A/N: Hello.. sep, he vuelto, perdonad, shaakeeit vino a verme y he pasado un mes pelín lleno de cosas por hacer. Una arruga en el tiempo vuelve y me he dado cuenta de que quizás necesito algún capítulo más de los que tenía pensados. Espero que os guste el nuevo cap ^^
Y a ver si acertáis que ocurre… misterio, misterio.
Arriba Telón!
La segunda noche no le despertó una risa infantil sino lo que parecía un llanto suave e intermitente.
Aún con la misteriosa calma que le había poseído se levantó y se dejó guiar por su propia casa, la sombra de una niña llevándola, finalmente, frente a su manzano.
Esta vez, sin embargo, si dejo escapar un sonido de ligera sorpresa cuando la figura se reveló: en vez de tratarse de ella misma, de esa joven Regina ya rota se encontró con una melena rubia y unos ojos verdes que le devolvieron la mirada entre un entelado de lágrimas.
- No eres la única que llora- masculló la aparición de Emma entre suaves hipidos.
Regina notaba como una parte de su mente le instaba a levantar una mano y calcinar a la joven Emma pero esa parte de su mente parecía subyugada a otra, mucho más suave y fuerte que le repetía que aquel no era el camino.
- ¿Sabes quién soy?- preguntó, su acento fortaleciéndose, recuperando los graves de su etapa de Reina.
La joven Emma se encogió de hombros, repitiendo un gesto que Regina había visto hacer un millón de veces a la versión adulta.
- Eso no fue lo que le preguntaste a ella.
Regina frunció el ceño, aquella frase no tenía ningún sentido.
- Eso no fue lo que le preguntaste a la joven Regina- terminó la frase Emma con una mueca de desaprobación en su rostro.
- Entonces ella mintió- respondió automáticamente Regina, sintiendo el peso de la magia instalarse nuevamente en su mente.
Emma se lamió los labios, tragando lo que parecía una sonrisa amarga mientras las lágrimas continuaban corriendo por sus mejillas.
- No, solo respondió lo que tú ansiabas escuchar.
Sus palabras, crípticas devolvieron la suspicacia a Regina.
- ¿Esto es obra de Gold?
Emma, la niña, se limpió los ojos aunque inútilmente.
- No soy la única que llora tampoco, pero yo soy consciente de ello.- Dijo por toda respuesta mientras se giraba nuevamente a mirar el manzano con tristeza.
- Respóndeme- demandó Regina acercándose a la rubia aparición, detectó brevemente que la joven Emma era más baja que ella, apenas parecía tener 14 años- Y deja de llorar- terminó con la misma fuerza con la que había arrasado naciones enteras.
Por toda respuesta Emma lloró de nuevo, era extraño ver a una niña tan joven estar tan segura de sus frases mientras por sus mejillas no cesaban de correr lágrimas, era extraño y perturbador.
- No puedo dejar de llorar, igual que tú- Con esto la aparición de Emma se giró y la miró con algo parecido a la comprensión, algo que su versión adulta siempre parecía irradiar en presencia de Regina.- Pero yo quiero que tú también dejes de llorar.
Regina se tocó las mejillas y notó la humedad de la carne, ella también lloraba aunque de una forma totalmente imperceptible, su corazón no sentía pena o rabia pero las lágrimas estaban aquí.
- ¿Qué eres?- preguntó en un susurro.
Una arruga en el tiempo- respondió Emma- Una inocencia que todo el mundo cree que tenemos, pero las dos sabemos que el ser pequeñas no nos hace inocentes. O felices.
Y con esto Emma comenzó a desvanecerse, dejando a Regina con la boca entre abierta, ansiando preguntar más.
Con una fuerte jaqueca se fue nuevamente a la cama preguntándose, no por primera vez, si a Emma le había pasado algo pues ya hacía un tiempo que no se pasaba por su casa a intentar que ella abriese la puerta.
Y... muchas gracias por todos los reviews ^^ Se esperan más! 3
