BUENO GENTE, ME DEMORÉ POCO EN ACTUALIZAR YA QUE LA COSA A PARTIR DE AHORA SERÁ MUCHO MAS INTENSA Y COMIENZA LA VERDADERA ACCION, A PARTIR DE AHORA COMIENZA REALMENTE LA VERDADERA HISTORIA.
PD: LOS PERSONAJES PERTENECES A MASASHI KISHIMOTO, LA HISTORIA ES FRUTO DE MI MENTE RETORCIDA Y LA PASTA ABSE QUE CONSUMO PARA TRAERLES TANTA INSPIRACION
- Ibiki – sama, ¿Es cierto que el auto fue llevado a la planta de reciclaje? –Preguntó Anko al presenciar la destrozada alma de Naruto. –Así es, lo único legal en ese vehículo era la decoración y la carrocería, ah y algunos parlantes, pero el motor había sido modificado de una manera que no cumplía las normas de emisión de gases y tampoco tenía el permiso para circular.- Contesto de manera firme el detective.
Naruto no podía creer que su vehículo haya sido completamente destruido, tres años de trabajo para restaurar y potenciar el motor y la transmisión que se fueron directamente a la basura, junto con los recuerdos de aquellas carreras ganadas sobre el asfalto, las victorias junto a Konohamaru y a la gente que lo apoyaba. En ese momento el rubio quiso hacer una consulta en cuanto al valor de la fianza.
-Sobre la fianza, ¿Cuánto dinero es lo que debo pagar por todo esto?, - 800.000 Yenes, ni más ni menos- Contesto rápidamente Ibiki asegurando que Naruto no tendría el dinero para pagar esa cantidad, pero al ver la cara de alivio del rubio, su visión de las cosas cambiaron rotundamente. –Me deja ir a un cajero, tengo el dinero para eso- Preguntó Naruto para poder ir a retirar el dinero y así pagar la fianza del arresto.
Ibiki dejó a Naruto ir a un cajero acompañado por Anko, claramente para que el rubio no escapara sin pagar la fianza, el cajero estaba a dos cuadras de la estación de policía, por lo que no fue necesario que se lo llevaran en patrulla hasta el lugar donde el rubio podía sacar el dinero. Mientras caminaban el silencio cubría el ambiente de Anko con el joven Uzumaki, que apenas podía caminar con lo destrozado que estaba por el cruel destino de Sombraverde. Pero Naruto tenía mentalizado ya su destino, y que iba a hacer después de salir de la estación de policía.
Anko siempre vigiló a Naruto pero al ver que el rubio no tenía ganas de nada trató de consolarlo tomándole el hombro derecho, a lo que el joven dejó salir de su boca unas crueles pero a su vez sabias palabras. "Ustedes han destrozado no solo mi auto, si no que mi vida entera, no me toque oficial, no soy del tipo cobarde que golpea a una mujer, pero ahora mismo no soy yo el que controla mi alma". Anko rápidamente soltó a Naruto y lo dejó girar el dinero del cajero automático. Después de hacer la transacción, ambos volvieron a la estación de policía, caminado con el mismo silencio incomodo con el cual salieron del edificio policiaco. Naruto pagó la fianza y salió de la estación sin mirar atrás. Estaba furioso, completamente enrabiado, ciego por el odio y la tristeza. Camino una cuadra y saco su celular, buscó en sus contactos el nombre de Konohamaru, hizo un desliz en el contacto hacia la izquierda, lo cual accionaria la orden de llamar. El tono de llamando sonó por unos siete segundos, hasta que al final de todo Konohamaru respondió a la llamada.
-Hola, Naruto – Nichan, ¿Estas bien? –Estoy peor que mal Konohamaru- Contesto el rubio.- ¿Qué sucede Naruto? ¿Qué ha pasado?- De inmediato responde Konohamaru al escuchar la desolada voz del joven Uzumaki. Naruto le conto todo lo que ocurrió después de su gloriosa victoria y lo que le había ocurrido a su auto, el adolescente no podía creer lo que el rubio le estaba contando. –Naruto - Nichan, si quieres la organización te puede ayudar a comprar otro RX7 y dejarlo quizás más potente y rápido que Sombraverde- Dijo Konohamaru desesperado por la situación en la cual se encontraba Naruto. – De veras que te lo agradezco Konohamaru, pero ya se acabó mi carrera en esto, ya no correré más, cualquiera puede tomar mi título de campeón, ya todo me da igual, mañana mismo me iré de Osaka, así que te pido que en la carrera de mañana les informes a todos de lo que ocurrió hoy, ah y otra cosa, nunca dejen de correr, esto es adrenalina pura. – finalizo completamente emocionado el joven Uzumaki. – Esta bien Naruto – Nichan, les diré a todos mañana por la noche, por ahora trata de descansar. La llamada finalizo mientras Naruto se dirigía a su departamento caminado por las calles de Osaka pensando en donde sería su futuro, que haría y como comenzaría una nueva vida lejos de las carreras.
Naruto entro en su departamento, se dio una ducha, encendió la televisión y se recostó, el sueño y la pena por lo ocurrido esa noche hicieron que se quedase completamente dormido en menos de cinco minutos. Naruto se levantó de la cama y todos los miembros de la organización estaban en su casa, celebrando, el no entendía muy bien que sucedía, habían mujeres, hombres, algunos haciendo cosas que se deben hacer en privado y otros simplemente drogándose y bebiendo sake, fue entonces que apareció Konohamaru en un evidente estado de estar drogado y ebrio a la vez. –Naruto – Nichan únete a la celebración de que tú te vas y por fin podrá haber mayor emoción en las carreras.- Dijo el adolescente mientras una chica le tomaba el brazo para llevárselo al baño. Naruto se tomó la cabeza, no podía creer el desastre que había en su departamento, las sillas completamente rotas, el piso completamente sucio y con vómito, las mujeres bailando y tocándose a sí mismas. Al no poder entrar en razón se despertó de su pesadilla, sudando y asustado, su corazón estaba a unas 140 rpm, pero sus pulsaciones bajaron al darse cuenta de que todo era un sueño.
Entro a la ducha, dejo caer el agua tibia, comenzó a pensar en su futuro, donde viviría y a que se dedicaría, él había trabajado a los dieciséis años en un negocio pequeño como vendedor de repuestos de automóviles, pero se cuestionaba en donde podría encontrar algo similar a eso. Se terminó de duchar, Naruto estaba secándose mientras se vestía y tomaba su celular para buscar trabajo en locales de repuesto de automóviles, fue en donde encontró su solución a los problemas, Iruka´s S.A., una compañía importadora de repuestos, quedaba en Tokio, bastante lejos de donde él se encontraba, pero de todas maneras podía llegar fácilmente a la capital de Japón, aun le quedaba dinero en su cuenta bancaria, así que primero que todo a una automotora de autos usados a ver que podía comprarse, habían muchos autos clásicos de Japón un Célica del 70, algunos Skyline R34, pero a él le llamaba la atención un vehículo realmente simple, era un Mitsubishi Eclipse GSX del 98, que tenía la ventana del piloto totalmente quebrada, era de color cian, el precio de este vehículo era de 900.000 yenes, al verle el motor, el chico quedo completamente convencido que ese sería su nuevo auto y no dudó, al contactarse con el vendedor realizó la compra legal del vehículo, pagó el dinero y se llevó su nuevo automóvil hasta su departamento, donde tenía un Garaje en el cual guardaba su antiguo Sombraverde, allí Naruto quitó el resto de vidrios de la ventana del piloto, llamó a un par de amigos para conseguirse la ventana que le salía no más 70.000, la cual llego en menos de media hora. Al tener herramientas y conocimiento de mecánica el mismo puso el cristal, ahora a las 17:06 estaba listo para dejar su ciudad y partir a Tokio en donde le esperaba una nueva vida.
Subió al Eclipse y partió hacia Tokio, el camino era largo pero el mismo estaba seguro de poder soportarlo. Naruto al estar conduciendo, venían los recuerdos de cuando el ganaba sus carreras, el dinero que logró ganar gracias a sus victorias, pero lo que más nostalgia le daba eran los recuerdos de Sombraverde, un auto que el mismo restauró desde cero y potenció para poder lograr todo lo que él consiguió a lo largo de sus dos años como corredor clandestino. Sin embargo a pesar de su orgullo, el no pudo evitar dejar caer un par de lágrimas, pero el mismo se las secó ya que debía dejar el pasado atrás y dejar que las nuevas posibilidades lleguen solas.
Pasaron 4 días de viaje en el cual Naruto dormía en moteles y seguía su viaje hasta la capital, hasta que el momento por fin llegó, la ciudad era enorme, llena de luces y lugares donde apostar, una ciudad muy activa, todo parecía que en este lugar no había carreras clandestinas, por lo tanto en esta ciudad todo parecía ser un nuevo comienzo.
Naruto fue a una dirección en donde alquilaban habitaciones por 100.000 yenes mensuales, era algo caro, pero para él era más que suficiente, además tenía un mini garaje donde él podía dejar su Eclipse y movilizarse por toda la ciudad en su vehículo, sin tener el miedo de que le robasen su nave. Dentro de la casa no había mucho que decir, una habitación, un baño y una pequeña cocina junto a un sofá que hacia la función de living, además había una mesa en donde el chico se sentaría a comer.
Naruto se recostó en el sofá, cansado del viaje, y un poco aliviado de todo lo que había pasado en Osaka, aunque todavía le afectaba el cruel destino de su nave, sentía que ya estaba en el pasado y que por ahora debía ir al día siguiente a ver el trabajo de Iruka´s y por eso él estaba completa y únicamente nervioso, tanto que de los nervios, tuvo que ir al baño a beber un poco de agua, se preparó un ramen instantáneo y se dispuso a dormir, pero en vez de eso el miraba al techo de la habitación y pensaba, pensaba y pensaba, hasta que finalmente pudo cerrar los ojos y conciliar el sueño.
Clareo el alba y el agua de la ducha estaba corriendo, la radio encendida y el hervidor de agua funcionando, eran las 7:15 y la radio transmitía una señal en donde se escuchaban las noticias, el relator decía "Y en otras noticias, las carreras callejeras de Osaka parecía que se habían acabado pero ayer la policía local de la ciudad recibió una denuncia de bloqueo de calles y de ruidos de motores de autos que no los dejaban dormir, todo al parecer se había acabado todo al detener a su líder, pero no es así aparentemente". Se dibujó una sonrisa en el rostro de Naruto que estaba ya terminando su ducha, mientras se vestía preparaba un ramen instantáneo y un té, mientras con su Smartphone revisaba la dirección de Iruka´s, según el mapa Naruto estaba a 45 minutos del local, entonces fue cuando tomó su chaqueta y salió de la casa, levantó el portón, desactivó la alarma de su Eclipse, abrió la puerta, ingresó, introdujo la llave, la giró, el motor se encendió, le subió las Rpm a 1500 y engranó la primera marcha para salir del garaje y emprender su viaje, pero antes de eso insertó un cd en la radio, y la canción SIlhouette de Kana-Boon, así el estaría más animado para su entrevista de trabajo.
La hora había llegado, Naruto se estacionó en una zona de clientes, levantó el freno de mano y le quitó el contacto al auto y sacó la llave, suspiró y entró a la tienda que era bastante grande, había gran cantidad de tubos de escape, repuestos para vehículos, turbos, faroles y mucho más, en el mesón de atención había un tipo con coleta, que estaba a punto de quedarse dormido, hasta que pudo apreciar a Naruto, pero su Animo no cambio mucho. –Bienvenido a Iruka´s tenemos todo para el automóvil, ¿En qué le puedo ayudar? Mi nombre es Nara Shikamaru, a su orden- Dijo el joven que más o menos tenía la edad de Naruto. –Busco al jefe de este lugar- Respondió Naruto. Shikamaru al oír esto se dio vuelta y dijo en voz alta "Quizás me despidan, que problemático" y entró a una zona donde había un letrero que decía "Solo personal autorizado". Mientras Naruto veía la tienda, la forma de los parachoques para Skyline y Célica, algunos turbo, llantas de aleación, y motores de diferentes tipos. De repente mientras la visualización del rubio estaba pegada en otras cosas, apareció un tipo de piel morena, ojos negros y con una cicatriz que abarcaba desde una mejilla hasta la otra, pasando por su nariz también, tenía también una coleta de caballo que hacía que pareciera una persona ruda.
-Umino Iruka, ¿En qué puedo ayudarle?- Dijo el alto hombre. Mirando fijamente a Naruto a los ojos.
-Uzumaki Naruto. Gusto en conocerlo, vengo aquí porque en internet vi un anuncio que ofrecía trabajo aquí.- respondió el rubio seguro de sí mismo.
- Entiendo, ven conmigo hacia m oficina.- Dijo Iruka, haciendo una señal con el dedo que lo siguiese, mientras que Shikamaru estaba más tranquilo al saber que solamente tendría un compañero y no lo despedirían.
En la oficina se podían ver muchas fotos de autos, recipientes de NOS y también muchas fotos de Iruka como piloto de Le Mans. A Naruto le llamó la atención los recipientes de Nitro, ya que era ilegal vender esas cosas en todo Japón. Pero aun así comprendía que era parte del negocio y que como empleado tendría que aceptar las condiciones en las que le ofrecía la empresa.
-¿Por qué decidiste dejar las carreras donde ganabas mucho dinero y decidiste venir aquí? Dijo iruka mirando fijamente a Naruto, que en si estaba completamente sorprendido por el conocimiento de su posible futuro patrón. El rubio estaba tan nervioso que se le veían gotas de sudor en la frente y en el cuello.
-Mi auto fue confiscado, desmantelado y enviado a una planta de reciclaje, además de que tuve que pagar una fianza para salir de la estación de policía- Respondió Naruto con la cabeza mirando al suelo, desolado y triste, casi a punto de romper en llanto.
-Se lo que siente, escucha, ese día yo estaba ahí, y vi algo que no me pareció normal. Cuando llegó la policía todos fueron por ti, siendo que podían haber algunos que fuesen a intentar atrapar a unos y a otros, es raro que eso haya ocurrió, lo que me hace pensar que alguien haya querido meterte a prisión.- Dijo Iruka con los dedos entrelazados y las manos enfrente de su rostro, tapándose la boca.
Naruto no podía creer lo que estaba escuchando, se le vino el mundo abajo, según lo que Iruka le había dicho, alguien de las carreras lo traicionó, pero no se sabe quién podía haber sido. Pero el rubio trataba de no pensar en eso y antes de que pudiera preguntar si acaso él tendría el puesto de vendedor Iruka le dijo:
-Estás dentro, escucha aquí el ambiente es divertido, Shikamaru es algo aburrido pero siempre a la hora de colación vamos todos a comer ramen, así que puedes estar seguro de que aquí lo pasaras bien… ah y se me olvidaba, los fines de semana se trabaja igual y las ventas suben en la noche, ya que Uchiha Sasuke organiza las carreras aquí en Tokio.- Dijo Iruka, sabiendo de antemano que a Naruto le interesaría el chico Uchiha, y al ver los ojos sorprendidos dibujo una sonrisa y le dijo:
-Tomate el día libre a partir de mañana comienzas a trabajar, tu horario es de 8:00 hasta noche, la paga es regularmente de 200.000 y algo más por bono de ventas.- aparte de decirle eso su jefe le entregó una dirección en un papel, diciéndole que en ese local podría encontrar a Sasuke. Por lo que el rubio revisó la dirección en su celular y vio que estaba a unos 35 minutos en auto. El rubio agradeció la disposición, se despidió con una reverencia y salió de la oficina. Cuando salió de la oficina fue a despedirse de Shikamaru levantando su brazo y empuñando la mano, lo que el chico con el cabello tomado respondió con un choque de puños, asistiendo que tendría una buena amistad en el futuro cercano.
Uzumaki salió del local, se subió a su auto y en el GPS puso como llegar a la dirección en la que Iruka le había dado en el papel. El GPS reconoció un resto bar llamado Uchiha´s Drink, entonces el rubio se dirigió al lugar, pensando en que podría llegar antes de los 35 minutos que le había dado el GPS. Así que pisó el acelerador y quemando los neumáticos partió como un rayo en la búsqueda de Sasuke. Mientras viajaba se daba cuenta que Tokio era una ciudad similar a Osaka, solo que tenía más gente y estaba llena de vida, un tipo de ciudad parecida a las vegas, habían muchas chicas que al ver el automóvil de Naruto le hacían un guiño, cosa que el joven respondía con una simple sonrisa. Al chico le gustó la ciudad, era llena de energía además quizás podría volver a las carreras y esta vez nadie podría detenerlo.
Al llegar al resto bar, Naruto observaba unas puertas de más o menos dos metros cada una que se habrían hacia adentro, por consiguiente muchas mesas, algunas con gente que disfrutaba de unos tragos con algún tipo de aperitivos o Ramen, algunos tenían unos sándwiches que compartían con un té, otros simplemente entre amigos riendo. El rubio se dirigió a la mesa de Bar en donde había una chica de 20 años, tenía la piel extremadamente blanca, como la nieve, ojos de un color curioso, ya que eran de un tono morado muy claro, casi rozando el blanco, manos delicadas, el cabello negro y largo con una casquilla que superaba por muy poco el nivel de sus cejas. El rubio se sentó en el piso, al ver que tendría la posibilidad de un cliente, la dulce chica le preguntó sonrojada y temerosa.
-Bi… bienvenido ¿En qué puedo ayudarte?- Dijo temerosa la chica de la piel color nieve.
-Hola soy Naruto, dame un whisky Ballantine´s con hielo, aprovechando la hermosa vista que a mis ojos dejaste completa y únicamente impresionados- Respondía Naruto con una sonrisa.
La joven le sirvió a Naruto un poco de whisky con hielo en un vaso de 200cc y mirándolo de reojo, ya que estaba completamente sonrojada, por el buen trato de su cliente. –Hyuga Hinata para servirte Naruto-kun.- Respondió la chica mientras le entregaba el whisky en las rocas.
-Gracias Hinata, ¿De casualidad conoces a Uchiha Sasuke? ¿Es tu jefe o algo así?- preguntó el rubio que a su vez bebía un poco de whisky.
-Sasuke-kun es algo como mi jefe, más que nada es como un hermano para mí, nos tratamos mutuamente como hermanos, pero sanguíneamente no tengo conexión con el más que solo una buena amistad- Respondió Hinata mientras miraba a Naruto con una Sonrisa.
-Mira tú, debe ser un chico apuesto ¿no es así? Para tener una tan bella hermana- Dijo Naruto haciendo un guiño de ojo. Hinata se sonrojaba mucho, estaba casi a punto de estallar y esto hacia que Naruto dejara salir unas risitas de felicidad.
BUENO GENTE, REALMENTE TRATARÉ DE ACTUALIZAR LO MAS PRONTO POSIBLE Y A SU VEZ COMPLETAR RAPIDAMENTE... ESTOY PENSANDO EN HACER UN FIC DE LA PELICULA THE LAST PERO QUE SEA REVERSAL, VALE DECIR QUE NARUTO SEA NARUKO Y HINATA SEA HINO, SU VERSION MASCULINA. PERO SOLO ES UN PROYECTO, DEJENME SUS COMENTARIOS CON RESPECTO A LA IDEA Y DE QUE LES ESTÁ PARECIENDO LA HISTORIA.
SE DESPIDE: FELI JONES
