no tengo ninguna duda"
"¿En verdad pensabas que te dejaría ir?"
"Deseaba con todas mis fuerzas que no lo hicieras..."
Saga le acarició la mejilla con ternura, "Ahora si dime, ¿Que te atrajo de mi?"
"Te confesaré algo..." comenzó la chica; "desde la primera vez que te vi quedé impresionada contigo, tu forma de actuar, tu seguridad, tu mirada tan intensa... Además, ningún otro Caballero tiene la personalidad que tu tienes, y dudo que alguno de ellos aceptara tener algo más que respeto por mi..."
Saga sonrió complacido, "¿Que hubieras hecho si no hubiera ido a visitarte?" preguntó al tiempo que la tomaba de la mano, llevándola hacia su habitación.
"Si no me hubieras visitado... tendría que haber mandado llamarte, ¿no crees?" respondió, dejándose guiar dócilmente
"¿Tuvieron que ver mis visitas diarias para esto?" Cuestionó divertido, mientras seguían caminando lentamente
"Me ayudaron a decidirme, si... dime Saga, si yo no te hubiera dicho nada... ¿lo habrías hecho tu?"
"Supongo que no, por mi deber y además yo pensaba que tu y Pegaso..."
"Entonces me alegra haberlo hecho... Acaso, ¿tienes celos de él?" Saori se sujetó de su brazo
"Claro que no" le respondió con total seriedad.
¿Esa chispa en sus ojos eran celos? ¿Podría ser acaso que en verdad sintiera algo por ella? "No lo estés nunca, no significa nada para mi..."
"Es que parecía que..." Saga se detuvo, "Se entendían demasiado bien"
"Lo se, lo se... tal vez yo tuve la culpa por preocuparme tanto por los caballeros de bronce, y no te voy a negar que los quiero, pero los quiero como si fueran mis hermanos... creo que todo mundo ha malentendido este sentimiento..."
"Vaya...aunque parece que Pegaso también lo ha malinterpretado"
"Mala suerte para él, tendrá que darse cuenta de su error..."
"Si no hubiera accedido... ¿estarías con el?"
"No, solo me interesas tu..." Y era cierto, hubiera podido estar con Seiya tan fácilmente si se lo hubiera propuesto, pero, por alguna razón, cada vez que había pensado en estar junto a alguien, no podía imaginarse junto a él.
"Me alegra oír eso...porque ya llegamos a mi habitación..." Con una mirada seductora le indicó que ésta se encontraba tras la pesada puerta que en esos momentos abría.
El corazón de Saori latió con fuerza. Nunca había estado a solas con nadie, y estaba llena de emociones encontradas, sonrió tímida mientras se sonrojaba.
Saga hizo una reverencia dejando entrar a la diosa en su habitación. Ella lo hizo despacio mientras le sonreía a Saga, pero justo entonces, Saga cerró la puerta tras ella y la cerró, casi atrancándola
Saori se giró asustada, trató de abrir la puerta, pero no pudo hacerlo, y así, se encontró encerrada sola en un cuarto oscuro, sin saber que hacer.
"Lo siento Milady, aun no es nuestro momento de estar juntos" Se escuchó desde fuera la voz de Saga
Saori se dejó caer en el piso desconsolada, su cabeza convertida en un mar de dudas y sentimientos confusos. "¡Saga! sácame de aquí!"
"Aun no mi amor" La voz apagada se escuchó de nuevo. Un enorme vacío se formó en su estómago. ¿Qué estaba tramando Saga? ¿Qué pretendía?
"Por favor Saga, no me hagas esto" Suplicó la chica con lágrimas en sus ojos.
"¿Y porque no?" Preguntó divertida la voz de Saga
"Si no encuentras otro motivo, al menos por agradecimiento, ¿no te salvé acaso la vida?" aventuró la joven, tratando de mantener la calma, aunque en realidad moría de miedo.
"Y te lo agradezco mi señora, en unos momentos mas, le mostrare mi eterna gratitud..." fue la respuesta.
"¿Que me harás Saga?"
"Ni siquiera sabes lo que haré princesa... ¿esa es la confianza que me tienes?" Nuevamente Saga jugaba con ella, parecía divertirle mucho toda aquella situación, y ella no atinaba a ponerle un alto... ¿o era acaso que no quería?
"¿Porque me has encerrado entonces?"
"Todo lo que pase, dependerá de tu grado de confianza en mi, amor" Respondió en un tono dulce
"Saga, no me dejes aquí sola... tengo miedo..."
"Es una prueba, mi amor"
"¡¿Que clase de prueba es esta?!"
"Sobre confianza"
"¿Confianza?"
"Quiero ver hasta que punto confías en mi... o si desconfías y pides ayuda..."
"No pediré ayuda... no quisiera que nadie te lastimara por mi culpa, de nuevo..."
"¿Segura?" La puerta se entreabrió
"Claro que si..."
Saga entró lentamente y cerró la puerta de nuevo, Saori lo miró desde el suelo con ojos llorosos mientras se aproximaba a ella lentamente
"¿Porque lloras?"
"Tenía miedo que me dejaras..." Dijo ella avergonzada
"¿No confías en mi?" cuestionó el con un tono digno
"No es eso, es que no me gusta estar sola y..."
"¿Y?" Saga tomó su cara por el mentón para obligarla a mirarlo a los ojos
"Fue tan de sorpresa que me espante, lo siento Saga!"
"¿Creías que mi parte malvada había vuelto? ¿Creíste que te iba a hacer algo malo??"
Era eso precisamente lo que Saori había imaginado, pero nunca lo admitiría "¡No! no... solo me asusté..."
"¿Asustar... ¿pero porque?" La empujó sin darle tregua "Estas en mi templo, yo estaba a un lado de la puerta..."
"No lo se... soy una tonta, ¡perdóname Saga! ¡No volverá a suceder!"
La media luz que reinaba en la habitación, escondía perfectamente el rostro mailcioso de Saga al acercarse a darle un beso, Saori alzó sus brazos hacia él, y fue correspondida con un abrazo que la levantó del piso.
Saori abrazó al Caballero con fuerza, sintiéndose de nuevo segura en sus brazos, a pesar de todo... "Nunca me dejes Saga..."
Con una afirmación de cabeza, el joven guerrero la levantó y la llevó hasta su lecho sobre el que la recostó.
"Nunca mi diosa" dijo suavemente para después besarla. "¿Estas segura de esto?"
"Si amor, estoy segura..." respondió la chica, mientras su corazón palpitaba con fuerza
"Aun siento dudas en ti" Dijo Saga, alargando la expectación de la diosa.
"No tengo dudas.. ¿las tienes tu?" dijo ella tratando de acercarse
"Yo no estoy llorando..." Dijo, mientras que suavemente la recostaba sobre su cama, "a ti te afecto a sobremanera"
"No te fijes en eso... ya no lloro más, ¿ves?" Saori se limpió las lágrimas y sonrió débilmente
Saga complacido se recostó junto a ella "Muchas veces imagine este momento y ahora..."
La joven lo abrazó aliviada "Saga... estoy tan feliz de esta a tu lado..."
Saga la abrazó a su vez, pero se quedó meditando sin actuar, jugando sin piedad con las dudas de la joven que se aferraba a él.
"¿Pasa algo, amor?" Preguntó ella, tratando de hacerle reaccionar
"Nada amor" Contestó, al tiempo que le acariciaba el largo cabello morado, suavemente, tranquilizándola
"¿Seguro?" la chica pasó un dedo por los delgados labios del Caballero.
"Claro..." Saga mordió el dedo despacio, consiguiendo una sonrisa de la dama y delicadas caricias en su espalda. Saga la acercó contra su cuerpo, mientras sus manos juguetean con la ropa.
Saori inexperta, resbaló la blusa de saga por sus hombros, mientras él comenzaba a acariciarla lentamente, haciendo que la respiración de la chica se hiciera mas fuerte cada vez, ella con un suspiro, besó suavemente el hombro de Saga para después seguir con sus labios su contorno hasta su cuello. En respuesta Saga le mordió el hombro, apresándola entre sus brazos y haciéndola suspirar nuevamente.
Las caricias de Saga hacían que la joven se sonrojara y que su corazón latiera con más velocidad, en esos momentos ella deseaba que aquello nunca terminara. Acarició los fuertes brazos que la sujetaban a la vez que buscaba con sus labios los de Saga. Adivinando sus intenciones, él la besó tiernamente, mientras sonreía con malicia.
No podía creer qué tan fácil había sido aquello, la chica estaba completamente en su poder, y ya había visto que podía manejarla a su antojo con los ojos cerrados. Tonta, le daría todo cuanto deseara por unas cuantas caricias...
Saori susurró el nombre de Saga en su oído mientras deslizaba sus manos por su pecho, exigiendo más del Caballero. Pero para su gran frustración, en esos instantes alguien tocó la puerta, haciéndola sobresaltarse. "Saga... tocan..."
El caballero molesto volteó a ver la pesada puerta y con tono enfadado gritó, "¡No estoy!! Largo!!"
Del otro lado de la puerta, Kanon algo sorprendido por la respuesta habló "Hermano, creo que deberías salir...afuera del santuario hay alguien que quiere verte"
Dentro del cuarto, Saori se sentía muy incómoda, ¿que tal si Kanon decidía entrar a la habitación de su hermano? "Creo que debes atender a tu hermano... yo te espero aquí..." Dijo, esperando que Saga pudiera despacharlo con rapidez.
"Kanon lárgate!! No voy a Salir!!" volvió a gritar Saga, ignorando a la diosa. luego dirigiendo toda su atención a ella, volvió a abrazarla, mientras la llenaba de caricias, como para evitar que hablara más.
"¿Saga? ¿Sucede algo?" Aquella forma de contestar de su hermano era rara, pensó Kanon, algo preocupado.
"Si sucede...no quiero salir y vete!!!" gritó enérgico el caballero, y al ver que Saori parecía algo incómoda, la estrechó con fuerza mientras su mano libre se deslizaban bajo su ropa. "Por fin me había hecho a la idea... y llega este..." Pensó enfadado Saga, frunciendo el ceño.
Kanon tocó nuevamente la puerta, intrigado por esta actitud de Saga "¿Estas bien?"
"Saga..." repitió en voz baja Saori y lo besó en el pecho, totalmente envuelta por las caricias del Caballero que a diferencia de hacía un momento, parecía ansioso por poseerla.
"¡LARGOOOO!!" El grito de Saga no dejó lugar a dudas de que no pensaba charlar con Kanon en ese momento, con la mirada adusta, mordió sin miramientos el fino cuello, mientras deslizaba la ropa de la diosa, suave, pero eficazmente.
"¡Esta bien! esta bien... Ya hablaremos mas tarde que estés de mejor humor..." Kanon dijo enfadado y se retiró
"¡FUERA!!" Insistió Saga, y con el mismo coraje con el que se había dirigido a su hermano, aventó la fina ropa de la diosa fuera de la cama. Sólo hasta entonces Saori se dio cuenta de su desnudez y se sonrojó completamente ante la mirada penetrante de Saga, que la recorría de arriba a abajo.
"Me gusta como te ves sonrojada" le sonrió, encantándola con la mirada, Saori se sonrojó aún mas y con movimientos nerviosos terminó de quitarle la camisa "Me encanta tu sonrisa..."
Saga la calló con un beso, mientras acariciaba su espalda, ella lo abrazó con fuerza devolviéndole las caricias. Saori se encontró entonces perdida entre los brazos de Saga quien apenas le permitía respirar, y en ese momento escuchó un suave susurro en su oído.
"¿Te casarías conmigo?" Preguntó Saga sin detenerse
"¿C.. cómo?" atinó a preguntar Saori llena de sorpresa. ¿Había escuchado bien? No podía ser...
"Lo que oíste mi princesa..." Saga le dio un beso apasionado, mientras pensaba que si aceptaba tendría el poder asegurado por siempre, y nadie podría hacer nada al respecto, habría ganado sin siquiera tener que luchar, aquello era perfecto.
"Cl... ¡Claro que si! ¡Te amo Saga!" La diosa lo besó entre lágrimas, estaba completamente feliz, ya no le importaba nada más, se olvidó por completo de su plan y se entregó de lleno a aquel hombre que la hacía tan feliz.
"Te... amo" Dijo Saga antes de cubrirla de nuevo con sus caricias.
