Ready to Star
Chokehold
Las preguntas de Sakura
— Bueno Mamá, de aquí en adelante empacaré lo que falta con Sakura, ve a descansar — Instigo Tomoyo, abriendo la puerta de su pieza con claras intenciones de invitar a su madre a salir de ella.
— ¿Estas segura…? — Pregunto Sonomi, sonando indecisa — ¿No quieren que las ayude a empacar también?... así avanzamos más rápido….
— ¿Por qué no nos traes unos emparedados, mamá? — Pregunta Tomoyo, con una ceja saltona, ya perdiendo la paciencia — Hemos pasado mucho tiempo empacando, ya tengo un poco de hambre y Sakura seguramente también…
Su mamá parece feliz con la idea porque se levanta rápidamente de su asiento y abandona la habitación inmediatamente.
Apenas se va, Tomoyo cierra la puerta de golpe y corre hacia mí, su semblante cambia completamente a uno de preocupación. Me toma ambas manos y me invita a asentarme encima de su cama, en donde un desfile de sus ropas se posa desordenadamente.
— Tenemos poco tiempo antes que mi mamá llegue, por favor, dime lo que me tengas que decir.
Yo vacilo un momento. No tengo ánimos de estropear la fecha de partida de Tomoyo a escasos días de su gran viaje, porque sé que una vez que le cuente lo que me sucedió, prenderá su cámara, abrirá el closet Sakura y me dirá que vayamos inmediatamente al lugar donde sucedió todo, a encarar al tal muchacho. Sin embargo, si me quedo callada, Tomoyo sabrá que estoy ocultándole algo de gran valor, y esto podría pasar a llevar nuestra gran amistad, porque jamás le he escondido nada a ella. Jamás.
— ¡Vamos Sakura, no te debatas tanto tiempo! — Me agita los brazos, ansiosa por saber — No te había visto así de angustiada desde que Li se marchó a Honk Kong y eso fue hace muchos años, ¡me tienes preocupada!.
— Tomoyo, si te digo esto, necesito que me prometas algo — Le explico, ahora yo tomando de sus manos entre las mías — Pase lo que pase, cuente lo que te cuente, necesito que tomes ese avión a Londres y te vayas, ¿Está bien?.
Tomoyo me mira impactada. Sus ojos muy abiertos y su boca hacen una perfecta O, sus iris perlados tiritando, no sé si de nervios, de estupefacción, pero sale de su trance y duda un par de segundos, hasta responder:
— Esta bien, te lo prometo.
Su madre llega nuevamente con los panecillos y tres tazas de té, con obvias intenciones de comer con nosotras. Tomoyo se percata de este detalle y exclama.
— ¡Mamá! ¿quizás podrías traer aquellos panecillos que comimos ayer, los de durazno? ¡Me muero porque Sakura pruebe uno!
Sonomi queda mirando a su hija un tanto extrañada, pero asiente, deja encima de la mesa la bandeja y dice que baja a la cocina y ya vuelve con los panecillos. Apenas cierra la puerta, Tomoyo me acorrala contra la mesa y me obliga a escupir todo.
Le cuento todo lo más rápido posible.
— Ayer con Kero vimos a un tal Taiyo Usui, quien venía con el propósito de 'conseguir las cartas Clow' y desapareció. Conocía a Kero, y poseía magia, por que pude detectar su presencia en el templo Tsukimine, y, cuando dijo eso, se marchó y no ha dado ningún rastro de vida. Esta noche iremos con Kero y Yue a averiguar si este sujeto está en el templo y cuál es su verdadero propósito. No sé cómo me conoce, no sé cómo – Tomo tanto aire como puedo, sin dejar de hablar – conoce a Kero. No sé cómo llego aquí y como es que parece reconocernos tan bien. Y al parecer, Eriol me advirtió sobre este sujeto a través de una carta – Tomo más aire, intentando coordinar la respiración con la fonación – Pero aún no sabemos si me advierte sobre este sujeto en específico o si es otro tipo de amenaza.
Dejo de hablar y el pecho me sube y baja. Estoy agotada de escupir ese montón de palabras en tan poco tiempo, pero Tomoyo parece haber decodificado todo mi mensaje porque se queda pensando mientras yo recobro la respiración
— ¿Este sujeto te quiere robar las cartitas Sakura? — Pregunta, colocando su dedo índice en su mentón
— Al parecer, sí. Pero no sabemos cómo planea hacerlo, y lo más importante, como tiene conocimiento del poder de las cartas.
Sonomi abre de nuevo la puerta y esta vez viene con los pasteles de durazno. Tomoyo suspira y me mira nerviosa y resignada, dado que ya no puede invitar a su madre a marcharse de su habitación. Sonomi ha estado tan nerviosa con el viaje de Tomoyo que no la ha dejado sola ni un solo día desde que ella le comento la fecha de ida de su ticket de avión. Hoy no iba a ser distinto.
En todo lo que resta de noche, no logro hablar de este tema con Tomoyo.
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— ¿Crees tú que deberías comentarle este tema a Shaoran? — Me pregunta Kero
Yue, sentado al lado mío con los ojos cerrados, parece esperar mi respuesta también, porque se limita en estar silencio con la misma pose de siempre. Touya y mi papá han ido al supermercado así que es el mejor momento que tengo para estar con mis dos amigos a solas para hablar de este nuevo personaje.
— No creo — Respondo por fin — Lo llamaré si esto se sale de control, pero aún no sabemos cómo este sujeto actuará, como se comportará y cuál es su verdadero propósito. Preocupar a Shaoran no va a servir de nada, además — me sonrojo — Ya no sé si le importe tanto las cartas o… yo, dado que hace muchos años ha dejado de responderme y no parece querer entablar una conversación conmigo.
Yue abre los ojos, atento
— ¿En todo este tiempo, él no ha intentado contactarse contigo?
Niego con la cabeza, mirando el suelo
— Eso es extraño — Comenta Kero — ¿No le habrá pasado algo? Ese mocoso vivía por ti
Me sonrojo un poco más.
— He sabido de él mediante su prima, Meiling. Ella responde todas mis cartas, pero él ha dejado de hacerlo. Ella me ha dicho que ha estado normal, un poco retraído, y 'cumpliendo con los deberes de su familia', aunque nunca me ha comentado que clase de deberes son esos. Si le pasara algo a Shaoran, estoy segura que Meiling me lo haría saber.
— Concuerdo contigo — Me dice Yue — Lo mejor será que solamente nosotros estemos enterados. El descendiente de Clow, Shaoran, debe estar cumpliendo con otra misión, al parecer, y si no se quiere contactar contigo, alguna razón de peso tendrá. Sin embargo, me parece prudente que tengas su número de contacto por cualquier cosa. Él también estaba interesado en saber sobre las cartas y más importante aún, el posee una magia parecía a la tuya Sakura, estoy seguro que con el paso del tiempo él también se ha hecho fuerte al igual que tú.
Asentí. Escribiría una carta a Meiling esa misma noche pidiéndole que se contacte conmigo lo más pronto posible.
Sentí como Touya habría la reja para que mi papá entrara el auto, me pare como un resorte.
— Cambia de identidad Yue, por favor, mi papá ya está aquí.
Yue rápidamente se convierte en Yukito y Kero va hacia la puerta, para abrirla y ver a mi hermano cargando unas bolsas muy pesadas.
Yukito me da una señal de que este tema no ha acabado y que seguiremos conversándolo después, pero no ahora, para que Touya no se entere. Pero al sentir su mirada penetrante en la nuca, sé que mi hermano se ha enterado.
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El reloj marca medianoche. Tomoyo hace más de media hora está grabando el templo Tsukimine, y estoy segura que a estas alturas su brazo ya debe estar acalambrado, pero está tan atenta como yo para observar si Taiyo aparece entre la maleza como ayer.
— No siento su presencia — Me dice Kero, al lado mío. Yo asiento, tampoco la siento.
— ¿Están seguros que este fue el lugar en donde vieron al chico? — Pregunta Yue, mirándonos a ambos.
—¡Claro que sí, era este lugar! — Ladra Kero, pero no alcanza a gritar todo porque Yue se cae al piso de una manera extraña.
— ¡Buenas noches, queridos seres de luz!
Ahora puedo decir con completa certeza que esa es la voz de Taiyo, pero resuena en tantos lugares que no alcanzo a prevenir de donde proviene. Su presencia me envuelve, y no logro detectar el lugar exacto de ella.
Yue parece atrapado, en el suelo, intenta sacar sus manos, pero sus propias alas le impiden.
— ¡Aguanta Yue! — Le grito, y apenas termino, Kerverus cae al igual que Yue, acorralado por una magia invisible.
—¿Te gustó mi truco?
Taiyo aparece al lado mío, tan cerca, que su magia crea pequeñas chispas en todo mi cuerpo, repeliéndolo. Es un corto circuito, pero de poder, de magia, y sé que él también lo siente por que observa aquel espacio maravillado, sonriente, como el ganador de la lotería.
— ¿Qué le has hecho? — Pregunto, observando a mis dos amigos en el suelo, intentando escapar de aquella magia
— ¿Qué, eso? — Apunta Taiyo, a los dos guardianes — Es un truco muy viejo. Ellos no deberían intervenir, dado que yo deseo pelear contigo, y nadie más
— ¿Por qué….?
No alcanzo a plantear mi pregunta dado que Taiyo da un salto, sacando de alguna parte un báculo, parecido al mío, de forma de un sol, saca un papel, del tamaño de una carta, parecidos a los que utilizaba Shaoran y realiza un conjuro.
— ¡Sol! — Grita él, y siento un resplandor increíblemente cegador que me incapacita, me abraza y quema. Caigo desde el techo y me golpeó la cabeza, que me deja unos momentos inconsciente.
— ¡Sakura! — Escucho gritar a Tomoyo, de lejos, y siento sus zapatos pisar el pavimento a gran velocidad, acercándome. Intento levantarme, y Tomoyo ya a esta a mi lado.
— ¡Tomoyo, lárgate! — Le pido, buscando una carta — Esto es peligroso.
— ¡Y trajiste publico! — Aplaude Taiyo — ¿Dónde tienes la cabeza Sakura? ¿No sabes que esta clase de poder debe estar bajo llave?
— ¡Escudo! — La carta escudo se activa y envió a Tomoyo detrás de un árbol, bajo el cautiverio de la carta protectora, luego, tapando mi vista, activo la carta que creo que me servirá — ¡Sombra!
Sombra aparece y envuelve al sol con su manto, oscureciéndose todo. Sin embargo, al intentar abarcar todo el sol, sombra de despedaza y no logra superar la magia del sol. Taiyo se da cuenta de esto y va corriendo donde sombra, con el báculo en la mano.
— ¡Carta que fuiste convertida por Sakura, abandona aquella forma para servir a tu nuevo dueño, hazlo por el nombre de Taiyo!
¿¡Como!?
¿¡Qué!?
La carta sombra vuelve a convertirse en carta, pero esta vez, ya no es rosada, si no que dorada, y se devuelve en dirección a Taiyo, agarrando mi carta en el aire.
— Mi primera carta — Susurra, en una especie de transe.
— Pero, como…
Taiyo revierte su conjuro y ese gran solo desaparece, a su vez, y agarra aquella carta, guardándola en su bolsillo, al igual que la carta sombra.
Luego, se devuelve y me mira
— Te dije que me iba a convertir en el nuevo dueño de las cartas Clow — Suspira, caminando hacia mí — Y es una lástima que seamos enemigos, siendo que tú eres tan bella Sakura.
Su mano intenta acariciar mi pómulo, pero lo espanto con el báculo.
— Me quedan 50 cartas, anda despidiéndote de ellas, que no te van a extrañar.
Y con ello, desaparece.
Yo me quedo allí, en blanco.
¿Es esto posible?
¿Es esto un sueño?
¿él es real?
— Sakura, Sakura
¿Cómo puede haberme robado Mi carta?
— Sakura, despierta, por favor
¿Cómo voy a proteger mis cartas?
— ¡Sakura!
Despabilo y veo a Kero, al lado mío, libre del hechizo de Taiyo. Yue, a su lado, tiene la misma cara de preocupación.
— ¿Cómo paso esto? — Me pregunta. Y yo tengo la misma pregunta en la punta de la lengua.
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— ¡Nunca me avisaron que algo como esto podía suceder! — Reclame, caminado de un lugar hacia otro. Yukito y Kero estaban sentados en mi cama, ambos en silencio.
— ¡No lo sabíamos, Sakura! — Grita Kero devuelta — ¡Si hubiese sabido que algo así podía suceder, créeme que te hubiéramos entrenado y te hubiésemos explicado! No sé qué clase de magia maneja ese chico, pero es poderosa, tan poderosa, que logro quitarte una de las cartas más difícil de conseguir, y el mayor problema de todos, es que no sabemos cómo.
Los tres nos quedamos en silencio. Pensando.
Y es verdad. Sombra fue una de las primeras cartas que conseguí, y una que me costó mucho convertir, porque era una de las más fieles a Clow. Solo logre 'cazarla' con la ayuda de Tomoyo y Kero, quienes encendieron las luces de todo el instituto para que yo lograra atraparla. Sin embargo, cuando logre convertirla, ella siempre me apoyo para combatir todos los desmanes que hizo Clow para probarme como Card Captor. Pero ahora llega Taiyo, y con un simple conjuro, me quita una de mis cartas, una de mis primeras cartas, y todo esto en menos de 10 minutos.
¿Cómo sabe el sobre las cartas? ¿qué clase de poderes tiene? ¿cómo me encontró? Esta y muchas preguntas me vienen a la mente, pero no logro encontrar respuesta salvo a una. Su propósito. Taiyo quiere hacerse con todas las cartas, y convertirlas en su poder. Solamente eso sé.
Suspiro, de cansancio y agotamiento. Combatir su magia no es tan simple como la captura de una carta, esta magia proviene de una fuente llena de poder, que puede implicar la combinación de distintas fuentes de energía, pero por la forma de su báculo y el empleo de su primera carta, lo más probable es que su poder prevenga del sol, así como el mío viene de las estrellas.
El sol es un astro más grande que las estrellas. ¿Es por eso que es tan fuerte?
— Sakura — Me llama Yukito, yo lo observo — Lo mejor será que le escribas a Shaoran, necesitamos toda la ayuda que podamos — Guarda silencio, cambia de posición — Su magia es fuerte, se enfrentó a ti neutralizándonos a nosotros dos en un mismo momento, aquello proviene de una fuente de poder importante. Quizás si Shaoran nos ayuda, podemos combatir con él.
Asiento, ruborizada. Tener que enfrentarme a Shaoran, después de todo el tiempo que ha pasado, aún logra acelerarme el corazón y sentir que hay una oportunidad para nosotros dos. Mi shaoran…
— Lo mejor será que te vayas a acostar — Murmura Kero — Mañana debemos practicar la magia, hacernos más fuerte para contrarrestar la magia del maldito — gruñe, finalmente — mañana será un día largo.
Asiento con la cabeza y Yukito se levanta de mi cama, deseándome buenas noches, dirigiéndose a la pieza de invitados.
Kero apaga la luz de la pieza y yo prendo la lámpara del escritorio. Abro el primer cajón para sacar un lápiz y una libreta. Kero se sienta al lado mío, con el signo de interrogación en su rostro.
— ¿Qué vas hacer?
— Le escribiré una carta a Meiling, para que avise a Shaoran sobre lo que está sucediendo.
— ¿No sería mejor que le mandaras una carta al mocoso? — Me pregunta Kero, moviendo juguetonamente su cola
— La verdad es que sí, pero como nunca obtengo respuesta de él, lo mejor será escribirle a alguien del cual si tengo respuesta, y en este caso es Meiling. Además — Sonrió — ella responde inmediatamente, así que mientras más luego envié esta carta y la reciba, más rápida será su respuesta.
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Querida Meiling:
¡Amiga! ¿Cómo estás? Sé que es muy luego para escribirte esta carta,
dado que aún no sé la respuesta de la anterior, mas era demasiado importante escribirte debido
a extraños sucesos que han ocurrido en Tomoeda. ¿Te lo puedes imaginar? Si, tiene que ver con las cartas Clow.
Yue, Kero y yo hemos llegado a la conclusión que es muy importante contactarte
debido a estos mismos acontecimientos, y que tú le hagas llegar esta información a Shaoran,
si es que pudieras. Hace dos días, ha llegado un chico llamado Taiyo Usui a Tomoeda,
quien ha venido a 'ser el nuevo dueño de las cartas Clow'.
Aún no tenemos mucha información de este sujeto, salvo su apariencia física y sus poderes y…
lo que es capaz de hacer.
Hemos tenido un enfrentamiento con él, donde participamos Kero, Yue y Yo. ¡El logro contrarrestar
los poderes de Yue y Kero, mientras peleaba conmigo! Lamentablemente, esta lucha me llevo a la perdida
de una carta, sombra, la cual él es el nuevo dueño.
Como te comento, es muy importante que Shaoran sepa de esta información,
dado que Yue quiere toda la ayuda que podamos tener.
Aún no somos capaces de cuantificar cuando poderoso es este sujeto,
pero de que es poderoso, lo es, dado que él solo logro imposibilitar los poderes de los guardianes y el mío,
para apoderarse de la carta… y si es capaz de eso, quizás es más poderoso de lo que podemos llegar a imaginar.
Por favor, respóndeme apenas leas esta información y contáctame contigo.
Más abajo anoto mi teléfono, a pesar de que cambio en el último tiempo,
es mucho más rápido contactarme contigo por vía telefónica que por cartas.
Meiling, lamento ser tan repetitiva, pero en verdad hace mucho tiempo no tenía ese sentimiento.
He tenido pesadillas que me dejan gritando durante muchos momentos en la noche,
y lo más probable es que este sujeto sea el implicado de estos terrores nocturnos.
Espero que este todo bien en Honk Kong. Te extraño demasiado. ¿Cuándo nos volveremos a ver?
Te quiere mucho…
— ¿¡Qué haces en mi pieza!?
Él arruga el papel rápidamente y lo mete a su bolsillo, mira a su prima y sale de su pieza rápidamente. Meiling mira a Shaoran con una expresión anonadada, la verdad es que Shaoran no suele intrusear en asuntos ajenos de su familia, mucho menos en Meiling, pero en lo que sí está segura, es que siempre está atento al correo, ya sea si le llegara a una carta a ella, o a él, como, por ejemplo, para el día de su cumpleaños.
Observa como su primo sale de la pieza, y recuerda lo que Wei le dijo apenas llego de sus clases de artes marciales. Que una carta, a nombre de la señorita Sakura, había llegado de carácter urgente para la señorita Meiling y que la había colocado encima de su escritorio. La china de cabello azulado observa su escritorio y puede observar claramente que el envoltorio de la carta ha sido profanado y que la carta ya ha sido leída, seguramente por Shaoran, por que el sobre no contiene ni una sola hoja.
Con una sonrisa, Meiling confirma sus sospechas: Cada carta que viene con el remitente desde Tomoeda, con el nombre de Sakura, era leída sagradamente por su primo. Aunque sean las cartas dirigidas a Meiling, ella sabía que Shaoran leía esas cartas secretamente una vez que Meiling las abría y las guardaba en el primer cajón de su escritorio.
Sabía que a pesar de lo frio y calculador que había crecido Shaoran en todos estos años, y a pesar de haber perdido contacto con Sakura, aún la quería, y la extrañaba, porque era el único regalo que le importaba abrir para su cumpleaños.
Sin embargo, la sonrisa de su cara comienza a mutar de forma cuando se da cuenta, justamente, que su sospecha es cierta y su primo se mete en el correo de ella. Como una liebre, va corriendo hacia la pieza de su primo, y sin siquiera tocar la puerta, la abre de golpe.
Se queda pasmada.
— ¿A dónde vas? — Le pregunta Meiling
Su prima observa como Shaoran está escondido entre medio de su closet, sacando distintas vestimentas. Una de ellas, es el traje que utiliza para combatir. En su cama, tiene abierta una pequeña mochila que va rellenando con ropa.
— A ti no te importa — Responde el, frio, guardando sus cosas en la mochila.
— Esa carta era de Sakura, e iba dirigida hacia mí — Refunfuña ella — Debes pasármela.
— Iba con un mensaje hacia mí — Susurra, guardando el tablero que señala la ubicación precisa de las cartas en un compartimiento de su bolso
— ¿Vas a ir a verla? ¿Está en problemas? — Menciona Meiling, preocupada, caminando hacia Shaoran
Él suspira, cerrando la cremallera del bolso.
— No tienes de que preocuparte, Meiling — Murmura Shaoran
— Quiero ir contigo
— No
— Eso ya no es tu decisión, Shaoran — Refunfuña la chica, cruzándose de brazos. Shaoran abre la boca, pero su prima lo interrumpe — Años atrás te seguí porque me gustabas, y teníamos nuestra promesa. Ahora, mis razones para ir son completamente distintas. Sakura también necesita de mí, no solamente de ti. Sé que no tengo magia, pero me he fortalecido notablemente en las artes marciales y no seré un estorbo. Sé que Sakura me necesita tanto o más que tú
Meiling trae el orgullo en sus ojos, incendiándose una chispa en ellos. Shaoran la mira, en silencio, sin siquiera moverse.
— Además ella piensa que ya no la quieres, porque repentinamente ya dejaste de hablarle — Acusa con un dedo, apuntando a su primo — y si quieres recuperarla, lo mejor es que me lleves a mí para que te ponga en buena palabra con ella. Di que sí, Shaoran.
Ambos se quedan en silencio. Meiling, con una sonrisa porque sabe que ha ganado esta batalla y Shaoran, sin ningún cambio en su mímica facial, solo suspira.
— Si te conviertes en problema, te devuelves — Le advierte — En 5 minutos salimos
— ¡Excelente! — Grita Meiling, corriendo hacia su pieza para hacer la maleta.
Shaoran queda solo en su habitación, sintiendo el peso de la desesperada nota de Sakura en su bolsillo. De todas las cartas que le ha enviado Sakura a Meiling, esta es la que más le ha preocupado. Sabe que se ha hecho más fuerte, y sabe que debe tener esa sonrisa positiva y debe verse hermosa, y se siente como un tonto por no haberle respondido todas sus cartas en todos los años, pero es que no era bueno, ella debería tener el derecho de salir con otros hombres, de buscar nuevas aventuras, no debería esperarlo a él. ¿para qué? Si estaban a tanta distancia.
Ella era una mujer alegre, que, si quiera, podía tener a cualquier joven a su merced, con ese carisma que poseía, la entrega que daba a cada persona que se cruzaba en su vida, la facilidad que tenía para demostrar su amor. ¿Por qué iba a estar con él? ¿para drenar sus energías de purificación? No, eso jamás se lo podía perdonar. No podía perdonarse hacerla sufrir, hacerla esperar, darle un futuro incierto. No podía ser lo que Sakura Kinomoto quería.
Pero a pesar de los años, él también había tenido citas, pero siempre las comparaba con Sakura, y ninguna se parecía. O tenían el cabello muy largo, o eran muy amargadas, o les gustaba mucho el negro, o … no sé, ninguna era Kinomoto. Ninguna le atraía como lo hacía Sakura, con tan solo sonreír.
Ese sentimiento se resistía a desaparecer, porque cada maldito cumpleaños ella aparecía, como un fantasma, y le mandaba un pequeño presente que Shaoran atesoraba como hueso de santo.
A los 14, le envió un oso de felpa que se llamaba Sakura. Para ese entonces aún estaba en contacto con ella, alegrándose mucho de ese regalo y por el significado que tenía. Aquel oso estaba sentado encima de su escritorio, y cada una de sus hermanas se había encargado de molestarlo por tal regalo. Fue ahí cuando la familia de Shaoran comenzó a notar que existía cierta 'Sakura' que le enviaba correspondencia al joven Shaoran cada mes.
A los 15, le envió una funda para su katana, que tenía colgada detrás de su pieza. Era negra con detalles rojos, y quedaba impecable en su cuarto. Ese regalo le provocaba sentimientos, dado que acorde a la carta de la joven, fue el primer regalo que le hizo con su primer sueldo, ni más ni menos, y Shaoran se sentía culpable que ella le hubiese regalado algo así de caro con, lo que creía, era poco dinero de su primer trabajo.
A los 16, le envió una bufanda que ella misma tejió. Bufanda que tenía guardada debajo de su almohada, porque tenía el olor a ella. Seguramente, ella misma se habría probado la bufanda para que quedara con las medidas exactas. Hoy, esa bufanda ya no tenía el olor a cerezo que recordaba de ella, pero la tenía debajo de su almohada, porque era una cierta manta de protección.
A los 17, le regalo una foto de ellos luego de derrotar la carta de la esperanza, con los trajes diseñados por Daidouji. Ambos abrazados, jóvenes y felices. Ese mismo día, fue el día en que ella se declaró y se dieron su primer beso. La imagen está colocada al lado del oso, en un cuadro negro. Al reverso, tiene la fecha y el título 'El día más feliz de mi vida' con la letra de la muchacha.
A los 18, le regalo un CD con compilados de música que 'le hacían recordar a él'. Él podía imaginarse ese tono rosado que adornaba sus mejillas mientras escribía aquel mensaje. Lo escuchaba cada noche antes de acostarse a dormir. Y era tanto que lo escuchaba, que ya se sabía cada canción y el orden de estas.
Sin embargo, él no le había regalado nada desde los 16, cuando dejo de enviarles sus cartas a kinomoto, pensando que así, le daba la opción a kinomoto de elegir vivir una vida con alguien que, si estuviera a su lado, con alguien que, si la acompañara en su camino, con alguien que no le diera tantos problemas.
Porque si ella se transformara, dios no quiera, en su esposa, Sakura se convertiría en una Li, y Shaoran no quería eso para ella. Jamás.
— ¡Estoy lista! — Grita Meiling, con un gran bolso colgando de su brazo derecho — Nos vamos o qué.
Shaoran no dice nada, pero agarra su mochila, su espada y se acerca a Meiling, cerrando la puerta de su cuarto
— Vámonos.
¡He aquí otro capitulo! y como les comente anteriormente, iré actualizando los lunes. ¡Muchas gracias a las personas que siguieron esta historia o las lectoras que dejaron rr!: Lady Rinko, ELISA LUCIA V 2016 y Rossmery, les agradezco del alma que se hayan tomado el tiempo para escribir un rr.
También les informaré que es un desafío importante para mi escribir desde el punto de vista de Sakura... siendo más grande, a veces siento que no lo pillo, y he editado y re-editado este capitulo muchas veces... pero creo que esto fue lo mejor que quedo. La historia en sí será narrada desde la perspectiva de Sakura y a veces en tercera persona, por si las moscas.
y aquí ya tenemos un poco las perspectiva de Shaoran, ¡espero hayan quedado feliz con este capitulo! por que se vienen cosas más interesantes.
¡Saludo a todas, que tengan una buena semana!
