Hola, ¿Cómo van? He aquí yo con el primer capítulo de la historia, espero que les guste y la disfruten principalmente, un abrazo y leamos.


Primer capítulo.

¡El secreto de Niklaus!

El sol destellaba en lo más alto del cielo, me estire como un gato por toda la cama, cielos, había dormido fenomenal, algo falta aquí, con mi brazo busque desesperadamente lo que me hacía falta, Klaus no estaba en la cama y… tampoco estaba en la habitación observándome como algunas veces lo hacía ¿ya se había levantado? Mejor, más cama para mi, sonreí y abrace la almohada de Klaus, Mmm… olía a él, delicioso, me acurruque, quedaba pequeña en tan grande cama. Sin embargo el sueño se desvaneció, era sábado y tenía que ir de compras, hace una semana vi un hermoso vestido azulado en una tienda de modas muy reconocida en new Orleans, si, podía ir de compras hoy, el día esta genial, mire el reloj despertador, las once y media de la mañana, si, aun tenía tiempo. Me levante a regañadientes mientras me desasía del moño que me había hecho esta madrugada. Camine hasta el cuarto de baño, en el me duche con un jabón con olor a fresas y cerezas, con aquel jabón no necesitaba mi colonia, su aroma era fuerte y embriagadora. Mientras me cepillaba el cabello en frente del tocador, pensaba en mis amigos, como extrañaba a Bonnie, a helena, a Stefan, que por cierto no sé nada de él, ni siquiera el mismísimo Damon, nadie sabe donde se fue después de la graduación hace dos meses atrás. A matt, lo último que supe fue que se fue con rebeckh (ojala haya sido buena idea) aunque quien soy yo para juzgarlo porque se haya ido con un original, respire hondo y sonreí ampliamente, me gusta lo que veo, tome un bolso a juego y Salí de la habitación.

- ¿klaus? – pregunte bajando las escaleras amplias y largas.

¿Por qué rayos le gustan estas mansiones? Son inmensas, es decir, a mi me gusta, pero es incomodo. Nadie contesto, ¿Dónde se ha metido? Llegue al salón principal, agudice el oído y escuche unos trazos de unos lienzos en el estudio de Klaus, claro, está pintando.

- aquí estas – dije entrando al gran estudio lleno de pinturas y cuadros, olía a acuarelas y algo de alcohol, estaba bebiendo ron mientras observaba una pintura hermosa. - ¿Qué haces? – pregunte observando la pintura.

- ¿Qué crees que hago, care? – pregunta ausente.

- pues mirando la pintura pero… ¡sabes que, olvídalo! Me has dejado sola en la cama a demás, siempre me reprochas eso cuando yo me levanto primero - dije cruzándome de brazos.

El seguía de pie con su vaso de licor en su mano y mirando atentamente su pintura, es linda pero lo veo tan sumido en el que pienso que esta recordando porque la pinto o que le faltaba, me acerque un poquito más. El se dio la vuelta con una sonrisa de lado.

- a mí me gusta aplicar lo que predico, amor – dice y bebe de su vaso.

- y eso no es muy justo ¿sabes? – dije

El alza las cejas y su sonrisa se ancha, deja el vaso de licor en una mesita pequeña y se acerca peligrosamente a mí, tuve que conservar el equilibrio pues su cercanía siempre me alteraba, era demasiado tentador.

- ¿A dónde vas? – pregunto

- de compras, claro – dije sonriendo sutilmente - ¿Qué harás tu?

- ya veo en que me ocupo, care – dice y me rodea la cintura con sus brazos atrayéndome a él – pero creo que tendré que negarme a dejarte ir de compras – murmura cerca de mi oído.

Alce mis cejas y sonreí. Pase mis manos por sus hombros alejándome un poquitico de él, solamente para mirar sus ojos brillantes y oscuros.

- creo que no te estaba pidiendo permiso para irme de compras por lo que no puedes usar ese término, y… de verdad quiero comprar ese vestido. – dije sonriéndole y acariciando su cuello, me encantaba como se le veían esos collares que colgaban de su cuello fuerte.

El sonríe levemente dejándome ver esos hoyuelos tan lindos, si no porque estaba tratando de ser orgullosa me hubiera dejado caer en sus brazos.

- yo puedo conseguirte muchos vestidos, amor – me aprieta mas contra él con una sonrisa entre malvada y coqueta.

- siempre haces lo mismo, Klaus – bese cortamente sus labios, el aun sonreía – esta vez puedo valerme sola, es más, siempre lo he hecho solamente que… hay ratos de lucidez y desesperación.

- eso es porque siempre pides que te ayude, de otro modo no iría a buscar vestidos innecesariamente – me suelta un poco y yo vuelvo a respirar mejor. – pero veo que no podre convencerte de lo contrario, ¿o sí?

Sonreí.

- tienes razón, no puedes – dije, el me suelta y me sonríe.

- ten un agradable día, amor– dice volviendo a coger el vaso de licor medio vacío.

- lo mismo para ti – me acerque rápidamente y uní por última vez mis labios con los de él.

Camine rápidamente hasta la salida del estudio, y luego camine hasta el portón principal. Afuera estaba estacionado mi auto, mi adorado auto, me monte y empecé a conducir hasta el centro de la ciudad, Klaus tenía razón, era una ciudad hermosa, llena de arte, de música y deliciosa comida, todo, era mágico y hermoso, conduje por entre las calles hasta que encontré el almacén de ropa donde había visto mi vestido, estacione el auto y baje, no sin antes ponerle la alarma, entre a la tienda con una sonrisa amplia, no veo mi vestido por aquí, me acerque a la vendedora quien me sonrió al verme.

- hola – me apoye en el estante – me pregunta si tienes ese vestido azul con un escote en ve, estaba justo ahí, lo tenias de exposición.

Ella hace una mueca que me dio mala pinta, creo que ya me imaginaba lo que me iba a decir.

- ya no tenemos más de esa colección, señorita – dice

- ah, es que en verdad me gustaba ese vestido – musite – y… no lo he visto en otro almacén.

- lo siento, señorita –

- ¿no puede pedir otro? – pregunte suplicante.

- no, señorita

Respire hondo, odiaba hacer esto, de verdad, lo odiaba pero… quería ese vestido, mire fijamente los ojos de la joven de cabellos rubios.

- me traerás ese mismo vestido por mucho que te cueste, te daré el dinero necesario, vendré a recogerlo dentro de dos días, a demás, no le dirás a nadie sobre esto ¿entiendes?

La chica parpadea rápidamente y asiente lentamente mientras se aleja de mí. Ya le daré su buena recompensa, respire hondo y decepcionada por no encontrar mi vestido hoy Salí del almacén, me monte en el auto de nuevo y emprendí marcha a algún otro almacén a ver si compro algo. Al pasar por una de las calles del barrio francés, un barrio residencial y antiguo, a demás de muy conocido, me tope con dos personajes muy conocidos, era… Elijah con Hayley, ¿Qué hacían ellos dos juntos? A demás, no sabía que el hermano mayor de Klaus estaba por aquí, arrugue el seño y me impresione aun más, hayley estaba… bueno, llevaba un bultico en su veinte, ¿es lo que creo que es? Tal vez debería bajar a saludarlos, estacione mi auto y me baje, camine rápidamente hasta alcanzarlos.

- hola – musite a sus espaldas.

Ambos se detuvieron, Elijah fue el primero en darse la vuelta, ahí estaba, el mayor de los originales, tan apuesto y elegante, dando esa sensación de imponencia y mando, le sonreí ampliamente, el me miraba sorprendido, con ambas cejas alzadas.

- Caroline, no… sabia que estabas por aquí – me dijo elijah aun asombrado, ¿Qué le ocurre?

¿Klaus no le había dicho a su hermano de mí? Primero ni siquiera sabía que Elijah andará por nueva Orleans, el siempre desaparece, ¿Por qué Klaus no le ha dicho a su hermano que los dos comenzamos una relación? Arrugue el seño y me cruce de brazos, ¿es que no han hablado en dos meses? Mire a hayley quien puso sus manos en su vientre, ¿esperaba un bebe? ¿De quién? Y… ¿Por qué andaba acompañada de elijah? ¿Ellos tendrán algo? No, no, no, olvídate de eso Caroline, elijah estaba enamorado de katherina.

- hola, Caroline – dice hayley suavemente.

- hola, ¿Cómo estás? – pregunte

Ella sonrió levemente, parecía incomoda.

- supongo que bien… - dice.

- ¿Qué haces por aquí, Caroline? – pregunto Elijah. Parecía preocupado.

- es extraño que tu hermano no te haya contado de mi… supongo que él no sabe que tu andas por aquí, yo… vivo con Klaus – dije

Vi la cara de Elijah volverse seria y rígida, ¿Qué había dicho? A demás, vi a hayley arrugando el seño y llevándose una mano a su pecho, parecía dolida por algo, ¿dije algo malo? Esto… esta situación no me gusta para nada.

- ¿estás aquí con Niklaus? – pregunta Elijah.

- sí. Amm… y hayley, te felicito, supongo que estas…

- sí, estoy embarazada, Caroline – dice cortante - ¿sabes quién es el padre?

Vi que Elijah la miro con los ojos abiertos, ¿Qué es lo que le preocupaba tanto al mayor de los originales? Me encogí de hombros sin saber que responder.

- hayley… - murmura Elijah de forma autoritaria.

- es de Niklaus, Caroline – dijo y note que sus ojos centellaron, no sé si de dolor o de felicidad de que lo supiera.

Sentí como la mitad de mi pecho empezaba a crujirme, mis pulmones de repente querían colapsar, dios, me enderece con los labios apretados, Elijah me miraba con los ojos entristecidos, jamás lo había visto así, y hayley… me miraba sin saber que decirme… Klaus… iba hacer padre, ¡KLAUS! El mismísimo hibrido original que es temido por todos, ¿padre? Mi cabeza daba vueltas y tenía la sensación de desmayarme, mis rodillas no podían aguantar tanto peso, de repente sentí mis ojos aguados.

- yo… yo…

- Caroline… - dijo elijah tratado de acercarme pero yo me aleje negando reiteradamente la cabeza.

Iba a irme corriendo de ese lugar, llorando, me dolía todo el cuerpo y para un vampiro eso es algo imposible, me han enterrado la estaca más peligrosa, Klaus… el… no, no puedo ni decirlo, no de nuevo, mis ojos estaban hechos un mar de lagrimas habían perdido su rumbo, jamás pensé que esta felicidad se iba ir abajo con tan enorme secreto, antes de subirme al auto sentí que me tomaban del brazo y me hacían girar lentamente, era elijan, quien me sonrió endeblemente, yo no soporte mucho y llore, estalle en llanto, Elijah me sostenía entre sus brazos para que no me derrumbara.

- tengo que explicarte algunas cosas, Caroline –

Yo trataba de regular la respiración pero no podía, estaba… me sentía como una imbécil.

- tú no tienes que explicarme nada, Elijah – dije separándome un poco, pero él me mantuvo cogida del brazo para que no me callera, todos mis sentidos vampíricos habían desaparecido.

- te lo explicare yo porque creo que mi hermano no lo hare de la mejor manera, Caroline, ¿me vas a escuchar? – dice suavemente.

Elijah siempre sabia que decir, era el mejor de los originales con respecto al honor, paciencia, resistencia, lealtad y culpa, se que él ha sentido culpa, como todos él ha hecho cosas malas, pero creo que esta avergonzado por aquello.

Asentí lentamente enjugándome las lágrimas con mis pulgares temblorosos.

- dame las llaves de tu auto, se dé un lugar donde podemos hablar – dice elijah extendiéndome la mano derecha.

- si – solloce – tómalas. Y… ella…

No podía pronunciar su nombre, simplemente no me salía de los labios, el nombre de ella y de Klaus se habían vuelto una tortura ahora mismo.

- estará bien – dice Elijah mirándome.

Asentí y camine a mi puesto del copiloto, me senté, Elijah se subió y encendió el auto, de un momento a otro conducía a toda velocidad por las calles, yo lloraba acerbamente pensando en que Klaus me había… en todo caso, ocultado algo demasiado importante, ¡hayley tenía un hijo de él! Llevaba un pequeño bebe en su vientre con la sangre de Niklaus, apreté mis ojos para evitar llorar, pero me fue imposible. ¿Cómo ocurrió? No… no, era imposible… él… era un vampiro y no podía… ¿sería una trampa? O… ¿Qué? Dios mío.

Llegamos a una pequeña cafetería algo alejada del barrio francés, me preguntó porque salió tan rápido del barrio, trate de organizarme un poco antes de bajarme del auto. Elijah se bajo primero y me abrió la puerta, yo me baje con su ayuda. Nos sentamos en una mesa algo alejada de las personas, según elijah para que habláramos con tranquilidad.

El saco un pañuelo de su saco azul rey y me lo extendió, yo lo tome y me seque las lagrimas, seguramente el poco maquillaje que tenia se había regado completamente, sin embargo eso me importaba en lo más mínimo, se lo pase a Elijah apenada pero el sonrió.

- quédatelo, seguramente lo vas a necesitar más – dice

Asentí lentamente poniendo mis manos en la mesa de metal.

- Caroline, es cierto, hayley está esperando un hijo de niklaus – dice Elijah

Partí a llorar nuevamente al escuchar a Elijah diciendo aquello, es decir, que no era ninguna trampa ni engaño de hayley, nada, era verdad, Elijah jamás miente y menos con algo así.

- siento que tengas que enterarte de esta manera tan… hostil, pero tenias que saberlo.

-Klaus jamás me lo dijo… - lloriquee. - ¿Por qué? ¿No confía en mí?

- yo… si sabía que estabas aquí, hayley no lo sabía, fingí no saberlo por ella. Caroline, no está pasando un embarazo satisfactorio.

¿A no? ¿Qué quería decir? Es… tan complicado, ¿Cómo pudo Klaus ocultarme esto?

- ¿Cuánto lleva de embarazo? – pregunte llevándome un mano a mi cabello y echándolo para atrás.

- dos meses – contesta uniendo sus manos por encima de la mesa.

Solté una exclamación de dolor, ¿dos meses? Ese era el tiempo que teníamos Klaus y yo de pareja, o… de lo que fuera, mas lagrimas salieron, dos meses, dos meses en los que tuvo muchísimas oportunidades de hablarme sobre su… hijo y hayley, o sea que… ese niño se procreo justamente cuando yo estaba en mis días de graduada, cuando esperaba desesperadamente a Tyler…

- yo… estoy con él desde hace dos meses… - murmure

- Caroline, pido que entiendas. Niklaus no quiere a su hijo, lo… desprecia – dijo y pareció dolido – desprecia a su propia sangre, es posible que no te haya dicho porque no le importa retomar aquel tema. No le importa nada.

Dios mío.


Respuestas de los comentarios del capítulo anterior:

- lila: hola, gracias por comentar el capitulo. Eh, me base un poco en la personalidad de Klaus, pero tenlo por seguro que si tiene parecido no es con mala intención, estoy en contra del plagio, si sigues leyendo te enteraras que son completamente diferente. Gracias por preguntarme: )

- diana34: hola! Gracias por tu comentario, me alegra mucho que te guste y… gracias, hago lo mejor que puedo, abrazos.

- sporusnote: me alegro que te guste, y gracias, como dije antes, hago lo puedo : ) jajaja espero que te haya gustado este. Un abrazo.

Y… hasta aquí llego el capitulo, la verdad si lo continuaba jamás acabaría, entonces… ya ven como las cosas se complican, ya apareció mi queridísimo elijah y la zorra de hayley, aunque siento lastima por ella, que triste esperar un bebe (milagrosamente) de un hombre que no siente nada, y aquí en mi fic… pobre Caroline. Solo les puedo decir que… vamos a sufrir un poquitico :'( espero sus comentarios y pues que hayan disfrutado el capitulo.