Naruto no me pertenece, este fanfic no tiene fines lucrativos.

Primero que nada quiero agradecer a las personas que le dieron a favoritos y siguen la historia, que fueron nada más y nada menos que… (Redoble de tambores) 3 personas y ninguna review. No estoy triste :'V además no me puedo desanimar solo por un mal comienzo

Espero que lo disfruten

Días de academia

18 de Marzo del año 77 D.K. Distrito residencial noroeste, Konoha

Un pequeño niño caminaba solo en la calle. El pequeño niño era rubio, un poco más bajo del promedio por lo que llegaría a parecer menor de lo era aunque en realidad, el niño tenía 6 años. El pequeño tenía ropa desgastada y varios raspones en el cuerpo, tenía una playera naranja con lo que se podría reconocer como una llama, uno de los pocos regalos que había recibido en su cumpleaños, precisamente del hombre con el cual se dirigía.

El pequeño Naruto caminaba con la cabeza gacha, mirando el piso con tristeza. Aunque en Konoha no era una rareza encontrase niños huérfanos solos en la calle, la extrañeza era que nadie lo miraba con lastima o desamparo, Naruto simplemente era ignorado y si acaso alguien lo veía era con ojos fríos y llenos de odio. Susurros eran escuchados a su paso

― ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué a mí? ― Naruto murmuraba mientras pateaba los pedruscos de la calle. Estaba harto, harto de las miradas, del odio inexplicable que al parecer la aldea retenía hacia su persona. Cada vez que salía del pequeño apartamento que tenía en la zona era lo mismo, siempre lo era; y era muy difícil de soportar. Había intentado de todo: gritarles a las personas, correr de ellas, esconderse; pero siempre estaban ahí y el no entendía porque.

Por suerte su destino no se encontraba lejos, solo tenía que caminar unas cuantas cuadras en el distrito comercial, entrar en la calle principal y subir al norte; unas de las pocas ventajas de su apartamento, el viaje para visitar al viejo hokage no era tan largo. Pronto lo vio, la mansión hokage o torre hokage, el centro de gobierno de la aldea y la residencia del hokage, donde lo más interesante de la aldea ocurría, el negocio shinobi.

Cruzo la puerta, los guardias de la policía de Konoha vigilantes en cada costado del marco lo vieron y detuvieron su avance

― ¿asunto? ― pregunto de manera aburrida, con papeles en la mano para escribir todo aquello que saliera de la boca del visitante. Naruto no pudo más que sentir lastima por el pobre Uchiha, ser ninja para que te ordenaran quedarte de portero no era un futuro que a Naruto le agradara

― Vengo a visitar al viejo hokage ― contesto sin más, sabiendo que aunque no le agradara a los guardias siempre lo dejarían pasar

― como sea, camina a la derecha para comprobarte ― dijo con el mismo tono aburrido que tenía. Naruto hizo tal como lo ordenaron y el guardia de la derecha le palmeo las piernas y el torso en busca de armas, le saco las llaves de su apartamento y al verlas se las devolvió. Una verdadera pérdida de tiempo, cuando le dieran su hitai-ate (protector de frente) al final de la academia no tendría que pasar por esta basura de protocolos y su vida sería un poco más increíble

El guardia asintió indicando que era libre de irse. Naruto prosiguió su camino y entro en el edificio. El mismo camino de siempre: al entrar giras a la derecha, subes las escaleras que dan a un pasillo semicircular y al final se llega a dos puertas dobles. Aunque en esta ocasión no lo pudo completar porque se encontró al hokage a medio camino. Este sonrió al verlo

― Oh Naruto-kun que gusto verte por aquí, veras justo iba en camino a visitarte, si mal no recuerdo hoy es el día en que te ayudaría a comprar tus cosas ¿no es así? ― Naruto sonrió de oreja a oreja

― Si si, pero lo más importante es que hoy me ibas a llevar a comer a Ichiraku ― dijo saltando mientras pasaban la puerta de la torre. Hiruzen rio y revolvió el pelo de Naruto tranquilizándolo

― Cierto, cierto ¿Cómo pude olvidar algo tan importante? Pero primero ¿Cómo te hiciste esos raspones? ― pregunto con interes, mientras miraba desaprobatoriamente el estado de naruto

― Bueno… eh… ― se rasco la nuca ― cuando estaba enternando vi un zorrito, mientras lo perseguia me cai con un palo ¿pero sabe que? Me levante luego luego y segui corriendo, ¡Hasta le llegue a tocar la cola! Si lo hubiera atrapado lo habria hecho mi amigo y seriamos muy felices. Necesito ser mas rapido para agarrarlo ― miro su mano y luego se puso a dar vueltas alrededor del viejo, como siempre muy hiperactivo.

El viejo hokage sonrio ― y por curiosidad ¿Qué estarías entrenando? ― pregunto y puso una mano para detener a Naruto y señalarle que ya casi llegaban al restaurante, quien sonrió ampliamente ― estuve lanzando piedras a un tiro al blanco que encontré ― puso mirada de culpa, en realidad lo había robado del campo de entrenamiento, pero el hokage no tenía que enterarse de eso ― ya casi nunca fallo el blanco, pero sigue siendo difícil darle al centro ―

Llegaron al local y pidieron lo mismo de siempre: Naruto un miso ramen de puerco con extra puerco y el hokage un simple Shio ramen.

― Me alegra que ya estés entrenando ― dijo Hiruzen ― Aunque si algún día necesitas de materiales de entrenamiento dímelo ― en ese momento su orden llego y Naruto muy feliz empezó a devorar su platillo mientras el hokage comía lentamente. En ese momento "apareció" un ninja al lado del hokage y Naruto se atraganto con su comida

―Aquí está su pedido Hokage-sama ― dijo el ninja y le entrego una caja al hokage, el viejo volteo a ver a Naruto y le palmeo la espalda. Al terminar de toser Naruto se rasco la nuca y vio la caja

― ¿Qué es eso? ―

― Es un regalo para ti ― Naruto se emocionó otra vez y por un momento pareció olvidarse de su platillo favorito ― Este será tu último verano antes de entrar a la academia y me pareció oportuno dártelo, creo que te será de ayuda en los años que te esperan. Pero no lo abrirás aquí, primero iremos a comprar lo que necesitas ― la sonrisa de Naruto murió pero aún seguía entusiasmado

Después de terminar de comer y pagar la cuenta caminaron y entraron a muchas tiendas; tanto de comida como de ropa, y hasta en la noche lograron regresar al pequeño apartamento de Naruto. Ahí el hokage ayudo a acomodar y guardar todo lo que habían comprado y hasta el final el hokage dijo las palabras mágicas para Naruto

― Muy bien puedes abrirlo ―Naruto sonrió y corrió a la cama donde estaba la caja con su regalo al romper la tapa y ver su contenido dejo de sonreír, la razón, muy simple: le había regalado libros, ¡libros! De todas las cosas posibles tenía que ser esto, y lo peor de todo era que la caja estaba hasta el tope de libros

― Se lo que piensas Naruto ―dijo el hokage con una sonrisa, y puso una mano en el hombro de Naruto ― Los libros son importantes en esta vida. Son fuentes de información, una manera de entretenerse y una manera de entrenar la mente ―

―si pero… no me gusta leer, es aburrido ― dijo mientras bajaba la mirada

― ¿Cómo sabes? ¿Alguna vez has leído uno? Lo único que te voy a pedir es que leas uno, te recomiendo uno de fantasía, en mi opinión el género que te podría gustar, pero aun así la caja contiene de todo tipo y género, desde manuales shinobi, pergaminos de posiciones de taijutsu, recetas de cocina y libros para leer como pasatiempo ― acto seguido se dirigió a la puerta y la abrió ― creo que ya es momento de que me retire, si necesitas algo ven a visitarme, y si no te visitare el próximo mes como siempre, buenas noches ― y cerró la puerta levemente.

Naruto se quedó mirando la puerta con tristeza, el viejo no lo creía capaz de leer un libro pero él lo demostraría, demostraría que no era un bueno para nada y demostraría a todo el mundo que era alguien que merecía respeto, alguien que se lo ganaría

21 de septiembre del año 77 D.K. Área residencial noroeste

Sonó el despertador y Naruto se despertó de mala gana desacostumbrado completamente al uso de un despertador, sin saber cómo la gente normal se despierta a esa hora aunque apenas fueran las ocho de la mañana; a Naruto le encantaba dormir. Entro al baño se lavó la cara y luego fue a la cocina a desayunar un simple pan tostado. Al terminar se cambió, se puso un pantalón negro, sandalias negras, una playera naranja con lo que el viejo hokage le había explicado era el símbolo de la voluntad de fuego, y una chaqueta delgada negra con delineados naranjas; todo eso recién comprado, porque ese era un día especial, era el primer día de academia y sabía que la primer impresión contaba mucho, aun para un marginado como él.

La ropa la había comprado la semana pasada y la única razón por la cual no era completamente naranja era porque había leído que los ninja no usaban colores llamativos en su vestimenta; si, leído. Todo empezó la noche en que le regalaron los libros, hizo exactamente lo que le dijo el hokage, agarro un libro que le intereso y al final termino devorándose los demás como si fueran ramen. Aprendió muchas cosas como cocinar, más o menos; sí que es difícil aprender cosas solo leyendo y al cocinar o se quemaban la comida o se quemaba el, por alguna razón las quemaduras desaparecían para la mañana siguiente.

Recogió los materiales necesarios y los metió en una mochila, eran pocos: un cuaderno, un lápiz y pluma para escribir, un libro bingo y un libro de la historia de Konoha y del mundo en general; todo obviamente donado de la mano del hokage. Aunque le doliera admitirlo no se podía permitir comprarse ni un libro.

Salió del apartamento y se dirigió a la academia la cual se encontraba en el área oeste de la aldea, cerca de los campos de entrenamiento. Como siempre el trayecto estaba lleno de esas miradas, la razón por la que no le gustaba caminar en la calle, se mordió la lengua y se juró que algún día lo respetarían.

Después de un duro trayecto llego a la academia justo para escuchar la campana que supuso marcaba el inicio de las clases. Su salón era el salón 102. Por lo que había llegado a escuchar había tres salones de primer grado, y que de todos, menos de un tercio llegarían a graduarse en un futuro próximo gracias a unas reformas impuestas por el hokage, las cuales mucha gente critico como excesivas pero el hokage dijo que era lo mejor para la aldea y que esa era su última palabra

Entro al salón, en silencio se sentó en la esquina de una dela bancas centrales y observo a sus nuevos compañeros, nada interesante de momento. Todo el mundo estaba en silencio por lo que todos pudieron escuchar como la puerta se abría la puerta para mostrar al maestro

― Buenos días clase, mi nombre es Daikoku Funeno y seré su instructor en este primer año de academia. Lo primero que les quisiera decir es que su requisito más difícil para subir de año será memorizar el libro bingo que se les pidió ―se escucharon varias personas quejarse incrédulas. El libro bingo tenía más de trecientos ninjas catalogados y aprendérselos todos sería un verdadero dolor de cabeza ― sus otros requisitos para aprobar el año serán aprobar todas las materias y cumplir con el régimen de entrenamiento personal que se le dará a cada uno de ustedes. Aunque no me lo crean, los instructores tenemos métodos para enterarnos si los hacen. Si me entero de que alguno de ustedes no lo cumple lamentablemente no tendrán derecho de aprobar ― se escucharon más quejidos sobre todo de los hijos de civiles en el salón, que eran muchos al parecer.

― Muy bien, el programa será el siguiente: este primer año será el año donde se forjaran todos los fundamentos esenciales para un shinobi, se les enseñaran matemáticas, historia, geografía, caligrafía, encriptación y otras ciencias sociales necesarias para misiones de infiltración ― Naruto suspiro, que año más aburrido, todo lo que verían podría ser fácilmente aprendido en una biblioteca

Dejo de poner atención y abrió su libro bingo, empezaría a memorizarlo de una vez. Lo único que le llamaba la atención era el entrenamiento y eso que se los pondrían de tarea. Sería un año muy largo y aburrido

23 de mayo del año 78 D.K. academia

Faltaba un mes para el término del primer ciclo escolar y Naruto ya estaba agobiado, se había quejado varias veces con el hokage, no daban vacaciones intermedias y había pocos días festivos en Konoha por lo que el año duraba aproximadamente nueve meses, empezaba justamente el día del equinoccio de otoño y terminaba en el solsticio de verano; ni siquiera les daban libres los días de la final de los exámenes chunin que eran a mitad de primavera y de otoño.

El peor día de la semana, lunes, porque ese día empezaba con la clase de historia y no podía evitar quedarse dormido ante la monótona voz del instructor Daikoku

― hoy veremos la tercera gran guerra shinobi. Este fue uno de los conflictos más sangrientos para Konoha desde su fundación y tuvo diversas causas:

"Iwa y Kumo culparon injustamente a nuestra aldea de sabotaje en una reunión para forjar una alianza entre las dos. Otra fue la desaparición del tercer kazekage, nunca se supo el culpable, aun así Suna culpo a Konoha e Iwa vio la oportunidad y ataco a Suna, y la última fue que las tropas de Kirigakure entraron al País del Fuego y atacaron ciudades importantes del país

"Iwa y Kiri firmaron un tratado de no agresión pero para el final de la guerra Kiri traiciono a Iwa y entraron en guerra, Kumo e Iwa hicieron alianza contra Konoha y Kumo lucho también contra Kiri por su cuenta. Iwa lucho en un principio contra Suna y Konoha pero al final también contra Kiri. Kiri lucho contra Kumo, Konoha e Iwa; y Suna contra Iwa y Konoha; Kumo contra Kiri y Konoha. Como algunos se habrán dado cuenta Konoha lucho contra todas las otras cuatro grandes aldeas al mismo tiempo y gracias a los esfuerzos de nuestros héroes legendarios como los tres sannin y el cuarto Hokage también conocido como el relámpago amarillo salimos victoriosos del conflicto aunque con muchas bajas.

"En esta guerra por parte de Konoha se han catalogado cuatro frentes: el oeste contra Iwa, el sur contra Suna, el este contra Kiri, y el norte contra Kumo. Empezaremos hablando por el más famoso de todos: el frente oeste en contra de Iwa… ―Naruto dejo de escuchar, se sabía la guerra de memoria, tanto los participantes como las estrategias utilizadas en cada batalla, podía recitar cada frente y el porqué de cada movimiento, tanto aliado como enemigo. Aunque en realidad se revolvió un poco con la explicación del instructor.

En esta guerra era donde participo su héroe, el cuarto hokage, y aunque su participación fue principalmente en los frentes oeste y norte, fue conocido, respetado, y odiado en todo el continente. Naruto lo idolatraba bastante y quería ser como él.

― ¡Naruto! ¿Cuál fue la batalla que dio fin al frente oeste? ― El instructor siempre hacia lo mismo, apenas veía que Naruto no ponía atención le preguntaba una pregunta con el fin de ridiculizarlo si no la respondía correctamente. Naturalmente, Naruto nunca le daba el lujo de que lo humillen públicamente

Naruto se levantó y miro fijamente al instructor ― La batalla del puente Kanabi, donde después de que cortaran los suministros a las fuerzas de Iwa el cuarto Hokage termino con aproximadamente 50 Ninja enemigos (Ok esto está basado en el principio de la serie donde dejan claro que 100 ninjas es un exceso fenomenal, lo quiero decir es que si se gradúan 9 genin al año, en aproximadamente 10 años habrá 90 ninja nuevos y de los cuales el 30% morirá en poco tiempo por lo que en 10 años habría como 60 chunin y talvez diez jounin), tantas bajas fueron intolerables y el Tsuchikage firmo un armisticio entre Konoha e Iwa ― se sentó al terminar de hablar y el maestro prosiguió la clase como si nunca hubiera ocurrido nada.

En ese momento la clase siguió a estudiar las estrategias utilizadas en la batalla además de las habilidades de cada bando y se encargó como tarea pensar en otras estrategias y predecir bajas, duración y quien ganaría, no importaba cual bando fuera. Este sería un largo día.

21 de septiembre del año 78 D.K. Academia

Un nuevo año, un nuevo comienzo. Al principio del primer año había aproximadamente 60 alumnos y por lo que Naruto podía observar en su nuevo salón la mitad había abandonado. Había una charla animada en todo el salón mientras todos contaban sus experiencias durante el verano. Reconocía a unas cuantas personas. Su salón tenía 16 personas en total de las cuales solo valían la pena mencionar a: Shikamaru Nara, por las clases de historia se podía notar que era un genio estratega demasiado flojo para su bienestar y además era el hijo primogénito del líder del clan Nara; Sakura Haruno, hija de civiles, era excesivamente inteligente y temperamental; Ino Yamanaka, era la heredera del clan Yamanaka; y por ultimo Kiba Inuzuka, a él le gustaba hacer bromas junto con Naruto. Había dos salones pero como era el primer día no sabía quién estaba en el otro salón, y aun así no le importaba, naturalmente no tenía ningún amigo; aunque no lo miraban de la misma manera que los adultos simplemente nadie quería juntarse con él, y además Naruto no trataba con demasiada fuerza tener amigos, demasiado ocupado en su entrenamiento. Tal vez podría llamar la atención de los demás haciendo cosas estúpidas pero pensaba que de esa manera solo ganaría atención y no respeto, él quería respeto y la mejor manera de garlo seria siendo poderoso

Ese año sería un poco más increíble, por lo que había dicho el nuevo instructor ese año se les enseñaría otra vez Matemáticas y encriptación, estrategia que por lo que dijo el instructor seria jugando Shogi, las reglas de los shinobi y los protocolos de la aldea, y taijutsu básico. Un poco más interesante pero sin duda un dolor de cabeza aprobar y lo peor de todo es que habían quitado su materia favorita, Caligrafía, que aunque era bastante aburrida era relajante y se le daba bastante bien.

En el mes de octubre Naruto encontró que el hokage estaba muy estresado. Nunca supo el motivo aunque el 31 de octubre ocurrió una tragedia, El genio Uchiha e hermano de Sasuke, un compañero de salón de Naruto, masacro todo el clan Uchiha siendo los únicos sobrevivientes él y Sasuke. Por unos cuantos meses el hokage dejo de visitar a Naruto y el viejo se veía agobiado y mucho más viejo. Tras ese incidente Sasuke nunca volvió a ser el mismo, antes alegre e introvertido, ahora era muy cerrado y casi no hablaba con nadie. También se hizo muy presumido y orgulloso, a opinión de Naruto una de las personas que no deberían estar en su equipo.

Así fue pasando el tiempo, de manera lenta y aburrida. El tercer año solo quedaban 20 alumnos. Se les enseño taijutsu de nivel medio, estrategia de nuevo, les pusieron ejercicios para mejorar la memoria y empezaron con las prácticas de lanzamiento de kunai y shuriken.

El cuarto año el número de alumnos se redujo a 12. El programa incluía: taijutsu medio, ejercicios para la memoria, ejercicios para mejorar el análisis en situaciones de estrés tanto físico como mental, y más prácticas de shuriken y kunai

El último año nada mas quedaban nueve personas: Hinata Hyuga, la tímida heredera del clan Hyuga; Shino Aburame, el heredero del clan Aburame y una persona muy reservada; Sasuke Uchiha, el ultimo Uchiha de Konoha, muy arrogante; Chouji Akimichi, Un chico muy gentil y glotón heredero del clan Akimichi; Shikamaru; Sakura; Ino; Kiba; y el. De los nueve solo tres no eran herederos de ningún clan

Ese año se les enseño Taijutsu avanzado, se les dio a conocer su elemento y tuvieron ejercicios para controlar tal elemento, no se les enseño ningún jutsu por que casi nadie tenía el chakra necesario para lograrlo, Practicaron mas tiempo con los kunai y shuriken y además se les dio una clase individual donde se aprendía de todo para que pudieras elegir tu especialización más adelante. Naruto tenía elemento viento, y sus especializaciones potenciales eran Ninjutsu y Kenjutsu.

El último año el instructor fue un chunin llamado Iruka quien llevaba a Naruto a comer en Ichiraku. Era el único profesor que creía que Naruto no era un bueno para nada y no lo odiaba. Los otros instructores trataron de reprobar a Naruto pero nunca lo lograron y por suerte el último año le toco con Iruka, el quinto año era el más difícil y si el profesor se lo proponía lo podrían reprobar en cualquier momento

15 de junio del año 82 D.K. Torre Hokage

Hiruzen estaba sentado leyendo el reporte de las misiones de ese día, ya se podía apreciar la luna a mitad del cielo, típica de una noche despejada del verano. Suspiro, era tan tarde y todavía tenía tanto trabajo, papeleo, el mayor agobio que había enfrentado en su vida. Justo cuando decidió terminar el día tocaron a su puerta, después de dar el permiso de entrada Iruka Umino entro en la habitación

― Hokage-sama Aquí están las listas de los alumnos con más de 90% de probabilidad de graduarse este año ― dijo mientras le entregaba un fichero con la lista, además de las habilidades de cada uno de los enlistados

― Solo 9 ― dijo y sonrió ― pero aun así con mucho potencial. En estos últimos 10 años que han pasado de haberse aplicado la reforma educativa hemos tenido resultados excelentes. Un promedio aproximado de 12 genin al año es todo un logro. Creo que al fin después de todos estos años hemos recuperado nuestra fuerza militar de antaño. Además te veo que tú también estas satisfecho con esta nueva generación ¿no es así? ―

Iruka asintió y salió de la oficina. El hokage miro por la ventana a la aldea. Aunque no pudo mejorar las relaciones con el clan Uchiha lo que llevo a que tomara la penosa decisión de tener que cortar el problema de raíz. También las relaciones con Suna no estaban especialmente mal pero tampoco mejoraban.

Pero se enorgullecía de los resultados obtenidos en la academia, sobretodo del pequeño Naruto quien aunque no tenía las mejores notas estaba teniendo un desarrollo muy bueno. El reporte de Iruka decía que tenía dotes muy peculiares hacia el fuinjutsu, típico de su clan. Le preocupaba que no hubiera hecho ningún amigo hasta el momento, pero talvez eso cambie cuando el niño tenga un equipo. Le costaría mucho a Naruto, sin embargo el hokage tenía fe en él, su equipo sería muy volátil.

Kakashi Hatake había pedido a Naruto en su equipo, además de que recibiría al Uchiha y una kunoichi llamada Sakura quien serviría tanto de apoyo como de lazo entre el equipo, o eso era lo que esperaba, pero no había encontrado mejor manera sin desbalancear los demás equipos.

21 de Junio del año 82 D.K. Academia

― Quiero felicitarlos a todos por haberse graduado. Ahora… a-ahora ― se limpió la cara de lágrimas y se sorbió la nariz ― to-dos son genin y estoy muy orgulloso de ustedes, todos son mis queridos estudiantes y no sé qué haría sin ustedes, mis pequeños ― Iruka se quedó un tiempo en silencio con lágrimas en los ojos. Naruto estaba muy feliz, al fin se había graduado y al fin había recibido su hitai-ate

― Mañana conocerán a sus nuevos instructores y serán divididos en equipos. Lo último que quisiera decirles es que tengan confianza entre ustedes, sean amigos y más importante: crean en la voluntad de fuego.

En ese momento sonó la campana Iruka despidió a todos uno a uno, Iruka invito a comer ramen en Ichiraku en la noche ya que Naruto tenía que terminar su ejercicio diario, aunque ya nadie lo obligaba a hacerlo seguiría haciendo en cualquier tiempo libre

Esa noche fue una de las mejores de la vida de Naruto, se divirtió mucho con Iruka (no de esa manera, pervertidos, el IruNaru y el KakaIru me dan nauseas extremas) Comió mucho y además tuvo la oportunidad de agradecerle a Iruka todo lo que el maestro había hecho por el

― Sabes Naruto, deberías hacer amigos ―

― Lo sé, pero la academia me pedía mucho tiempo y además no me gusta pedir a la gente que sea mi amigo ― iruka suspiro

― no debes ser orgulloso, sé que te cuesta hacer amigos, pero si no pones de tu parte nunca lo lograras. Quien sabe cuándo nos volveremos a ver pero recuerda esto, tú has sido uno de los mejores alumnos que he tenido ― dicho esto le revolvió el pelo, pago la cuenta y se despidió. Naruto se le quedo viendo hasta que desapareció en una multitud, sonrió. No lo decepcionaría, sería el mejor ninja de toda la historia

La tercera gran guerra Shinobi

Fue un conflicto que involucro a las cinco grandes naciones shinobi

Causas: la misión fallida de Sakumo Hatake, la cual consistía en el sabotaje de una reunión entre Kumo e Iwa, desataría la formación de la alianza entra las dos aldeas y el inicio del frente oeste y norte de la guerra, además de la muerte por suicidio del colmillo blanco; La desaparición del tercer Kazekage poco después de una reunión entre shinobi de Konoha y este mismo, lo cual llevo a que el mayor sospechoso fuera Konoha lo que permitiría la apertura del frente sur; Tras un intento de asesinato del señor feudal del país del agua por parte de Konoha Kiri ataco las principales ciudades del país de fuego cerca de la costa lo que formaría el frente este.

Bandos: Kumo e Iwa formaron una alianza, Iwa y Kiri firmaron un pacto de no agresión el cual sería roto por shinobi de Kiri; Kumo estuvo en guerra contra Konoha y Kiri; Kiri estuvo en guerra contra Kumo, Konoha y posteriormente Iwa: Iwa lucho en contra de Suna y Konoha; Suna estuvo en contra de Konoha e Iwa

Consecuencias: Ninguna aldea resultó ilesa, tras recibir numerosas todas las aldeas fueron firmando la paz en el siguiente orden; tras cuatro años de batalla Iwa firmó un tratado de paz seguido de Kumo a los pocos días, un mes después le seguiría Suna y después de 5 años de guerra le seguiría Kiri. Miles de civiles murieron por daños colaterales y nunca se supo el número exacto de bajas shinobi

Toda la información fue recopilada de la oficina del hokage

Bien aquí está el capítulo dos de esta pequeña historia. Lo sé muy aburrido pero muy interesante. Si lo habrán notado cambie el nombre de la historia (la leyenda del equipo 7) ya que no existe el título de equipo siete. Además tanto el titulo como el resumen los hice a la carrera sin haber escrito lo suficiente como para haber pensado en un buen título. Otra cosa si notaron las diferencias entre el reporte de la guerra y la explicación del instructor (no era un OC) es porque la guerra en este fanfic fue casi completamente culpa de Konoha y obviamente la aldea no quiere quedar mal ante sus ciudadano. Recuerden chicos, la guerra es un negocio y las aldeas ninja necesitan guerras para sobrevivir. Si quieren más explicaciones del pasado díganme cuales.

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Ja Ne