– Ustedes dos lleven al prisionero a mi oficina inmediatamente, tengo curiosidad por saber quién es nuestro invitado… – eso último tranquilizó a Skipper – y Butch, lleva a mi oficina algunos caramelos Winky's, bocaditos de sardina y café bien cargado para nuestro invitado y para mí… – y dicho esto se retiro.
– Sí Señor! – volvieron a contestar al unísono, cuestión que ya había fastidiado a Skipper… "esperen un momento… qué pingüino conozco que come dulces Winky's" pensó "no puede ser… acaso será…" pero sus pensamientos fueron interrumpidos cuando el par de pingüinos que lo habían amarrado lo cargaron, dirigiéndose a lo que Skipper suponía, era la oficina de su Capitán…
OJOS VENDADOS-OJOS ABIERTOS…
Los chicos lo llevaron a la oficina del Capitán o al menos eso le dijeron mientras lo cargaban como si fuera un costal… situación bastante humillante, estaba a punto de quejarse cuando uno de los chicos hablo – lamentamos lo de Butch – el otro pingüino completo la oración – pero él siempre quiere impresionar al Capitán.
Comenzaron a desatarlo – por favor no trates de huir, no querrás vernos enfadados… además si el Capitán pidió que te trajéramos a su oficina es porque te considera inofensivo – le explicaron al unísono, al parecer ambos pingüinos tenían la costumbre de hablar al mismo tiempo, y eso ponía nervioso a Skipper "como rayos hacen eso" pensó – o al menos aliado… – lo colocaron en el piso y lo ayudaron a sentarse, estaba a punto de quitarse la venda cuando fue detenido por uno de ellos – no te quites la venda… fue una orden de él.
Una vez cumplida su misión se retiraron rápidamente, cerrando la puerta. Skipper estaba seguro que los chicos cerraron la puerta sin seguro "novatos, ese descuido permite salir a un prisionero… inclusive puede costarles la vida" un ruido cercano llamó su atención "acaso están vigilando desde afuera?".
Decidió esperar, no tanto por la amenaza de los chicos o porqué lo estuvieran vigilando, sino por conocer a aquel pingüino que provocó el temor en sus propios subordinados… por el momento sólo escuchaba el tic tac de un reloj "¿cuánto tiempo tardara en llegar el susodicho Capitán?". Durante ese lapso pensó en todo lo sucedido, nada tenía lógica, bueno al menos sabía que no eran hombres de Espiráculo, sino todo lo contrario y eso lo relajaba un poco. En cuanto a sus sospechas… la voz era igual a la de Cabo, pero más madura, como si se tratase de un adulto, y eso era imposible… debía conseguir respuestas de inmediato… Un ruido interrumpió sus pensamientos, al parecer alguien había entrado a la habitación e inmediatamente el aroma de pescado fresco y café la inundo.
El olor provocó que chillara la tripa de Skipper, llevaba día y medio sin comer (claro, sin contar el tiempo que había estado inconsciente). El sujeto no hablo, simplemente cerró la puerta al salir. Paso un poco más de tiempo hasta que fue interrumpido el silencio, esta vez fue una voz británica…
– Disculpa a mis muchachos, son jóvenes impulsivos y yo soy muy blando con ellos… siempre buscan impresionarme, especialmente Butch jejeje – se oyó el rechinar de la puerta al cerrarse – pero son buenos chicos, tienen un gran corazón y un fuerte espíritu de lucha… puedes poner tu vida en sus aletas, porque preferirían morir antes que dejar a un compañero atrás… o a un desconocido – se oyó otro rechinido, al parecer se había sentado.
Skipper estaba atento a cada movimiento, los sonidos que hacía, le eran suficientes para conocer la posición del Capitán… al parecer los había educado de acuerdo al credo del pingüino.
– Ohhh, discúlpame déjame quitarte la venda de los ojos – nuevamente se oyó el rechinido de la silla… y la venda en sus ojos fue retirada, abrió sus ojos, cuando al fin se acostumbraron a la luz lo primero que vio fue una oficina pequeña con un escritorio y un par de sillas, sobre el escritorio había un pila de folder algunos con el sello de "CONFIDENCIAL", de otros salían fotos de lo que podía parecer enemigos y lugares, pero una carpeta roja llamó especialmente su atención. Se percató que el pingüino Jefe se encontraba a sus espaldas.
– Bueno, ahora dime cómo te llamas y qué te trajo a nuestra base – dijo amablemente sin mostrarse – Hey… por qué no te pones de frente – reclamó mientras se daba la vuelta, pero un par de aletas se lo impidieron colocando nuevamente de espaldas a él – por favor… dime tu nombre – Skipper simplemente suspiro, decidió darle un nombre falso para evitar alguna consecuencia posterior – mi nombre es…
En ese instante uno de los muchachos entro corriendo con un folder bajo la aleta, al parecer se trataba de algo importante – Señor! – dio un saludo militar al Capitán y le entregó la carpeta inmediatamente, Skipper al fin logró voltear, pero el otro pingüino estaba de espaldas.
El pingüino con la carpeta era muy joven, tal vez un niño… eso le recordó a Cabo, provocando un sentimiento de tristeza con la sola idea de no volver a ver a sus chicos… – ¿Qué sucede Luka? estoy en algo importante – dijo molesto – Discúlpame Tuu… – sus palabras fueron interrumpidas por el adulto que le tapo el pico – te he dicho que no digas mi nombre delante de desconocidos… no sabes qué consecuencias podría traer la revelación de cualquier tipo de información… ahora dame la carpeta y hablaremos luego.
El muchacho se quedo parado en la entrada observando a Skipper, el chico seguramente tenia la edad de Cabo cuando entro al equipo… algo le llamo la atención "¿el chico tiene el ojo derecho azul y izquierdo verde?" pensó al ver los ojos del chico – Luka, te puedes retirar – el chico saludo a su Capitán y se retiró, echándole un último vistazo a Skipper.
El pingüino arrojó la carpeta al escritorio y se sentó detrás del escritorio, se recargó en él y froto sus ojos (?) con ambas aletas, bueno, para ser más exactos ojo, porque en el izquierdo tenía puesto un parche negro… se trataba de un pingüino adulto, gordito y bonachón, su complexión le recordó a ese pequeño pingüino. Cuando levanto la vista, dejo ver su único ojo, era azul… a Skipper le dio un vuelco al corazón, esa mirada de inocencia e ingenuidad, la forma del cuerpo, la sonrisa que le regalo, efectivamente era él "cómo es posible esto".
Al parecer no lo había reconocido, ahora más que nunca necesitaba a Kowalski para que le diera una explicación lógica de la situación y opciones… El Capitán quedó observando fijamente a Skipper: "qué le sucede, pareciera que vio a un fantasma… esa mirada paranoica se me hace muy conocida…" – Te encuentras bien? – Preguntó mientras pasaba una aleta frente a Skipper. Él estaba convencido de que era Cabo y que su actual edad no distaba mucho a la de él, tal vez podría ser uno o dos años mayor que él…
Trato de hablar, pero no se le ocurría que decir – Ahhhh – se encontraba en shock – sí, estoy bien compadre – esa frase, esa mirada, su voz, los ojos que mostraban cierta paranoia y sorpresa… realmente era idéntico a Skipper, pero él había muerto al entrar en ese vórtice o al menos eso fue lo que dijo el científico del grupo al hacer el análisis, "seguramente es otra cruel ironía del destino…", de algo estaba seguro, si ese sujeto se parecía a ese sujeto, entonces no podría ser malvado.
– Y bien extraño, cuál es tu nombre – preguntó mientras se recargaba en el respaldo de su silla. Skipper no tenía idea de que contestar, debía ser cuidadoso, "esto parece a Dimensión Desconocida".
– Mi nombre es… – Inmediatamente creó una lista de nombres falsos, antes de que el otro pingüino sospechara; mientras tanto Cabo levantó la ceja – Ok, por lo que veo no recuerdas tu nombre… – Skipper lo observo desconcertado, "de dónde sacaba esa idea… esta podría ser una ventaja" – pensaremos en uno nuevo, veamos… ya sé – sonrió con la idea, al final de cuentas se parecía a Skipper…
El Capitán había decido ponerle ese nombre por los gratos recuerdos de su juventud… su parecido a ese pingüino a quien admiraba y creció bajo su figura modelo, la forma de hablar y actuar le daban la seguridad que necesitaba, un buen presentimiento llegó… ahora estaba 100% seguro que con él encontraría lo que tanto había buscado.
