Añil

Añil de tu mirada,

pude admirar entre tu gris relente.

Solitario, triste, duque silente.

Del azar del destino,

que el ayer lúgubre quede olvidado.

Vida hayas retomado,

de tu alcázar me guíes por tu camino.

¡Tú, en mi encuentro divino!

Añil de tu mirada,

sigo por ti, ya tan ilusionada.

Candice W. Andley


Notas de autor: éste es un poema conocido como Madrigal, dedicado de Candy a Terry, en el recuerdo cuando lo conoció, inspirándose, por supuesto, en el color de sus ojos. Presentado en la Guerra Florida 2008. Gracias por leer.

Ladyzafiro