Aquí os traigo a la segunda pareja: Nami y Sanji.
Si alguien quiere que escriba sobre alguna pareja en especial, que me lo diga y puede que lo haga :)
Sanji y Nami
Sanji se encontraba en la cocina haciendo un postre para las chicas. Pero fue interrumpido cuando escucho la puerta abriéndose, lo que le hizo pensar que se trataba de Luffy en un intento de robar algo de comida, pero para su sorpresa era su querida navegante.
-Nami, ¿Quieres algo?- le preguntaba- porque en ese caso aquí tienes a tu servidor- añadía con ojos de corazones.
-Nada, es solo que me estaba aburriendo. ¿Qué haces?
-Un pequeño dulce pastel para mis dulces chicas.
-¿Puedo ayudarte?
-Vale.
De ese modo, los dos se dispusieron a hacer el postre mientras hablaban animadamente. El rubio creía que estaba en el paraíso, ya que el simple hecho de estar cerca de Nami, le volvía loco. Él simplemente amaba todo de ella, su físico, su forma de ser, no le importaba si estaba contenta o si intentaba matarlo a golpes. Si en la vida estaba seguro de algo, era que estaba enamorado de su pelirroja.
-Esto ya está mezclado- dijo Nami.
-Perfecto, ahora lo mezclare con el resto, y a hornearlo.
Nami, que tenía la mano manchada de masa, sin querer se la llevo a la mejilla y se la manchó.
Después de eso, mientras que Sanji preparaba rápidamente lo último que quedaba y lo metía en el horno, ella se sentó en la mesa para observarle. Ella pensaba que el rubio tenía un cuerpo muy musculoso, cosa que nunca se le pondría en duda, además su ancha espalda le delataba. Y aunque en ocasiones podía llegar a ser algo pesado, era un hombre muy caballeroso y atento para cualquier cosa que ella necesitase.
-Dentro de un rato estará- dijo el rubio dándose la vuelta y encontrándose con los ojos color café de la navegante mirándole- ¿Qué ocurre?- pregunto inocentemente.
-Nada- dijo la pelinaranja avergonzada mientras sacudía levemente su cabeza.
El rubio se sentó junto a ella en la mesa. Y pudo observar que la chica tenía la cara manchada.
-¿Qué ocurre?- pregunto esta vez ella.
-Te has manchado- respondió suavemente Sanji.
Sin darle tiempo a que la navegante se pudiera limpiar, el rubio le agarro del mentón con una mano, y con la otra le quito la mancha con los nudillos suavemente, disfrutando del toque de su piel. La pelirroja miraba los ojos azules del chico mientras hacía eso.
Después la miro profundamente a sus ojos marrones oscuros, perdiéndose en ellos, teniendo el mismo efecto él sobre ella. Sanji tragó saliva y se acercó a ella hasta que sus labios se posaron sobre los de la pelinaranja. Él la besó dulcemente y ella le correspondió. Sanji, sin darse cuenta de que ahora era él el que tenía manchada la mano, la puso en su nuca, lo que hizo que el pelo de la navegante se manchada.
La pareja se separó cuando el horno comenzó a hacer ruido para avisar de que el pastel estaba listo. Esto hizo que los dos se separaran y vieran el pelo de la navegante, haciendo se rieran.
Nami se fue anunciando que se iba a duchar mientras que el cocinero fue a atender el postre con una amplia sonrisa, pensando en lo que acababa de pasar momentos antes.
Espero que os haya gustado, y reviews por favor :)
