Disclaimer: Dragon Ball ni sus personajes me pertenecen

Caminando sobre el Sol

(Walking on the Sun)

Un fic de Juuhachi-gou y Mirai Bulma

Traducción por Apolonia


Segunda parte
"Algo simplemente cayó"

Algunos fueron hechizados, algunos fueron obligados a ir al infierno, otros sencillamente se cayeron
Y algunos volvieron y lucharon contra la fusión
Y sus hijos son hipócritas o pollitas hippie
Debido a que la moda está golpeando el verdadero significado de la misma


Al oeste, Bulma gritó mientras el suelo se sacudía bajo sus pies y buscó algo de que agarrarse, cualquier cosa. Vegeta la agarró, levantando un pie en el aire, bufando. "¡¿Qué es esta mierda?!"

"¡Es un terremoto!" Videl jadeó, también elevándose y sosteniendo a la pequeña Pan.

"¡No puede ser!" Gohan sacudió su cabeza. "¡No hubo predicciones de ninguno!"

"¡Eso nunca los detuvo antes, Gohan!"

Krillin también despegó, encontrando eso mejor que quedarse de pie. "¿Tal vez mejor debamos salir de aquí?"

"¡De ninguna manera!" Bulma gritó. "La Corporación Cápsula está construida para mucho más que eso, ¡no se va a caer por unos pocos temblores! Además, si piensan que voy a dejar a Tr--" se detuvo, entonces tembló, "¡TRUNKS!"

Inadvertido por los demás, Mirai Trunks estaba despierto, y más de despierto-- se estaba arrastrando a sí mismo fuera de la cama, con un gruñido muy al estilo Vegeta en su rostro. Medio tambaleándose, medio meciéndose sobre sus inestables pies, llegó a la plataforma y se aferró a ella, abriendo la ventana abierta de par en par, luego cerró sus ojos mientras el viento se desparramaba con la fuerza de un huracán, enviando a Krillin contra la pared opuesta. "¡No!" Gritó. "¡No, no, no!" Alzó un pie, obviamente a punto de lanzarse hacia afuera.

Arrojando Bulma a Gohan (que apresuradamente la atrapó), Vegeta se disparó hacia adelante y agarró los hombros del joven, trayéndolo de vuelta. "¡Detente!" ordenó. "¡Tú no vas a ningún lado!"

Mirai Trunks se giró para mirarlo, aún gruñiendo; luego el gruñido desapareció, sustituido por confusión, luego por una chispa de esperanza. Apretó un puño en el cuello de la camisa de Vegeta. "¿Señor Vegeta?" jadeó. "¿Eres tu? ¿Este es el pasado?"

"¿Señor... Vegeta...?" Vegeta repitió, juntando sus cejas.

Mirai Trunks miró a su alrededor, parpadeando desde Videl a Gohan a Bulma a Krillin y Juuhachi-gou, con esperanza y desesperación mezclándose cada vez más en sus facciones mientras miraba a cada figura. "Es, este es el pasado," dijo, soltándose de Vegeta. "Yo estaba... estaba afuera de la máquina del tiempo... ¿Cómo en el nombre de Kami hice?-- no. No importa." Miró de nuevo a Vegeta. "Tenemos que juntar a todos. Ahora. Podría ser vulnerable hasta que pueda conseguir más poder. Ahora Es nuestra única esperanza."

"¿Qué...?" Dijo Bulma, todavía colgando de los brazos de Gohan.

"¡El Asesino de Dragones!" Trunks gritó con impaciencia, luego puso una mano sobre su boca. "Lo siento, lo siento mucho, no quise gritar. Lo siento, Señora Bulma."

"¿¡SEÑORA BULMA?!" Bulma jadeó, luego frunció el ceño. "¡¿Oh, así que no soy lo suficientemente buena como para no ser más tu madre?! ¡Eso es una buena manera de agradecerme por sacarte del hospital! Tuve prácticamente que empujar a los médicos fuera del camino, y todo lo que recibo es un 'Señora Bulma'?"

"Yo, ah, um, es decir," Mirai Trunks tartamudeaba, luego sacudió la cabeza de nuevo con impotencia. "Por favor, ¿puedo disculparme después? Si no nos damos prisa, el mundo entero será destruido."

"Quizás lo mejor sea que nos digas ahora, Trunks," dijo Gohan, acercándose. "No servirá de nada apresurarnos si no sabemos lo que está pasando."

En ese momento Goku reapareció, sosteniendo el Radar del Dragón en una mano. "¡Lo tengo!" cantó, y luego cayó rápidamente mientras el suelo se estremecía bajo sus pies. "¡Oiiii! ¿Qué está sucediendo? ¿Quien puso al edificio en patines?"

"No es el edificio, Señor Goku," dijo Mirai Trunks. "Es la Tierra. Está temblando desde el centro. Shenlon, el Dragón Sagrado, el espíritu de la Tierra en sí, está muerto."

"¿Quuuuuuuuuuuueeeeeeeee?" Goku se disparó en el aire, con la mandíbula completamente abierta. "¡Estás bromeando!"

"Desearía que así sea." Mirai Trunks miró alrededor de nuevo. "...Ehm... Chibi Trunks... ¿dónde está?"

"Lo envié junto a Goten por algunas semillas del ermitaño. Aunque te ves bastante bien sin ellas ahora."

"Gracias. --¿Quién es Goten? --No importa, me dicen después. Tengo que hacer esto rápido. ¿Puede explicar mientras nos dirigimos en esa dirección?"

"¿Qué dirección?" Vegeta exigió.

Mirai Trunks se levantó, tomó el Radar del Dragón de Goku, ajustándolo apresuradamente, y luego lo mostró. A un lado del plano un inmenso punto de luz se mostró. "Aquí. Al este. Él estará allí, Ryubarasu. No conozco ningún otro nombre para él."

"Esto es simplemente genial," Krillin observó mientras se reunía con los demás, con un gran chichón en la parte superior de su cabeza. "Acabamos de superar a alguien que trataba de destruir el mundo, y ahora ya estamos de regreso a lo mismo. Hombre, ¿esto es mala suerte o qué?"

Juuhachi-gou no respondió --no a Krillin, por lo menos. En lugar de ello, se volteó a su hija. "Marron, tú te quedas aquí con Bulma. No seas un problema para ella."

"Yo me quedaré también," dijo Videl, acercando un poco más a la pequeña Pan. "Podemos decirles a los pequeños Goten y Trunks donde se han ido. Y estoy seguro de que una vez que el temblor se detenga, la ciudad va a necesitar por lo menos a uno de los Gran Saiyaman."

Gohan asintió y se inclinó, besando a su joven esposa. "Ten cuidado," dijo suavemente.

"Lo tendré..." Videl tocó el rostro de Gohan. "¿Tú también?"

Gohan asintió, y luego siguió al resto de los guerreros por la ventana.

Cuando se habían ido, Bulma se sentó en la cama (que no temblando tan terriblemente como el resto de la habitación) y cruzó sus brazos, frunciendo el ceño. "Típico de los hombres, huyen cuando las cosas se ponen interesantes."

"S-sí," dijo Videl, una gota de sudor apareció a un lado de su rostro.

"¿Ahora que demonios es esto de lo que has estado hablando?" Vegeta dijo a Mirai Trunks mientras volaban hacia el este.

"Vino a nuestro mundo hace sólo unos días, y llegó a la Corporación Cápsula, exigiendo nuestras Esferas del Dragón. Dijo que su nombre era Ryubarasu, y que necesitaba desesperadamente las Esferas del Dragón." Mirai Trunks pasó una mano a través de su frente, sudando. El esfuerzo de volar estaba tomando más de él de lo que le gustaba, pero cada segundo contaba. "Nos han advertido acerca de él, y cuando le dijimos que no podía tenerlas, no estuvo muy contento."

"Pensé que el Señor Piccolo estaba muerto en tu tiempo," dijo Gohan tranquilamente. "Si eso es así, él realmente no podía conseguir las Esferas del Dragón, ¿o sí?"

"Hay un nuevo Kami, que las recreó," respondió Mirai Trunks. "Hace poco. Son más como las Esferas del Dragón originales de Nameksejin-- conceden tres deseos, no uno."

"Ah, entonces tienen un Dende también," observó Goku.

Mirai Trunks parecía sorprendido por un momento, luego asintió. "Sí, el nombre del nuevo Kami es Dende. --Supongo que eso significa ..."

". Cuando el antiguo Kami y Piccolo se fusionaron-- recuerdas, para luchar contra Cell-- los Nameksejin enviaron al pequeño Dende a tomar su lugar."

"Parece que en ambos tiempos se optó por el mism reemplazo." Mirai Trunks sonrió brevemente, y luego se puso serio una vez más. "Ryubarasu regresó más tarde y trató de tomar las Esferas del Dragón por la fuerza. Luchamos contra él y huyó. Lo perseguí. Mamá estaba cargando la máquina del tiempo para mí entonces-- había decidido volver aquí para ver como estaban todos, y contarles que las cosas estaban mucho mejor para nosotros ahora... él robó la máquina del tiempo. Pensó que era una nave espacial, tal vez."

"Y en cambio lo trajo de vuelta aquí." Juuhachi-gou asintió. "¿Por qué es tan peligroso, este Asesino de Dragones?"

"Él no quiere que las Esferas del Dragón le concedan un deseo. Él quiere al Dragón. Tiene alguna clase de arma que-- que toma todo tu ki, toda la fuerza de tu vida, y lo transforma en poder. Es un artefacto antiguo, dijo Dende." Mirando a su alrededor, Mirai Trunks sacudió la cabeza. "Ha estado robando las almas de todos los Dragones que ha podido encontrar. Cuando tome las almas de cien dragones, se supone que será invencible. Y nuestro Shenlon iba a ser el centésimo. Detuvimos eso-- pero-- creo que debió haber tomado el alma de su Shenlon en cambio... ¡todo es mi culpa!" aceleró, apretando sus puños. "¡Si tan sólo lo hubiera detenido antes de que despegara en la máquina del tiempo! Pero fue todo lo que pude hacer para detenerlo, pensé que me había muerto--"

"Na, no te preocupes, Trunks," dijo Goku. "No es nada puedas cambiar ahora, sólo tenemos que derrotarlo, ¡eso es todo!"

"Si podemos, Señor Goku, si podemos."

Los seis volaron en silencio por unos momentos, Mirai Trunks le robó miradas a Juuhachi-gou todo el tiempo. Finalmente, ella le lanzó una fría mirada y preguntó, "¿Me crecieron cuernos?"

"¿Q-qué? --Oh, lo siento..." el muchacho miró adelante, ruborizándose un poco. "Yo... yo sólo me preguntaba... quien era esa pequeña niña que sostenías. Cuando volví del hospital."

"Nuestra," dijo Krillin con orgullo. "Su nombre es Marron."

"¡¿Tú y Juuhachi-gou están casados?!"

"Bueno-- seguro, quiero decir, no creerás que tuvimos a Marron ANTES de--"

"¡No no no!" Mirai Trunks rió apresuradamente. "Es sólo... me preguntaba si... no importa."

"Sí, han pasado bastantes años por aquí." Krillin sollozó un poco. "¿Como están las cosas en donde estás viviendo? Quiero decir... ¿no cambiamos nada...?"

Mirai Trunks sacudió su cabeza."No. Excepto que maté a los otros Jinzouningen, y también a Cell. Nuestro pasado no ha cambiado."

"Dios... lo siento... quiero decir, que hiciste todo ese viaje--"

"Está bien, señor Krillin." El joven Saiyajin sonrió. "Créanlo o no, las cosas están mucho mejor. Estamos reconstruyendo las ciudades, y parece que la raza humana va a sobrevivir después de todo."

"¡Oh bien! Genial. Um... ¿cómo está... cómo está tu mamá?"

"Más feliz de lo que ha estado alguna vez." Trunks tomó un largo, largo respiro. "Pero eso es una historia para otro momento. Después de luchar contra Ryubarasu."

"Miren," Gohan interrumpió. "Miren allí delante de nosotros..."

Todos los guerreros alzaron la vista, luego se quedaron quietos. El aire ante ellos se llenó de un muro nubes haciendo contorciones, de un color morado azul-negro, con luces que venían del cielo a la tierra y viceversa. El terreno estaba destrozado por completo, en algunos lugares había ríos de roca fundida. Y todos ellos podían sentir algo rampante a través de sus nervios, la sensación de algún inmenso poder, tocando el corazón de la destrucción, una serpiente preparándose para su golpe venenoso.

"Esperen aquí," dijo tranquilamente Goku. "Vamos a necesitar a Chibi Trunks y a Goten ahora." Poniendo dos dedos en su frente, se teletransportó lejos.

Los demás descendieron y encontraron un lugar para esperar, mirar a la giratoria tempestad. Por su parte, Mirai Trunks estaba feliz de tomar un breve descanso. No se había todo nada, pero no estaba completamente curado, podía sentirlo. Una pequeña triste sonrisa tocó sus labios y se sentó, con la cabeza floja, conservando su fuerza. El más mínimo sonido cerca lo hizo echar un vistazo para ver a Vegeta mirándolo como un halcón. "¿Sí?" dijo.

Eligiendo cuidadosamente sus palabras, Vegeta dijo, "¿Estás en condiciones de luchar?"

"Sí, me quedan todavía fuerzas suficientes para eso," Mirai Trunks respondió, luego frunció el ceño. "Espera un momento--"

"Así que sí entiendes." Al segundo siguiente Mirai Trunks se vio de pie a pulgadas del rostro de Vegeta. "¿Quién te enseñó nuestra lengua, muchacho?"

"Tú lo hiciste."

"No hagas una broma de eso." Lo agitó un poco fuerte. "Pude haberte enseñado a luchar, pero no te enseñé nada más. Así que responde. ¿Dónde aprendiste Saiya-go?"

El joven Saiyajin abrió su boca para contestar, y luego la cerró de nuevo mientras Goku reaparecía con el joven Trunks y Goten sobre él. "Más tarde," le prometió a Vegeta. "Sabe que mantendré mi palabra."

"Hn." Vegeta lo soltó, cruzando sus brazos. "Si quieres mantenerte respirando lo harás."

Mientras tanto, Gohan había se había movido un poco y estaba mirando la pared de fuego y de aire, con una atribulada mirada en su rostro. Krillin se movió a su lado. "¿Algo mal, Gohan?"

"Piccolo." Gohan miró al otro hombre, con ojos preocupados. "He estado tratando de encontrarlo, rastreando su ki, así podría unirse a nosotros. Y no puedo. Debería poder, nunca se esconde de mí. Estoy-- tengo miedo--" señaló a la tormenta. "Él medita en las montañas, Krillin. ¿Qué si él estaba cerca cuando sucedió todo esto?"

"Eso es difícil, Gohan. Sólamente esperemos que no, o si estaba, que seguro que pudo cuidar de sí mismo. Hey, Piccolo es un hombre duro, es inteligente, apuesto a que está esperándonos en alguna parte y de está mantenimiento su ki escondido así Ryubarasu no pueda saber dónde se encuentra."

"Espero que tengas razón, Krillin."

Mientras los guerreros se reunieron, Mirai Trunks tuvo la oportunidad de acercarse a Goku. "¿Estás seguro de que los quieres aquí?" preguntó tranquilamente, asintiendo a su joven ser y al muchacho moreno a su lado. "Quiero decir, es obvio que ha sido más largo sido para usted que para mí-- estoy seguro que han sido bien entrenados, pero--"

"Sí," contestó Goku, con los ojos en el horizonte. "Podríamos necesitar a Gotenks."

"¿Go...tenks..?"

Goku sonrió y puso la mano en la espalda del otro Saiyajin. "¡Han habido muchos cambios desde que estuviste aquí la última vez!"

"Así parece." Sacudiendo su cabeza, Mirai Trunks movió una mano a través de sus sienes, los mismos dos mechones obstinados eran puestos en su lugar. "El pequeño niño-- ¿es suyo, Señor Goku? ¿O de Gohan?"

"Mío, gracias. Es Goten."

"Se parece mucho a usted. Espero que pelee como usted también."

"Sí, Goten es un buen chico." Dándose vuelta, Goku levantó una palma abierta, sobre la que habían tres semillas del hermitaño. "Estas están listas, dijo Karin. Vamos, come una. La forma en que estás actuando, necesitaremos toda nuestra fuerza. Podrías por las dudas guardar el resto también, tienes bolsillos guárdalas."

Mirai Trunks asintió y comió una semilla, sintiendo como la salud lo inundaba de nuevo, luego cuidadosamente escondido las demás. "Era bastante malo con la fuerza de noventa y nueve dragones en él," respondió. "No puedo imaginar cuánto más poderoso sea ahora. Y con Shenlon muerto, no hay esperanza de resurrección. Lo siento tanto, Señor Goku. Nunca quise traerles esto."

"Aa, deja eso. Te culpas demasiado."

Mirai Trunks rió. "Suenas igual a--" se detuvo.

"¿Qué? ¿Sueno igual a quién?"

Una pequeña sonrisa se deslizó en el rostro de Mirai Trunks. "Una muy buen y sabio hombre que conozco."

Mientras tanto, Chibi Trunks había mirando a su homólogo futuro, y finalmente caminó hasta estar frente a él, de brazos cruzados le frunció el ceño. Mirai Trunks luchó para mantener una sonrisa en rostro-- la expresión del chico era tan parecida a la Vegeta ... yo podría haber sido como así, si Papá hubiera vivido. Siento un gran poder en él. Mucho más del que tuve a su edad. Debería haber sabido que el Señor Goku sabe lo que está haciendo. "Hola, Chibi Trunks," dijo tranquilamente. "Soy Mirai Trunks."

"¿Realmente eres yo?" dijo Chibi Trunks.

"Así es. De alguna manera, de cualquier modo. De donde y cuando vengo... los otros guerreros murieron cuando yo era un bebé. Tenemos mucha diferencias, de cualquier modo." Mirai Trunks miró brevemente a Vegeta. "Él está aquí para enseñarte, mi padre no estuvo."

La expresión de Chibi Trunks se suavizó. "Lo siento," dijo, bajando sus brazos. "Supongo... tal vez duela verme entonces. Soy algo así como..." Bajó su cabeza y miró a Mirai Trunks a través de una simple sombra un poco más grande que la del otro Saiyajin. "Soy algo así como todo lo que perdiste."

"No, pequeño príncipe." Mirai Trunks se agachó, para estar al nivel de los ojos del muchacho. "La primera vez que vine aquí, fue con la esperanza de cambiar el pasado. Quizás no cambié el mío, pero ayudé a salvar tu mundo, tu futuro, de que se convierta en el mío... y aprendí qué tipo de hombres eran mi padre y el Señor Goku y todos los otros guerreros que nunca hubiera podido conocer. Ese fue un gran regalo. Todo lo que hice y aprendí aquí me preparó para volver a mi propio tiempo y hacerlo mejor, también."

"Basta de hablar," Vegeta interrumpió. "¿Dónde está este 'Asesino de Dragones' que has estado diciendo que es tan fuerte? No siento nada."

"Tiene que estar cerca de aquí..." Levantándose, Mirai Trunks tomó el Radar del Dragón modificado. "Esto dice que estamos prácticamente sobre de él."

"Vegeta tiene razón, sin embargo," Krillin dijo, explorando el área con cautela. "No siento nada tampoco-- bueno, nada realmente en un único sitio. Si este sujeto es tan poderoso como dices que es, ¡debería resaltar como un relámpago en una noche oscura!"

"A menos que..." Gohan se detuvo.

"A menos que ¿qué?"

"A menos que su poder sea tan grande que esté todo a nuestro alrededor... de manera que todo se siente igual. Si estamos de pie en su aura... rodeado de ella... no hay manera de saber la diferencia. Sería como estar de pie en un charco de agua. No podrías diferenciar una gota de otra."

"Oh hombre," Krillin gruñó, "¡no me gusta como suena eso!"

"Juuhachi-gou," dijo Goku tranquilamente. "Tu tienes otras maneras de sentir el ki. ¿Qué ves?"

La Jinzouningen asintió una vez y tomó algunos pasos hacia adelante, con sus ojos azules revisando el campo. "Una gran cantidad de perturbaciones eléctricas... magnéticas también," dijo finalmente. "Como si los polos se hubieran movido. Como si la energía del mundo se estuviera concentrando poco a poco en este lugar, más de donde debería estar. Es sólo un poco en este momento. Pero puedo decirles que es cada vez mayor."

"Papá..." Goten señaló. "La tormenta se está haciendo demasiado grande."

"Y está viniendo para aquí," Chibi Trunks dijo.

"Así que es otra cosa." Mirai Trunks cerró sus ojos mientras una ráfaga de viento trajo consigo algo de arena. "¿Qué es eso, allí, al margen de las nubes?"

"...¡SEÑOR PICCOLO!" Gohan se levantó, y despegó hacia allá. "¡Señor Piccolo!"

"¡Gohan! ¡Detente! ¡Espera!" Goku alzó una mano como si tratara de sostener a su hijo mayor, y luego la bajó cuando Gohan continuó. "Prepárense, todos."

Mientras Gohan se acercaba, la sonrisa de bienvenida se fue de su rostro. Piccolo no estaba volando, estaba siendo arrastrado por una ráfaga de viento, que ahora golpeó a Gohan, haciéndolo detenerse. Le tomó un verdadero esfuerzo luchar a través de ella e interceptar al Nameksejin, y sostenerlo. "Picc--" Los ojos de Gohan se ampliaron. "¡No! ¡SEÑOR PICCOLO!"

Lo que estaba en brazos de Gohan era sólo apenas reconocible como su mentor alienígena. Faltaba un brazo y su túnica estaba desgarrada, rota y rasgada, demasiadas heridas en el cuerpo del Nameksejin. Sus ojos estaban cerrados, uno hinchado por un gran hematoma. El otro abierto, débilmente, mirando al joven. "Go...han..."

"¿Quién? ¡¿Quién hizo esto?!"

"Yo lo hice." La voz sonó como un trueno, y tenía incluso menos humanidad. Gohan alzó la vista para ver a un hombre de pie en el cielo, con incontables arcos de energía torciéndose a su alrededor como llamas. Era casi como el aura de un Saiyajin-- pero oscura, un negro que dañaba los ojos si se veía demasiado tiempo. Con una mano levantada casi desafiante. "El Legendario Súper Saiyajin, Son Gohan. El Gran Saiyaman. Buenas palabras para escribir en tu lápida."

"¡GOHAAAAN!" Gokou gritó, alzándose en el aire. Los demás lo siguieron hasta que el Asesino de Dragones disparó, arcos de energía negra saltando hacia Piccolo y Gohan. Gohan se movió, pero no con la suficiente rapidez; parte del disparo le hirió la espalda. Gritó, cayendo del aire como una piedra, sólo apenas manteniendo el agarre de su amigo. Mirai Trunks se separó del grupo para ayudarlo mientras los demás luchaban.

Mientras puso su brazo alrededor de Gohan, Mirai Trunks soltó un jadeo. Cuando el haz había mostrado su marca, la piel de Gohan se mostró sin daños, pero de un color blanco mortal. "Gohan... ¡¿qué... porqué?!"

"T..Trunks...Trunks..." Los ojos de Gohan perdieron concentración, giraron en su cabeza y quedaron inmóviles. Rápidamente Trunks cerró ambos brazos alrededor de él y Piccolo, bajándolos a la tierra, y luego miró hacia arriba de nuevo, preocupado. ¿Podría eso haber sido el arma? ¿Sobre la que Dende nos advirtió? "¡No dejes que las explosiones negras te golpeen!" gritó, con la esperanza de que pudieran escucharlo por encima de los vientos. "¡Cuidado!" Sin saber qué más hacer, se quitó su chaqueta, cubrió a Gohan con ella-- el otra joven Saiyajin parecía estar en shock-- y los acomodó tanto como pudo.

Arriba, los guerreros rodearon al Asesino de Dragones con cautela. He seemed to barely notice them. Parecía que apenas se percaten. "Cien," murmuró en voz alta, estudiando sus manos. "Un centenar de dragones. Como queman dentro mío. Cómo me hacen estar sediendo, este poder. ¿Cuánto más tiempo antes de que este planeta se seque?" 'Heme aquí, me he convertido en la Muerte, el destructor de mundos'..." rió.

"¡Maldito pedazo de mierda!" Vegeta gritó, torciendo su rostro. "¡¿Piensas que caeremos como perros y te permitiremos hacer lo que te plazca?! ¡Insecto! ¡Te destruiremos!"

Ryubarasu levantó su vista hacia el furioso Saiyajin. "Príncipe Vegeta. Príncipe de Vegetasei," murmuró. "Déjame darte un mayor reino que gobernar. Dos mundos muertos en lugar de uno." Su mano se alzó de nuevo, la energía ébano ya comenzaba a brillar a su alrededor. El disparo se concentró, pero Vegeta estaba preparado, y dejó que la gravedad tire de él hacia abajo lejos del camino de fuego negro mientras se lanzaba desde el aire hacia donde había estado sólo un segundo antes. Todavía la sentía tirar de él, como un imán de atracción de acero, disminuyendo su ki. En respuesta se alejó, explotando en un fuego dorado, y ahuecó sus manos frente a él. "¡FINAL FLASH!"

Ryubarasu sólo levantó su mano una vez más. La sombra no sólo desvió el ataque de Vegeta; parecía devorarlo, para cancelarlo completamente. Pero mientras se ocupaba de uno de los ataques, Juuhachi-gou y Krillin aparecieron a los lados y lo golpearon. Se sacudió hacia adelante, girando con el ceño fruncido para dispararles.

"¡Sí!" Krillin se alejó de la dirección del camino. "Si no podemos golpearo, ¡podemos lastimarlo! ¡Vamos muchachos!"

"No tienes idea," replicó el Asesino de Dragones,envando disparo trans disparo tras él mientras Krillin los esquivaba, los eludía, saltaba o simplemente se corría. "¡Idiota, imbécil! ¡Tengo el poder de un centenar de dragones! ¡¿Cuánto tiempo soportará tu poca fuerza?!"

"¡Suficientemente de esto!" Abalanzánso, Vegeta golpeó con un hombro a la espalda de Ryubarasu, y luego azotó golpe tras golpe en su columna vertebral y en los riñones antes de terminar con un aluvión de ráfagas de ki que envió al Asesino de Dragones cayendo hacia la tierra. Mientras impactaba, Vegeta estiró una palma. "¡BIG BANG ATTACK!"

En el suelo, Mirai Trunks cruzó sus brazos frente a él, protegiéndose a él y a los otros dos de los daños que habría por el ataque de Vegeta. Parpadeó a través del polvo. ¡I...Increíbe! ¡Poderoso-! ¡Cuan poderoso es él! ¡No tenía ni idea de eso-! Todos los guerreros aquí se han vuelto mucho más fuertes desde que estuve aquí la última. Tal vez... Tal vez puedan ganar...

Arriba, Vegeta se abalanzó un poco, sonriendo. "Demasiado para el poder de un centenar de dragones," dijo.

"¡Vegeta, cuidado!" Goku advirtió. "¡No te acerques demasiado!"

"Cállate, Kakarotto. No necesito un guerrero de clase baja como tú me diga como luchar!" Vegeta se acercó más, queriendo saborear su victoria.

La oscura luz se lanzó hacia él, atrapándolo a un lado. Gritó, sintiendo como su poder se iba de él como si fuera agua, y se arrojó instintivamente a un lado para detener el contacto. Desorientado, intentó enderezarse, ganar altura, y en lugar de cerrar la herida cayó al suelo. Mientras sacudía su cabeza, luchando por aclararla --toda su parte izquierda se sentía como si fuera congelada por fuego-- el Asesino de Dragones avanzaba hacia él.

"¡¡Papa!!" Chibi Trunks voló, y su cabello se levantaba mientras se convertía en Super Saiyajin, con Goten a sus talones. "¡No lo toques! ¡No te dejaré!"

"¡Vas a tener tu trasero bien pareado ahora mismo!" Goten añadió. "Te mostraremos algo de verdadero poder!"

"¡Esperen! ¡Trunks! Goten!" Goku apretó los puños, y luego los hizo a un lado. "¡Krillin, Juuhachi-gou! ¡Todos a la vez!" Disparó un Kamehameha, destruyendo la tierra alrededor del Asesino de Dragones, evitando su acercamiento. Al mismo tiempo Juuhachi-gou y Krillin dispararon, tratando de atrapar a Ryubarasu en un fuego cruzado.

Con una última mirada de preocupación a Piccolo y Gohan, Mirai Trunks sacó su espada y saltó al aire, en posición. Mientras Ryubarasu se volteaba para desviar los ataques de los demás guerreros, movió la cuchilla en un movimiento mortal, rebanando el brazo del Asesino de Dragones desde casi el hombro, luego lanzándose a atacarlo de nuevo en el lado de las costillas, cortando al hombre a la mitad.

"¡Sí!" Krillin gritó mientras Ryubarasu caía. "¡Lo tienes! ¡Así se hace, Trunks!"

"¡Genial, Trunks!" Goku repitió.

Mirai Trunks no respondió. Estaba mirando a su espada.

La brillante hoja de la misma.

La brillante, sin marcar, sin sangre, cuchilla de la misma.

Detrás de él, el cuerpo de Ryubarasu brillaba de un fuerte dorado. En el baño de luz su brazo se regeneraba, la herida se cerró y desapareció. Se irguió, flexionando su mano restaurada, asientiendo pensativamente.

"¿Huh?" Krillin parpadeó.

"Qué demonios," Juuhachi-gou gruñó entre dientes. "Se cura."

Con una lenta sonrisa Ryubarasu se volteó. "Buen golpe, joven príncipe," dijo. "Si hubiera sido mortal, estaría muerto. Pero tengo el alma de un centenar de dragones dentro de mí. ¿Cuántos deseos pueden conceder un centenar de dragones?"

"¡¿DESEOS?!" Krillin casi cae del cielo por el shock. "Oh diooos, ¡no me digas que puede hacer eso TAMBIÉN! Eso es demasiado injusto. Oye, ¿es el momento de irnos? ¡Quiero salir de este hotel!"

"Sí," dijo Ryubarasu, sin mirar. "Es, como dices, 'tiempo de irse'." Alzó sus manos. Una vez más la luz dorada lo bordeó y comenzó a crecer. Y crecer. Latido tras latido su cuerpo se ampliada hasta que supero desde el suelo, 100 pies o más. "Esquívenme ahora, hombrecitos. O arrodíllense y esperen que yo tome sus vidas."

"¡En guardia!" Krillin extendió una mano. "¡KIENZAN!"

"¡ENERGY WAVE!" Juuhachi-gou disparó también, acercándose más a su marido. El Asesino de Dragones simplemente alzó una mano, dejando que la energía rebotara y se desvaneciera.

Mientras tanto, Mirai Trunks estaba corriendo a donde Goten y Chibi Trunks luchaban para ayudar a Vegeta a levantarse. Luchando, porque Vegeta estaba mitad alejándolos con el brazo que le funcionaba bien. "Señor Vegeta, no," dijo, tratando de poner un brazo alrededor del furioso guerrero. "Tenemos que salir de aquí--" el aliento salía de él mientras Vegeta le daba un codazo fuerte en la boca del estómago.

"Maldito," Vegeta bufó con impaciencia, "¡no me toques! No necesito tu ayuda. Has olvidado quién soy yo, evidentemente." Se volteó al Trunks más joven, empujándolo un poco más suavemente. "Muévete, mocoso. Tú y el mocoso de Kakarotto están en mi camino."

"Papá, por favor," suplicó Chibi Trunks, y luego se detuvo, mirando más allá de Vegeta mientras una sombra caía detrás de ellos cuatro. Ryubarasu avanzaba hacia ellos, una oscura orbe ya crecía en su palma.

"¡HIYAAAAHHHH!" Arqueándose hacia abajo, Goku golpeó las rodillas del Asesino de Dragones, haciéndolo tropezar. Mientras lo hacía, Goku se alejó, tomó un profundo respiro, y gritó. Energía chocó y golpeó el aire a su alrededor mientras su cabello se volvía dorado, y luego se transformó en una larga melena que llegó casi a la cintura, reduciendo sus cejas y ampliando su cuerpo.

"¡D...D...Dios!" Mirai Trunks se sostuvo, consciente de que estaba tartamudeando, luego sacudió su cabeza, sin creer lo que sus sentidos le decían. "¿Qué es eso?"

"Super Saiyajin Tres," dijo Goten. "Papá puede hacer eso!"

"Tr... Tr... ¡¡TRES?!"

"¡Uh huh! ¿Quieres vernos a mí y aTrunks hacerlo también?"

Mirai Trunks casi escuchó a la barrera del sonido romperse mientras su mandíbula caía. "¿A... ustedes..?"

"¡Sí!" Volteándose, Goten miró a Chibi Trunks. "¡Oi! ¡Hagámoslo!"

"¡Sí!" Chibi Trunks asintió, sonrió de oreja a oreja, y los dos muchachos avanzaron unos pasos, se detuvieron lado a lado, y se pusieron en posición. "¡Fuuuuuu-sión! ¡HAAAA!" Una feroz luz cegadora llenó el aire, y cuando se desvaneció una figura estaba de pie donde hubo habido dos tan sólo segundos antes.

Con una sonrisa, Gotenks señaló al Asesino de Dragones. "¡Oi, OI! ¡Ahora estás en problemas! ¡Te estás enfrentando al Super Saiyajin Nivel Tres GOTENKS!" Se disparó en el aire, tomando una posición al lado Goku.

"D..dios," murmuró Mirai Trunks, observándolos. "Como Gogeta..."

"¿Go quién?" Krillin se rascó la cabeza.

"Lo explicaré más adelante, Señor Krillin."

"Sabes, me estoy empezando a cansar del 'explicar después'."

"Si no detenemos al Asesino de Dragones, no importara si lo explico ahora o más tarde-- no va habrá ninguna diferencia de cualquier modo."

"Sí, supongo que tienes razón. También podríamos tomar asiento y ver. Esto debe ser corto y dulce. Gotenks normalmente es algo malo a la hora de pelar, pero Goku lo mantendrá en movimiento-- verás, la fusión sólo dura--"

"Treinta minutos," Trunks terminó, viendo como los dos guerreros se movían en su posición.

"Oye, ¿cómo sabías?" Mientras Mirai Trunks abría su boca, Krillin alzó una mano. "No me digas, no me digan-- me lo 'explicarás más adelante'. Hombre, a este ritmo, estarás hablando hasta el próximo año."

"No estoy muy seguro." Juuhachi-gou acomodó su cabello y miró intensamente. "Goku y Gotenks son muy poderosos. Pero Ryubarasu también lo es."

"No puede ser más poderoso que Majin Buu... ¿O sí?"

Juuhachi-gou sólo miró a su marido y no dijo nada.

Mirai Trunks tragó, luego se arrodilló junto a Piccolo y Gohan, haciendo que Vegeta les echara un rápido vistazo. Vegeta estaba de pie un poco lejos del grupo, masajeando ausentemente su brazo herido, al parecer tratando de devolverle un poco más de vida para otra ronda de lucha. Hubo un fuerte fuego de ira en su mirada mientras miraba a Goku, ira... y una amarga, a regañadientes, anhelo de admiración. Luego movió su mirada hacia Trunks, y durante unos segundos se miraron fijamente el uno al otro. Él no puede hacer eso, Trunks se dio cuenta. No ha llegado a ese estado todavía. Y lo está comiendo vivo saber que Goku puede. Si sólo pudiera decirle-- precipitadamente bajó su mirada, dando a Vegeta una clase de victoria, luego se ocupó en atender a los otros heridos. Rompiendo una de los restantes semillas por la mitad, cuidadosamente le dio a cada guerrero una parte. No sería de mucha ayuda en total, pero los pondría de pie, esperaba.

En un momento Gohan gruñó y se agitó, sentándose, una mano en su cabeza, mientras Trunks recuperaba su chaqueta. "Ddonndee.. --¡Señor Piccolo!"

"Cállate, Gohan," el bajo gruñido vino, "algunos de nosotros estamos ocupados tratando de reconstruir nuestros miembros." El Nameksejin, con los dientes apretados, bufó, aumento la voz a casi un rugido de esfuerzos mientras el brazo se regeneraba, disparándose completo de su escondido muñón. Lo flexionó, y luego asintió. "Estoy bastante harto de tener que hacer esto. Primero Raditz, ahora este cabeza de pera."

Un ruido y unas luces les hizo olvidar de toda cualquier otra preocupación y miraron al cielo. Goku y Gotenks estaban encerrando en círculos al Asesino de Dragones como si fueran lobos, uno en acercándose y alejándose cuando él golpeaba, mientras que el otro se aprovecharon de la apertura para liberar un disparo de ki o un golpe. Ya Ryubarasu parecía haberse cansado; sus movimientos estaban empezando a hacerse más lentos.

"Parecen estar ganando," dijo Juuhachi-gou.

"¡Vamos a darles algo de ayuda entonces!" Krillin corrió una poca distancia hacia adelante, alzando ambas manos, y arrojó dos Kienzans, uno a cada una de las piernas del Asesino de Dragones. Mientras las cortaban en rodajas, achicando a la gran forma, ambos Goku y Gotenks giraron en círculos, embistiendo al Asesino de Dragones con todas sus fuerzas. En el mismo momento dispararon todos los demás, un sonido como el propio mundo rompiéndose en dos.

Luego, silencio, a excepción de los ecos de los disparos y un rugoso tenue rayo de desde arriba.

"¿Lo... lo hicimos?" Preguntó Gohan.

"No seas idiota. Nada pudo haber sobrevivido eso," Vegeta se reía. "Demasiado para el omnipotente Asesino de Dragones."

"No te pongas arrogante," dijo Piccolo, cerrando un poco los ojos mientras trataba de ver a través del polvo. "Pensaste lo mismo sobre Majin Buu, también."

"Cállate, hombre verde, antes de que te haga comer tus propios. Mientras están todavía conectados a tu cuerpo."

Piccolo sonrió. "Puedes intentarlo."

"¡Lo hicimos! ¡Lo hicimos!" Gotenks se tocó su nariz, y luego puso sus puños sobre sus caderas y se dio vuelta, sonriendo a los demás Guerreros Zeta. "¡Gotenks salva el día otra vez! ¡Síiii!" Alzó un pequeño puño en el aire, sumamente complacido.

Cerca de allí, Goko no compartía su entusiasmo. Él también miraba igual de intensamente en el polvo, con todos los sentidos alerta. Ya había comprendido las consecuencias de la declaración de Ryubarasu acerca de los 'deseos'... Si incluso el más mínimo fragmento de vida o consciencia seguía existiendo, entonces el Asesino de Dragones podía simplemente utilizar los poderes robados de los dragones para desearse a sí mismo estar completamente curado y aún más poderoso. Para detenerlo, tenían que golpearlo lo suficientemente duro en un ataque para matarlo instantáneamente. No podía sentir nada revolviéndose por allá, pero no habían sido capaces de detectar a Ryubarasu antes-- se tensó, de repente, sintiendo una ráfaga de energía que emanaba por debajo de la tierra, seguido por un movimiento. "¡GOTENKS!" gritó, ya en movimiento.

Gotenks, atrapado a medio alardear, parpadeó, luego se volteó, justo a tiempo para ver una gran mano dirigiéndose hacia él, como si él fuera una mosca. "Ups, mi error..." se las arregló para salir, al igual que la mano. Cayó hacia abajo y golpeó contra la tierra tan duro que la abrió en grietas, golpeó-- y se separó, la fusión finalizó prematuramente.

Girando, Ryubarasu disparó uno de sus oscuros ataques a Goku. Goku se teletransportó fuera de su camino con el Shukan Idou, y reapareció junto a Goten y Chibi Trunks ayudándolos. Apenas esquivó un segundo ataque, y un tercero, mientras volaba de nuevo hacia el grupo, dejando a los inconscientes cuerpos de los niños caer en brazos que los esperaban antes de voltearse y ahuecar sus manos a un lado. "¡Kaaaa...me... Haaaa... me... HAAAA!"

Ryubarasu, resoplando, cansado, se encontró con el disparo de Goku. Por un largo momento, mientras los demás se alejaban del camino, las dos ondas de energía, positiva y negativa, luchaban hacia atrás y hacia delante, mientras Goku luchaba para enviar tanta energía para que Ryubarasu no pueda absorberla toda, en tanto que el Asesino de Dragones luchaba por soportar el poder que venía hacia él. Pulgada a pulgada el Kamehameha superaba el ataque del Asesino de Dragones, hasta que estaba a meros metros de Goku mismo.

"¡Goku!" gritó Krillin. "¡Que se vaya! ¡Sal de ahí!"

"¡Papá!" Gohan acunó a Goten. "¡Rápido! Si te golpea--"

"¡Esto es una locura! ¡Él solamente se está volviendo más poderoso!" Krillin apretó sus puños. "¿Cómo se supone que vamos a detener esto!"

Ryubarasu alejó su cabeza y reía. "¿Cómo, tontos? La respuesta es sencilla. ¡NO PUEDEN!" Golpeó dos manos hacia adelante y el disparo negro voló a través del Kamehameha, dirigiéndose directamente a Goku. Lo atrapó de lleno y gritó mientras le quitaba la energía, obligándolo a dejar la transformación del Súper Saiyajin Tres. Se desplomó como un pájaro con las alas rotas y se golpeó duro, sin moverse.

Descartándolo por el momento, Ryubarasu se volteó a los demás. "Ahora. Todos ustedes han sido mucho más problemas de lo que pensaba. Esta vez los eliminaré primero." Haces de energía nocturna comenzaron a crujir y lanzarse hacia todos ellos, alejándolos. Al mismo tiempo, el terreno-- quizás destrozada por la titánica conmoción que ya había recibido-- comenzó a resquebrajarse y fisurarse, haciendo que los pasos sean doblemente traicioneros.

"¡Papaaaaaa!" Gohan entregó a Goten a Mirai Trunks y se dirigió en esa dirección, buceando y esquivando frenéticamente mientras trataba de llegar a su padre. Piccolo, Krillin, Vegeta y Juuhachi-gou establecieron un patrón de cobertura para los ataques, con la esperanza de distraer al Asesino de Dragones. Funcionó, pero no en la forma en la que tal vez hubieran querido; él alzó un brazo y disparó hacia ellos, un disparo normal esta vez, pero lo suficientemente poderoso como para enviarlos a volar a todos. Luego sus ojos se concentraron en Mirai Trunks, Chibi Trunks y Goten.

"No..." Mirai Trunks tomó medio paso atrás, con la mente corriéndole. Despegó, los convertiría a ellos tres en un blanco perfecto si no lo hacía. Si se quedaba ahí, podría acabar con ellos. Todo lo que podía hacer era tratar de evitar el principal ataque-- Goten y Chibi Trunks aún estaban demasiado débiles y aturdidos para soportar cualquier clase de batalla-- y esperaba que los demás se recuperaran lo suficientemente rápido como para poder sacar a los niños de ahí. Sin quitar nunca sus ojos de Ryubarasu, sacó la última semilla del ermitaño, y la puso en la mano de su joven homólogo. "Trunks," susurró, "pártela a la mitad, y dale la otra parte a Goten. Luego quiero que se vayan y se cubran lo más rápido que puedan."

"Pero, Trunks--" Chibi Trunks comenzó a protestar.

"No, Trunks. Estás exhausto por la fusión, Goten también. Necesitaremos de sus fuerzas más tarde. TIENEN que hacer lo que digo."

"Trunks..." Goten parpadeó, con los ojos muy preocupados. "¿No vas a morir, verdad?"

"No lo tengo planeado, Goten. Prepárense." Se las arregló para ponerse delante del par mientras Ryubarasu levantó ambas manos, con negra energía brillando a su alrededor. "Prepárate--"

Algo se volvió borroso en el aire, demasiado rápido para que Mirai Trunks realmente vea lo que era antes de que se sintiera levantado. Instintivamente miró la Goten y a Chibi Trunks, apretándolos fuerte mientras lo que sea que fuere tomaba velocidad. En el mismo momento, sintió cuatro kis familiares parpadear repentinamente-- teletransportados allí, o simplemente abandonando el uso de máscaras para revelar sus propias identidades-- y jadeó, consciente de quien tenía que ser, debía ser, quien lo sostenía. "¡Juu-chan--!"

"¿A quién esperabas, lavandita," dijo Mirai Juuhachi-gou, con una media sonrisa en su voz "¿al vendedor de fideos?"