Disclaimer: Kagerou Project, Mekaku City Actors y Kagerou Days no nos pertenecen, pertenecen a Jin.


Capítulo 1: La Melodía de la Idol.

—Ah~… Sí que se retrasa Momo… —dijo una chica con un extraño cabello celeste.

—Es normal, siendo lo que es —respondió su profesor.

—¿Lo que es…? ¿Qué es Momo, profesor Tateyama?

—Pues ella es… —Sin embargo, el mayor fue interrumpido por otra chica de cabello rubio que apareció corriendo, claramente agotada.

—¡Profesor! ¡Puko! —Paró para respirar—. ¡Siento llegar tarde!

—Ah, Momo, siempre llegando tarde… —dijo Puko—. Vamos.

—Está bien, no te disculpes —Kenjirou suspiró—. Conozco perfectamente tu situación.

—Siempre estais hablando de una situación, pero nunca os entiendo… —Puko de nuevo estaba pensando en voz alta. Ella no sabía que Momo era una idol, cosa que parecía casi imposible, por la cantidad de anuncios de ella que había por todos lados. Seguramente Puko tenía mala memoria. Sólo eso.

—Eh… Puko… Déjalo —Momo suspiró. Ella era su única amiga y, de no ser por su falta de atención, ni siquiera eso.

—Eres uno de esos casos. Aunque no asistas a mis clases extras, sabes que sacarás una buena nota en el próximo examen, ¿verdad? Y Puko, lo mismo te digo —comenzó Kenjirou y las dos asintieron, aunque Momo no estaba tan convencida.

—¡N-No tengo tanta confianza! —Puko se acercó a ella y le cogió las manos.

—¡Ánimo, Momo! —le dijo y sonrió.

—Pero si tú ni siquiera sabes de qué estamos hablando… —murmuró Momo. Puko la soltó y murmuró algo así como "¿No era algo de un concurso de comida…?"—. ¡Creo que si escribo mi nombre con confían-…!

Kenjirou se acercó a ella para golpearla con el libro, sin embargo… El golpe nunca llegó. Bueno, sí llegó, pero no fue doloroso. El profesor arrastró a Puko hacia donde Momo, porque ya se estaba alejando mucho.

—Ah… Momo, no espero que saques un diez, pero tampoco puedes ser tan negativa. Y Puko, deberías dejar de mirar el vuelo de las moscas y concentrarte en estudiar —Puko lo miró sin entender nada y Momo estaba avergonzada.

Sin embargo, las dos alumnas recordaron algo. Puko miró a Momo y las dos preguntaron a la vez por sus exámenes de Historia.

—¡Estamos seguras de que nos fue bien! —gritaron a la vez.

—Bueno, aquí tengo vuestros resultados —Las dos se acercaron, pero él no las dejó mirar—. Sois verdaderamente increíbles. Lográis hacer cosas que las personas normales no podrían.

—¡¿En serio nos fue tan bien en el examen?! —preguntó Momo, intentado coger los exámenes de nuevo, sin conseguirlo. Puko atacó a su profesor por detrás y consiguió cogerlos, tras dejarlo en el suelo tirado.

—Toma, Momo —Puko le dio su examen y se concentró en el suyo—. ¿Un… 3,4?

—¿U-Un 0,2? ¡No es posible que Puko sacara más nota que yo! ¡Si estudié mucho! —Momo estaba realmente desmotivada. La otra chica no se quedaba atrás.

—Con esta media… Pasaré el curso, pero… ¡Todos se burlarán de mí! —Las dos miraban al vacío—. Y lo peor…

—¡Nos separarán! —gritaron y se abrazaron.

·

—Dicen que a los malos estudiantes se les toma más apego, pero en vuestro caso… —dijo el profesor, alicaído. Estaba sentado, mientras que Puko y Momo estaban de pie.

—N-Ni siquiera yo lo puedo creer…

—¡Esto es cosa de Sebastian! ¡Estúpido demonio de Kuroshitsuji! —exclamó Puko. Ni Kenjirou ni Momo entendieron a qué se refería. Bueno, Momo un poco.

—La Historia no es mi especialidad, así que tendréis que explicarme… Momo, ¿qué significa ese "520,00-530,00" que pusiste al lado de Perry? Y Puko, ¿qué quieres decir con eso de "La Gran Era de los Piratas empezó cuando Gold D. Roger fue ejecutado…"?

—Re-Respecto a eso… —comenzaron las dos.

—Como los demás tenían números como "desde 1820 a 1872" escritos, supuse que tenía que escribir cuál era su poder de pelea… —comenzó a relatar Momo—. Es que supongo que debe ser un personaje fuerte en los mangas.

—¡Ese tipo era un estafador! ¡La Gran Batida la comenzó Gold D. Roger! ¡Tengo razón, profe! —gritaba Puko, histérica.

—Entonces, eso que escribisteis al lado de Napoleón…

—¿No tenía que ser una frase victoriosa? —preguntaron ellas.

—Kisaragi… Yikamina… —Kenjirou se levantó y se dirigió hacia ellas—. Llevo una buena cantidad de años trabajando como profesor, pero creo que es la primera vez que me encuentro con dos alumnas como vosotras.

—Gracias por el cumplido… —murmuraron ellas, asustadas. Su profesor estaba muy cerca y daba miedo.

—Kisaragi… ¿Cómo estudiaste para terminar respondiendo eso? Yikamina… ¿Estudiasteis juntas? —preguntó el profesor Tateyama.

—Pues… Sí…

—¿Y cómo estudiasteis?

—Leímos el libro de principio a fin… —contestó Momo.

—Bien. ¿Qué más?

—Y… Y después nos lo comimos —respondió esta vez Puko.

—Bien. ¿Qué más?

"Loading… Loading… Loading…"

—¡¿Os lo comisteis?! —preguntó gritando Kenjirou, mientras miraba al cielo.

—¡Fue idea de Momo! —exclamó Puko, mientras señalaba a la chica.

—¡Oye! ¡Traidora! —Pero no le dio tiempo a decir nada más, porque el profesor las golpeó a las dos en la cabeza con su carpeta.

—¡No podéis memorizar con el estómago!

—¡P-Pero en un manga usaron ese método para memorizar! —replicó Momo. Puko sólo cayó al suelo mientras veía la batalla entre su profesor y su compañera. Al final, Momo cayó al suelo también.

—Por cierto, ¿cómo podéis estar tan obsesionadas con el manga? —Kenjirou estaba a punto de volverlas a golpear—. ¡Es como si os murierais de ganas de que los personajes históricos pelearan entre ellos!

—¿Eso se puede hacer…? —preguntó Puko, alzando la mano desde el suelo. Fue golpeada de nuevo por Tateyama.

—Escucha, comprendo bien todas tus circunstancias, pero tus calificaciones son increíblemente malas —comenzó el profesor, mirando a Momo. Y, de nuevo, Puko no sabía de qué hablaban—. Si en el próximo examen de recuperación sacáis una mala nota… Puko, tú pasaras, pero serás la última de la clase. Y Momo… tú repetirás curso.

Y en ese momento, Momo comenzó a imaginar cosas raras. Vaya, se perdió en su mundo. Puko y el profesor se la llevaron a rastras.

·

—¡Profe, estudiaré como corresponde! ¡No, haré lo que sea! —gritó Momo de repente, despertándose.

—¡Momo! ¡Me asustaste! ¡Pero yo también estudiaré! —Las dos miraron a su profe.

—¡No quiero repetir/ser la última de clase! —exclamaron las dos a la vez.

—¿Qué os ha dado de repente? Me dais mal rollo —respondió Kenjirou. Pero, tras escuchar sus quejas y ruegos, accedió—. Está bien… Bueno, hoy ya no tendremos clases extras. Pero tendréis que estudiar con dedicación para el próximo examen.

—¡¿Enserio?! —preguntaron las dos a la vez, se cogieron de las manos y saltaron.

—Y dicho eso… —Les entregó un montón de hojas de apuntes a cada una—. Os regalaré esas fotocopias llenas de amor de parte de los otros profesores de las otras materias. Si las memorizáis durante el Festival de Obon, cualquiera podría sacar un diez en los exámenes.

—¡Pero esto pesa demasiado! —replicó Puko.

—¡No podremos memorizarlas a tiempo! ¡Esto pesa tanto como la revista mensual de manga Shinsoukan! ¡Estudiar esto es imposible! ¡Y Puko me respalda! —gritó Momo.

—Bueno, sí queréis repetir y ser la última del curso… Por mí no hay problema… —respondió el profesor. Pero ellas salieron corriendo tras despedirse—. Vaya, parece que han aceptado…

·

—Ah, nunca daré memorizado esto… ¡Ni siquiera mi padre me podría ayudar! Ah… —exclamó Puko en voz alta. Estaba sentada en su escritorio, intentando memorizarse todas las hojas llenas de apuntes, algo imposible.

Dos minutos después, sonó el teléfono. Era Momo Kisaragi.

—¿Sí? ¿Momo, eres tú? —preguntó Puko, aceptando la llamada.

¡PUKO! ¡Hay una oferta en el Centro! ¡Tienes que venir! ¡Termina HOY! —gritó una voz al otro lado del teléfono.

—Vale, vale, Momo, tranquilízate. Ahora voy, nos vemos en… —Tras acordar el lugar, corrió hacia allí, sin olvidar, claro, su inseparable sudadera lila, con capucha, que Momo siempre le hacía llevar cuando salía con ella.

·

—Momo… Esto va a ser más difícil de lo que creías. Hay mucha gente, posiblemente ya se habrán llevado todas las existencias —dijo Puko, tras asomarse.

—Lo sé… ¡Está lleno de gente! Aunque lleve puesta esta ropa… ¡Me descubrirán enseguida si no voy con cuidado! —contestó Momo.

—¿Te descubrirán? ¿Has cometido algún crimen, Momo? —preguntó Yikamina, confusa de nuevo. Ladeó la cabeza hacia la izquierda.

Y ahora Momo no sabía responder.

—Em… No exactamente… ¡Bueno, da igual! ¡Vamos! —Salieron de callejón, Momo tirando de Puko.

—¡Oye, Momo, esp-…! —Pero ya era muy tarde, se chocaron contra un chico que pasaba por allí.

—¡Cómo duele! ¡Mirad por dónde camináis, ancianas! —gritó el chico tras tropezar con ellas. Ellas se inclinaron.

—¡L-Lo siento! —gritaron ambas a la vez, hasta que…—. ¡¿A quiénes llamas ancianas, mocoso?!

—Tengo prisa, así que no molestéis —dijo el chico, ignorándolas y enseñando un panfleto.

—¿Tú también vas a esa tienda? —preguntó Momo.

—Pues sí. Es que me encargaron que comprara ciertas cosas. Pero nunca he estado en esta parte de la ciudad, así que estoy algo…

—¡Ajá! —Momo y Puko hicieron sus poses características—. ¡Es decir, que estás perdido!

—Quién lo diría —Puko señaló al chico—. Y basándome en lo embobado que vas y ese atuendo…

—Tú no eres la mejor para hablar de embobados… —dijo tras ella Momo. Puko la ignoró.

—¡¿No será que eres un extraterrestre?! —gritó Puko, señalando y mirando al cielo mientras sonreía.

—Ay, Puko, ya te has liado. ¿No será que tú no eres de aquí?

—¡¿Cómo podéis saberlo?!

El chico había dado dos pasos hacia atrás, asustado por la exactitud de las palabras de la idol.

—Nos lo acabas de confirmar. Además, se me da muy bien detectar gente como tú —terminó Momo.

—¿Y a mí qué? —murmuró el de cabellos marrones claros—. ¿Ya terminaste? Me gustaría seguir a lo mío.

Agitó de nuevo el panfleto. Momo y Puko se miraron y sonrieron ante la testarudez del menor.

—¿No estabas perdido? —preguntó Puko.

—Pu-Pues…

—Pues estas señoritas tan amables te pueden indicar el camino~… —respondió Puko, con su típica sonrisa de "Te lo mereces, todo lo que te pase".

—¡Me niego! ¡¿Por qué me ibais a ayudar, ancianas que no conozco de nada?!

Pero Momo y Puko ya no pudieron aguantar más y se dirigieron hacia él. Momo le pegó un puñetazo en el estómago y Puko le puso la zancadilla para que cayera al suelo. Pero esto provocó que la capucha de Momo y la de Puko cayeran.

—¡Ya te dijimos que no somos ancianas! —ellas enlazaron sus brazos y sus cabellos ondearon con el viento.

—¡Eso me dolió! ¡¿Qué demonios hacéis, ancianas?! —gritó el chico, que ya se había levantado.

Puko estaba a punto de volver a replicar, pero notó de repente la gran cantidad de personas que había a su alrededor.

—¿Momo…? —preguntó.

—Oye, no crees que la gente a nuestro alrededor está actuando raro? —preguntó el chico, Hibiya. Momo comenzó a sudar frío y, tras agarrar al chico y a Puko por las muñecas, comenzó a correr.

·

—¡Qué mal! ¡Qué mal! ¡Sea como sea, esta reacción no es normal! —gritó Momo, mientras sus "pasajeros no deseados" se preguntaban que hacían ellos escapando de una muchedumbre.

—¡Oye, Momo! ¡¿A qué viene esto?! —gritó la normalmente tranquila Puko.

—¡¿Qué pasa aquí?! ¡¿Hiciste algo malo?! —Hibiya estaba que no sabía qué hacer. Si dejaba de correr, lo aplastaban, pero no podría correr durante mucho tiempo más…

—¡Momo! ¡Responde!

—¡Estoy cansada de esto!

·

Tras correr por la calle, por el paseo marítimo e incluso por los campos, Hibiya y Puko cayeron al suelo y Momo salió corriendo. Por suerte, no los aplastaron.

—¿Qué le pasa a esa gente? —preguntó Hibiya en el suelo—. ¿Y ella era tu amiga?

Pero Puko no podía responder, estaba en el suelo muy mareada. Hibiya la ayudó a levantarse y, tras despedirse, fue a buscar a Momo.

—Esta Momo… Supongo que ahora la tengo que buscar. ¿Qué le pasará a Momo para que la persigan así?

Corrió para buscarla.

·

Cuando por fin la encontró, Momo estaba llorando en el suelo. La ayudó a levantarse.

—Momo… ¿Estás bien? —La abrazó y Momo lloró con más fuerza en sus brazos.

—Gracias, Puko. Por estar siempre ahí… ¡Quiero ser normal!

—Momo —La chica de cabello celeste abrió mucho los ojos, sorprendida, pero luego la abrazó con más fuerza—. Tú eres normal. Tranquila, no pasa nada. Yo estoy aquí.

—¡Gracias, Puko!

·

—¡Oye, Kano! ¿Quieres volver a recibir una buena paliza? —preguntó la pequeña Hakai.

—¿Y quién me la dará? ¿Tú? ¡Venga ya! ¡Si mides como 30 cm menos que yo! —Pero en ese momento, Hakai corrió hacia él, aprovechando que Kano se estaba riendo y, con sus manos juntas, se las clavó en el estómago—. Kg-…

Cayó al suelo y su móvil sonó. Hakai se sentó en uno de los sillones y Shuuya respondió a la llamada.

—¿Sí…? ¿Kido?

La encontré. Estoy casi segura de que es la chica de la que me hablaste. Pero lo que pasa es que… Hay otra. Bueno, las llevaré a las dos depende de lo que hagan —dijo Kido, desde el otro lado de la línea. También se escuchaban sonidos de cuervos.

—¿Ah~? Ya sa bes, muéstrales tus poderes para que te crean. Y asústalas un poco si es necesario. Ten cuidado —contestó Kano, sonriendo.

Sí. Lo sé —Colgó.

—¡Chicos! ¡Atención! Algo me dice que tendremos dos nuevos miembros pronto! —gritó Kano, volviendo a saltar sobre Hakai.

La pequeña medusa estaba sentada leyendo un libro y el "gigante" paseaba por la sala, intranquilo.

—¡Genial! Cuantos más miembros, mejor —Seto se sentó junto a Mary, quién temblaba.

—Pero… ¿C-Cómo me presento…? N-No sé… —murmuraba ella.

—Tranquila Mary, no tengas miedo —dijo Seto y la abrazó. Ella se sonrojó.

—E-Está bien…

—¡Kano, suéltame! —gritó Hakai desde un sillón. El chico la había abrazado por detrás y no la quería soltar.

—¡Pero yo también quiero abrazar a alguien, como Seto! —dijo él, con su sonrisa gatuna.

—¡Pues abraza a un cactus! —gritó como respuesta la niña, y se intentó volver a soltar, sin resultados. A veces Kano parecía un verdadero gato.


Ryhen: Y, de nuevo, estoy aquí sola… Bueno, la verdad es que no pensé que esto podría avanzar, pero aquí me tenéis. Dentro de poco el próximo capítulo (espero…).

Aunque puede que mis dos Fics se paralicen durante el Verano~…

PD: ¡Ya tengo escrito algo del capítulo final y el final del penúltimo capítulo!

PD2: No os acostumbréis a este ritmo de actualización, jeje...

PD3: Los nombres en inglés que aparecen como título de los capítulos, están en español al comienzo de cada capítulo, jeje...

Bueno, informaciones y tal.


Información:

-Informa en un Review si quieres continuación~.

-De momento será solo un Two-Shot, y, aunque esté realmente incompleto, lo colocaré en la categoría de "completos" porque podría quedarse así~.

-Puede que esto se paralice, pero hemos sacado buenas notas y eso no pasará hasta el Viernes.


¡Let's Daze!