Este capítulo va dedicado en especial a YyessyY, Karagabrielle y Nonahere que siempre comentan con ansia jaja!

Los personajes de esta historia pertenecen a la serie Naruto & Naruto Shippuden © Masashi Kishimoto


Capítulo 2. ¿Celos quizás?

Allí estaba yo, completamente paralizada mirando como pensaba si salir de la habitación o no. Quería decirle: "Shikamaru no te vayas, quédate conmigo" pero no era capaz. Algo me retenía y no sé si tenía que ver con el hecho de que la sangre estuviera subiéndome a las mejillas.

Finalmente, después de dedicarme una última mirada, giró el pomo y se fue.

No sé que me pasa... nunca me habían dicho algo así y no estaba preparada para que me lo dijera él, en este momento. Nunca pensé que el llegaría a enamorarse de mí, y mucho menos que en un vago como él despertaría ese ataque de celos el verme con otro hombre. Es cierto, ese hombre estaba interesado en mí y por eso se ofreció a acompañarme. Era uno de los shinobis que suelen estar por la mansión Hokage y al final, después de verme muchos días seguidos se ve que decidió hablarme.

O quizás estaba esperando a que Shikamaru me dejara sola...

¿Pero qué se creen estos hombres? ¿Creen que porque una mujer esté sola pueden aprovecharse de ella? ¡Argh! ¡No los soporto!

Y mañana, ¿Shikamaru vendrá a recogerme...?

Me desperté temprano pues me había dormido desde que Shikamaru se fue. No sé ni como había conseguido dormirme después de esa confesión. Bueno, se nota que no tenía ganas de nada porque ni siquiera me había cambiado de ropa.

Toda la maldita noche escuchando en sueños su voz...

Una y otra vez su dichosa confesión: "Porque soy el hombre que te ama y que daría su vida por ti si hace falta" "Porque soy el hombre que te ama y que daría su vida por ti si hace falta" "Porque soy el hombre que te ama y que daría su vida por ti si hace falta"

... ¡Ya está bien!

Tenía que hacer algo con esta imagen de mujer acabada. El pelo lo tenía todo revuelto y la ropa arrugada. Lo mejor sería buscar ropa limpia y una buena ducha relajante ya que seguramente Shikamaru no aparecerá hoy por aquí.

Pero me equivocaba, pasado un buen rato, cuando ya había salido de la ducha escuché como llamaban a la puerta. No me daba tiempo de cambiarme...

-¡Ya voy, ya voy...! – dije acercándome a la puerta. Tenía el cabello empapado y mientras caminaba hacia el esfuerzo de sujetar muy fuerte la toalla, no vaya a ser que se me caiga y me juegue una mala pasada. De todas formas debía abrir la puerta con cuidado para que no se viera nada.

Era muy raro que alguien viniera a esta hora, normalmente en este momento ya me he ido a trabajar y estoy ocupada en la mansión Hokage. ¿No sería...?

-Hey – dijo una voz conocida.
-Hola, nunca imaginé que vendrías hasta aquí – respondí.

Creía que sería el hombre del otro día pero era Shikamaru.
-¿Por qué no has bajado mujer? Me tenías preocupado, he estado esperando dos horas allí abajo...
-Lo siento, no estaba bien para ir a trabajar y realmente, no te avisé porque pensé que no vendrías... pasa si quieres.

Así fue como abrí la puerta y le dejé entrar. Creo que se quedó un poco parado al ver que sólo llevaba puesta la toalla.

-Perdón, no sabía que estabas así... – dijo él excusándose – Si quieres espero afuera...
-No te preocupes, en seguida me cambio.

Shikamaru se sentó en el saloncito mientras que yo entré a la habitación para cambiarme. Mientras me cambiaba dejé un poco abierta la puerta, sólo para escucharle bien por si me hablaba... de verdad, sólo por eso.

-¿Por qué dices que no estabas bien? – preguntó después de unos segundos - ¿Estás enferma?

-No es eso... sólo un poco cansada – respondí desde la habitación.

Me sequé el pelo y ahora solo me quedaba atarme el obi cuando de pronto sentí sus manos en mi cintura...

-Todavía no me has respondido – dijo Shikamaru dejando que sintiera su aliento en mi nuca. La piel se me erizó, no sabía que hacer. Me quedé petrificada y lo único que se me pasó por la cabeza fue echarlo de ahí.

-Quítame las manos de encima...

-No – dijo él girándome para que le mirara a la cara – no lo voy a hacer, porque quiero una respuesta.

-Vaya, de pronto el niño cobarde se ha vuelto un hombre valiente – dije nerviosa intentando eliminar esa coraza de hombretón duro que estaba usando.

-¿Qué intentas Temari? ¿Ponerme más nervioso? – decía él con la sangre subiéndole a la cabeza - ¡Estoy haciendo un esfuerzo muy grande por controlarme! Respóndeme por favor...

-¿Controlar el qué? ¿El llanto, bebé llorón...?

No pude acabar, realmente no sabía por qué pero tenía ganas de provocarle. Pero, ¿provocar el qué? ¿Esto? Shikamaru había puesto mala cara, un semblante serio... y de pronto me agarró muy fuerte apretándome contra él. Tenía su boca entre el cuello y mi mandíbula, su aliento rozándome cada vez que respiraba. No podía pensar, sólo sabía que me estaba derritiendo. Iba a necesitar un balde de agua fría para calmarme. Levanté mis manos y las posé en su pecho, mmm en su pecho... para... para apartarle pero... no encontraba las fuerzas.

-Shika... maru... suéltame – traté de decir entre jadeos.

-No quiero, no quiero que seas de otro... quiero que seas mía – dijo él en mi oído – Dímelo y te dejaré en paz, ¿me quieres Temari?

No, Shikamaru debería saber cuanto odio que me tomen por una mujer debilucha o por un objeto. ¡Lo odio profundamente! ¡Y sin embargo allí estaba él tratándome como algo que puede poseerse! Y yo sin fuerzas para llevarle la contraria...


Próximamente... perdón, no lo he escuchado ¿queréis lemon? ¿DE VERDAD? XD PERO CUANTO LEMON, LIGHT O HARDCORE? XDDD

Muahahahhaha!

Atte: una loca shikatemiense que está enloqueciendo aun más porque cada vez que intenta cargar una página tarda mil años.

PD. Comenten XD y entren a ShikaTema Canon!