La familia real estaba en frente del ala medica del palacio, Kanata caminaba de un lado a otro con preocupación escrita en su rostro. Towa no estaba mejor al solo estar sentada en una silla con las manos en su rostro en una posición que estaba fuera de la etiqueta, pero dadas las circunstancias nadie la reprocho. El Rey y la Reina estaban sentados tomados de las manos mirando con preocupación a sus hijos y a la puerta del ala médica. Daban gracias que hoy no tenían ningún deber que hacer, de lo contrario sus hijos no hubieran podido hacerlo correctamente.

Cuando los carruajes llegaron al palacio, todos en el castillo de sorprendieron de que las Grand Princess Precure hallan vuelto, desgraciadamente, esa sorpresa se convirtió rápidamente en horror al enterarse del estado de las Heroínas de la Esperanza. Todo el personal estaba con preocupación, sobre todo las hadas que conocían a las heroínas, todos rezaban porque se salvaran.

La mayoría del personal en realidad tuvo un ataque al corazón, junto con la familia real, al ver la camisa del Príncipe Kanata llena de sangre. El tuvo que explicar que el mismo cargo a Haruka hasta al carruaje, todos notaron la mirada de preocupación extrema del Príncipe.

Mientras los guardias llevaban a sus heroínas al ala médica, y Kanata se cambiaba de camisa, junto con Towa, la familia real se dirigió al ala medica donde esperaban las noticias de las Princess Precure.

Aunque ya llevaban tres horas esperando. Los reyes miraban con preocupación a sus hijos, pero sobre todo a Kanata, que parecía que en cualquier momento se abalanzaría a la puerta.

Ellos suspiraron aliviados cuando el medico finalmente abrió la puerta.

Todos se pararon rápidamente, con excepción de Kanata que rápidamente camino hacia el médico, intentando que no se notara su ansiedad.

Fallo, pero nadie lo señalo.

- ¿Cómo están, Doctor? -pregunto la Reina con preocupación-

-Bueno, es difícil de decir, Mi Reina… -respondió el medico en un tono de confusión-

- ¿Cómo son sus estados? -pregunto Towa llena de preocupación-

-Como dije antes, en realidad es difícil de decir, Princesa Towa…

-Disculpe mi rudeza, pero, ¿Puede decirlo de una vez? -pregunto algo fuerte Kanata, sus padres lo hubieran señalado, pero incluso ellos se estaban exasperando-

-Mis disculpas, Príncipe Kanata -dio una reverencia el Doctor- Pero es qué es muy raro lo que esta pasando con los cuerpos de las Princess Precure, sobre todo porque son humanos… Están seguros de que son humanos, ¿verdad?

-Mis amigas son humanas, puedo garantizárselo -respondió Towa con un bajo gruñido-

- ¿Qué es esto "raro" que esta pasando con sus cuerpos? ¿Sus cuerpos no aceptan los medicamentos? -pregunto la Reina con preocupación, pues sus medicamentos eran diferentes de los del mundo humano y podría ser que sus cuerpos los rechazaran-

-No en realidad, todo lo contrario, sus cuerpos se están sanando mas rápido de lo normal para un humano, o incluso para un Ningen -explico el doctor-

La familia real parpadeo sorprendida por un momento, se miraron y miraron nuevamente al Doctor.

- ¿Esta seguro? -pregunto el Rey-

-Si, Majestad, sus cuerpos están sanando rápido, no tanto como para ser preocupante, pero aun así es rápido -explico el Doctor-

- ¿Cómo es eso posible? -pregunto la Reina-

-No lo sé, Mi Reina, tal vez las Princess Precure lo sepan, pero aun no despiertan -respondió el Doctor-

- ¿Podemos verlas? -pregunto Towa-

-Claro, Princesa, pasen -se hizo a un lado-

La familia real entro al ala medica y vieron el estado de sus heroínas.

Cada una estaba en camas individuales, Kirara estaba en la primera, Haruka en la segunda y Minami en la tercera. Las tres tenían vestidos blancos para pacientes. Tenían vendajes en todos sus cuerpos, pero los vendajes parecían limpios, y Kirara tenía una venda en la cabeza.

-Cure Twinkle tenía una herida en su cabeza, pero no era muy grave por lo que no habrá ningún problema -explico al ver que no le quitaban la mirada el vendaje de Kirara- En cuanto al estado de Cure Flora y Cure Mermaid, Cure Flora tenía una herida bastante grande en su abdomen, pero no lo suficiente como para dejar cicatriz, y Cure Mermaid tenía heridas principalmente en sus brazos, pero nuevamente no habrá cicatrices.

- ¿Y la perdida de sangre? -pregunto Kanata-

-Perdieron bastante, pero la podrán recuperar con el suficiente tiempo, ellas están fuera de peligro, tuvieron mucha suerte -informo el Doctor-

La familia real, más específicamente Towa y Kanata, se tranquilizaron un poco con esto.

-Hay algo que me llamo la atención -comento de repente el Doctor causando que la familia real lo mirara- Las heridas de las Precure no parecían ser hechas por algo natural, algunas heridas ni siquiera tenían forma normal, y encontré que en algunas de ellas había tierra contaminada, afortunadamente ya limpiamos la contaminación de sus heridas y les dimos una pócima para purificar sus sangres por si la contaminación habia llegado a sus sistemas.

La Princesa y el Príncipe miraron fijamente al Doctor por unos momentos, con un pensamiento simultaneo.

- ¡¿Y no pudo decirnos algo así ANTES?! -pensaron mordiéndose el labio para evitar decirlo-

El Rey y la Reina negaron con la cabeza al ya conocer muy bien a su Doctor, y sabían que no tenía remedio.

-Entonces ¿Ya no están en peligro? -pregunto para asegurarse Kanata-

-Si, Mi Príncipe, ya no están en peligro, solo es cuestión para que se despierten, ahora, si me disculpan, debo ir para asegurar que la contaminación que quitamos de sus sistemas sea tirada en un lugar seguro, si me lo permiten -dio una reverencia-

Los reyes asintieron al Doctor y este rápidamente se fue.

Towa se acercó a Kirara y puso gentilmente una mano en el vendaje de su cabeza, se tranquilizo un poco al ver subir y bajar su pecho lentamente.

Kanata hizo lo mismo con Haruka agarrando una de sus manos entre las suyas.

- ¿Qué habrá pasado para que terminaran así? -pregunto Kirara mirando con dolor a sus amigas-

-No lo se querida, pero cuando despierten tendremos respuestas -intento tranquilizarla la Reina-

Una semana paso desde que esas palabras fueron dichas y las Princess Precure aun no despertaban.

Ninguno de los médicos sabia realmente porque no despertaban, pero teorizaron de que se debía al rayo y al viaje entre mundos que sobre ejercito sus cuerpos, lo cual era perfectamente razonable.

Towa y Kanata se quedaron el mayor tiempo posible junto a sus amigas, sin embargo, ellos tenían deberes que atender, por lo tanto, no tenían tanto tiempo con ellas como quisieran, pero hacían lo posible.

Este día en especial fue diferente, sin duda.

Todos en el palacio estaban haciendo sus respectivas tareas, cuando una onda de choque se sintió en todo el palacio. Alarmados, todos vieron como las plantas del palacio crecían y tomaban una forma defensiva, como si quisieran proteger a alguien, algunos sirvientes que estaban cerca de las ventanas vieron como las estrellas del Reino Hope se movían alrededor del castillo, como un escudo giratorio. Algunos sirvientes, en el jardín real, vieron como de las fuentes el agua se levantaba erráticamente como si quisiera salir de la fuente hacia el palacio.

La familia real también era de los alarmados, pero ellos tuvieron ese extraño presentimiento de que sabían de donde venia.

Ellos rápidamente corrieron hacia el ala médica.

Cuando entraron al ala médica, se sorprendieron de ver a las chicas despiertas, sin embargo, no en buen estado.

- ¡No NO! ¡Madre!

- ¡Es mentira! ¡MENTIRA!

- ¡¿Por qué?! ¡¿Por qué?!

Las Princess Precure estaban en una especie de shock psicológico y no era bueno, sobre todo porque notaron que sus cuerpos brillaban en auras de colores y estas estaban dando espasmos erráticos.

Estaban en sus camas moviéndose como si quisieran escapar de algo, con las manos en sus cabezas, con lagrimas corriendo por sus mejillas.

La familia real no pudo tolerar verlas en ese estado por mas tiempo, cada uno se dirigió a una chica para intentar calmarlas.

- ¡Kirara! ¡Soy yo, Towa! ¡Reacciona, por favor! -grito la Princesa poniendo sus manos en los hombros de la castaña que intentaba salir de su agarre

- ¡No, no! ¡Madre! -gritaba la castaña con lágrimas corriendo por su rostro- ¡Regresa! ¡Onegai!

- ¡Haruka reacciona! ¡Estas a salvo! -exclamo Kanata agarrando los hombros de la castaña que claramente quería soltarse-

- ¡Mentira! ¡Mentira! -gritaba la Princesa de las flores con alarma clara-

- ¡Señorita Minami! ¡Reaccione, por favor! -exclamaba la Reina agarrando a Minami por los brazos-

- ¡¿Por qué?! ¡¿Por qué lo hicieron?! -gritaba la azabache-

- ¡Kirara! ¡Reacciona! ¡Estas, están a salvo! ¡Ya nada puede hacerles daño! ¡Reacciona! ¡Vuelve a ser la Kirara que conozco! -exclamo la Princesa de las llamas mientras abrazaba a Kirara fuertemente causando que esta tuviera su mente en blanco por un momento y luego sus ojos se agrandaron volviendo a la normalidad-

- ¿T-Towa-chi? -tartamudeo la castaña mirando sorprendida a la Princesa de las llamas-

- ¡Oh Kirara! -exclamo la pelirroja abrazando fuertemente a la castaña que correspondió torpemente-

-Haruka… Estas bien…Por favor reacciona, estas a salvo, ya nada podrá hacerte daño, lo juro -dijo Kanata abrazando contra su pecho a la castaña que aun intentaba soltarse, pero él solo la abrazo fuertemente sin dejar que escapara, lentamente la castaña dejo de luchas y solo sollozo en la camisa del Príncipe- Tranquila esta bien, estas a salvo -tranquilizo el Príncipe acariciando el cabello de la castaña que lentamente se estaba calmando-

-Señorita Minami, yo no la conozco mucho como a mis hijos, peor puedo asegurarle que esta a salvo, por favor reaccione y vuelva con nosotros -dijo la Reina mientras abrazaba a Minami sin importarle que su vestido se mojara por sus lágrimas-

Lentamente, Minami pareció responder al abrazo, sus gritos se redujeron a suaves sollozos que la Reina intentaba calmar acariciándole la cabeza.

Media hora despues las chicas estaban mas calmadas, mientras daban algunas respiraciones profundas para calmarse y tomar mejor sus pensamientos.

Un sirviente trajo vasos de agua que les fueron ofrecidos a las chicas que, con un agradecimiento bajo, los tomaron y bebieron el agua dejando que el liquido calmara sus sistemas, lográndolo lentamente.

- ¿Están mejor? -pregunto el Rey en un tono bajo por si se volvían a romper-

-Si, estamos mas calmadas, gracias majestad, y disculpen lo de hace un rato -respondió Haruka por las tres y dieron una inclinación de cabeza en señal de disculpa-

-Esta bien, señorita Haruka, no sabemos lo que paso, pero por sus heridas podemos decir que algo terrible -dijo la Reina-

-Si…Terrible… -murmuro Kirara que ya no estaba abrazada con Towa, pero ella se mantuvo junto a ella, lo mismo con Kanata y Haruka-

-Haruka, Minami, Kirara, sabemos que están en un estado delicado en este momento, pero ¿Se puede saber que paso para que terminaran en ese estado? -pregunto Kanata con preocupación-

Las chicas se voltearon a ver por unos momentos y luego volvieron a mirar a la familia real.

- ¿Realmente quieres saberlo? -pregunto Haruka con un claro signo de tristeza en ella-

-Si ustedes quieren decirlo, si, si no, esperaremos hasta que estén listas -respondió la Reina-

Las chicas nuevamente se miraron y suspiraron.

-Les contaremos, pero…Solo les pedimos que escuchen toda la historia antes de comentar algo -pidió Minami-

-Por supuesto, pero antes que nada ¿Como comenzó todo?

- ¿Todo desde el inicio o desde como llegamos aquí? -pregunto nerviosamente Haruka-

La familia real se miro y luego el Rey dio su respuesta.

-Desde el inicio seria lo adecuado.

Las chicas se miraron por un momento largo, sus miradas parecían discutir entre ellas, hasta que finalmente Minami dio su respuesta.

-Está bien, entonces, será mejor que todos se sienten, esto puede ser muy impactante.

- ¿Qué tan impactante puede ser? -pregunto el Rey levantando una ceja-

-Bueno… -tarareo Kirara, mirándolo fijamente- Porque estarás escuchando la historia de como nuestro mundo cayo en desgracia y dejo de existir.