N/A: Dejo por aquí el segundo capítulo de la historia. Espero que guste. La mayor parte del contenido es diálogo, por lo que imagino que se hará bastante más dinámico que el capítulo anterior.

¡Si leéis y comentáis os adoraré por siempre!

Capítulo 2

- ¿En serio piensas que me voy a creer eso? Suenas a un trailer de película malo y ni siquiera has traído pruebas.

- Vale, ya veo que quieres complicar las cosas.

- Lo que quiero es evitar que otro periodista con ganas de lucirse me engañe para decir algo sobre mi hermano y lo retuerza para vender una exclusiva.

Mello se quedó de piedra. Tomó aire como si algo dentro de él se hubiese hundido.

- Lo entiendo.- respondió fijando la mirada en la mesa.

Se giró e introdujo la mano en el bolsillo de su abrigo, del que sacó una libreta pequeña. Abrió el cuaderno y rebuscó entre las páginas.

- Toma. - le ofreció una fotografía vieja.

En la imagen aparecía un niño rubio de pelo corto que sonreía de oreja a oreja y un chico mayor que parecía incómodo frente a la cámara. Por descontado, Sayu reconoció a Mello como el niño pequeño y el chico debía de tratarse de L. Su padre no exageró cuando le habló de él. L era excéntrico hasta la médula, pero, sí, se daba el mismo aire de inteligencia que Light, aunque de un modo muy distinto…

Le echó un vistazo a Mello, comparándole con la foto.

- Te aseguro que no es Photoshop.

- Sé que no es Photoshop, lo uso todos los días.

- Lo sé.

- Mira, me has investigado, vale, pero si quieres que esto funcione deberías dejar de tratarme como si fuese subnormal.

- ¿Entonces vas a hablar conmigo?- dijo esperanzado.

- No. Primero vas a responderme a un par de cosas, y si me convences, acordaremos cómo vamos a trabajar tú y yo.

- ¿Vamos a trabajar juntos?

- ¿Oyes mal?

Mello pestañeó un par de veces.

- Vale. ¿Qué quieres saber?

- ¿Qué ganas tú con esto? Osea, has venido desde Gran Bretaña hasta Japón, te has molestado en investigarme y quieres saber no sé qué de mi hermano. Debes tener un motivo, conseguir algo.

- ¿Cómo sabes que vengo de Gran Bretaña?- preguntó divertido, al tiempo que apoyaba un codo sobre la mesa y se inclinaba en su dirección.

- El que responde preguntas eres tú, no sé si te has enterado. No me apetece repetirme.

- Disimulo perfectamente el acento.-siguió como si nada- Compré la maleta en Francia y he quitado las etiquetas del aeropuerto.

- Sordo.

- Claro que tengo toda la pinta de ser extranjero, pero no de un lugar específico. Podría ser de varias regiones de Europa…

- Sí, como una tapia.

- Rusia, Islandia, incluso Canadá.

Sayu apretó el arco de su nariz, como si eso pudiese evitar que le saliese disparado un puñetazo.

- Madre mía. Lo sé porque la marca de tus guantes es de Londres, conozco al diseñador del logo, y porque la foto que me enseñaste está impresa en una tienda de Manchester, lleva un número de serie. Además, la arquitectura que hay en el fondo de la imagen es de Gran Bretaña.

La cara del chico se deshizo en una sonrisa a medio camino entre lo siniestro y la simpatía. Volvió a coger la foto y jugueteó con ella, paseándola entre sus dedos.

- El número de serie es falso. Lo puse ahí para ver si te fijabas, es una mala costumbre que se me pegó.- le dijo señalando al L de la foto- Aunque es curioso, porque no es de Manchester, sino de Londres. No me esperaba que supieses a cerca de números de serie. Pero es un error normal, el de Manchester y Londres comparten un par de dígitos…

- Deja de hacerte el listo.

- ¿Te molesta que te haya engañado?

- No.

- ¿De verdad?

- ¿Por qué iba a molestarme que te hayas tragado un farol? Me he inventado lo de Manchester. Solo me fijé en los guantes y en los edificios.

- Oh…

- Ya te he dicho que no me trates como si fuese estúpida, y también que no me gusta repetirme. Ahora, ¿quieres responder a lo que te pregunté o prefieres que me marche?

- Supongo que quiero conseguir respuestas. Me gustaría saber la verdad sobre el caso Kira. Llevo años preguntando por la muerte de L, y la gente que sabe del tema me da largas o contesta de forma poco convincente. Sé que me mienten, o bien porque no quieren decir lo que pasó, o bien porque no tienen ni idea. Me da igual cual de las dos cosas. Solo quiero saber qué es real y qué no cuando leo un informe.

- ¿Qué tiene que ver contigo?

- ¿Disculpa?- respondió confuso- Soy…

- Sí, un sucesor o lo que sea. Lo que se nota es que esto te importa, ¿por qué?

- Admiraba a L.

- Mentira.

- No miento.- Mello se puso a la defensiva.

- No dices toda la verdad.

Sayu se cruzó de brazos. No iba a ceder.

- Le admiraba… pero también era lo más cercano que he tenido a una familia.

- Vale. Lo entiendo. Pero puede que descubras cosas que no te gusten, ¿de verdad merece la pena que arruines la imagen que tienes de L?

- No la voy a arruinar.

- ¿Y si lo hace?

- La verdad me importa más que un par de recuerdos agradables.

Sayu asintió. Había dejado el bolso colgando del respaldo de la silla, sobre su chaqueta. Tomó el bolso del asa y lo colocó sobre su regazo. Una mano la detuvo cuando rebuscaba algo dentro. Sayu levantó la mirada y vio a Mello estirado por encima de la mesa, con cara de determinación.

- No te marches. Necesito hablar con alguien de tu familia, eres mi única opción. Por favor.

- Relájate. Solo voy a hacer una llamada.

Aflojó el agarre y se apartó confundido.

- ¿Qué?

- Va a ser una noche larga.- terminó de decir, mientras el teléfono llamaba.- ¿Mamá? Sé que estoy avisando algo tarde, no voy a poder ir a cenar a casa, me ha surgido algo… de verdad que lo siento… puedes ponerme la comida en un tupper, lo tomaré mañana… no seas tonta, tu comida está rica hasta recalentada… de verdad que no puedo… ¿qué? No… no estoy en una cita… sí ya sé que es una pena, pero lo tengo complicado… Matsuda es como un hermano pequeño, no le puedo ver así… puede que sea mayor que yo, pero es infantil… ¡Mamá, no seas mala!... jeje, vale, te veré mañana… gracias, otra vez, lo siento… y yo a ti.

- ¿Y bien?

Sayu volvió a guardar el smartphone.

- Háblame de L.

- ¿Qué te interesa más?

- Sorpréndeme.

¡Y eso es todo por ahora! Espero que os haya gustado, de no ser así, dejad un comentario para hacerme saber por qué e intentaré corregirlo en capítulos futuros. Si os ha gustado y me hacéis review, ¡gracias¡

Pero, sobre todo, ¡muchísimas gracias por leer!

Hasta el siguiente capítulo,

Doomy.