Los personajes de UtaPri no me pertenecen, son propiedad de Broccoli.

Nota de autor: pasó un año para que pudiera subir el segundo cap de este fic. La verdad es que pasaron muchas cosas en este tiempo, pero al fin pude acabar la universidad hace unos meses, así que en teoría he quedado más libre. Espero quienes hayan comenzado a leerlo puedan seguir haciéndolo, ya que al final del cap dejaré algo para l s que deseen participar. ¡Disfruten la lectura!


Las olas rompían tranquilas en aquella solitaria playa, las gaviotas volaban bajo los tibios rayos de sol que iluminaban todo a su paso. Risas y suaves quejas se oían en ese solitario lugar, junto al chapoteo constante de las pisadas de quien corre alegre por la orilla empapada de agua cristalina junto a la persona que más ama en el mundo, disfrutando de un momento único y especial.

–Vamos, Myu, si te quedas atrás tendrás que comprarme todo el helado que quiera–avisó entre carcajadas armoniosas la joven que huía del conde.

–My precious, estaré encantado de complacer cada uno de sus deseos–anunció al atraparla y cargarla entre sus brazos cual novia, besando sus labios sin detenerse ni pedir permiso–Pero justo ahora, sé que mi hermosa reina no desea un helado, sino, el frío tacto con mis labios mientras el agua del mar refresca nuestros cuerpos que el sol se empeña en templar con su calor.

–Eres tan cursi a veces, Camus–rió enredando los dedos en los claros y sedosos cabellos del caballero–Aunque yo lo soy más al no poder evitar el enamorarme de ti a cada palabra que pronuncias.

El viento sopló suave, meciendo sus cabellos y ligeras vestiduras; sus miradas se encontraron, declarando así el enorme amor que sentían el uno por el otro desde el primer momento en que se vieron y que, por sus orgullos, tardaron tanto tiempo en declarar; sus labios se encargaron de transmitir todo aquello que se agolpaba dentro de sus pechos de manera agobiante sin decir una sola palabra. Sus pieles se calentaron, haciéndoles desear el fusionarse en un solo ser y, junto a ello, los latidos de sus corazones luchaban por lograr poco a poco el componer el acorde más hermoso y especial de todo el mundo en una melodía unísona.

"...Sacudiendo, agitando enérgicamente.

¡Hurra, hurra vida!

Porque te daré el sello de AMOR Kotobuki..."

–Esa molesta música–el rubio se quejó al abrir los ojos con dolor, algo desorientado aún, intentando enfocar el sitio donde estaba.

Todo era blanco marmolado, al menos gran parte de lo que sus doloridos ojos le dejaban ver; la cama tenía sábanas de algodón puro, suave y con aroma limpio...Era su cuarto, sin duda, pero esa música insoportable parecía venir de ese mismo lugar, un sacrilegio total a lo que era su palacio de descanso y relajación, causando que quisiera poder salir de la cama y apagar esa horrible fuente de ruido.

–Mamá dijo que no se levantara–comentó apenas una suave vocecilla a los pies de la cama.

–¿Quién eres tú? ¡Ah, apaga esa terrible basura!–señaló el teléfono móvil que la niña usaba para escuchar música.

–Soy Arnossë y a mí me gusta mucho la música que hace tío Reiji–respondió con arrogancia, echando una de sus coletas hacia atrás para mirar al rubio con ojos altivos–Mi madre me pidió que le vigilara en lo que llegaba el médico, al parecer nadie más podía quedarse aquí y ella estaba muy ocupada con mi hermano y su nuevo trabajo–explicó usando un acento algo extraño al ser su fuerte el alemán y no tanto el japonés.

–Tu madre...¿es alguien que conozco?–consultó sin real interés, más bien era un desdén palpable lo que salía de su boca al ver a esa niña de cabellos claros y ojos heterocromáticos.

–Es Nebbia Ombra, la mejor Net Idol de todo el mundo y la única capaz de oír la voz de Muse–sus palabras estaban cargadas de orgullo por su progenitora, observando a aquel hombre por el rabillo del ojo–Avisaré que ya despertó, a ver si le pinchan las pompis para que deje de andarse desmayando como doncella de novela barata.

Se quedó atónito mirando a la pequeña bajar de la cama con una elegancia única, dando pasos seguros y dignos de cualquier miembro de la realeza, algo que sin duda le recordó su propio actuar cuando estaba lejos de las cámaras y reflectores. Al poco tiempo entró Kotobuki acompañado del médico que revisaría al conde por orden del presidente de modo que éste le diera medicamentos e indicaciones para mejorar su salud y evitarle un problema más al ya inestable Quartet Night.


–Comprendo–la italiana llevaba ya una hora escuchando las quejas de Saotome sobre el desempeño del grupo en cuanto a trabajo en conjunto–Bien, resumamos. Quieres que arregle todo este lío para el concierto inaugural del nuevo edificio musical de la agencia, ¿correcto?

–Yes, Miss Nebbia–respondió arrastrando las palabras, girando en su asiento para mirar por la ventana–Creo que...esta vez sí tenías razón, yo estaba equivocado al creer que el amor arruinaría la fama de los Idols, es al revés, la falta del mismo es lo que los ha hecho repetitivos y faltos de sentimientos. Tener sólo a Miss Nanami entre ellos ha creado conflictos entre los propios miembros de Starish.

–Te equivocas, no todos ellos están enamorados de ella si es lo que quieres decirme, lo que los hace pelear es el no poder conocer chicas que los llenen, que les hagan sentir la inspiración y el deseo de cantar para transmitir todos esos sentimientos que luchan por aflorar en ellos, pero que tus tontas reglas reprimen y ahogan en sus pechos–expresó fría y llanamente–Dime, ¿has visto a Kotobuki deprimido o algo? No, hasta yo me he dado cuenta que es el único en toda la Agencia que sigue trabajando con todo al ciento por ciento y no, no es porque sea mi novio, sino, porque él sí ha sentido y expresado su amor de una u otra forma. Ellos sólo tratan de buscar en Haruka algo que les de esa chispa que necesitan para cantar, esa razón por la que deben ser sinceros y cantar desde lo profundo de su ser.

–¿Quieres decirme que debo levantar la regla de no amor en la Agencia y Academia?–consultó mirándola por sobre sus lentes oscuros.

–Sólo digo que el hecho de no dejarlos acercarse a más chicas que no sean Haruka o Tomochika hará que esto acabe muy mal y en algo bastante enfermo–respondió apoyando ambas manos en el escritorio–Me llamaste para ayudarte una vez más, Mitsuo, entonces las cosas se harán como yo considere correcto, sin objeciones ni reglas estúpidas. ¿Tenemos un trato?

–Está bien, Miss Nebbia, se hará como tú ordenes–ofreció su mano para sellar aquel trato.

–No, será como mi madre Muse lo disponga.


En el jardín revoloteaban algunas mariposas, el viento tibio mecía las hojas de los árboles y los pétalos de algunas flores que bailaban en su descenso al suelo sobre la suave hierba verde que cubría casi toda la superficie de los jardines de aquel enorme terreno. Justo ahí, en ese tranquilo y agradable lugar, dos pequeños jugaban tranquilos sobre una fina manta de lana, celebrando una fiesta de té que los incluía a ellos dos más sus dos enormes mascotas de peluche.

–Kaly, debes tomar la taza así, con el meñique semi levantado–regañaba la niña mientras instruía a su gemelo–Así, niño maleducado.

–Pero Nossy...me cuesta hacerlo...no seas tan mala conmigo–sollozó con un puchero tierno y sus ojos brillantes, a punto de llorar.

–Eres tan insoportablemente lindo–se quejó jalándolo para abrazarlo fuerte y besar su frente–Sólo quiero que ambos podamos invitar a mami a un día de té y que ella vea que somos perfectos...Sabes que no podemos defraudarla, ella es una Idol y si no somos buenos las personas dirán cosas feas de ella, ya sabes las cosas que nos decían en la escuela por tener el apellido de mamá y no tener un papá.

–Lo sé, perdóname, prometo ser bueno–sollozó el pequeño aferrado al pecho de la mayor, limpiando las lágrimas que escaparon de sus ojitos y mojaron sus rojizas mejillas–Enséñame, por favor.

A unos pasos de ellos el castaño observaba a los pequeños en silencio, oyendo lo último dicho por la niña con gran dolor; él fue testigo del dolor por el que pasó la madre de ellos cuando se enteró que estaba embarazada y todo lo que eso significaba, no por el hecho de tenerlos, sino, por el no poder darles un padre y una familia como tanto le hubiese gustado. Aquello le motivó a conquistarla, demostrarle que no todo el mundo era como aquel era su razón para estar cada día apoyándola, queriendo enseñarle que, si confiaba, podría no sólo ser feliz, sino también podría darle ese calor familiar a sus pequeños. Claro que las cosas al comienzo no fueron fáciles, ella estaba demasiado herida como para siquiera corresponder alguna muestra de cariño. Sin embargo, el castaño jamás se rindió y tal como dice su canción, finalmente le dio aquella marca de amor Kotobuki.

–¿Qué haces, Rei-chan?–consultó juguetona la pelicalipso, muy contrario a como siempre actuaba.

–N-Nada, NebbyNebb–respondió sonriendo algo sonrojado por su repentina cercanía, aunque eso no impidió que tomara a su chica de la cadera para besar sus labios tierna y dulcemente–Sólo miraba a los pequeñitos jugar.

–Oh, con que aquí estaban, los he estado buscando hace un rato, quería decirles que ya tenemos un cuarto asignado para que se acomodaran–expresó abrazando al castaño para refugiarse en su pecho, aspirando su aroma para relajarse y cerrar los ojos–No creí que volver sería tan duro...

–Los años pasan, pero jamás podemos olvidar–susurró en su oído, estrechándola más–¿Quieres que salgamos esta noche cuando los niños se duerman?

–No puedo negarme, después de todo hace semanas que no nos vemos, ¿no, Rei-chan?


Rogaban que las horas pasaran lento, que la luna reinara por mucho más tiempo en el cielo y que el sol no se dignara a salir aún. Pedían más tiempo para estar juntos, para que las caricias y las palabras no se acabaran nunca y que sus corazones no dejaran de latir desbocados cuando sus almas se hacían una. Mas los dioses no estaban con ganas de complacer en esa oportunidad, pronto lo que parecía ser una larga noche de entrega, se convirtió en apenas un instante en el que ambos amantes pudieron disfrutar de un poco de amor antes de tener que regresar a la cruda realidad.

–Mnh...creo que hoy será un buen día–la joven Net Idol se estiraba cual gato al cruzar por el recibidor del edificio de la agencia.

–Senpai-chan, encantado repito para que tengas buenos días siempre–indicó a su oído más que sensual, rozando sus labios en la oreja de la chica con una sonrisa más que prometedora.

–Lo sé, lo sé y sabes que me encantaría, pero los niños duermen y pronto habrá que ponerse a trabajar–indicó robándole un beso–Nos vemos más tarde, pequeño duende–murmuró traviesa para huir en dirección al cuarto donde descansaban sus hijos.

La luz del sol se colaba apenas por las ventanas del pasillo, haciéndola detenerse frente a un enorme ventanal al observar el amanecer sobre las copas de los árboles. Pasó un mechón de cabello tras su oreja al recordar la primera vez que vio un amanecer a la intemperie; fue en Grecia, en una de las playas más hermosas y secretas de la isla de Creta en donde había pasado la noche con quien fuera su más grande amor, siendo libre, sincera, pero sobretodo, feliz.

Pasos lentos y pesados la sacaron de su ensoñación haciéndola girar el rostro para observar a quien caminaba en su dirección, cosa que le hizo chasquear la lengua al verse atrapada sin tener nada donde esconderse, así que simplemente fingió no darse cuenta y continuó con la vista perdida en el hermoso paisaje mañanero.

–Nebbia–llamó el conde con cierta seriedad y frialdad, mas sus ojos expresaban algo más parecido a la angustia–Necesito hablar contigo.

–Oh, estabas aquí–musitó volteando apenas–No sé de qué hablas, nosotros no tenemos nada de qué hablar–acto seguido, avanzó para pasar junto al otro aparentando completo desdén.

–Nebbia, por favor–le tomó del brazo y la giró para así clavar sus ojos en los ajenos–Sólo será un minuto, necesito que me digas qué pasó después de que nos separamos.


Notas de autor: Bien, espero haya sido de su agrado, desde ahora comenzarán los caps individuales por cada miembro de QN y quizás algo de Starish. Para QN ya tengo los planes hechos, así que sólo faltan agregar los detalles.

Ahora bien, estaba pensando en hacer un casting para mis lectores. ¿De qué trata? Fácil, aceptaré fichas para personajes oc que deseen que estén con los chicos de Starish y QN, aunque Reiji y Camus están vetados ya que ellos son en esencia los protagonistas de esta historia. Quienes se interesen en hacer que su oc esté aquí deben enviar una pequeña ficha a mi página de fb ღNebbiaღ-772548862759001/ y debe contener lo siguiente:

-Nombre, -Edad, -Nacionalidad, -Descripción física y psicológica, -Gustos y disgustos, -Biografía, -Chico con el que desean que esté.

Si desean agregar más cosas, adelante.

Como es un casting, se escogerá la ficha que mejor hecha esté en el caso de ser más de una para un mismo chico, ahora si no hay más candidatos, pues me pondré en contacto de inmediato para coordinar detalles.

Suerte a todos! Espero sus reviews o tomatazos, lo que deseen :3