La alarma de mi móvil comenzó a sonar así que tuve que despertar. Me frote los ojos, me estire un poco y me di cuenta que estaba adolorida por haber pasado toda la noche en el sillón. Apague la tv y subí a darme una ducha.
Solo unos diez minutos, me coloqué una polera gris, una chaqueta de mezclilla arriba, unos jeans y unas zapatillas negras, me hice una trenza y salí. Bajé rápidamente las escaleras, tomé el maletín y mi móvil. Entre al auto y lo eche a andar.
—Veamos Ryder. —Dije tomando sus papeles y mirando la hora. — Debes de estar en el museo de historia a las diez treinta. —Sonreí y conduje hacia allá.
Cuando llegué aparque el auto en el estacionamiento del edificio de enfrente, me coloqué unas gafas negras, tomé el maletín y me dispuse a entrar al edificio. Entré al elevador y presione el último piso, el techo.
Al detenerse mire hacia todos los lados en busca de una cámara y cuando no vi señal de alguna, camine hacia la orilla del edificio y me di cuenta que había algunas ventanas, busqué una cerca del museo y cuando tuve una, saqué las cosas del maletín.
La pistola estaba en el centro, coloqué mi ojo en el pequeño lente y utilice el zoom, comencé a buscarlo por todas partes pero solo encontraba: señoras, niños, estudiantes, una pelinegra bastante atractiva, más hombres, la chica pelinegra caminaba y su cabello me llamaba la atención.
¿Cómo se llamaría? Era muy guapa. ¡Mierda Tori concéntrate!
Sacudí mi cabeza y miré el reloj 10:30, seguí buscándolo y entonces lo vi pasando a lado de la sensual chica pelinegra.
—Bingo —Dije sonriendo.
Moví el arma hacia Ryder y cuando se quedó observando una pintura, La chica pelinegra paso y comenzó a cerrar las ventas.
—¿Qué mierda haces? —Susurré enojada.
Hice un poco más de zoom y cuando estaba apunto de jalar del gatillo la idiota pelinegra cerro la ventana. Minutos después se comenzaron a escuchar disparos y muchos gritos, personas corriendo, y otras muriendo.
¡Oh Genial! Ahora tendría que ir yo misma a matarlo. Guarde todo de nuevo, pero solo tome una pequeña arma y la escondí dentro de mis jeans, tomé él maletín y fui hasta el elevador, al llegar al estacionamiento tomé el auto y lo aparque cerca del museo.
Salí de allí y mientras todas las personas corrían yo caminaba con prisa, al llegar al museo, entre con cautela y noté que todas las pinturas ya no estaban, pasaba por los cuerpos de las personas muertas.
—No te muevas pequeña—Advirtió y coloqué mi mano en mis jeans.
Me giré y me encontré con la pelinegra.
—Bonito lugar para guardar un arma. —Dijo mirando mis jeans.
La fulminó con la mirada.
—¿Qué hace una pelinegra con tontas extensiones de colores robando pinturas? — Pregunté divertida.
-¿Qué hace una pequeña aquí con un arma dentro de sus jeans?-Preguntó y deje de sonreír.
—¿Has visto a un agente al señor que estaba a tu lado? — Dije y ella se cruzo de brazos.
—Lo maté. —Aseguró riendo.
Las patrullas y ambulancias comenzaron a sonar. Miré a los ojos a la pelinegra.
—¡Salgan con las manos en alto! —Gritaron desde afuera.
La mire a los ojos, muy bonitos.
—Bien, me tengo que ir.—Dijo ella dándose la vuelta y guardando el arma.
—Espera, tú no te vas de aquí hasta que me digas donde fue que lo dejaste.— Dije acercándome a ella.
—No losé, búscalo. —Dijo poniéndose de cuclillas para tomar los cilindros donde tenía las pinturas.
—No es así de fácil, arruinaste mi misión.
Se colgó los cilindros y me miro sonriendo.
—Así que eres una espía ¿eh?—Dijo alzando una ceja y rodé los ojos.
—Y tu eres una ladrona.—Acusé y ella hizo una mueca.
—No sé si sabes que están como unos cien tipos allá afuera con miles de armas para matarte.—Dijo.
—Matarnos.—Corregí.-Mejor dime donde esta, si me matan a mi es mi problema, solo necesito verlo.—Dije.
—Creo que esta por allá.—Dijo señalando el tercer pasillo.
—Esta bien.—Dije caminando dándome la vuelta y yendo al pasillo.
-¡No repetimos, tienen 30 segundos para salir!-Advirtió el oficial.
Seguí caminando con más prisa y comencé a buscar a Ryder. ¡Oh maldita! Apreté los puños con fuerza, y volví al lugar. Me había mentido.
Camine por otro pasillo y busqué la puerta que me llevaría al techo, cuando la encontré comencé a subir las escaleras con rapidez y cuando llegue busqué otras escaleras, me fije con cautela para ver si no había ningún oficial, gracias al cielo estaba despejado. Bajé las escaleras.
Al llegar al pavimento, camine un poco y me acomodé mejor el arma, no quería que otro idiota me mirara pervertida mente. Giré por la otra cuadra y cuando estuve muy lejos saqué mi móvil y teclee algunos números.
—¿Vega?—Contestó Erwin.
—Falle.—Dije y espere un regaño.
—¿Cómo que fallaste?—Preguntó incrédulo.
—Una estúpida pelinegra! Se metió, se robo las pinturas, mató a la gente y creo que él fue uno de ellos.—Dije.
—¿Estas segura que ella lo mato?—Dijo no muy convencido.
—No losé, le pregunté y me dijo muy segura que si, le pedí que me dijera donde estaba, pero me engaño.—Contesté.
¿Avergonzada? Me sentía peor, era una idiota.
—Esta bien Tori, todo mundo falla.—Consoló.
—No, mierda, te prometí que yo misma lo mataría, soy una idiota.—Contesté enojada.
—Tranquila.
—¿Cómo puedo estar tranquila? Si no hubiera sido por la estupida…—Me mordí el labio.
—¿Sabes como se llama —Preguntó interesado.
—No.
—Tu próxima misión será buscarla.—Afirmo.
—¿Qué? ¡No, No, No y No!—Contesté.
—¿Acaso quieres que te deje de dar misiones tan importante—Preguntó.— Tori eres la mejor espía que tengo en la agencia, no quiero despedirte, ni que tengas que comenzar desde cero. — Hice una mueca.
¿Desde cero? Yo no quiero comenzar desde cero, he pasado toda mi vida aquí, desde que tengo trece estoy aquí y no por una idiota voy a comenzar desde cero.
—Esta… Esta bien, voy a buscarla.—Contesté y sentí como Erwin sonreía.
—Me alegra que hayas aceptado Vega.-Respondió.- Cuando tengas algo sobre ella, me llamas. Buena suerte.— Dijo por último y colgó.
Comencé a caminar de un lado a otro.
¿Cómo se supone que voy a buscar a esa idiota?
Estaba en apuros y mi carrera dependía de ella. Quien lo diría, Victoria Vega dependiendo de una maldita ladrona…
Hola, gracias por sus Reviews! Espero que les guste.
