Hola!, de nuevo aquí con otra partecita de esta historia xD!

Recuerdo que son capítulos cortos y de acción rápida ^o^.

Espero disfruten este cap.

Pasen a la lectura

Por más triste que sea Digimon no me pertenece ú_ù.


Y ¿qué si se había equivocado?, nadie era tan perfecto… eso dijo Sora, pero…

-¿Por qué no le creí en el momento?- susurró un castaña de bucles largos entre sollozos imposibles de callar. – te entregue 3 años y… -trataba de explicar a la nada sus sentir en el momento. - ¿qué hice, para merecer esto? – mientras sus ojos color miel se llenaban de lagrimas.

No le importaría llorar toda la tarde, tendría que descargar totalmente su frustración, la chica lo sabía, había cometido un error. Pensó que ese era el hombre de su vida, con el que tendría un futuro, con el que tendría hijos, una casa, un auto deportivo color Rosa, tendrían una pequeña perra peludita, motocita y bullosa llamada Betty*.

-soy Idiota o ¿Qué?, para que me torturo con una vida que ya no existirá. – masculló entre dientes, si que le dolía el pecho de haberse equivocado de esa manera.

-¿Tu eres Tachikawa? - una voz masculina la hizo voltear a ver, pero sus lagrimas evitaron que lo pudiera distinguir de inmediato, intentó limpiar sus ojos, pero solo fue perder el tiempo en dicha acción –oye, las princesas no deben llorar – una pálida mano extendida al frente con un pañuelo blanco, y las iníciales T. Y. bordadas en color verde. –toma, seca esas rebeldes lagrimas, no deberías estas triste, sea cual sea la razón, eres una bella mujer, que debe mirar al futuro y no vivir en el pasado. Las malas experiencias te limitan, pero si aprendes en vez de lamentarte, habrás crecido como persona. – un suave y dulce roce de las manos del chico, pasó sobre el hombro de la muchacha, haciéndola relajar tenuemente.

-Gracias, - en intento de mirar más claramente la cara de ese misterioso caballero, pero algo la hizo frenar en su misión de reconocerlo, un rayo de solo coló directamente a sus ojos y simplemente la cegó. Froto con sus ojos con sus manos y volvió a mirar, una persona que no lograba distinguir corría en dirección contraria a su posición.

-o-o-o-o-o-o-o-o-

-lo siento mucho, es que me demoré un poco más en salir – de nuevo pedía disculpas el rubio, mientras llegaban al cine.

-Matt, no te disculpes mas, ya estamos aquí además, de seguro la pasaremos genial – fingía una sonrisa.

-claro, voy por los boletos tu espera un momento aquí y vamos a comprar las palomitas – dijo al momento que la peli-roja asentía, luego de comprar el alimento se instalaron en la sala.

Una película de Comedia parecía muy adecuada, pero quién iba a decir que una película sobre una relación "algo" lujuriosa de un par de amigos, le iba a traer millón de recuerdos y hacer que su subconsciente evocara a un castaño al cual estaba tratando de sacar de sus pensamientos.

-Inquietante – suspiró. Pero esto paso desapercibido por el rubio.

…..

-¿Qué te pareció? - pregunto el muchacho frente a la chica que tenía un batido de cereza.

-estuvo genial, gracias Matt, eres muy amable conmigo, de verdad que yo… - no pudo terminar se vio forzada a parar sus palabras, cuando sintió como el chico la tomaba de la mano y miraba fijamente sus ojos.

-Sora, yo te agradezco que me regales solo unos pocos minutos en el día. A mí me gustaría, que tú y yo - empezaba a decir. "ya venía" – pensó sora, el momento que evitaba con los chicos, pero ella misma le había dado alas al rubio, ¿qué podía hacer? - Y ¿Qué dices? - termino tomando por sorpresa a la oji ámbar, ¿Qué tanto se había perdido en sus pensamientos?

-¿me podrías repetir la pregunta?

-Solo te decía, si tu y yo podríamos hacer algo el próximo fin de semana, como el bajista de mi banda se ira de viaje, no tendré nada de ensayos, y además – se sonrojaba solo un poco. – quisiera que habláramos sobre nosotros.

-o-o-o-o-o-o-o—

Suspiro pesadamente, no daba crédito a lo que estaba contando.

-¿Así que quiere formalizar? – pregunto un poco asombrada una castaña más joven, con cabello corto hasta la línea de sus hombros.

Parpadeo un par de veces, suspiro de nuevo.

-Eso parece – realmente, no quería que llegara el fin de semana. No quería rechazarlo, pero tampoco quería salir con él durante el resto de su… ¿vida?… ok estaba exagerando.

-no te ves feliz por eso. – de nuevo su joven acompañante, le conversaba.

-no es eso Kari, solo… - parece analizar la continuación de su frase –no sé, si quiera ser su novia. –con simpleza terminaba.

-¿es otro chico? – le preguntaba tomándola por sorpresa.

Refunfuño un poco, empezó a formular su respuesta.

-tal… - se vio interrumpida.

-¡HOLASS! – un Eufórica Castaña llegaba meneando sus caderas.

-hola Mimi, - dijo la más pequeña y Sora imito el saludo, por dentro suspiro.

-¿a Qué no adivinan Que paso? - empieza a juguetear con sus dedos inocentemente, ensortijando sus largos cabellos en ellos, mientras las muchachas al frente solo negaban con la cabeza. – ¡no es tan difícil! – Chillaba haciendo un puchero - ¡Esta bien les cuento!, conocí a un príncipe azul con armadura de caballero, venia en un majestuoso corcel Blanco y además –

-ok…. y ¿la película como termino? Anoche no vi Disney, así que cuenta…– pregunto Sora un poco divertida.

-Sí, ya sabemos que Michael es todo un…

-Michael, nada – cambio abruptamente el rostro. – ese solo es otro imbécil más.

Con esto dejo a las otras dos más que descolocadas.

-Ayer, - se coloco seria mientras, se sentaba junto a las muchachas. Suspiro –encontré a Michael con otra. En su cama. – las otras dos se acomodaron mejor a oír el relato, abriendo los ojos motivadas por la sorpresa. – le llame en la mañana, y le dije que si quería hacer algo, me dijo que se encontraba enfermo y que no podía salir; me preocupe por él, ya que se escuchaba bastante constipado; trate de sorprenderlo, cosa que haría cualquier novia, y llegue a su casa, el servicio me conoce desde hace mucho entonces entre y subí directamente hacia su cuarto, y… - miro a sus amigas – lo demás ya lo saben. - una sonrisa melancólica se coló en su rostro, y otra vez esas lágrimas atentaban salir; metió su mano en el bolsillo sacando el pañuelo de ayer.

-Mimi ¿Qué haces con uno de los pañuelos de Tai? - dijo la menor.

-¿Es de Tai? – sorprendida le pregunto, haciendo que esta asintiera. – Pues me lo dio mi príncipe azul ayer, lo conocí cuando me encontraba llorando, pero no le pude ver la cara por las lágrimas y luego el sol, solo me entrego el pañuelo – dijo mostrando el objeto.

-Entonces…. – sora pareció tardar en procesar la información. – Tai es…

-Yo soy ¿Qué Sora? – pregunto una voz asustándolas desde atrás. Se voltearon a la vez petrificadas (o imitando este estado)

-¡Hola chicas! – Contento saludaba – me dirán yo ¿qué soy? …..

..Un príncipe de cuentos…

….Continuara….

Jaru: Primero, quisiera decir que Betty, es una linda perrita que tengo en mi casa xD! Es la bebe, y es así tal cual, pequeñita, motocita, bullosa… el estándar de un perro pequeño xD!.

Sora: eso no es necesario, nadie quiere saber eso – con una cara desconcertada. – mejor dime, ¡¿CÓMO ES ESO QUE TAI ES EL PRINCIPE DE MIMI?! – grita disgustada.

Jaru: Haber Sora, no ¿Qué no estabas enamorada de Tai? - rie con sorna.

Sora: e…e….esto, - titubea.

Jaru: ¡te atrape! – Exclama – Como disfruto tu rostro. Mejor piensa en lo que le dirás la próxima cita a Matt de seguro quiere formalizar.

Sora: - Suspira –No me lo recuerdes…. Casi le digo la verdad a Kari y ¿si se da cuenta? –pregunta temerosa.

Jaru: ¿no crees que ya lo sepa? Digo te conoce desde hace mucho.

Sora: Dímelo tu, eres la escritora

Jaru: ._.U, cierto. Luego te cuento – se burla. No deja de ser divertido hablar con Sora xD!