Cap2: A esto podemos jugar dos

En un principio esto iba a ser un oneshot, pero me he dicho "que demonios, Naruto puede dar celos a Sakura pero Sakura a él no?" No en mi guardia! Disfrutad un poco del capítulo y nos seguimos leyendo en Kitsune no Kibo y Fjaka!

Adrit126: tus deseos son ordenes, aquí tienes un capítulo más. La inspiración me vino y, como estaba muy relacionado con lo ya escrito, decidí hacer un nuevo capítulo. Disfruta!

Dayani NS: ya te dije por privado que esperases sorpresa por aquí :P y me gusta mucho más este capítulo que el anterior, será por ponerme a describir a Sakura manejando a Naruto como quiere, y el rubio encantado, no lo dudes :P NaruSaku canon, yo no consigo hacer algo tan natural con ninguna otra pareja, solo me consigo aproximar con los naruSara y los naruShion, y en el fondo los hago por variar, tengo claro quién manda sobre Naruto.

Si la anterior te gusto, espero que este capítulo te encante y te inspire. Y de superarte nada, como mucho acercarme un poco ;) saludos Dayani chan!


-aaaaaaaaa- personaje hablando

-aaaaaaaaa- personaje pensando

-aaaaaaaaa- ser sobrenatural hablando

-aaaaaaaaa- ser sobrenatural pensando

Obviamente, los personajes y el mundo Naruto pertenecen a Masashi Kishimoto, yo solo aportó la historia y entierro a boruto en lo más profundo del infierno para que no vuelva a salir. No autorizo el plagio de mis obras.


Otra de las fiestas de Ino. Y ya van decenas, esta mujer no tiene sentido del deber ni de la responsabilidad, todavía me pregunto cómo llegó a ser chuunin. En serio, ya tuvimos la fiesta de carnaval en san Valentín, y ahora resulta que tenemos otra más en menos de una semana. Y de temática extraña, "hawaiana", ¿Qué significa eso? Solo sé que hay que ir de blanco, pero por lo demás es la primera vez que oigo esa palabra. Le pregunté a la cerda de donde había sacado la idea, y me explicó que estaba basada en una cultura que vivía en una isla muy lejana, en un mundo muy diferente al nuestro, una cultura donde usan la misma palabra para decir hola y adiós, donde visten con flores y cocos y adoran a volcanes. Por supuesto, la miré con mi expresión de "vete a vacilar a otra puerca" y ella se rió a más no poder para luego explicarme que leyó esa tontería en un libro y de ahí tomó la idea, pero que es imposible que eso exista. Esta Ino… si dedicase la mitad del tiempo y de las energías que usa en inventarse estas cosas en sus estudios, sería ahora mi jefa.

En fin, la fiesta, como la anterior, y la anterior a la anterior, está siendo un rotundo éxito. En serio, si algún día me caso con ese baka, Ino organizará la fiesta y la despedida de soltera, es un don. Naruto tiene el de sorprender y cabrearme, Sasuke el de ser un borde con todo el mundo, Chouji el de comer su peso varias veces y la puerca el de organizar eventos divertidos. Y hablando de ese baka, volvemos a lo mismo de la otra vez. Os meteré en situación: como en toda fiesta que organiza mi mejor amiga, la temática exige una determinada forma de vestir. Nunca lo he entendido, yo pondría directamente la bebida, los vasos, la música y dejaría a la gente divertirse, aunque quizás por eso no organizo fiestas… el caso es que en esta fiesta, por su temática hawaiana, tiene todo el mundo que traer algo blanco. Todo el mundo adula la originalidad de Ino, pero yo sé la verdad: lo hace por estrenar su vestido blanco de flores estampadas púrpuras que se compro en el mercado la semana pasada. Y de paso para ver a Sai con otro color que no sea gris o negro, aunque yo la he advertido de que es peligroso. Con lo pálido que es, puede que no volvamos a verle en toda la fiesta por camuflarse en el ambiente.

Pero la puerca y su novio me dan igual, el que me importa es el baka de mi novio. Ese baka hentai que tiene la obligación de ser tan jodidamente encantador con media aldea. Con la mitad femenina obviamente, con Kakashi o con Sasuke no le veo nunca lanzando esas sonrisas de "hola, mírame, soy el hombre de tus sueños". Ni espero verlo en ese último caso, sinceramente… ha venido vestido con un pantalón de tela blanco y una camisa blanca que lleva ligeramente desabrochada por arriba, dejando vislumbrar su atlético torso levemente. Es, de lejos, al que mejor le sienta la temática de esta fiesta: su piel bronceada combina perfectamente con el blanco de su vestimenta, y esos zafiros oscuros son el complemento ideal. Me ha costado toda mi fuerza de voluntad no tomarle de la pechera y llevármele a algún lugar apartado. Pero mi paciencia no es don común, y las niñatas yamanaka han vuelto a la carga. Algunas incluso han optado por traer una falda corta y un top que dejan muy poco a la imaginación, a pesar del puto frío. Tengo claro que como Ino haga un par de fiestas de estas más, acabaré recreando la matanza del clan Uchiha con esas arrastradas roba novios. Pero esta vez no voy a caer en las tretas de ese canalla que finge ser inocente y no darse cuenta de nada. Ah no, a esto podemos jugar los dos, y esta vez vas a venir tú a mí, Naruto uzumaki.

Miro a Ino y la hago una seña para ir a la pista de baile. Soy consciente de muchas cosas: no tengo el mejor cuerpo del mundo. Es cierto, mi figura está marcada por el entrenamiento ninja y una alimentación muy cuidada. No soy como la cerda de Ino, que une a ese cuerpo moldeado a base de dietas milagro una vestimenta ideal para destacar, pero completamente ineficiente para un combate. No, yo suelo vestir cómoda, llevo el pelo corto y no descuido mi formación. Pero hoy sí que me he preparado como debe de ser en previsión de esta situación. Llevo un vestido palabra de honor de color blanco con falda holgada hasta las rodillas, con estampados florales en rosa y verde y rebordes naranjas. Los tres colores favoritos de mi presa, y sé que se ha dado cuenta. Un vestido que se ajusta perfectamente a mi figura, y resalta aquello que a mí baka favorito le vuelve a loco, mi trasero. Ya me lo ha dicho más de una vez. Y, como me gusta dejarlo todo bien atado, me he puesto ese perfume que le encanta, sabiendo que ese olfato mejorado que le da kurama le va a dar el mensaje entre toda la multitud. Puede que ese zorro tenga sus momentos, pero se perfectamente lo que hará en estos casos. Gritarle a su contenedor que se mueva.

Pero antes quiero torturarlo un poquito. No es por sadismo o venganza, es por la sanidad de nuestra relación: como deje llevar a Naruto la voz cantante a base de provocarme celos cuando quiera, me va a tener rendida a sus pies a las pocas semanas. Que, si sigue igual de "inagotable", una gran parte de mi me suplica dejarle enredarme, pero acabaría llevando él el mando. Y de eso nada, soy Sakura haruno y él es mi baka, hay un orden natural de las cosas y un mensaje que quiero dejarle claro: si yo juego con tus reglas, no tienes nada que hacer. Que no voy a negar que la última vez me salió bastante rentable el que me engatusase en esa fiesta de disfraces, incluso cuando casi nos pillan en medio del momento. Veremos si hoy le sale tan rentable, nunca se lo he puesto fácil, pero ese rubio nunca ha fallado a la hora de conquistarme. Nunca me decepciona, quizás sea su súper poder y no ser impredecible. O quizás la una sea consecuencia necesaria de la otra, quién sabe. Miro de reojo por última vez al rubio de mis sueños, y me aseguro de bailar donde me vea. Comienza mi fiesta de verdad.

En el fondo, quizás haga esto por crueldad y no sólo por guardar la sanidad en nuestra relación. Me encanta verle mirar en mi dirección, estirando el cuello como un cervatillo cuando oye alguna rama quebrarse. Las águilas cazan descendiendo desde el cielo sobre su presa, los lobos en manada con una estrategia, el oso con su fuerza bruta… yo tengo otro estilo. Mostrar lo que quiere mi Naruto, y volverlo loco. Finjo una total indiferencia hacia el mientras bailo, pero procuro moverme como a él le gusta. Muevo mi pelo de vez en cuando, dejando que mi rosa acapare toda su atención. Se que le vuelve loco el color de mi pelo, a Naruto le encantan los colores vivos, y él ya me lo dijo cuando se me declaró tras la guerra. "Tú eres el color más bonito que he visto en mi vida, Sakura chan". Ese baka sería mejor escritor que su padrino con esas frases, poco me faltó para caer rendida a sus pies nada más oírlo. Así que, sabiendo su debilidad, me aprovecho de ella. No permito que sepa que de vez en cuando lo vigilo, si no podría descubrir mi trampa. No me gusta mucho bailar, pero ahora lo hago con gusto, sin prisas. No, el plan es bueno, y si el plan es bueno, las prisas sobran.

Pero sé que está surtiendo efecto mi actuación. Esos zafiros azules hace tiempo que se me han clavado como garras. Incluso capto con mi buen oído cómo responde a todas las insinuaciones de esas niñatas con monosílabos, e incluso esquiva con su mirada a una que ha intentado taparme. Punto a tu favor uzumaki. Hasta kiba, que acompañaba a Naruto en ese momento intentando cazar alguna yamanaka despistada, ha centrado su atención en mi. Lo debo de estar haciendo perfecto. Incluso le oigo increparle a kiba que no me quite los ojos de encima. Debo de hacer un esfuerzo enorme para no reírme, me encanta verlo celoso. Obviamente con unos límites, la confianza es algo básico para mí, pero ahora mismo está guapísimo. Me gusta verlo sulfurarse por tenerme lejos, me recuerda que su amor sigue igual de intenso. Nunca he sabido cómo he tenido tanta suerte, o como ese baka no ha escogido a ninguna de las demás, mujeres que se le merecían mucho mejor que yo. Pero desde que se me declaró lo tuve claro: tengo toda una vida para compensarle. Y aunque el cielo se venga abajo, me haré merecedora de ese amor y lo disfrutare segundo a segundo. Con Naruto no hay noción del tiempo: segundos, minutos, horas, la eternidad… Naruto lo abarca todo.

Un hombre algo mayor que yo se me acerca. Pelo negro y corto peinado revuelto hacia atrás, una ligera barba castaña muy oscura que le favorece bastante y un cuerpo atlético que me saca media cabeza. No voy a negar que es atractivo, y me siento halagada porque me invite a un baile, pero no voy a aceptarlo. Yo solo bailo para una persona, para el único que puede decir ser mi dueño, y solo porque yo soy su dueña. Para un baka que, como una exhalación, ha atravesado la pista de baile carcomido por los celos, con ese mohín enfadado tan adorable. Así que decido cerrar la trampa y me dirijo inocentemente al pasillo de los baños más apartados de la fiesta. Un lugar donde se que estaremos solos. Finjo indignación y sorpresa cuando el rubio se mete conmigo al baño y cierra la puerta con pestillo, y opongo una muy hipócrita y leve resistencia cuando reclama mis labios con fiereza. Leve e hipócrita por algo que ya os dije antes: solo mi paciencia me ha impedido arrancarle esa camisa nada más verle .

La temperatura de mi cuerpo comienza a subir, noto su respiración agitada en mi cuello y despierta en mi ese efecto que solo el me provoca. Es algo mágico, casi animal. Nunca había sentido algo así antes: cierto es que pregoné al mundo entero mi ridículo amor adolescente por Sasuke cuando era niña, pero en absoluto me imaginaba a alguien o algo provocando en mi esta sensación, esta… pasión. Siempre he sido una chica recatada, pero cuando entra Naruto en liza me vuelvo escandalosa y temperamental. O a lo mejor es más correcto decir que cuando no está él, dejo de serlo, porque tengo claro que yo realmente soy así, y llevo toda mi vida ocultándolo por miedo. Pero con Naruto no hay miedo. Hay energía, color. Hay pasión. Creo que voy a tener que dejaros, no es que no me guste hablar con vosotros, pero me gusta mucho más sentir esas manos acariciándome. Naruto uzumaki, caíste en la trampa. Y me encargaré de que te acuerdes de esta noche por bastante tiempo.


Y ya está, en un principio es el fin. Digo en un principio, porque como se me ocurran más fiestas temáticas de Ino con más NaruSaku, no pienso guardármelas. Pensabais que el único gran estratega de konoha es Shikamaru? Es un aficionado al lado de lo que puede hacer Sakura haruno. En el fondo todos nosotros somos como muñecos en vuestras manos si os lo proponéis, en mi país lo llamamos "ser unos huevones". Espero que os haya gustado ver el contraataque de la ojijade desde su punto de vista, Naruto estaba perdido desde que entró en esa fiesta. Hasta más ver, disfrutad del día.