Renuncia de Derechos: Star Wars y Highschool DXD le pertenecen a sus respectivos autores y/o dueños. Hago esta historia con el único fin de entretenimiento.
Prologo Pt.2
Kuoh, Japón
2005 d.C.
Kouh, una pequeña y tranquila ciudad a un par de horas de la capital nipona; la ciudad no presumía de tener grandes rascacielos o lugares turísticos, pero eso no era motivo como para no decir que era un lugar agradable y hermoso. Pero en esta ocasión nos centraremos en uno de los parques de la ciudad, en donde podemos encontrar a un grupo de niños jugando alegremente; aunque entre todos estos niños, se encuentra uno al cual se le nota un semblante de tristeza, principalmente por el hecho de que su mejor amigo (o más bien mejor amiga, aunque esto es algo que él tendría descubrir con el paso del tiempo) Irinia Shidou recientemente se había mudado a Inglaterra. Issei Hyoudou, un pequeño de apenas 7 años, cabello castaño, ojos color marrón claro; vivía una vida normal y modesta, pero eso sí, tenía una vida llena de felicidad y amor. Sus padres, antes de tener al pequeño castaño, habían intentado varias veces formar una familia, pero lamentablemente debido a ciertas complicaciones, varios de estos intentos habían terminado en un fracaso. Con el tiempo el Sr. y la Sra. Hyoudou comenzaron a perder la esperanza de que su sueño de tener una familia propia no se cumpliera, y justo cuando llegaron a pensar en la alternativa de la adopción, sucedió lo que ellos consideraban un milagro, la Sra. Hyoudou volvía a estar embarazada, volviendo a depositar todas sus esperanzas en que esta vez todo saliera a la perfección. Luego de ocho y medio meses, llego el ansiado día, llegaron lo más rápido posible al hospital y como si sus plegarias hubieran sido escuchadas, oyeron el sonido que para ellos se quedaría grabado en sus memorias por el resto de sus vidas, el llanto de su bebe, de su pequeño Issei. Debido a esto y al ser hijo único, lo amaban y le daban cuanto estaba a su alcance, demostrando que darían hasta la vida por su amado hijo.
Conforme iban pasando las horas uno a uno los niños se fueron retirando a sus respectivos hogares acompañados de sus padres, hasta que el parque había quedado vacío, bueno, casi vacío, entre uno de los juegos del parque se encontraba el pequeño castaño, con la mirada fija hacia el recién entrado cielo nocturno, preguntándose, ¿qué habría más allá de este pequeño mundo? tenía el inocente sueño de algún día poder viajar al espacio, incluso de convertirse en astronauta, y junto con su familia y su "amigo" Irina, poder explorar el universo. Pero tarde o temprano tenía que volver a la realidad, así que se levantó y se encamino hacia su hogar, a fin de cuentas su casa se encontraba a unos cuantos minutos del lugar, y no quería que su madre le regañara por haber llegado muy noche, además que esperaba con ansias estar en cama para que así su padre pudiera terminar de contarle el final de un cuento infantil que llevaba tres noche escuchando; el pequeño no lo dudaba, era muy afortunado de tener a su familia y la vida que tenía… Desgraciadamente el destino le tendría preparada una desagradable sorpresa, algo que un pequeño de su edad, jamás debería de presenciar.
Centro de Investigación Imperial "Las Fauces", Sistema Kessel
2 NEI
Había pasado un día desde el incidente en el sistema Kessel, en donde el cumulo de agujeros había desaparecido y en su lugar se encontraba una especie de anillo delimitando el extraño vórtice. Luego de esto y del video obtenido por la sonda, Anakin se disponía a atravesar lo que sea que fuera esa cosa. Algunos de sus altos oficiales ahí presentes como el Almirante Yularen, el comandante Bliix e, increíblemente, el gobernador Tarkin, le recomendaron abstenerse de hacer algo como eso, dado que no sabían exactamente que era esa cosa, ni su naturaleza y origen. Pero antes de que lograran convencer a Anakin de no hacer una de sus habituales ideas descabelladas, el oficial Mujich había obtenido más información mediante la transmisión de video de la sonda que había atravesado el vórtice, descubriendo que cerca de lo que parecía ser el satélite natural del recién descubierto planeta, había otro anillo con su respectivo vórtice en el centro. Esto no solo sorprendió a los altos mandos, oficiales navales y científicos presentes, creando una gran controversia sobre que eran en realidad estas misteriosas estructuras. Entonces, todo se silenció cuando tres palabras se escucharon en el recinto, "Puerta del Infinito", así es, uno de los científicos presentes había propuesto la hipótesis de que estas estructuras, de alguna forma, fueran una especie de estas legendarias y míticas "Puertas del Infinito".
Lo poco que se sabía de estas, era que hace cientos de miles de años atrás, una civilización antigua de la galaxia, identificados como los Kwa, las habían construido, permitiéndoles viajar entre planetas, utilizando el hiperespacio y la fuerza en conjunto, para realizar los viajes.
Pero aun así, esto no respondía todas sus preguntas respecto a estas estructuras, dado que por lo que se contaba en las leyendas, las "Puertas del Infinito" se encontraban en los propios planetas, dentro de templos en forma de pirámides. Entonces, ¿De qué forma se relacionaban estos anillos con las puertas? ¿Qué eran en realidad estas cosas?
— ¡Majestad! — Fue entonces que Mujich había llamado la atención de los presentes — ¿Y por qué no conducir la sonda hacia el vórtice y observar que es lo que sucede?
Los altos mandos se sorprendieron ante la idea del oficial, en teoría era una gran idea, a fin de cuentas era solo una sonda, algo que, en dado caso de que las cosas salieran mal, no pasaría a daños mayores.
— Oficial, puede proceder — ordeno Anakin a Mujich, luego de valorar la idea
— ¡Si, majestad!
Mujich volvió a su estación y comenzó a manipular la sonda, poco a poco esta se acercaba hacia el vórtice; en la pantalla, este se hacía cada vez más y más grande, dejando ver su enorme tamaño, incluso Anakin y Tarkin, llegaron a deducir que tendría un diámetro muy superior a la Estación de Batalla que se encontraba en construcción, claro que fueron los únicos en hacer esta deducción, dado a lo secreto del proyecto.
En la sala de mando y el puente del Destructor Estelar se podía sentir la tensión, todos aguardaban inquietantemente la llegada de la sonda al vórtice, y justo cuando los nervios de todos no podrían estar en un nivel más crítico, el momento había llegado, la sonda había llegado al vortice; asombrosamente este no parecía tener algún tipo de campo gravitatorio o algo que atrajera a la sonda a su interior. Todos observaban fijamente a las respectivas pantallas sin importar lo que sucediera a su alrededor, su atención única y exclusivamente se enfocaba en la transmisión.
Mujich llevo su mirada hacia Anakin, esperando recibir la orden de este, y así fue, Anakin volteo a ver al joven oficial y asintió con su cabeza, en forma de señal de aprobación; el oficial sin pensarlo ni dudar por un momento procedió a hacerlo. La sonda avanzo y se introdujo en el vórtice, lo siguiente que sucedió, fue que el video en las pantallas dejo de observarse, en su lugar este fue reemplazado con estática, dando así a entender, que la sonda había sido destruida. Las caras de decepción no se hicieron esperar, la mayoría se preguntaba, ¿Qué hubiera ocurrido de haber sido verdad lo de la puerta, o al menos de haberse tratado de una especie de "portal"?
— ¡Oficial Mujich! — esta vez fue Bliix, quien se dirigió al oficial — termine la transmisión — ordeno Bliix a Mujich, al intuir que la sonda no lo había logrado.
Mujich asintió y procedió a cortar la transmisión, pero, justo cuando este iba a cortarla, las pantallas empezaron a mostrar algo que no se distinguía bien debido a que aún había interferencia.
— ¡Majestad, mire! — uno de los científicos que aún mantenía su vista a una de la pantallas se había percatado de esto y no dudo en avisar a los demás.
Todos en ese momento voltearon de nuevo a las pantallas, la imagen poco a poco se iba aclarando, dejando ver el vasto espacio estrellado, pero lo que llamo la atención de todos, fue una estructura en el medio de este, una estructura que era fácilmente reconocible, dado que la mayoría de los que observaban la transmisión se encontraban en esta, ahí, en las pantallas, se encontraba la Estación de Investigación de "Las Fauces".
— ¡Señor! El sistema de ubicación ya logro detectar la sonda — informo uno de los oficiales en la sala — La sonda ya se encuentra en el Sistema Kessel
Esto definitivamente sorprendió a todos, después de todo había algo de cierto en sus suposiciones.
— Entonces, podemos concluir que los anillos son alguna especie de "portal" — comento Anakin llevando una de sus manos a su barbilla.
— Creo que de eso no podemos tener duda alguna, majestad — dijo Tarkin — la pregunta ahora es ¿A dónde conduce este "portal"?
— Bueno, creo que eso se puede resolver fácilmente, gobernador — respondió Anakin
— Majestad, creo que lo mejor sería enviar sondas a explorar el otro lado del "portal" e incluso más adelante enviar a un pequeño grupo de exploración — refuto Tarkin, ante la más que obvia idea de Anakin
— Tarkin, tu como yo, así como los que acabamos de presenciar todo lo sucedido, queremos respuestas, y pronto, así que me ofreceré como voluntario a atravesar el "portal" — comento Anakin, dejando atónitos a la mayoría, principalmente a aquellos los cuales apenas conocían en persona a Anakin, otros pocos como Tarkin y Yularen, solamente dejaron salir un suspiro en forma de resignación, dado que sabían bien que sería casi imposible convencerlo de lo contrario — ¡Almirante Yularen! Prepare mi nave, en un momento estaré con usted en el Exactor — ordeno Anakin dirigiéndose hacia el holograma del almirante.
— Majestad, me temo que eso no será posible — hablo Yularen, asombrando a la mayoría por su respuesta, incluyendo a Anakin, este se disponía a hablar, pero fue Yularen quien prosiguió — Como almirante de su flota no puedo permitir que vaya solo, es por eso, que iremos con usted, quiero creer que el Exactor será capaz de soportar el cruzar a través del "portal", así que, lo estaré esperando para poder cruzarlo, y por favor, no intente negarse a esto, de lo contrario me veré en la necesidad de encerrarlo en el "calabozo" y esperar a que la emperatriz me perdone por eso.
— Bueno almirante, creo que me dejo con las manos atadas, estaré ahí en 10 minutos — menciono Anakin poniéndose en marcha hacia el hangar de la estación — Gobernador Tarkin, confió en que mantendrá las cosas en orden por aquí, y por favor, aun no le informe a mi esposa sobre esto, no quisiera preocuparla.
— Como ordene, majestad — dijo Tarkin asintiendo con la cabeza — monitorearemos la actividad en el lugar, así como mantendremos un seguimiento del Exactor desde aquí con los sistemas que nos permitan comunicarnos con la nave.
Anakin comenzó su recorrido hasta el hangar y procedió a abordar su transporte. Luego de pasado el tiempo dicho por Anakin, este llego al Exactor; este fue uno de los primeros destructores estelares clase Imperator en producirse, y que servía como la nave insignia de Anakin, bajo el mando del Almirante Yularen, esto debido a la confianza que le tenía Anakin al almirante, dado su largo tiempo de conocerse y su experiencia en las Guerras Clon. Anakin llego al puente, donde el almirante y el resto de la tripulación ya le estaban esperando.
— Majestad — dijo Yularen haciendo una reverencia — Todos los sistemas están en orden y en operación, estamos listos para entrar al vórtice
— Bien, proceda almirante
— Como ordene, ¡Motores a toda potencia, mantengan el escudo estable y manténganse atentos a cualquier situación. Prepárense para entrar al vórtice! — hablo Yularen, dirigiéndose a la tripulación del Exactor.
Y así, el destructor estelar, poco a poco se fue acercando hasta el vórtice. Todos los que se encontraban en la nave, las naves escolta y en la estación, aguardaban y observaban pacientemente la escena. Cabe aclarar que por obvias razones, aquellos que se encontraban a bordo del Exactor estaban más nerviosos, que los que simplemente se limitaban a observar y monitorear la situación. Luego de un par de minutos, el Exactor llego hasta su objetivo, donde la proa del destructor estelar con su icónico diseño en forma de daga empezó a introducirse en el vórtice.
— ¡Señor! Estamos entrando al vórtice, no se reporta ninguna anomalía en los sistemas de la nave — informo uno de los oficiales del puente
— Bueno, creo que ya no hay marcha atrás — murmuro Yularen — ¡Sigan con el curso establecido!
Mientras tanto desde la estación científica, Tarkin observaba como el destructor se adentraba más y más en el vórtice. Una parte de él deseaba que algo malo sucediera y que la nave no regresara, pero tenía que admitirlo, había otra parte que esperaba que la situación no se saliera de control, después de todo, el emperador se encontraba ahí, y aunque se diferenciaran en ciertos pensamientos e ideologías, Anakin y Padme habían logrado traer una época de paz, estabilidad y orden a la galaxia, además de que le habían dado el título de Gran Moff; así que volviendo a la realidad, únicamente se limitó a observar como el Exactor desaparecía de la vista de todos, esperando a recibir más información de que era lo que habría más allá del vórtice.
De vuelta al Exactor, todos se mantenían concentrados en sus respectivas labores, claramente con un ambiente de tensión y nerviosismo.
— ¡Señor! Hemos cruzado el "portal", todos los sistemas se encuentran en orden y operacionales, no se reportan daños ni bajas. Lo logramos — Hablo uno de los oficiales, para informar a Anakin y Yularen
— ¡A toda la tripulación! — Hablo Yularen por medio del sistema de parlantes de la nave — El Exactor ha cruzado el "portal" y no se reporta ninguna anomalía, ¡lo hemos logrado!
Kuoh, Japón
2005 d.C.
Issei caminaba tranquilamente hacia su casa, preguntándose ¿Qué es lo que su madre habría preparado para la cena? No podía aguantar las ganas de poder probar uno de los deliciosos platillos que su madre preparaba, así que apresuro el paso, procediendo a doblar por fin la esquina para así encontrarse con la calle en donde se ubicaba su casa. Luego de pasar unas cuantas casas más, por fin había llegado a su hogar, procedió a abrir la reja que daba a la calle, camino unos cuantos pasos hasta llegar a la entrada de la casa, ahí fue que, a pesar de ser un pequeño de 6 años, intuyo que algo andaba mal; la puerta de la casa se encontraba entreabierta, además, se veía claramente que la cerradura de esta estaba rota, de repente, una sensación de alarma recorrió el cuerpo del pequeño castaño, como si su propio cuerpo y mente le dijeran que no entrara a la casa. Para la mala suerte del niño, este hizo caso omiso de este instinto, y prosiguió a entrar, abriendo poco a poco la puerta hasta que esta estuvo abierta de par en par, dejando ver el pasillo central de la casa.
El interior de la casa se encontraba completamente a oscuras, todas y cada una de las luces de la residencia se encontraban apagadas, a pesar de esto, Issei se encamino hacia el interior, con sentimientos de temor y angustia, al preguntarse, ¿Dónde estaban sus padres? Y el ¿Por qué toda la casa se encontraba a oscuras? Desgraciadamente, las respuestas a sus preguntas las encontraría en la habitación a la cual estaba ingresando. Basto el que el castañito posara su vista en el medio de la habitación para comprender que las cosas estaban peor de lo que pensaba, ahí en medio de la sala, se encontraban sus padres, hincados en el suelo, con las manos atadas y con un trapo que cubría sus bocas; se podía ver que ambos se encontraban en un estado deplorable, sus ropas rasgadas, moretones alrededor de toda su piel y rastros de sangre en el rostro y otras partes del cuerpo, lo peor de todo, era que su madre se encontraba en peores condiciones, está a diferencia del Sr. Hyoudou, notaba clara evidencia de violencia sexual, algo que afortunadamente el castañito no notaria, por el momento.
Issei al ver esta escena se quedó petrificado por un instante, esperando a que su inocente y pequeña mente procesara lo que estaba sucediendo, pero esta no daba para mucho, devolviéndolo a la realidad, así que lo único que se le ocurrió al niño fue intentar liberar a sus padres. Este se disponía a avanzar hacia ellos, de no ser porque algo, o más bien alguien, se lo impidió. Issei volteo hacia su hombro izquierdo, logrando ver una mano que reposaba sobre este, prosiguió a alzar la mirada siguiendo el brazo de quien lo detenía, hasta que logro ver una parte del rostro de la persona. Un hombre alto, alrededor de 1.85m de alto, con un físico muy desarrollado, cabello rubio y un rostro de muy pocos amigos, se encontraba a su espalda.
— P-por favor, ayu-deme, m-mis padres — tartamudeo el pobre pequeño, debido al shock que tenia
El hombre permaneció en silencio e inmóvil por un momento, hasta que esbozó una sonrisa tan aterradora, que seguramente dejaría traumado a cualquier persona de mente débil, luego de esto y manteniendo su sonrisa, le asentó un golpe en el estómago a Issei, sacándole todo el aire. Issei cayó al suelo, e intento recuperar el aire que aquel golpe le había sacado.
— Vaya, vaya, que interesante… y que patético
Se escuchó una voz en la habitación, llamando la atención de Issei, el cual intentaba levantar la miranda, a pesar del dolor que aun tenia.
— Nada más mírate pequeño, me habían dicho que si venia tendría la posibilidad de encontrar una buena herramienta para mi causa, pero en vez de eso, me encuentro a este par de insignificantes humanos y su débil bastardo.
El niño intento ubicar a la persona que estaba hablando, pero la oscuridad se lo impedía, hasta que esta misma presencia se hizo visible, acercándose hacia donde estaba Issei, y gracias a la luz que entraba por la ventana, pudo distinguir a un hombre de alrededor de unos 40 años, con una barba y cabello plateado, vestía un traje blanco y gris con bordes y cinturón plateados, así como una túnica plateada con bordes y decoraciones dorados.
— ¿P-por qué, n-nos hace esto? — pregunto el pequeño, con signos claros de que aún tenía el dolor de aquel golpe presente.
— Créeme niño, esto no es nada personal, preferiría estar en cualquier otro lugar en este momento, pero si la información que me dieron es cierta, no habré malgastado mi tiempo contigo, así que, necesito que hagas algo por mí, y tú y tu familia volverán a sus patéticas vidas, como si nada de esto hubiera sucedido.
— E-está bien — respondió el infante, al verse en una situación no muy favorable.
— ¡Perfecto! Entonces, necesito que levantes tu brazo y pienses en algo poderoso, lo más poderoso que tu pequeña e insignificante mente pueda.
Issei, ya habiendo recobrado la compostura y el aire, obedeció al hombre y levantando su brazo procedió a pensar en lo primero que se le viniera a la mente, aquello que fuera lo más poderos posible. El hombre miraba al pequeño como si esperara que algo sucediera, según la información que había recibido y si esta era cierta, frente a él se encontraba el portador de un Sacred Gear, para ser más exactos una de las trece Longinus, el Boosted Gear, aquel que contenía el alma del "Sekiryuutei" Ddraig Goch, uno de los dos Dragones Celestiales. El tan solo pensar que podría tener una arma así a su disposición, era algo que le haría estar a un paso más de cumplir su deseo de obtener lo que por derecho le pertenecía, o al menos es así como él pensaba. Pero, con el paso del tiempo, poco a poco sus esperanzas se fueron esfumando, al ver como no sucedía absolutamente nada, y ese sentimiento de esperanza y satisfacción, empezaron a ser remplazados por frustración e impaciencia.
— S-señor, ya hice lo que me pidió, ¿y-ya puede liberar a mis p-padres? — Pregunto Issei luego de haber hecho lo que le habían ordenado, por alrededor de 15 minutos
— Niño, niño, niño — Hablo el hombre con un tono de disgusto — La verdad quería hacer esto lo más fácil y rápido posible, pero dadas las circunstancias, creo que tendremos que usar un método más… Efectivo — termino de hablar con un tono maquiavélico.
Issei pudo notar su rostro de insatisfacción y pudo intuir que la situación en la que estaba solo iba a empeorar
— Veras, quiero que lo vuelvas a intentar, solo que esta vez contare hasta tres, y si para cuando termine de contar no ha sucedido nada — Pauso el hombre, solo para dejar ver un rostro completamente frio y aterrador que le helaron la sangre al pobre castaño — Tus padres van a morir, ¿Te ha quedado claro?
El pequeño instintivamente comenzó a intentar de nuevo desesperadamente, solo para ver como seguía sin suceder nada.
— Uno — empezó a contar el hombre
El pequeño seguía enfocado en lo que le habían pedido con todo su ser, deseando que algo sucediera.
— Dos
Pensaba en cualquier cosa que se le viniera a la mente que fuera lo más poderoso. Pero algo lo interrumpió
— Descuida hijo, todo va a estar bien, te lo prometo — Su padre había logrado zafarse del trapo que le impedía hablar. Issei escucho lo voz de su padre, dirigiendo la mirada hacia sus padres, observo como ambos lo miraban con un cierto grado de preocupación, pero también de fortaleza; fue esa mirada en sus rostros, la que lo tranquilizo, comenzando calmarse, volvió a concentrarse. Lamentablemente al igual que la vez anterior no sucedió nada.
— Tres — Termino de contar el hombre y chasqueando los dedos, apareció otro hombre de edad más joven, cabello plateado y sostenido en una trenza que le llegaba a la cintura, vistiendo un traje color gris claro; el cual procedió a levantar una mano y murmurar algo, acto seguido enfrente de los padres del castaño aparecieron dos círculos color plata. Lo siguiente que sucedió, fue que dos espadas, las cuales salieron de los círculos, atravesaron a los padres del castaño, los cuales cayeron inmediatamente al piso, acercándose cada vez más a su fatal destino.
— D-descui-da c-cari-ño, t-te a-amamos — Fue lo último que logro pronunciar la Sra. Hyoudou, que al igual que su esposo, había logrado zafarse del trapo que le impedía hablar
— I-iss-ei, t-tod-do v-va a e-es-tar b-bien, te a-a… — Fueron las últimas palabras del Sr. Hyoudou, antes de quedar completamente estático e inmóvil.
Issei no lo entendía, su pequeño e inmaduro cerebro no lograba procesar lo que había sucedido, había hecho lo que le pidió aquel hombre, se esforzó como nunca en su vida, esperando algo que ni siquiera sabía que era. Aun así, al parecer no había logrado lo que aquella persona esperaba que hiciera, y la prueba de eso eran sus dos padres, los cuales yacían sin vida enfrente del pequeño.
El niño comenzó a sollozar, unas cuantas lagrimas salían de sus ojos, su mente estaba en completo caos, pero eso sí, podía sentir como algo empezaba a recorrer su cuerpo, una sensación la cual nunca antes había sentido, una la cual era provocada por la imagen de la muerte de sus padres. Un mar de emociones inundaban su mente, pero había tres que destacaban; tristeza, al saber que no volvería a estar con sus padres; miedo, una parte al pensar que él era el siguiente, pero otra, el cual era el miedo provocado por no volver a tener una vida feliz y normal a lado de su familia; por último, ira, al querer hacer sufrir a aquel, o en este caso, a aquellos que habían destruido la vida que tenía.
— Rizevim-sama, creo que lo mejor será irnos de una vez — hablo el hombre de traje y cabello plateado.
— Tienes razón, creo que al menos nos entretuvimos un poco con esta insignificante familia humana — contesto el hombre el hombre de cabello y barba plateada — ¡Caballeros! Es hora de irnos, ustedes cinco — dijo señalando a cinco de sus hombres, incluyendo al rubio que había golpeado a Issei — Encárguense del resto y maten al niño — termino de ordenar para hacer aparecer un circulo debajo de sus pies, junto al resto de sus ayudantes y desaparecer en un abrir y cerrar de ojos.
— Encárguense de los padres y de la casa, yo me encargare del niño — Ordeno esta vez el rubio.
Issei seguía hundido en sus pensamientos, en un estado casi de coma, pero, se podía notar como poco a poco su respiración empezaba a tornarse más pesada, tenía sus manos en forma de puño los cuales apretaba con todas sus fuerzas, dejando ver un pequeño rastro de sangre que salía de las comisuras de sus manos, su mirada se encontraba tapada por el fleco de su cabello.
El hombre procedió a acercarse al pequeño, quería que este viera su rostro y hacer que suplicara piedad, pero al parecer las cosas iban a ser al revés, ya que lo que vio el rubio fue algo que le dejo helada la sangre; debajo del cabello castaño se encontraba una mirada sombría, una mirada que irradiaba una ira incontrolable, una mira que solo podía pertenecer a un Dragón.
El hombre soltó al niño, este había quedado de pie con la cabeza hacia abajo; de pronto un aura rojiza empezó a cubrir el cuerpo del niño y en su brazo se empezó a materializar lo que parecía ser un guantelete color rojo con una gema esmeralda en el centro y un par de cuernos amarillos en la parte posterior de este, pero lo que más llamo la atención del hombre fueron los ojos del niño, unos ojos totalmente verdes, con un pupila rasgada. Lo siguiente que sucedió fue que el pequeño dejo salir un grito tan desgarrador, cargado con todo el dolor y la ira de Issei, acompañado de una fuerte explosión de poder, esto fue algo que no solo los presentes escucharon y sintieron.
Castillo Lucifer, Inframundo
En una de las salas del castillo podemos encontrar a cinco individuos de joven apariencia, los cuales tenían una charla de trabajo, estos eran Sirzechs Lucifer, un hombre de cabellos largos color carmesí y ojos verde azules; Ajuka Beelzebub, otro hombre con un cabello más corto, peinado hacia atrás de color verde y ojos azules; Serafall Leviathan, una mujer con cabello negro atado en un par de coletas y ojos azules, y Falbium Asmodeus, un hombre alto y completamente calvo; así como los acompañaba mujer de cabellos plateados acomodados en tres trenzas y ojos azul celeste; vestida con un traje de maid francés color azul, ella era Grayfia Lucifuge, la jefa de personal, reina y esposa de Sirzechs.
— Ajuka, has logrado encontrar algo respecto a la anomalía que se sintió el día de ayer — pregunto el pelirrojo a uno de sus compañeros
— Lamentablemente no, aun no estoy seguro de que es lo que varios de nosotros pudimos sentir, aunque en algo estoy seguro, no fuimos los únicos, tengo reportes de que también hubo ángeles, caídos, youkais, asgardianos, olímpicos, entre otras razas que llegaron a sentir aquel extraño fenómeno — termino de informar el hombre de cabellos verdes
— Eso suena interesante, Ajuka-chan — hablo esta vez la chica con coletas — ¿Qué opinas Falbium-chan? — pregunto al hombre calvo, el cual solo respondió con un ronquido, lo cual provoco que Grayfia dejara salir un leve suspiro, dado que conocía muy bien el tipo de reuniones que tenían los cuatro líderes del inframundo.
— Pero seguiré investigando que fue lo que provoco este fenómeno, aunque solo espero que no me lleve muc… — Ajuka dejo de hablar al momento de sentir aquel súbito aumento de poder.
— ¿También lo sintieron? — cuestiono Sirzechs a los presentes los cuales asintieron con la cabeza y con una mirada seria, incluyendo a Falbium, el cual había sido despertado de su pequeña siesta — Algo extraño está sucediendo últimamente, primero lo de ayer y ahora esto, creo que lo mejor será que nos mantengamos alerta ante cualquier situación que se presente. ¡Ajuka! ¡Falbium! — se dirigió hacia los dos hombres.
— Tranquilo, nos pondremos inmediatamente a investigar la situación — Dijo el peliverde, respondiendo por ambos, para luego desaparecer mediante un círculo.
— ¡Grayfia! — esta vez se dirigió hacia la mujer en traje de maid
— Dígame, Sirzechs-sama
— Es momento de contactarlos — acto seguido la mujer murmuro ciertas palabras, para que de la nada aparecieran tres círculos en medio de la sala, los cuales dejaron ver una especie de holograma de tres hombres, uno era un hombre joven de largo cabello rubio y ojos azules, otro era un hombre alto, relativamente joven, con cabello negro, flequillo dorado y una perilla negra, y por ultimo un hombre de avanzada edad con cabello largo, color grisáceo y una barba a juego, además de que portaba lo que parecía ser un ocular en su ojo izquierdo.
— Caballeros, puedo intuir que no fui el único en sentir esta aura y poder — comento Sirzechs a los individuos en los hologramas
— Bueno, lo de ayer fue algo inesperado, pero esto, vaya que es una sorpresa — hablo el pelinegro
— De casualidad tendrá algo que ver con lo de ayer — Pregunto el rubio
— Lo dudo, lo que se sintió ayer es muy distinto al súbito aumento de poder que sentimos hace unos momentos, casi estoy seguro que esto es algo relacionado con algún Sacred Gear — respondió el pelinegro
— Concuerdo contigo muchacho, lo de hace un momento tiene que ser obra de una de las herramientas de Elohim, en cambio lo de ayer, fue algo que nunca en mi vida había sentido — comento el hombre de avanzada edad
— Azazel, Miguel, Odín-dono, creo que va llegando la hora de iniciar los preparativos de la alianza, por lo que me han dicho, me temo que algo que jamás habíamos presenciado esta por suceder — dijo Sirzechs
— Sabes que puedes contar conmigo — sentencio Azazel
— Creo que será lo mejor, es hora de dejar atrás nuestras diferencias y velar por un mejor mañana — agrego Miguel
— Chico, sabes muy bien que te apoyo, pero, hay muchos en Asgard que preferirían no entrometerse en los asuntos de otras religiones, aunque hare lo que pueda para convencer a la mayoría de apoyar la idea de la alianza — respondió Odín
— Bien, estaremos en contacto, buscare la forma de hablar con los líderes de las demás "facciones" e intentar convencerlos de formar parte de la alianza, por el momento seria todo. Que tengan buen día caballeros — Termino de hablar el pelirrojo, para que así, los individuos en los hologramas se despidieran y desaparecer de la vista de los presentes.
— Serafall, cuento contigo para que inicies con los preparativos
— Me hare cargo de todo, no te preocupes Sirzechs-chan — Dijo al principio con un tono serio, para finalizar con su típico estilo infantil.
Sirzechs y Grayfia quedaron solos en la habitación, ambos con un semblante pensativo, aunque la peli platina lograba disimularlo un poco, los dos preguntándose, ¿Qué era lo que estaba sucediendo? Y si esto traería más problemas o en su lugar, alguna nueva esperanza.
Puente de Mando, Exactor
Un sentimiento colectivo de tranquilidad inundo la nave, habían cruzado el vórtice sin ninguna complicación y todo parecía estar en orden. En el puente, Yularen solo dejo salir un suspiro en señal de relajación, mientras que Anakin mantenía su postura de serenidad, aunque muy en el fondo, había tenido algo de nerviosismo, debido a que no quería que algo malo sucediera y no volver a estar con su familia.
— ¡Señor! — Yularen y Anakin voltearon hacia la dirección del oficial que había hablado — Hemos contactado con la Estación "Las Fauces", al parecer las comunicaciones no se han interrumpido.
— Es bueno escuchar eso — dijo Yularen, para en esta ocasión dirigirse hacia Anakin — Majestad, ahora que hemos logrado cruzar el "portal", cuál será la siguiente de sus "ideas".
— Bueno, ahora que lo menciona almirante, lo más sensato sería sondear el sistema, en especial el planeta que encontró la sonda, aunque, ¿Qué es lo que pudimos descubrir sobre el planeta con la grabación de la sonda? — Pregunto Anakin.
— De lo poco que nuestros oficiales y científicos pudieron recolectar de la grabación, se reportó la presencia de lo que parecen ser satélites artificiales "primitivos" orbitando el planeta, así como la luna de este, por lo cual podemos deducir que este se encuentra habitado por alguna civilización — respondió Yularen
— Mmmm… eso nos deja en una situación algo complicada, de acuerdo a la Convención de Sistemas Civilizados, el protocolo de primer contacto seria la recolección de imágenes de la especie para poder determinar su nivel de inteligencia — menciono Anakin, refiriéndose a la serie de normativas que se tenían en caso de encontrar una especie desconocida.
— En eso tendría razón majestad, pero creo que por los satélites podemos deducir que se encuentran en una era "pre-espacial" — comento Yularen
— Interesante, sería bueno establecer una base en el sistema — agrego Anakin
— Podríamos establecernos en el lado oscuro de la luna del planeta, evadiendo las sondas y satélites alrededor del planeta y la luna, dado que no queremos llamar la atención de los locales, dudo que sus sensores y radares logren captar alguna de nuestras naves, pero casi puedo estar seguro que tendrán algún tipo de telescopios de espacio profundo, con lo cual podrían identificar nuestras naves más grandes. Por el momento lo mejor sería mantener un perfil bajo, e inclusive enviar algunos de nuestros hombres al planeta a investigar más sobre esta civilización — termino Yularen
— Me parece perfecto, aunque lo que más me intriga es saber en qué parte de la galaxia o inclusive, en que parte del universo esta… — Anakin dejo de hablar al sentir una gran alteración en la fuerza, aunque no fue el único que lo sintió. Las alarmas en una de las estaciones del puente empezaron a sonar repentinamente.
— ¡Señor! Detecto un elevado pico de energía en la superficie del planeta — comento uno de los oficiales
— ¿Acaso es algún tipo de ataque? — pregunto Yularen
— No sabría decirle con exactitud, Señor — respondió el oficial
— Tienen la localización exacta de donde se está originando — cuestiono Yularen
— Si señor, aunque aún no tenemos un escaneo completo del planeta — dijo otro oficial, mostrando una imagen imperfecta del planeta en una de las holomesas del puente
Anakin y Yularen observaron que en lo que parecía ser una isla de tamaño considerable se encontraba el origen de la alteración.
— Almirante, prepare mi nave — ordeno Anakin
— ¿Majestad? Acaso no pensara en…
— Si almirante, tengo que ir, y no tiene de que preocuparse de mi seguridad, no pienso ir solo, prepare un pelotón de Clones Ultra — argumento Anakin, con lo cual Yularen dio un suspiro de relajación y resignación — Además, no creo que puedan detectar una nave pequeña, ya lo dijo usted mismo.
— Entiendo, ordenare que tengan lista la nave y que las tropas se preparen — termino Yularen
Anakin procedió a dirigirse hacia el hangar de la nave, donde su nave personal de transporte, un Theta T-2c, ya lo estaba esperando junto con un pelotón de Clones Ultra, vestidos con una armadura color negra y con un diseño más intimidante que la de las demás tropas clon, bajo el mando del comandante Rex.
— Majestad — hablo Rex, que junto con los demás clones adoptaron una pose firme e hicieron una leve reverencia — El almirante me informo que iremos al planeta recién descubierto.
— Así es Rex, aunque solo iremos para un reconocimiento de la zona — dijo Anakin
— Quiero pensar que únicamente será un simple "reconocimiento", pero sabe que estamos listos para cualquier situación — comento Rex, mientras todos subían a bordo del transporte.
— ¡Estamos listos para partir, majestad! — informo el piloto
— Entonces no hay que esperar más — termino Anakin, dando así la señal al piloto de que procediera a despegar.
Yularen observaba desde el puente como la nave se alejaba cada vez más de su vista, y para cuando ya no pudo divisarla en su campo de visión, procedió a dirigirse a la holomesa en donde monitorearía el curso de la nave.
Anakin por su parte se encontraba en la cabina del transporte observando como poco a poco se acercaban hacia el planeta, uno que fácilmente le recordaba a Corellia o Naboo. Pero había algo más que dominaba sus pensamientos, se preguntaba ¿Qué habría sido esa alteración?, definitivamente era algo que nunca había sentido y tenía que admitirlo, este último par de días habían sido de lo más interesante, primero el "portal" y ahora esto, acaso habían sido solo un par de coincidencias o ¿Acaso había algo más detrás de todo esto?
Kuoh, Japón
El hombre intentaba ponerse de pie, intentando recobrar la compostura, no recordaba mucho, salvo que se encontraban en el mundo humano buscando un portador de una Sacred Gear, poco a poco empezó a recordar lo que había sucedido en la casa de la familia humana y luego de eso solamente un gran resplandor rojizo que lo cegó por completo y posteriormente lo lanzo hacia una de las paredes de la casa. Podía sentir como alguien lo ayuda a levantarse, pero no lograba distinguirlo bien, hasta que pasados unos momentos pudo ver que se trataba de uno de sus compañeros.
— Señor, ¿se encuentra bien? — pregunto aquel que lo estaba ayudando
— ¿Q-qué fue lo que paso? — cuestiono el rubio
— No recuerdo bien, solo recuerdo que estaba prendiendo fuego en una de las habitaci…
Este no pudo terminar de hablar, para que poco a poco empezara a salir sangre por la comisura de sus labios. El rubio no entendía que sucedía, así que comenzó a deslizar su mirada hacia abajo y para su sorpresa, lo que parecía ser un guantelete rojizo con lo que parecían ser garras color dorado, se encontraba saliendo de lo que era el pecho de aquel hombre, este cayó al suelo, dejando ver detrás una figura pequeña, pero sombría, envuelta en un aura rojiza y que irradiaba una gran cantidad de poder e ira.
Fue ahí que comprendió todo, aquel que había causado aquella "explosión" y que había matado a su compañero, era el niño al cual se disponía a matar. El hombre retrocedió un poco para hacer aparecer una de sus armas, una combinación entre una lanza y un hacha; este sin dudar un segundo se lanzó al ataque, el cual fue detenido por el niño, sosteniendo la lanza con su guantelete. El niño miro al rubio y esbozo una sonrisa tan aterradora, que el pobre hombre estuvo a punto de necesitar un cambio de ropa interior, se notaba como el pequeño se disponía a atacar a su presa, pero antes de que pudiera hacerlo una ráfaga de poder color morado, repentinamente alcanzo al pequeño castaño y lo estrello contra una de las paredes que aún se encontraba en pie.
— ¡Maldito mocoso! En serio creíste que podrías contra nosotros — hablo de nuevo el rubio al ver que Issei había sido abatido — eres un simple humano, nosotros somos demonios, estamos por encima de cualquier insignificante humano — este procedió a acercarse al castaño, el cual se encontraba tirado en el suelo, medio inconsciente — debo admitir que me sorprendiste por un momento, pero ha llegado la hora de que conozcas tu lugar.
El rubio junto con los tres restantes demonios se acercaron hasta el niño, rodeándolo.
— Ahora, ¡Muere! — exclamo el rubio, para levantar su lanza e impulsarla directamente hacia el castaño.
Issei había comprendido que no había más que hacer, después de todo, no fue lo suficientemente poderoso como para hacerle frente, ni poder proteger a sus padres, era débil y eso no lo podía cambiar, así que se preparó para el fatal golpe.
La lanza estaba a punto de llegar a su destino, cuando de repente, el rubio sintió un dolor que jamás había sentido, una sensación completamente desconocida, debido a esto fallo en clavar la lanza en el cuerpo del castaño. Posteriormente procedió a bajar la mirada y para su horror, este había sido atravesado en el pecho por una especie de luz azul, la cual empezó a retroceder por el mismo lugar desde donde ingreso, dejando que este empezara a caer al suelo debido a la debilidad que empezó a sentir y posteriormente encontrar su fatídico destino.
Los tres restantes miraba atónitos lo que había sucedido, su compañero había sido asesinado y justo detrás de donde había estado parado, había una figura humana, cubierta por una túnica que cubría su cuerpo de pies a cabeza, pero lo que más les sorprendió fue aquella luz azul que parecía emanar de una de las manos de la figura, aunque debido a la gran visión nocturna de los demonios, pudieron distinguir como esta emanaba de lo que parecía ser un pequeño tubo plateado que sostenía la figura. Uno de los demonios salió inmediatamente del shock y procedió a atacar con una lanza similar a la del rubio, solo para que aquel individuo blandiera aquella luz en forma diagonal, y posteriormente el demonio cayera al suelo, partido a la mitad.
— ¡Maldito! — Grito otro de los demonios, para posteriormente observar a su compañero en forma de señal y atacar conjuntamente.
Cuando estos se disponían a moverse, escucharon dos sonidos completamente irreconocibles para los demonios y pudieron observar como varios pequeños haz de luz rojiza impactaban en sus cuerpos, matándolos al instante.
— ¿Se encuentra bien majestad? — pregunto Rex, revelando su presencia.
— Si Rex, sabes bien que podía contra todos ellos — contesto Anakin.
— Si majestad, solo queríamos un poco de acción — respondió Rex — además, es nuestro deber protegerlo ante cualquier situación.
— Pospuesto — dijo Anakin, dejando salir un pequeño suspiro, para después dirigir su mirada hacia los escombros de la habitación y poder observar una pequeña figura tumbada en el suelo. Anakin procedió a acercarse y pudo observar a un pequeño niño de cabello castaño, de no más de 7 años, el cual se encontraba herido.
Anakin llego hasta donde estaba el pequeño, retirándose la capucha y apagando su sable de luz. Noto que el pequeño aún estaba consiente, pero que poco a poco su fuerza vital se esfumaba, de repente un resplandor rojizo se hizo presente en la habitación, proveniente del brazo izquierdo del pequeño, dejando ver como el guantelete que portaba desaparecía junto con el resplandor. Esto sorprendió a Anakin y alerto a los clones.
— ¡Majestad! — exclamaron los clones
— Tranquilos… Rápido, traigan la nave y preparen una capsula medica — Ordeno Anakin
— ¡Si, majestad! — contesto Rex
Segundos después la nave en la que habían llegado hizo acto de presencia, a lo cual Anakin procedió a levantar al pequeño en sus brazos y dirigirse hacia la nave, el castaño, en un movimiento rápido cogió un libro que se encontraba tirado a su lado, el cual se encontraba en mal estado. Anakin y los clones se disponían a abordar la nave, pero antes de hacerlo, el niño volteo la mirada y estiro una de sus manos, llamando la atención de Anakin y los clones, los cuales pudieron divisar dos cadáveres más, estos yacían en el suelo, cubiertos en sangre y bajo unos cuantos escombros. Anakin noto que estos eran diferentes a los de aquellos que había matado, parecían estar vestidos con algún tipo de vestimenta civil y en deplorables condiciones; no tardó mucho en deducir que se traba de los padres del pequeño, el cual dejo caer unas cuantas lágrimas. Anakin pudo sentir como un sentimiento de impotencia recorría su cuerpo, esta escena le hacía recordar la experiencia de la muerte de su madre a manos de los moradores de las arenas, se lamentaba por no poder haber llegado antes, pero lo hecho, hecho estaba. Así que sin perder más tiempo, procedió a ingresar a la nave, mientras el castaño empezaba a caer inconsciente, dejando salir aún más lágrimas. Anakin procedió a recostar al castaño en una de las capsulas medicas de la nave, llevo su mano hacia el rostro del pequeño, limpiando sus lágrimas y acariciando el rostro del niño.
— Tranquilo, ya estas a salvo, todo va a estar bien, te lo prometo — hablo Anakin con un tono de voz que tranquilizaron al niño, el cual posteriormente cayo en la inconciencia.
Anakin sintió como una pequeña lagrima recorría su mejilla, no podía creer que un pequeño de esa edad, pudiera presenciar una escena como esa. En ese momento se comprometió a curar la traumática experiencia del pequeño, sabía que no sería fácil, pero no descansaría hasta poder sellar esa dolorosa herida.
La nave procedió a levantar el vuelo y tomar su curso hacia el Exactor, lo que no sabían, era que alguien los observaba, desde la esquina de la calle donde se encontraba la residencia Hyoudou, una pequeña presencia, la cual había sido atraída al lugar debido al aumento de poder proveniente del castaño, observaba detenidamente la escena. Una pequeña niña de cabello largo y oscuro y que tenía una mirada la cual parecía estar vacía, vestida en un traje de lolita gótica, el cual dejaba al descubierto su pecho, y que parecía tener cinta aislante cubriendo sus pezones, mantenía su mirada fija en la nave; muy pocas veces había estado en el mundo humano, pero definitivamente aquel transporte se le hacía muy extraño, se daba una idea de los artefactos voladores que los humanos creaban, pero este era muy distinto en ciertos aspectos. Lo que más le sorprendió, aunque no se notara en su rostro, fue el curso que la nave tomo, este no se dirigía hacia alguna otra parte del asentamiento humano, ni siquiera a otra parte del globo terráqueo, no, este se dirigía hacia arriba, hacia la infinidad del estrellado cielo nocturno, alejándose cada vez más. Con el paso del tiempo y gracias a la gran vista de la pequeña, esta pudo observar como la nave llego hasta la luna y posteriormente se escondió del otro lado de la luna. La pequeña sentía algo proveniente de aquel lugar, una extraña sensación la cual nunca había sentido, sentía como la presencia de Ddraig, además de otra poderosa presencia, se encontraban cerca de esa extraña "fluctuación" de energía. Pero luego de unos minutos, sucedió algo que definitivamente capto su completa atención y curiosidad, de un momento a otro, dejo de sentir ambas presencias.
— Interesante — Fue lo único que pudo pronunciar con su monótona voz el Dios Dragón, Ophis Ouroboros.
Y con esto finaliza la introducción a la historia, ahora si, el próximo capitulo sera el comienzo oficial del Episodio I, la verdad tengo varios títulos que le pienso dar a este episodio, pero antes quisiera pedirles algunas sugerencias, dado que los títulos que tengo en mente no me terminan de convencer.
Bueno, ya pudimos ver la trágica introducción al universo DXD (aunque, de una vez aclaro, se que estoy diciendo que es el "Universo Star Wars" o el "Universo DXD", pero en realidad es el mismo universo, solo que estamos hablando de galaxias que están muy, muy alejadas la una de la otra), como desgraciadamente el castaño tuvo que pasar por esta trágica experiencia y que si, es portador de Ddraig, así como una pequeña introducción del mundo sobrenatural y su reacción al sentir tanto la aparición del portal como el despertar del poder de Issei. Otra cosa, ¿quienes o que son los Clones Ultra?, bueno, estos mi versión de los DeathTrooper, dado que recordaran que Anakin decidió mantener activos a los clones, incluido el hecho de que el Imperio Skywalker, no es el imperio tiránico de Palpatin. En cuanto al destino del castaño, eso ya sera revelado en futuros capítulos.
Otra cosa que quiero aclarar, muchos se preguntaran, ¿Porque metí la Estrella de la Muerte en la historia, la doctrina Tarkin y también (en un futuro) otros aspectos del Imperio canónico de Star Wars, si Palpatin esta muerto?, bueno, esta duda les sera respondida en el Episodio II, así que no responderé preguntas sobre este tema, a menos que sea necesario. (Ojo, un EPISODIO no es lo mismo que un CAPITULO, los episodios englobaran varios capítulos)
En cuanto a los reviews (o review, !por el momento!)
Condeale: Primero que nada, te agradezco que te des el tiempo de poder leer mi fic, me siento muy alegre y honrado de que puedas leerlo y que te haya agradado la historia. En cuanto a tu pregunta de si aparecerán personajes de Rebels, bueno, eso lo dejare como una sorpresa, (aunque tengo que admitir que solo he visto la primera temporada, así que me daré el tiempo de ver el resto de temporadas, que si no me equivoco son tres en total, y poder adaptar la historia) en cuanto a la presentación de Anakin al "Universo DXD" tendrá que esperar, por el momento como lo señale en este capitulo, el Imperio mantendrá un bajo perfil.
Una ultima cosa, ya vieron el teaser de "The Last Jedi" y "Battlefront II", !Oh, Por Dios!, tengo que admitir que Disney esta captando mi atención en cuanto a Star Wars se refiere (aunque se que muchos dicen que "The Last Jedi" va a ser una copia de "The Empire Strikes Back"), pero ruego, le pido a Dios, Odin, Allah, Zeus, Quetzalcoatl y cualquier otro dios, que no nos decepcionen; no se que opinen ustedes.
Bueno, creo que esto fue todo por el momento, yo me retiro, les deseo lo mejor y que la fuerza los acompañe.
