La Rebelión de los 7.
-Es el momento- dijo uno septones de los varios que estaban en el septo de Antigua, el nuevo centro de la fe- los reyes herejes han cometido un sacrilegio imperdonable con permitir a esas aberraciones volver más allá del Muro, convertir a tantos a sus falsos dioses, pero ahora tendremos nuestra venganza- dijo el Septon con ojos desorbitados de fanatismo.
-Efectivamente- dijo el individuo con una corona de varios colores y con túnicas finas- la última de las proclamaciones de los reyes dragón ha disgustado a muchos nobles, los suficientes como para una rebelión, es el momento de una nueva cruzada, una que nos permita traer la luz de los siete y destruir a esas abominaciones!- exclamo el Septon Supremo a todos los hombres de la habitación quienes gritaron con emoción y sed de sangre.
Y no era mentira que muchas casas nobles estaban al borde de iniciar una rebelión, se preguntaran; que pudo causar ese cambio de parecer? Cuando las reformas trajeron progreso, salud, educación y riqueza, porque rebelarse? Que hicieron Jaehaerys y Daenerys para molestar a tantos?
"Desde hoy, 325 DC, por orden de la corona, el derecho hereditario de cualquier señorío, de cualquier casa, desde las más humildes hasta las gobernantes e incluso la propia corona, será para él o la primogénito o primogénita de los que anteriormente ostentaron ese título sin importar el género del individuo en cuestión"
Y si, lo único que haría que cientos de personas clínicamente sanas se alzaran en abierta rebelión contra la casa que tiene en total 15 dragones y que además eran justos gobernantes, no habían hecho nada para tal afrenta, era el viejo e inútil machismo.
Seis de siete reinos, obvio que a Dorne no le importó, se desestabilizaron casi que de la noche a la mañana, en cuestión de semanas un sin número de casas menores se negaron a pagar impuestos o a siquiera obedecer a sus señores feudales.
Dentro de unos meses la corona tendría que intervenir cuando en una revuelta en Lannisport causada por, según testigos, hijos del guerrero que no solo tomaron vidas de ciudadanos inocentes, sino que Tommen Lannister moriría con no menos 46 puñaladas, y escribirían con su sangre a un lado de su cuerpo "Muerte a los Dragones y sus bestias endogámicas".
Lord Jaime Lannister estaba colérico, ordeno un toque de queda en toda la ciudad, quemo el Septo y cazo a todos los involucrados que tuvo a su alcance, pero algunos escaparon, poco después recibiría un cuervo de Lord Willas Tyrell avisándole que los fugitivos que buscaba estaban en Antigua, y lo peor era que la fe se había rebelado contra los Hightower, que apenas consiguieron escapar con vida y llegar a Altojardin, ahora mismo la ciudad estaba bajo control de la otra vez habilitada fe militante y el Alto Septon era el que estaba detrás de estos actos de rebelión.
Lord Jaime llamo a sus abanderados y partió al Dominio para encontrarse con las huestes de Lord Willas, ambos partieron a Antigua para asediar la ciudad mientras esperaban las fuerzas de la Corona.
Efectivamente el rey Jaehaerys llamo a sus abanderados de las Tierras de la Corona y partió con sus hijos mayores Aemon, Daeron, Rhaela, Maekar y Alysane todos montando a sus dragones.
Al llegar se encontraron con que la ciudad estaba fuertemente fortificada, y aunque los dragones podrían pasar las murallas el fuego quemaría a muchos inocentes, los señores y el rey decidieron parlamentar para evitar un derramamiento de sangre, enviaron un mensajero con la propuesta al Alto Septon el cual aceptaría solo si la plática era dentro de las murallas de la ciudad, que fuera un miembro de la familia real y desarmado.
Todos vieron esto con sospecha, pero el Alto Septon aseguro que se le daría pan y sal para garantizar su seguridad, el rey iba a ir, pero su hijo, el príncipe Aemon, se ofreció a ir en lugar de su padre.
-Algún día será mi deber, déjame parlamentar con ellos- dijo el príncipe a su padre con convicción, Jaehaerys no quería dejarlo ir, tenía un mal presentimiento, pero sabía que como rey su hijo tendría obligaciones como esta. El rey abrazo a su hijo - Ve, trae paz hijo- le dijo con voz grave el rey a su hijo.
-Te are sentir orgulloso- dijo bajo para que solo su padre y el oyeran, su padre sonrió- lo hiciste desde que llegaste al mundo- dijo besando la frente de su hijo antes que partiera… sin saber que esta sería la última vez que hablaría con su amado hijo.
Pasaron las horas y las tropas reales comenzaban a impacientarse, peor hasta que las puertas de la ciudad se abrieron dejando pasar una carreta tirada por asnos, las puertas de la ciudad se serraron y los asnos llegaron al campamento donde el rey y sus señores veían entre extrañados y preocupados, los temores aumentaron cuando vieron que la carreta tenía una manta cubierta de sangre tapando un bulto informe.
El rey camino lentamente a la carreta, cuando descubrió lo que había adentro el horror se esparció por todos los que atestiguaron lo que una vez fue el príncipe de Rocadragon.
En la carreta estaba el cuerpo completamente mutilado de su hijo, las señales de tortura eran claras, le habían arrancado todos los dedos, los dientes, le habían lacerado la espalda a latigazos, le sacaron los ojos, y lo hicieron pedazos.
El rey se sostuvo de la carreta para no caer, le faltaba el aire, sus piernas perdieron fuerza, sus manos temblaban y un dolor tan profundo y ardiente se instaló en su pecho, para el fueron horas, horas en que no apartaba la vista de lo que una vez fue su hijo, su primogénito había muerto de la peor manera, entonces noto que habían usado un cuchillo para hacer una estrella de siete puntas en el pecho de su hijo y ahí vio un mensaje escrito con sangre.
"Las leyes de la hospitalidad son solo para los hombres, esto es lo que le espera a las abominaciones que has permitido, los dragones morirán, los monstruos del bosque, los gigantes y brujos morirán, y tu rey bastardo, te quemaras junto a tus adorados arboles viendo a tus demás hijos morir igual que su hermano, tus hijas y esposa serán violadas frente a ti, y restauraremos el reino en nombre de los siete verdaderos dioses, este es el fin de la era de los Dragones"
Todo el dolor de la pérdida fue reemplazado por ira, ira y odio, ira por el Alto Septon, odio por la fe de los siete, era esa la verdad tras toda esta rebelión? Una estúpida disconformidad religiosa!?
-Mi rey… está bien?- pregunto lentamente Lord Willas a su espalda.
- Les he dado paz, progreso, una PUTA VIDA MEJOR!- grito sin poder contenerse, sus hombres se estremecieron ante la ira de su rey- Y HACEN ESTO!? – Señalando a su hijo, el rey respiro profundo, obligándose a calmarse- Preparen una pira funeraria, le daremos el adiós a mi hijo, lloraremos por el esta noche y mañana… - dijo el rey mirando con una gélida ira a la ciudad de Antigua- verán el fin de una era, que sus dioses les den una muerte lenta, porque yo no les daré tal misericordia.
Alguien le sigue pareciendo un mundo idílico?
Quisiera que pensaran en cuál sería la Guardia Real perfecta (para ustedes) y lo publicaran con sus comentarios o en PM, gracias por leer, nos vemos pronto.
