Summary: "Es por eso que... no importa qué forma decidas tomar, hombre o mujer, joven o viejo, siempre estaremos juntos. Has sido y siempre serás mi contraparte, mi compañero destinado... mi reina."


Monochrome Factor: Lingering Shadows


Akira estaba congelado, mientras miraba al hombre alto y delgado que se encontraba a pocos metros delante de él. Una batalla de sentimientos encontrados y emociones crudas se iniciaron en su ser.

Hace aproximadamente un año, este mismo hombre había entrado misteriosamente en su vida, lo arrastró a una guerra, forjó un pacto con él, luchó junto a él, y se acercó a él. Era un vinculo que a regañadientes Akira aceptó resultaba realmente cómodo. Sin embargo, a pesar de lo ocurrido, llegó tan rápidamente a un abrupto fin. Su amigo había llegado a su límite en el mundo de la luz, y su energía casi agotada.

Akira había despertado brevemente como el Rey de la luz. Regresó el elemento obscuro de nuevo a su compañero con la esperanza de evitar su muerte. Un momento de paz fue compartido entre ambos. Pero una vez que Akira se apartó, fue testigo de la sonrisa tranquila que descansaba en su rostro.

Y ahora, se encontraba el que alguna vez fue el rey de la obscuridad, con la misma apariencia juvenil, la misma ropa que tanto le caracterizaba, el mismo peinado, y la misma suave, y cortés sonrisa adornando sus labios. Su contraparte.

Shirogane.

Akira no podía decidir si estaba contento, aliviado, o furioso.

Shisui estaba en cuidados intensivos en el hospital, el peligro se encontraba sobre ellos una vez más, y la escalofriante luz tenue en aquellos ojos demostró que la sombra sabía por qué.

"¡Maldito seas!"

Sin previo aviso, Akira se lanzó con el objetivo de lanzar un derechazo hacia el shin.

Shirogane le sonrió al joven rei, con calma, y su actitud fría e inquebrantable.

Levantó su blanca mano enguantada, al puño que se acercaba hacía él.

"Tal comportamiento imprudente, temerario. Veo que no has cambiado en absoluto, mi querido Akira-kun. ¿Me has extrañado?"

Akira gruñó, liberando su mano del fuerte agarre de su contraparte. Mirando al hombre mas alto de forma penetrante.

"¡Explícate!"

"¿Hai?"

"Ha sido más de un año desde que desapareciste. Me resulta difícil creer que sólo ahora, por un nuevo apuro, aparecieras por arte de magia. Así que, o eres parte de la causa, o... sabes lo que está pasando."

El rey más viejo suspiró, posando sus manos ahora en el cráneo de plata que descansaba en la parte superior de su bastón.

"Que problemático, y yo que esperaba que nuestro reencuentro fuera conmovedor, y lleno de pasión. Realmente eres un rompecorazones."

"¡No juegues conmigo y responde a la pregunta!"

Una larga pausa se instaló entre ellos, cada uno enviándose una intensa y dura mirada. Akira no se encontraba de humor para darle vueltas al asunto. En lo que a él concernía los sentimientos que pudiera albergar podían esperar. Ahora era el momento de actuar. Lo observó con la mirada mas dura que toda su fuerza de voluntad le permitió.

Shirogane le miró en silencio con una ligera inclinación de cabeza. En muchos aspectos, Akira fue, de hecho, algo similar a un aprendiz. El era inocente, impetuoso, ingenuo, y hacia las cosas sin pensar. Y sin embargo, ahora, el adolescente se encontraba parado frente a él con toda la intensión de golpearlo en un juego de voluntades.

El mayor movió la cabeza con diversión.

Akira-kun es muy lindo.

Los frios iris azules de Shirogane le observaron de nuevo intensamente, calculadores, destruyendo a pedazos cada muro mental que el chico creaba.

Contándole todo, ¿no sería para él demasiado que asimilar? ¿Realmente estaba dispuesto a hacerle frente si se le presentaba el reto? Y, ¿demostraría tener el valor, y la responsabilidad suficiente una vez tuviera el conocimiento?

Shirogane le sonrío suavemente─ la fachada seria se desvaneció al instante.

"Eres siempre tan persistente, Akira-kun." Susurró "pero tengo que preguntar… ¿estás listo para escuchar lo que tengo que decir?"

Akira vaciló.

"¡¿Qué clase de pregunta es esa?! Si no estuviera listo, ¿para que lo preguntas entonces?"

Por un breve instante la mirada del previo rey Shin se ensombreció, Akira podía sentir su intensidad, y tuvo que admitir que lo hacía sentir incómodo. Sin embargo, tan pronto como apareció, la expresión se desvaneció.

"Tengo mis razones, por un lado está prohibido hablar del pasado. La historia de ambos, Shin y Rei no es algo que se comparta. Sin embargo, con el fin de explicar todo claramente, hará las cosas más sencillas si empezamos por el principio.

"Shirogane-san… um… "Aya pareció vacilante en su lugar junto a Kengo. "¿Por qué se considera prohibido?"

Con esto, su compañero casi río. Observó al pequeño grupo con una ligera sonrisa adornando sus labios.

"Eso es porque… fui yo quien dio la orden."

"¿De que estás hablando?" Kou gruñó por lo bajo, se acercó, parándose protectoramente junto al Rei mas joven en la sala.

Shirogane sin rodeos lo ignoró, y centró su mirada en Akira.

"Como ya he dicho, vamos a empezar por el principio, desde cero… donde todo este lio comenzó."

El rey de los Shin viajó por los lejanos recuerdos, formando en su mente un tablero de ajedrez en blanco y negro para transmitir mejor la información que estaba por revelar.

"Hace muchos siglos, cuando el hombre apareció por primera vez en la tierra, existían dos criaturas. Ambas representaban las dos mitades de un todo completo. La obscuridad residía en uno, fuego ardiente, y era conocido como "Shin". Mientras que su contraparte disfrutaba de la luz, hielo congelado, y se le llamó "Rei". Juntos fueron emparejados como un equipo monochromo".

"Un rey… y una reina."

El interés de Kou aumentó ante aquello. Esto era nuevo para él. Siempre había creído, que solo hubo reyes que tomaran la línea real.

Shirogane seguía siendo complaciente, su mirada distante en dos piezas de ajedrez tomó forma en su mente para instalarse en el tablero.

"Quien los creó nunca fue descubierto, pero su propósito era evidente desde el momento en que abrieron los ojos — mantener el equilibrio entre la oscuridad y la luz y traer armonía entre sus dos dominios — como 'sintonizadores' ".

"Un poco de tiempo antes de los acontecimientos de la primera guerra mundial, la población humana sufrió considerablemente. Las lágrimas se esparcieron esporádicamente a través de las fronteras, y la obscuridad se esparció como pólvora. Las personas fueron victimas de ataques de kokuchis uno tras otro, causando un caos".

"Rápidamente se hizo evidente, que dentro de unas cuantas décadas los dos reyes ya no serían capaces de cumplir su propósito por su propia cuenta. Por lo tanto, dadas las terribles circunstancias, concibieron a un niño. Por supuesto, significaba que el niño tendría tareas adicionales, así que el concepto tenía sentido. Un número mayor entre sus filas facilitaría sus tareas. Por desgracia, no mucho después de que la reina diera a luz, el niño murió."

Kou vio al hombre frente a ellos hacer una pausa. Algo en esa historia no le agradó sobre él. Podía sentir algo fuera de lo normal por medio del extraño lenguaje corporal tan repentino de Shirogane. El estaba sujetando la parte superior de su bastón un poco demasiado fuerte.

"Ellos se enfrentaron a una decisión muy difícil. Era cierto, los humanos no eran más que la vida, almas que respiraban, y perecieron fácilmente. Sin embargo, pasaría mucho tiempo antes de que su descendencia apareciera. Como criaturas espirituales, era sólo cuestión de tiempo. Pero cuánto era la pregunta. La velocidad de deterioro entre las fronteras se estaba acelerando, así que… ambos regresaron a sus hogares en el nexus.

"¿Nexus?" Kengo parpadeó, ladeando la cabeza hacia un lado.

"¿Es que acaso eres tan tonto?" Aya suspiró "Escucha con atención, tu. Un nexus es como un — bueno, es un poco como..."

"Es una dimensión que une dos mundos correspondientes".

Todas las miradas se fijaron en Akira. Mantuvo los ojos cerrados desde su lugar en el sofá con los brazos cruzados sobre su pecho. Lentamente, abrió sus orbes grises para ver a su contraparte.

"¿Correcto?"

Shirogane sonrió ligeramente.

"Hai. Y es donde ambos residían. Desde ahí se podrían coordinar, realizar un seguimiento, y determinar como 'sintonizar'. "

El tablero de ajedrez reapareció de nuevo el los pensamientos del rey. Blanco y negro se extendía por millas a través del tablero, mientras las columnas de piedra tocaban las altas nubes en el cielo.

"Aun así, eso también albergó lo que muy bien pudo haber sido su perdición."

La voz tranquila y calmada de Shirogane fue tomando un tono sombrío.

"Ambos sabían que era necesario, pero debía ser sólo una solución temporal. La única manera de restablecer el equilibrio que se encontraba en ruinas era involucrar a los seres humanos — Y para ello, tenían que dividir sus 'Factores' Los humanos no poseen las capacidades de un Shin o un Rei. No estaban hechos para ello. Pero los tiempos eran desesperados. Por lo tanto, con las fuerzas que les quedaban utilizaron lo que se conoce como 'Espejo del crepúsculo' con el fin de separar y entregar los factores que ocupaban en todo el mundo. Esto permitiría a otros unirse a su rango y ayudarles a reparar el daño que había ocurrido. "

Shirogane cerró sus azules ojos, posando una de sus manos sobre la otra, el reflejo tras ellos brillando tan luminosamente, y su energía vibrando intensamente en ellos. Miró por un largo tiempo aquellos rojos, orbes carmesí. Era una sensación siempre reconfortante y familiar.

"Pero, como he dicho antes, sólo debía ser temporal. Una vez apagado el espejo y el acto fue consumado, ellos despertaron mirándose el uno al otro─ al igual que la primera vez.

"Yo a ti, y tu a mi." La última frase escapó de la boca del rey en un susurro. "Sin embargo… había algo… diferente."

Los labios de Shirogane formaron una línea recta.

"Ella cambió su interior por el cuerpo de un hombre, y cuando se encontraron sus ojos otra vez… Le devolvió la mirada sin ni una pizca de reconocimiento."

La mandíbula de Kou se abrió lentamente.

No había manera. Esto tenía que ser una especie de farsa que se le había ocurrido a la sombra.

"Ryuuko siempre valoró la vida, de hecho, él la apreciaba mas que a nada. No podía entender porque decidió hacer lo que hizo. Aunque, al final, supongo que no importaba. ─No habló de ello. O cualquier cosa que pasó con ellos dos nunca más."

Kou se encontró teniendo que sentarse en el brazo del sofá. Movió una mano por su cabello oscuro, mientras viejos recuerdos flotaban en la superficie, sobre Ryuuko — su señor y 'Rey'.

"He pensado en hablar de Shisui con Shirogane sobre mi. Él siempre luce enojado, y cuando le pregunto por qué, él sólo se molesta, y cuando le pregunto por qué se pone mas furioso."

Oh Dios. Oh Dios. Oh Dios.

El rei acertó a echar un vistazo a Akira sentado junto a él. Si estaban reconstruyendo todo esto juntos, entonces seguro que necesitaría terapia mental. Sorprendentemente el chico nunca tuvo ninguna reacción. Solo una mirada vacía, y una expresión aburrida se mostraban en sus rasgos.

Eso era bueno.

"En cualquier caso, todavía había trabajo que hacer. Ryuuko prosiguió su camino como hice yo. Se reclutaron a otros individuos para servir como reyes y se les dieron instrucciones para buscar a otros para servir como sus 'hijos'. Era peligroso involucrarse con los seres humanos — son impredecibles. Pero no había otra alternativa."

Shirogane tuvo que detenerse. Levantó una blanca, enguantada mano apretando ligeramente el puente de su nariz. La punta de su negro sombrero de copa inclinada hacia adelante para ocultar sus ojos.

"Yo te advertí… tantas veces, que no fueras tan condenadamente ingenuo."

Volvió la sujeción en el cráneo de su bastón. Y la mirada que le dirigió una vez él levantó la mirada sorprendió a Akira enormemente.

"…Pero no escuchaste."

Kou se puso de pie al instante, viéndolo con hostilidad. No le gustó para nada a donde iba esto.

"¿A que quieres llegar?" preguntó Akira, pero Shirogane esta vez lo ignoró.

"No. En cambio optaste por no hacer caso a mis advertencias, y continuaste haciendo lo que querías. Pensaste que era lo mejor para todos, bajaste la guardia, y al final conseguiste que te mataran por eso."

El adolescente gruñó, poniéndose bruscamente de pie empujando

lejos a Kou para responder a la mirada acusadora.

"¿De que diablos estás hablando? ¿Por qué me estás involucrando en todo esto?"

Shirogane se mofó.

¡Oh, la ironía de todo! Esa pobre, alma ingenua. ¿Realmente no tenía idea?

El rey de los shin se tomó un momento para recobrar su compostura. A veces era difícil recordar que en ese momento, un adolescente se encontraba frente a él. Volvió a abrir los ojos con lo que esperaba fuera un aspecto más suave.

"Akira-kun, ¿Cuándo vas a darte cuenta finalmente que no somos humanos? No morimos como ellos lo hacen. Solo el recipiente desaparece…"

Akira tragó saliva. Su cuerpo empezó a temblar en consecuencia, una incómoda sensación se instaló en la boca de su estómago.

"…El alma permanece por la eternidad."

Nervioso, dio unos pasos hacia atrás.

Shirogane siguió.

"Es por eso que…"

La espalda de Akira chocó contra un muro. Mirándolo fijamente, quedó petrificado por la seria mirada permanentemente grabada en la cara de su contraparte.

¡Se ha vuelto loco!

Shirogane se acercó, sus fríos orbes azules lo miraban intensamente.

"…No importa qué forma decidas tomar, hombre o mujer, joven o viejo, siempre estaremos juntos. Has sido y siempre serás mi contraparte, mi compañero destinado..."

No lo digas.

La sombra se inclinó hacia adelante para levantar la barbilla de Akira hacia arriba suavemente con sus dedos enguantados.

"…Mi reina."


N.A: Tengo que decir que mis ojos están goteando después de protagonizar en este sangriento capitulo durante tanto tiempo. Sentí que le faltaba algo. Pero bueno, sí, Shirogane puede parecer un poco fuera de lugar. Estoy esforzándome por tener un poco de ambos, el anime, y el manga, juntos. No estoy segura si voy a seguir esta historia o no. Tengo la mala costumbre de iniciar las cosas y no terminarlas. Un Beta Reader puede ser agradable, aunque… a nadie que conozca le gusta leer ficción sobre Monochrome Factor. Me apena también─ porque es un bueno ejemplo de anime. (Nota original de PrimaZelda)


• A favor de la Campaña "Con voz y voto", porque agregar a favoritos y no dejar un comentario, es como manosearme la teta y salir corriendo.


Y bueno, he aquí la continuación. Me alegra mucho decir que está vez no sufrí tanto como para querer darme de cabezazos contra el teclado que no tiene la culpa de mi frustración cada que llego a atascarme en algún párrafo o dialogo que no entienda bien (Nirvan a sido testigo xD), pero para mi suerte, no me fue tan mal esta vez (?)

Sobre lo que Zelda dijo de no saber si continuar la historia o no ─por su mal habito de dejar las cosas a medio terminar─, descuiden, me ha prometido continuarla para que mua siga traduciéndola para ustedes. Realmente está muy contenta de que su trabajo guste. Para quien quiera dejar un revi en su idioma materno, a Zelda, encantada se los haré llegar traducidos.

Como seguro notaron, y por lo que dijo la autora, si, Shirogane tiene un toque de esa actitud fría y hostil que se remarca mas en el manga, y a la vez tranquila, seria, y "tierna" en cuanto a tratar a Akira se refiere, como en el anime, eso lo hace mas complejo pero mas interesante ¿no?

En cuanto a las actualizaciones, y para no fallarles... en cuanto la autora publique los siguientes capítulos, aproximadamente publicaré cada viernes, con una semana de margen para traducir cada uno. No me gustaría decir que tardaré dos o tres días y al final hacerlos esperar de más.

Le agradezco a Zelda que me haya permitido comenzar con las traducciones con su historia como inicio, en mi opinión personal, en verdad es algo que en verdad vale la pena leer.

Espero que este nuevo capitulo haya sido de su agrado.