Holis de nuevo, he aquí el segundo capítulo de esta historia.

Los personajes no son de mi propiedad, son de SNK y compañía, solo las partes disparatadas son mías (je je).

Aclaración: Me equivoque al subir este capítulo, je je no sabia como subir así que lo borré y subí éste, no me vuelvo a equivocar, espero... Ahora si comencemos

Capítulo 2: Nuevos rangos.

Corre el año de 1994, Japón se convierte en una potencia en muchos aspectos, un buen lugar para comenzar nuevas adquisiciones, al fin había encontrado una forma de evadir a la justicia y le iba a sacar todo el jugo posible, así que comienza a repartir invitaciones en sobres blancos con su inicial una gran R en el sello, aquellos que lo conocen vendrán a enfrentarlo, los que no han oído hablar de él, vendrán a formar su colección...

Muchos sobres se han repartido por el mundo, equipos de tres representando a un país eran las instrucciones de un organizador de un nuevo evento: the king of figthers, "un torneo donde el equipo ganador serían los reyes de las peleas a nivel mundial, y tendrían el honor de pertenecer a un grupo de mejores luchadores" al menos eso explicaban los sobres...

Uno de estos sobres terminó en el correo de la persona menos esperada: el Presidente de los Estados Unidos, el cual conocía el origen de esta letra, y conocedor de la situación de Heidern y sus hombres, se presento en la base que tenia a cargo Heidern, para darle esta valiosa información, y nuevos estatus de sus hombres. El Coronel Jones y el Teniente Still habían sobrevivido, así que seguían bajo sus órdenes, sobre todo después del funeral de su hija y su esposa, también sabia que la otra pequeña, la que recientemente había egresado de la academia militar, también recibía entrenamiento militar profesional, a pesar de ser menor de edad... eso tendrá que cambiar.

Fuera de todo protocolo de seguridad usual del Presidente, éste se presentó a la base en un helicóptero, sin guardaespaldas que normalmente ocupaba, solo una chica de cabello castaño y corto piloteaba su transporte, pero no bajo de él, sólo observa como el Presidente, saludando a los soldados que se encontraban en sus actividades, se dirige a la oficina de Heidern sin ser anunciado.

Heidern se encontraba revisando diversos expedientes, ya que su mejor fachada para ser un mercenario sin perseguir, era su trabajo en esa base, el cuál consistía en entrenar a aquellos soldados para ingresar a otras fuerzas, como la Armada, Marina de Guerra, Marines, Fuerza Aérea o de rescate, ya que su forma de entrenar, hacia ver cualquier programa como un día de campo, eso si, solo entrenaba a los mejores. Al notar que alguien entra a su oficina sin tocar...

- Nadie lo ha mandado llamar soldado - dijo Heidern sin levantar la vista.

- Tengo una buena excusa - le contesta en tono jocoso, después de todo, no era la primera vez que le daba una misión extraoficial.

- Señor Presidente - se levanta de su asiento y hace un saludo militar.

- Siéntate Heidern - le indica después de saludarlo, él mismo se sienta frente a Heidern y saca un sobre blanco del interior de su saco - te traigo una nueva misión: capturar y presentar ante la justicia a Rugal, por fin a dado señales de vida, ya que, aunque el sobre no lo dice, sabemos que esta detrás de este singular evento (le extiende el sobre y Heidern lo revisa), así que espero su pronta captura...

- No lo creo señor, simplemente cuando me encuentre con él, voy a matarlo - lo interrumpe con una actitud desafiante que jamás le había mostrado, el Presidente sólo lo mira, Heidern sabe que lo puede degradar por esa actitud, así que se siente derrotado y obligado a seguir órdenes...

- De acuerdo - escucha al Presidente sin creerlo - es más, Ralf Jones y Clark Still tienen cuentas... no, asuntos pendientes con él... Por los servicios que ustedes tres han prestado, se han ganado la máxima condecoración que puedo otorgar: la estrella alpha sobre su rango, si escoges a otros para integrar al equipo, eres libre de hacerlo, pero no daré a nadie más este honor.

Le coloca sobre su escritorio tres estrellas de tela, de un color verde militar para anexar a su uniforme.

- No habrá problema señor - dice Heidern de forma rápida, síntoma de los nervios que tiene ante este suceso - por supuesto ellos me acompañaran... yo creía que la estrella alpha era un mito... en verdad agradezco... Nos prepararemos de inmediato - menciona recuperando el temple militar.

- Aún hay más Comandante, si bien es cierto que no tengo inconveniente en este rango, la pequeña que proteges no tendrá aún ese rango, no participará en el torneo pero si los acompañará... ¡vamos hombre no pongas esa cara! ¿en verdad pensabas que no sabia de la existencia de Leona Heidern?

- Señor puedo explicarlo...

- No te lo he pedido - lo interrumpe el Presidente - tienes tus razones y yo las mías de mandarla a observar el torneo, también se que es una excelente soldado a pesar de su edad, de hecho estas pensando en volverla mercenaria como ustedes, si es igual de buena que ustedes, no tengo ningún problema, recuerda que esa estrella te concede a no obedecer a otros rangos pero estas obligado ante el Presidente...

- Pero, señor Presidente sólo es una niña...

- Si, una niña de 15 años que has estado entrenando como si tuviera 18, y que ha logrado lo que a Ralf y Clark les tomó toda su vida: tu confianza; hombre ¿de qué te preocupas?, aún no pienso enviarla a una misión sola, siempre te ha acompañado sin que esté en los reportes... sabes que tengo razón, tengo planes para ella, así que entrenala para sobrevivir...

El Presidente se pone de pie y se dirige a la puerta, toma la manija de la puerta y se vuelve - tu nuevo rango te excluye de presentarse a una Corte Marcial si decides abandonar el ejército, pero no a ella - sale de la habitación dejando a Heidern preocupado por el futuro de su protegida...

N.A.: Hasta aquí el segundo capítulo, aún no comienzo a divagar mucho, y aunque no existe el rango se "estrella alpha" quería poner una razón de la actitud de este equipo, y no de mercenarios a sueldo.

Espero que le haya gustado, nos vemos y gracias por leer, sobretodo a VikaDan que se ha dado una vuelta por aquí, ¡hasta otro capítulo! Y ¡Bonita semana!