Chatpter two.

THE PARTY.-

Harry volvió a la habitación a eso de las diez treinta, se había quedado charlando con los nuevos amigos de Dean y Seamus y el tiempo le había pasado volando. Draco ya estaba allí.
Estaba parado frente al espejo y se observaba minuciosamente los distintos ángulos de su cuerpo. Harry no veía el punto de mirarse tanto, Malfoy se vería estupendo incluso vistiendo una bolsa de basura.
Harry suspiró. Malfoy llevaba unos pantalones ajustados grises y un polo azul marino. Tenía el cabello cuidadosamente despeinado y una sonrisa plantada en la cara.

- ¿Qué tanto mirabas hoy Potter?

- Una de las amigas de Seamus quería conocerte, al parecer es una gran fanática de tu hermano.

- No me extraña, Marco es muy famoso en los Estados Unidos.

- Creí que tú eras el modelo de la familia.

- Todos en mi familia somos modelos Potter, está en la sangre. Cada quien trabaja donde le plazca, yo lo hacía en Londres, Marco aquí.

- ¿Vive aquí?

- En California. Dile a tu amiguita que podrías presentárselo, ya se llevará una sorpresa.

- Déjame adivinar… - dijo Harry- Gay.

Draco rió y le dedicó una enorme sonrisa de esas que harían a una chica desmayarse. Harry optó por desviar la mirada y evitar una vergüenza al sonrojarse.

- ¿Por qué tanto arreglo?- no pudo evitar preguntar, tirado en su cama y observando al rubio.

- No me extraña que alguien con tan poca vida social no lo sepa- contestó Draco- pero hoy es la fiesta de inicio de curso Potter.

- Creí que solo los de los últimos años asistían a esas fiestas.

- Así se supone, pero puedes ir si te invitan, o si sabes donde es.

- Y supongo que a ti te invitaron.-asumió Harry irritado.

- Por supuesto- contestó el otro con una sonrisa.

Harry suspiró. En esos momentos extrañaba ser conocido por todos. Si estuviera en el mundo mágico, hubiera sido el primero en ser invitado. No le gustaba demasiado la atención, pero no estaba acostumbrado a ser desconocido totalmente.

- Oh, está bien. Puedes venir. – dijo finalmente Draco.

- ¿Qué?

- Si, llama a Finnigan y a su noviecito y diles que vamos a una fiesta. Es en el cuarto piso de los dormitorios oeste, detrás de la cafetería. Que lleven algo de beber.

- Bien.- asintió Harry.

Sonrió hacia sus adentros y tomó el celular para enviarle un mensaje a Seamus y a Dean. "Fiesta en los dormitorios detrás de la cafetería, en el ala oeste. Lleven algo de beber, nos vemos allí".

- Vamos a cambiarnos de habitación- le dijo Draco unos minutos después.

- ¿Qué? ¿De qué hablas?

- Es incomprensible que estemos en una habitación sin baño privado. Lucius se encargará de arreglar eso.

Harry no pudo evitar sonreír, y luego salió de la habitación con su toalla y una muda de ropa en la mano. Malfoy tenía razón, era realmente incómodo eso de las duchas compartidas.
Luego de bañarse lo más rápido posible, se vistió algo avergonzado pero agradecido de que no hubiera nadie allí. Se miró al espejo.
Ciertamente no era Malfoy, pero no se veía mal. Los vaqueros oscuros realmente realzaban su trasero, y Harry sí que tenía un trasero, además llevaba una camiseta blanca de cuello abotonado sin abotonar y una cazadora negra. Se veía lo suficientemente bien como para llegar a voltear algunas cabezas.

- Bien Potter, veo que mejoraste tu estilo tras salir de Hogwarts- comentó Malfoy al verlo- serías una vergüenza para el mundo gay si no fuera así.

- ¿Gracias?

- Supongo que estás listo- dijo Malfoy con una sonrisa- vamos.

Se volteó a verse en el espejo una vez más y luego salieron del edificio.

- Dijiste que debíamos llevar algo de beber.

- No nosotros Potter.

- ¿Por qué no?

- Yo no debo llevar nada y tú vienes conmigo así que la regla se aplica a ti también.

- Oh- y Harry se quedó callado.

Caminaron en silencio un par de metros y Harry comenzó a sudar.

- Esto es extraño- comentó.

- No debería serlo- dijo Draco de lo más tranquilo- Somos dos compañeros de cuarto caminando hacia una fiesta, no le veo lo extraño.

- No somos sólo dos compañeros de cuarto Malfoy, no después de todo lo que sucedió.

- Eso fue en Hogwarts Potter, ya he superado el hecho de que me hayas abierto en mil pedazos y que hayamos peleado durante seis años seguidos y luego me salvaras la vida dos veces. No tengo nada en contra tuyo, suponía que era recíproco.

- Si, yo jamás he tenido nada en tu contra, bueno, no demasiado.- Admitió casi riendo- pero eso no quita que resulte extraño estar aquí.

- Puede ser. Pero es sólo cuestión de tiempo.

Harry no pudo evitar sonreírle. Resultaba extraño oír a Malfoy diciendo cosas tan maduras. Sin embargo, no pudo evitar pensar lo mucho que le gustaría oír a Malfoy decirle otro tipo de cosas que no resultarían maduras en absoluto.
Llegaron a la fiesta.
En la primera planta no había más de dos personas circulando normalmente, a quienes Draco sonrió y provocó hiperventilación. Ya cuando subían la escalera al segundo piso comenzaron a divisar un poco más de gente, la cual volteaba automáticamente cuando Malfoy pasaba a su lado.

- Realmente te encanta, ¿Verdad?- le preguntó Harry con una risa- Ser el centro, que todos te estén mirando.

- Solo disfruto de lo que tengo Potter.

Harry sonrió y siguió al admirado hasta la escalera que subía al tercer piso. Todos aquellos que se les cruzaban en el camino le dedicaban una sonrisa lujuriosa a Draco y luego una mirada celosa a Harry.

- Hey, Draco, veo que lograste venir- dijo una muchacha en cuanto pisaron el pasillo.

El morocho se sorprendió al ver que la fiesta era en realidad la longitud del pasillo con todas las habitaciones abiertas a quienes quisieran pasar, música a lo largo del lugar y claramente una gran, gran, cantidad de alcohol.

- Si, encontré alguien que me acompañara. – y señaló a Harry- Él es Harry Potter, mi compañero de cuarto y ex compañero de escuela.

La chica lo miró analizándolo y luego le dedicó una sonrisa, lo que le hizo entender a Harry que había causado una buena impresión.

- Bien, que la pasen bien- dijo ella antes de irse- búscame después.

Y le guiñó un ojo a Malfoy.

- Realmente no piensas decirle y dejar que se crea que tiene posibilidades cuando vas a terminar durmiendo con su posiblemente ex novio, ¿Verdad?

- ¿Sabes Potter? Eres más rápido de lo que creía. Vamos a buscar algo de beber.

Entonces entraron a una de las puertas que estaban abiertas, y Harry se lamentó por ser de primer año y no tener acceso a esas habitaciones. El lugar era amplio, estaba mejor iluminado, tenía baño propio y hasta cocina, separada del resto del estar por una elegante barra que en esos momentos estaba atiborrada de alcohol.
Malfoy tomó dos botellas y mezcló los contenidos en dos vasos, luego agregó algo naranja que olía dulce y podía ser jugo de fruta y le entregó uno a Harry.

- Bienvenido al mundo universitario Harry.

Ese fue el primero de una larga ronda en la que Draco servía y Harry bebía, sin importar lo que fuese.

- ¿Estás intentando embriagarme Malfoy?- dijo Harry cuando el vaso de vodka ya casi puro que sostenía se vació y Draco le sirvió otro.

- Parece que ya lo logré- respondió el rubio inclinándose hacia el con los ojos ligeramente cerrados.

Harry lo imitó y cerró los ojos, y se apoyó contra la barra para evitar caer ante el contacto. Malfoy colocó una mano en su cuello y se acercó hasta su oído.

- ¿Estás preparado para lo que viene Potter?- preguntó en el más felino de los susurros, lamiendo suavemente su oreja mientras lo hacía.

Cuando estaba a punto de responder metiéndole la lengua hasta la garganta a Malfoy, Harry se detuvo en seco. Alguien había dicho algo cerca suyo.

- ¡Harry! Aquí estás, te hemos estado buscando- dijo el acento Irlandés de Seamus.

"Maldito Seamus"

- Hey, ¿Qué tal?- preguntó Harry mientras Draco se hacía a un lado fingiendo coger otra botella para beber.

- Excelente- respondió Dean- ¿Cómo va la fiesta?

- Genial- dijo Harry en un tono que le indicó a los otros lo borracho que estaba.

Y Draco no se veía mucho mejor, aunque se mantenía erguido y su voz no se quebraba al hablar.

- Malfoy ha estado preparando los mejores tragos- comentó Harry.

Para probar su palabra, el morocho inclinó su vaso para que Dean lo probara, pero este lo alejo con una mueca de asco.

- Eso es whisky puro- se quejó.

- Bueno puede ser- comentó Harry bebiéndoselo todo de un trago- pero al principio si que eran buenos.

Dean rió y cogió una cerveza para él y otra para Seamus. Harry se sorprendió de verlos considerablemente cerca el uno del otro, pero estaba demasiado mareado para decir nada.

- Oye Malfoy, ahí viene tu novia- dijo Harry casi irritado.

- Demonios- dijo este y bebió el restante de la botella de whisky de golpe.

- Creí que los Slytherins jamás tenían miedo.

- No es miedo, es precaución Pott…- no pudo terminar de decir la frase pues Harry se había contorsionado contra la mesada en una mueca de dolor.- ¿Qué demonios?

Dean y Seamus se asomaron sobre el hombro de Draco, quien observaba a Harry con ¿preocupación?

- ¿Qué le pasa?- preguntó Dean mirando acusador a Malfoy.- ¿Qué le diste Malfoy?

- Está totalmente ebrio, eso le pasa. Y yo no le di nada, Thomas.- Draco casi escupió el nombre mientras levantaba a Harry y se colocaba debajo de su brazo, para poder llevarlo.

- ¿Qué haces?- inquirió Seamus.

- Llevarlo al dormitorio. No va a querer quedarse aquí y que todos lo vean así.

- Ya tienes tu excusa para no ver a esa chica- dijo Harry en un gemido.

Ante las miradas oscuras y recelosas de los otros dos Gryffindors, Draco sacó a Harry del lugar, procurando que no se viera que ambos estaban borrachos, sino quizás simulando un abrazo amistoso, o incluso una conquista. No quería arruinar la reputación de su compañero, y por ende la suya, pues sería inaceptable que un Malfoy fuera mal visto, sea donde sea.
En cuanto entraron a la habitación, Draco soltó a Harry junto a la cama, esperando que se acostara. El morocho se desplomó sobre la colcha, tirando así de Malfoy, quien cayó sobre él.

- Demonios Potter- dijo, y luego se acomodó para quedar justo frente a él.

Potter sí que era jodidamente sexy.

- Si no estuvieras tan malditamente ebrio- murmuró para sus adentros, antes de levantarse de la cama para ponerse el piyama de seda y acostarse el mismo a dormir.