II Cap. Miradas Perdidas.

- ¡¡Por favor levantate Joven!! - reclamó la chica asustada, estaba agitada, tenia mucho miedo dentro de ella.

-¡¡Alguien ayudeme por favor!!- grita la chica desesperada, captando la atención de gente que se acerca por curiosa, y otros por preocupados.

-¿Que ha pasado?- pregunta la voz de un joven chico que se ve la escena preocupado, con un cabello corto castaño, ojos azules, alto y muy apuesto.

-He..atropellado.. accidentalmente.. a este chico- termina diciendo la chica con un pequeño sollozo.

La chica que esta arrodillada, toma de la cabeza al chico y ve un golpe ensangrientado y algo inflamado haciendola chillar de culpa, todos la miran y se estira para tomar su bolso y sacar un poco de rollo, para limpiarle aquella herida.

-¡Kya! ¿Que hice Kami-sama?- pregunta la chica asustada y con lagrimas queriendose agalopar en sus ojos castaños.

En ese momento siente al chico moverse suave y dócil.

-No.. me.. dejes.. Onegai..- susurra el chico debilmente.

-¿Alguien familiar por aqui?- grita preguntando el chico, pero todos miraban raramente a el par de jovenes, y al bulto de gente que se estaba alli.

-Por favor Señor...-

-No me llames señor llamame Hojo- comenta el chico semi-sonriendole a la chica.

-Eh.. si.. Arigato- agradece la chica incomoda.

-Llamare a una ambulancia- afirma la voz de un señor de una tienda de abarrotes, mientras toma el telefono y llama..

¡Por Kami!.. ¿Como me pudo sucederle esto?

En ese momento se escucha el sonido de una ambulancia, todos los carros dejan pasarla para llegar hasta donde esta el suceso, sacan una camilla, entre 2 hombres levantan al chico y este se queja inconsientemente, haciendo que la pelinegra respingue.

-Necesitamos que alguien nos acompañe hacia al hospital- confirma 1 de los hombres.

-Yo ire, es lo menos que puedo hacer por este chico- Susurra la chica con dolor en su garganta.

-Bien acompañenos.. Señorita... ¿Cual es su nombre?- pregunta el otro hombre.

-Aome Higurashi- contesta la chica acongojada.

-¿Me podre perdonar esto que acabo de hacer?- piensa la chica con una mirada perdida en el espejo, y con otra mirada llena de dolor al ver a el chico herido..

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Se escucha el leve sonido, es el de un celular que suena y suena y no es contestado, la chica que llama se preocupa.



-¿Donde estas?- se pregunta una muchacha castaña mirando por el espejo un paisaje.

-¿Pasa algo Sango?- pregunta una voz varonil y juguetona.

-Si, pasa algo, Aome no contesta el celular, tengo rato llamando y no lo contesta, estoy preocupada- responde la chica mordiendose el dedo pulgar.

-Tranquilizate, se ve que estas nerviosa, estoy seguro de que la Señorita Aome se encuentra bien- reconforta el chico con su mirada Ojigris posada sobre la castaña.

-Aun asi me preocupa- suspira la chica.

-Ella se sabe cuidar- afirma el ojigris semi-sonriendole a la castaña.

-Pues si, espero que no este en ningun problema- ruega la castaña.

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Una pelinegra iba rezando dentro de una ambulancia, ¡Kami!, ¿Como se metia en esos problemas?, estaba asustada, tenia mucho miedo, tenia perdida su mirada en el chico, que cerró los ojos, y tenia miedo de ser la culpable si algo le pasaba a aquel chico de cabello negro.

-Llegamos- avisan los hombres mientras bajan al chico en la camilla.

-Bien Señorita Higurashi, necesitamos que este en sala de espera- manda uno de ellos, mientras le indican la sala.

-Espere que el Doctor llegue con usted- ordena el otro mientras lo suben.

-Si... -susurra la chica con los ojos cerrados, sufriendo dentro de ella.

Camina y se sienta, impaciente de lo que haran con aquel chico, se muerde la uña, mira el reloj, ¡Rayos! se habia quedado de ver con Sango su mejor amiga a las 5:50 p.m. en el edificio de Miroku, y ya eran las 6:45 p.m., ¿Tanto tiempo habia transcurrido?, suspira, exala, hinala, estaba muy nerviosa, muy asustada, hasta que ve entrar al medico con una cara seria.

-¿Usted es la señorita Higurashi?- pregunta con una voz fria.

-S-si.. asi es- contesta la pelinegra sin poder mantener la vista con ese tipo.

-¿Fue usted quien atropelló al chico?- pregunta seriamente y de tal manera escalofriante.

-Disculpe, pero con todos mis respetos, yo no se nada de ese joven- responde la chica con un sonrojo de pura impotencia

¡¡No puede hacer nada por ese chico?! ¿En vez de estar esperando alli?

-Se le nota, bueno permitame decirle, que necesito que contacte a alguno de sus familiares- ordena el doctor seriamente.

-!¿Yo.. ¿El... el.. El.. esta gra-grave?¡- pregunta la chica con lagrimas en los ojos, ella lo habia lastimado.

-Digamos que esta muy delicado, parece que el chico no come, y ademas de que parece que no duerme tampoco, se ve muy cansado- responde el doctor seriamente.



-Kami..- susurra la chica tapandose la boca.

-¿Usted dira?- pregunta.

-Pues su estancia en el hospital va por mi, es algo mas que puedo hacer por el, pero.. ni siquiera se donde vive- confiesa la chica abrumada.

-Traia este celular en su bolsillo, usted es la unica que puede llamar- comenta el doctor.

-Si, eso hare- asiente la pelinegra con una mirada punzante.

-Bien, con su permiso señorita Higurashi- se despide, saliendo por la otra puerta de la sala.

¿Que hara?

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El ojigris estaba alli sentado, mientras su chica, estaba sentada nerviosa, estaba muy preocupada, ni siquiera una llamada.

-Sango, no debes preocuparte tanto- tranquiliza el chico.

-Miroku, no sabes lo que dices, Aome esta sola, por dios, ¿Si se encuentra mal?- pregunta sobresaltada.

-No, no, tranquila cariño- responde el chico abrazando por atrás a la castaña.

-Miroku, me esta matando esta preocupación- confiesa la chica con lagrimas agalopandose en sus ojos.

-No llores preciosa, ella esta bien, quien si me preocupa desde hace mucho es..- piensa el ojigris.

-¿Hablas de Inuyasha?- pregunta la chica con una mirada llena de tristeza.

-Verdaderamente, el ha sido como mi hermano, pero hace como 2 meses se comporta huraño, ya ni siquiera me da una señal de vida- comenta el chico suspirando abrazandola levemente.

-Si, deberias ir a visitarle- comenta la chica con una semi-sonrisa triste.

-No te pongas asi- dice el ojigris besando levemente los labios de Sango para reconforla.

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La pelinegra tomó el celular, nerviosa, temblando, hurgó ajenamente sintiéndose culpable, tragando con dolor, y buscó, pero ella era algo desactualizada así que entró a los mensajes de él, se avergonzó, pero al intentar "salirse" entró hacia sus mensajes guardados, los leyó pensando encontrar algo pero lo que leyó la hizo sentir mucho peor..

-Kikyo regresa a mi.. me muero con ya no respirar tu aroma, ni sentir.. Kami-sama- susurra la chica triste.

Busca y busca y encuentra los contactos, encontrándose con una lista de Kikyo, Kikyo, Kikyo, no habia mas nombres que ese, ¿Como rayos encontraría a alguien?, y al ultimo leyó un contacto, Miroku.



-¿Miroku?- se preguntó pensado, recordaba o le sonaba ese nombre, y en ese momento miró el reloj.

-¡¡Bingo!!, es el novio de Sango- se dice la pelinegra, tomándose esa noticia como un rayo de luz en esos momentos...