Continúa POV Gilbert:


Bueno, cometí un error. Estoy en la sala principal. Creo que le desafinaré el piano después de todo. Pero, antes le echaré una mirada a estas partituras. Un clásico, "Für Eliza" ¿Cómo iba? Tararararan… Mmmmh, no es como que me interese imitarlo pero, tal vez pueda intentar tocar algo en este piano. Un momento, ¿y las teclas? Un piano sin teclas, claro, brillante. Eh, quiero decir, el grandioso YO siempre supo que las teclas estaban bajo esta cubierta, desde luego, cómo no notarlo. Está bien. No creo que sea difícil, digo, si el austriaco lo logra. Trataré de recordar lo que leí acerca de esto, mientras revisaba los mails que recibí por mi blog. Al parecer comienza con un mi y un re… Nein, nein, eso va sostenido. Perfecto. Verdammt! No es todo el rato esto. Luego ¿un mi de nuevo? Ah, claro, más grave. Bien, creo que lo tengo…

¡¿Ah?! Mierda. Siento como si mi nariz estuviera rota, y un fuerte golpeteo en mi nuca. ¿Dónde estoy? Está muy obscuro, encenderé la luz, supongo. ¿Ah, y mi ropa? Eh, supongo que esto es normal. Aunque esta no es mi habitación. Son las 4:37 am. Esto es cada vez más extraño. ¿En que momento me dormí? Mejor volveré a la cama. No me digas que estuve soñando con la casa de… Espera, siento que hay algo acá, junto a mí. Hay alguien más acá, es, ¿quién? S-se esta volteando.

-¿Qué pasa? Otra vez tuviste una pesadilla, ¿cierto?

-¡¿Qué!? ¡¿L…Liz?! – ¿¡Ah!? Ella, acá, conmigo, ahora, ¿en qué momento? Espera… ¡¿Mi ropa?!

-Tonto, solo estabas soñando de nuevo – Esa risa somnolienta es realmente encantadora, mierda – Ven acá, no son horas de que estés despierto. Vamos a dormir.

-¿Tú… yo… en qué momento? Espera, no entiendo nada - ¡¿Dónde está mi ropa?! VERDAMMT. No, por nada bajes la mirada. Mierda, es tarde. Me lo temía.

-No pongas esa cara, deja de evidenciar que eres un idiota – no te acerques así a mi ahora, mierda. Lizzie ¡¿Qué se supone que haga?!

Esto es realmente confuso. En qué momento habrá pasado esto. Aunque, siendo sincero: ¡¿Qué más da!? Puede que los consejos de Francis funcionaran. ¿Estaré ebrio? Nein, no debe ser eso. No se como, pero algo ocurrió, y funcionó. Trata de hacer memoria. Alto. ¿Memoria? Prusia, debes estar bromeando. Esto me confunde demasiado.

-Gilbert, ¿Estás bien? – Esta voz… ¡¿Austria?! Qué MIERDA.

Demonios, no. Esto no está bien. Hace solo unos segundos tenía a Elizabeta justo a mi lado y ahora… No quiero voltear. No lo hagas Gilbert. Nein, nein. Mi-er-da. Esto es por mucho, pero POR MUCHO, lo peor que me podía pasar. Hungría se transformó en Austria. ¡¿A qué hijo de puta que no sea yo le pasan cosas como estas?! Debe haber una explicación. Cerveza, de seguro. Vodka. Las trufas, tenían veneno, alcohol, drogas y tabaco, todo junto. Eso debe ser. Ese austriaco siempre me quiso… Agh, nein, está desnudo.

-¡Deja de gritar, idiota! Despierta de una buena vez.

-¡MALDITO PERVERTIDO!... ah – Desperté, al fin, desperté.

-¿Estás bien, hermano?

-Nein. No puedo estarlo. Maldito sueño. – Enserio que me oigo mal. Hasta yo me doy pena.

-Al menos ya despertaste, idiota. Eso te pasa por intentar desafinar mi piano.

-¿Dónde estoy?

-En uno de los cuartos de visita. Te noquearon. Ya estarás bien. Deja que Trina se encargue de ti.

-No, así estoy bien. Enserio.

-Hermano, deja tu orgullo por un instante. Deja que la chica te atienda – Siempre pones esos mismos ojos de niño pequeño cuando vez que algo me pasa, West. Eso te hace ver hasta tierno.

-Con permiso. Me retiraré para que hables un rato con Prusia sobre lo acontecido. Lo siento. No esperaba que esto ocurriera.

-Tráeme un pedazo de tarta de chocolate y te perdono hasta tu horrible aparición en mi sueño.

Perfecto, nada podría ser mejor. Esta tarta esta realmente buena. Creo que le pediré a esa chica Trina que me traiga otra porción. No hay nada como relajarse siendo servido por otros. Y no tienen idea del placer que da poder comer algo tan dulce luego de los regaños al por mayor que me dio West. Pareciera olvidar quien es el hermano mayor aquí. Aunque hasta yo lo olvido, ¿No? Siempre estoy haciendo estupideces. Digo, es para divertirme claro. Eh… Un segundo, este cuarto se me hace familiar. Es idéntico al de mi sueño. ¿Sueño? Espera, pesadilla querrás decir. Más aun ahora que sabes que la pieza era parte de la casa del niño mimado. Otro bocado a la torta para aliviar el amargo sabor. Agh, ya no me está gustando alagar tanto la cocina de Roderich.

-¿Puedo ayudarte con eso?

-¿Eh?- ¿ayudarme a dejar un plato en el velador? ¿Y me tutean? Los sirvientes de Austria si que son extraños.- No te preocupes no es necesario…

El grandiosísimo yo puede hacer las cosas por si solo. No necesita que alguien venga a mover las cosas por… ¿Qué le ocurre? Oye, Liz, no me mal interpretes. No creí que se tratara de ti. Bueno, mejor me preparo para su mirada de odio y de "solo trataba de ser amable, idiota". ¿Qué, nada aún? Esta mirando al piso de hace un buen rato. Es raro verla así. Ahora se sienta a los pies de la cama. Algo esta mal.

-Oye, tú… chico… - esto es algo nostálgico.

-¿Por qué me hablas como cuando éramos pequeños?- ¿Lo notaste, eh?

-Hungría ¿Algo anda mal?- No puedo oír bien lo que me responde.- ¿Me lo puedes repetir?

-¡No seas tarado! No vine a humillarme de todas maneras.

-Espera, lo decía enserio, no te escuché bien.

-¡Te dije que lo sentía! Fui yo la que te dejó así.

-Es solo un golpe… estará bien. No es la primera vez.

-Eres verdaderamente un tonto… ¿Qué se supone que tengo que decirte?

-¿Decirme? Yo no te he pedido nada – alto… Francis metió un papel en mi bolsillo antes de marcharse. No lo leí. Y ahora no se donde esta.- Yo solo estaba desafinando el instrumento de ese imbécil cuando tú, al parecer, llegaste y me golpeaste…

-No puedes entenderlo, ¿cierto? Yo… yo no te veo de la manera que tú me vez a mi.

-¡Ni idea de lo que me hablas! - ¿Qué? ¿Un rechazo sin haber propuesto nada? – ¿Por qué te tendría que ver de alguna forma? Digo… para mi eres casi un chico.

-Gilbert… yo sigo enamorada de Roderich y tú lo sabes. Creo que ya llegó el momento de que dejes de mentirme y me digas lo que de verdad sientes. ¿No crees? Ya basta de fingir.

-¡Te digo que no tengo idea de que hablas! – Intento reír pero… no, no puedo. Demonios, al menos suena natural – Si quieres saber que es lo que pienso, bueno: Encuentro patético que sigas fijándote en ese hijito de mami. Sabes que el ya no te…

No, no, retiro lo dicho. Es decir, estoy seguro de que es cierto pero yo no tengo derecho alguno a hacerle esto. Mierda, debe estar odiándome en estos momentos, lo noto en sus ojos. Como puedo decirle patética por esto si yo mismo caigo en la misma idiotez una y otra vez. Parece que quiere decirme algo, se está levantando.

-Yo no vine a oír de ti el como vivir mi vida. Solo venía a pedirte perdón por golpearte en la sala y dejarte inconsciente. Ten esto – ahí está, el papel - Supongo que mal interpreté las cosas. Con permiso.

-¡E… Espera!

Y ahí está el típico portazo. Esperaba una salida menos cliché de su parte. ¿Qué habrá escrito el idiota de Francis en ese papel? De momento ni ganas de leerlo me dan. Fui rechazado sin haber siquiera dicho algo. No importa, digo, ¡soy genial!, de seguro lo dijo pensando en que ella no merece a alguien tan grandioso como yo. Que torpe Lizzie, esta claro que no me llegas a los talones, pero puedo pasarlo por alto. Que gracioso, hace años no me río tanto como hoy… ¿Una lágrima? Bha, debe ser por lo mucho que reí. Qué más da. Nada importa.

Estoy empezando a aburrirme. Es tan silencioso por estos lados y no tengo nadie con quien conversar. Por alguna razón desde hace un buen rato no ha llegado ningún sirviente. West, termina rápido, quiero irme. Si al menos tuviera mi computadora o mi celular para poder revisar los correos de mi blog. Deben todos estar extrañándome. Está bien, si West no llega en los próximos 5 minutos, leeré el papel que Francia dejó en mi chaqueta… Uno, dos, tres, cuatro… emm, cincuenta y ocho… West ¿No vendrás aún? Mmm, tal parece que no. Revisemos esa cosa. ¿Dónde estás papel de los mil y un demonios? Sobre la cama, ahí está:

"No seas tonto, solo dile, que no pierdes nada, es tu amiga ¿no?, pues entonces entenderá. Discúlpame mon ami por tener que marcharme tan temprano, pero la verdad solo venía a ver el bello rostro de Austria por un instante. Suerte"

¡¿Eso es todo?! Por la reacción de Hungría imaginé que había una cosa bastante más vergonzosa escrita. Es decir, ni siquiera la menciona. Alguien debió decirle algo más. ¿No hablo dormido, o si? Verdammt. Tal vez me oyó mientras dormía. West… Ven pronto. Debo hacerte una pregunta sumamente urgente… ¡Alto, hay algo más importante en este momento! Es pequeño, pero es demasiado importante y es tan genial como yo. ¿Dónde esta ese pequeño pajarito? Tal vez él pueda decírmelo.

-¿Qué te ocurre ahora, gran idiota?

-¡Roderich! Debo preguntarte algo muy importante…

-Si es sobre Eliza, se fue hace un buen rato, sin decirme nada. ¿Qué idiotez le has dicho? Se enojó luego de haber dicho que vendría a disculparse.

-No era eso, en realidad quería saber si habrás visto a…- Alto, ¿Se fue enojada? – Espera, ¿que Liz qué?

-Se fue, sin despedirse. Es una lástima que se comporte de tan inapropiada manera. Sus rabietas arruinan ese rostro tan bello. Como si eso fuera poco, debía hablar con ella.

-No deberías hablar de Liz como si estuvieras viendo una estatua ¿Sabes?

-Y tú deberías dejar de hacerla enfadar tan seguido. ¿No notas que solo la estorbas? Tus estupideces hacen que ella pierda la calma y cuando ella esta mal mi tarde siempre termina arruinada.

-¿Dónde esta West, niño rico?- Estoy harto de oírte decir que YO soy el problema en esto.

-Ludwig fue al baño, vendrá por ti dentro de poco. Y no evadas lo que te dije.

-Bueno, pues si tanto te gusta ver feliz a Lizzie ¿Por qué no vuelves a casarte con ella, imbécil? Oh, espera, eso fue un trato solo por conveniencia, lo olvidaba.

-Estás desviándote completamente del tema, idiota. Ese tema no te incumbe en lo más mínimo. Antes que todo, somos países, y estamos bajo el gobierno de nuestro pueblo y nuestros líderes. Ella se unió a mí porque simplemente no tenía otra opción, y de la misma manera actué yo. Pero claro, no puedo esperar que lo entiendas, digo, si siguieras las reglas como se debe, hace un buen rato hubieras desaparecido.

-Y me alegro de no seguirlas. Al menos puedo decir que vivo porque tengo motivos y no por seguir ordenes. Y para que sepas, mientras siga existiendo un sentimiento de pertenencia a mi persona de parte de los alemanes, yo tengo todo el derecho a permanecer con vida. Y… -Una pausa, esto me alteró demasiado- yo no la estorbo.

¿Por qué me miras así? Sé que todos desearían que desapareciera, pero no lo haré. ¡Mírame! Soy demasiado genial y aunque desaparezca, la gente lloraría tanto por mí que seguramente volvería a nacer. No me envidies, Roderich, tu aún en tu forma inmortal de país, sigues siendo mucho más vulnerable que yo. Al cabo que lo que tu digas me da igual. No soy un estorbo. No es como que a West le moleste que viva a costa de él, o que sea evidente lo mucho que Hungría se enoja cuando me ve, o que Rusia y Estados Unidos me quieran fuera de este planeta. Todos me aman y eso es completamente natural.

-Gilbert… No es propio de mí actuar con tan baja clase. Fue un comentario indigno y pido tus disculpas.

-Está bien Roderich, solo dijiste lo que pensabas – Que gracioso es tu rostro mirándome como si me hubiese roto, kesesesese – No es como que me importe demasiado, claro.

-Claro. Entiendo – Deja de verme así, maldición – Pero, si me permites corregirte, no es como que realmente te desee la muerte… Con permiso.

Eso es, vete lejos, antes de que empiece a reírme en tu cara. ¿Por qué habría de darle importancia a tu desprecio? Sé que en el fondo es solo envidia, y me río de ello. Este temblor en mis rodillas es la muestra más clara de ello. Mi cuerpo se exalta de solo pensar en que todos ustedes me odien. No me molesta en lo más mínimo. Estar solo es mucho más divertido…

Hey, West… ¿Ya vendrás por mi, no?


Nota autora: Posteo este capítulo pocos días después pues el Lunes entro a clases nuevamente y no estoy segura de que tan seguido publique. Aunque la historia esta sana y salvo en un doc. de mi computadora, así que no habría mayor problema. Espero que el capítulo haya sido de su agrado.