Hola mi nombre es paola y hasta ahorita yo solo subía mis historias en fanfic es, quise intentar esta plataforma y como verán me e topado con algunos problemas aun asi espero pronto saber manejar la correctamente, bueno en fin, este es segundo capitulo y conclusión espero les guste

Inuyasha no es de mi propiedad pero si la historía

Muchas gracias y hasta pronto


Aun no lo comprendía, me negaba aceptar los hechos solo para hacer más fácil mi sentir, me dije que no lo haría, que no era mi lugar, que ya no era parte de nada; pero al final, mi corazón pudo más que mi mente.

-Estimados pasajeros, les informamos que en un momento arribaremos en el aeropuerto de Japón, por favor colóquense su cinturón de seguridad como lo indica la imagen, gracias por su atención-

Después de 12 horas de viaje había llegado a mi destino, esta isla que me jure nunca más volver a pisar, hoy reclamaba mi presencia de forma obligada. Asegure el cinto alrededor de mi cintura mientras miraba la tierra qué para muchos eran su hogar, para mí no era más que el recuerdo amargo de mi única derrota

El avión se detuvo permitiendo la salida de los tripulantes, no me levante hasta que supe que ya solo faltaba yo por bajar.

-Espero haya disfrutado de su viaje, y que su estadía en Japón sea gratificante, señor Taisho-Con la sonrisa forzada de una aeromoza ineficiente, el rencor de un odio que jamás se esfumo y la dolorosa razón de mi visita; yo Sesshomaru Taisho, regresaba a casa para decirle adiós a la única mujer que ame en toda mi existencia.

….

-Hemos llegado Señor-Mioga fue el encomendado en recoger al joven amo del aeropuerto y llevarlo a la mansión donde el resto de la familia aguardaba en un doloroso silencio

La mansión seguía en pie conservando su misma apariencia de siempre, las altas columnas, los patios bien decorados, la fachada al estilo ingles, todo estaba ahí, pero con la sombra de la muerte posada sobre ellos.

-En un momento los sirvientes subirán su equipaje a su antigua habitación, después…-

-No, que no lo hagan, me hospedare en un hotel-

Mioga no sabía que decir, supuso que el amo se quedaría en casa con la familia-Pero señor su madre…-

-No me interesa lo que allá dicho mi madre, aguarda aquí, regresare en un momento-Sesshomaru descendió del auto decidido a entrar a esa casa con una sola intención. Devolverles todo el odio que les guardo.

El impecable salón blanco siempre fue lugar de exquisitas veladas e increíbles fiestas, en sus muros se resguardan los secretos más íntimos de la dinastía Taisho, pero hoy no era la alegría de un triunfo sino la dolorosa partida de un ser querido, lo que los había reunido a tan diferentes personas.

-Buenas noches-La entrada del primogénito provoco conmoción en los reunidos

La primera en reaccionar fue la elegante señora Irasue, quien vestida con un pulcro traje color negro, se acerco para estrechar a su hijo-Sesshomaru, hijo, gracias por venir-La mujer abrazaba a su hijo con mucha efusión, mientras él no hacía ni el más mínimo intento por corresponder a su recibimiento-Hijo, no sabes lo feliz que me hace tenerte de nuevo en casa-Desde su partida Irasue sufrió demasiado su ausencia, sobre todo en el ámbito laboral.

-No sé qué te hace suponer tan ridícula idea, madre-Irasue se alejó de su hijo desconcertada-Si decidí regresar, te aseguro no fue para recuperar lazos familiares-Sesshomaru le dejo muy en claro sus intenciones a su madre, nunca más volvería a ser un peón de sus maquiavélicos juegos

-Entonces a qué diablos regresaste-Desde uno de los sillones un Naraku totalmente acabado, miraba a Sesshomaru con un odio infinito.

Ver a Naraku revolcado en su propia lastima, engrandeció la satisfacción de Sesshomaru-Para que haces preguntas cuya respuesta sabes-Naraku desvió la mirada incapaz de sostenerle la mirada.

-Desea algo de tomar señor-Detrás de Sesshomaru la fiel y dulce nana de su viejo amor, clavaba sus ojos en él con un sentimiento de ternura.

Ser amable y condescendiente con la servidumbre no era propio de Sesshomaru, pero esa desgastada mujer sirvió de manera incansable a su antigua ama hasta el final de sus días, por esa razón le debía cierto respeto-No Kaede, no es necesario-

Acercándose a Kaede, Sesshomaru le tomo de las manos firmemente, quería darle las gracias por todo lo que hizo por ella, además fue kaede la única que se preocupó por darle la terrible noticia cuando todo termino. La anciana comprendió su gentil gesto y en respuesta le beso la mejilla, tal y como lo haría una verdadera madre después de no haber visto a su hijo en muchos años-Ella estaría muy feliz de verlo tan bien, señor-Como no era propio de los sirvientes llorar frente a sus amos, la mujer se retiro del salón antes de que sus lagrimas fueran causa de disgusto a los demás.

Sesshomaru la miro salir conteniendo las ganas de hacer lo mismo que Kaede. Desde que decidió regresar se dijo que nada lo podría herir; pero era en verdad eso cierto ó solo era otra de sus mascaras para disimular su sentir, sea como sea no flaquearía aun cuando lo peor estaba por venir.

-¡Mirar, mirar que el hijo prodigo ha vuelto a casa!-Desde la entrada lateral izquierda del salón, un desalineado y borracho Inuyasha entraba tambaleándose mientras intentaba mantener el liquido de su copa dentro del recipiente-¡Por dios madre! Decirles a los sirvientes que maten al becerro más grande y gordo de nuestro rebaño, decirles también que traigan la mejor túnica mientras le colocas una sortija de oro a tu hijo perdido-Inuyasha se acercaba en la medida de lo posible que sus intoxicadas extremidades se lo permitían

Irasue llena de vergüenza por lo ridículo de su hijo, intento hacerlo sentar en uno de los sillones-No empieces Inuyasha, tu hermano esta aquí con nosotros, no compliques más la situación-

Pero Inuyasha no le escucho-¿Y quién le pidió que viniera? Sí por mí fuera, daría cuanto poseo por que este fuera su funeral-Sería el alcohol, sería el rencor, no importa cual allá sido pero Inuyasha decía todo cuanto pensaba sin medirse.

-¡Inuyasha! No digas esas cosas-

-¿Y por qué no, madre? ¿Quién echaría de menos a un bastardo como Sesshomaru? ¿Quién lloraría su pérdida o lo recordaría con nostalgia? ¿Dime, quién? No madre, mil veces verlo muerto a él que….!No dios no!, ¡¿porque ella?!, ¡¿porque me la quitaste?!-No pudiéndolo resistir, Inuyasha se desplomo en el suelo tirándose encima su bebida. Los sirvientes rápidamente brindaron su servicio haciéndose cargo del joven amo, lo limpiaron y con cuidado lo llevaron por las escaleras hacía las alcobas; todo frente a la mirada soberbia de Sesshomaru

-Es un idiota…-Lo dijo más para sí mismo, pero los demás también le escucharon.

-¡Por dios Sesshomaru! Muestra un poco de respeto, tu hermano acaba de perder a su esposa y tu solo vienes a insultarlo, ya tengo bastante con un hijo alcohólico como para soportar tus groserías-Irasue estaba en el límite de su paciencia, esperaba más de sus hijos y estos no hacían otra cosa que avergonzarla.

Lástima que Sesshomaru no estaba interesado en los sentimientos de su madre, hace mucho había dejado atrás el sentir consideración por otras personas y menos por Irasue-No tendrás que madre, ya que mi visita se limita únicamente a un par de días, después de eso pienso regresar a América de forma inmediata y definitiva-Lo había hecho, su objetivo, su malvado plan para joderle a todos la existencia había dado resultado, ahora ellos debían sufrir tanto como él sufrió.

De solo escuchar su amenaza, Irasue tomo a su hijo de los hombros-¡No puedes! No puedes hacernos esto, tu hermano no es capaz de estar sobrio ni siquiera un día, yo ya no tengo las fuerzas para dirigir la casa, mucho menos la compañía, Sesshomaru, hijo, te necesito-

Mirándola a los ojos le cuestiono-¿Es enserio madre?, Tú de verdad me necesitas-

Irasue tenía su orgullo, pero ya no soportaba toda esta situación, no solo se trataba del funeral, la casa, la compañía o los problemas familiares, realmente estaba envejeciendo y su cuerpo no podía soportar la misma carga del pasado. Humillada, acepto su derrota-Si hijo, te necesito-

Bendito sea el universo ó las fuerzas sobrenaturales que propiciaron este deyavú, ante Sesshomaru la oportunidad de dar el golpe final se hizo presente-¿Qué ironía? Hubo un tiempo, una vez, qué yo fui hacía a ti necesitado de ayuda, te pedí, te supliqué que no lo hicieras, pero tu avaricia fue más grande que tu amor de madre. ¡Bien! Ahora te devuelvo el favor, no me importa lo que sea de ti, de tu casa ó de tu compañía, húndete el hoyo de tu derrota y suplica a otros por piedad, en mí no encontraras más que rencor y odio-Dándole la espalda camino con paso firme hacia la salida

-¡Alto Sesshomaru!-Sorprendentemente él se detuvo-¿Qué rayos fue lo que te sucedió? ¿Qué te hizo cambiar tanto para que me trates de esta manera? ¡Soy tu madre!-Irasue no estaba acostumbrada a que no acataran sus órdenes. Pero en lugar de disuadir a su hijo, solo consiguió aumentar su ira

Con los ojos sin brillo por un pasado el cual deseaba olvidar, Sesshomaru miro a su madre como la mañana de hace siete largos años-Todo cambio, cuando entregaste a mi hermano la única persona que me importaba en el mundo. Si no fuera por ustedes, Rin ahora estaría viva y yo….yo haría todo cuanto me pidieras-Necesitaba salir, necesitaba huir, había dicho su nombre y su sola mención bastaba para apuñalar su corazón. Arreglando sus vestiduras salió de ahí.

Los años nunca sanaron la herida en el corazón de Sesshomaru, el amor que sintió por Rin fue tan profundo qué ni siquiera el tiempo logro desvanecer. Y aunque intento poner la mayor distancia entre él y ella, los kilómetros y kilómetros de separación jamás borraron el recuerdo de su amor.

Sesshomaru

El negro siempre me pareció el color indicado para toda ocasión, era fino, elegante y con el cual denotabas seguridad y superioridad; pero en esta ocasión no era nada de esas cosas, por primera vez lo odiaba, me daba asco su tono y el tener que usarlo por ser lo indicado para la ocasión, me hacía odiarlo mucho más.

¿Por qué? Porque la vida se empeñó en hacernos la existencia miserable, ¿Cuál fue el pecado que nos propino tan dura penitencia? ¿Dónde me equivoque, donde nos equivocamos? ¡Maldición! Cómo podre decirte adiós, sí mi corazón no deja de grita tu nombre. La única verdad en toda mi falsa y bien confeccionada mascara de indiferencia, es que, dentro de mí, la herida del pasado sangraba como el primer día.

Recuerdo haberte visto salir del hotel sujetando el brazo de Inuyasha mientras la gente gritaba de júbilo por su unión, lucias tan hermosa en aquel despampanante vestido blanco qué nadie fue capaz de notar el amargo dolor de tus ojos entristecidos, aun en ese momento donde ya no eras para mí, quería correr hacía a tus brazos y darte el consuelo de mi afecto. Rin, ¿Por qué no te dije la verdad cuando aun había tiempo?, ¿Por qué este maldito orgullo no me dejo ser libre?, ¿Por qué no hay tiempo para enmendar lo que me falto por hacer, por decir?. ¡Dios! ¿Cuánto dolor me falta por pagar? ¿Cuál es el precio por la redención? Por favor dímelo, ya que no creo ser capaz de soportar este día.

-Señor, la limosina lo está esperando-Un botón del hotel en que me hospedo me indica que la hora a llegado

-Está bien, enseguida bajo-

Me mire una vez más, todo era perfecto, el traje, los zapatos, mi apariencia, incluso la mirada amarga sin brillo, todo era perfecto para verte por última vez.

…..

En una mañana de nubes grises "los jardines del recuerdo" abrieron sus puertas para recibir a su nuevo huésped, la carroza fúnebre iba al frente seguido de una pequeña multitud que le alcanzaba a pie. Los trabajadores del sitio bajaron el cuerpo para llevarlo a la capilla, los presentes debían esperar en una sala aparte en lo que los últimos preparativos se llevaban a cabo.

-Bien, solo dispone de diez minutos, más resultaría sospechoso-El dueño del cementerio se reunía a puerta cerrada con un caballero que no llego con la multitud.

-Está bien, solo asegúrese de que nadie me interrumpa-El hombre le entregaba al dueño del lugar un sobre gordo de color amarillo.

El sujeto no disimulo su alegría al ver tantos billetes juntos y de alta denominación a cambio de tan simple favor-¡Perfecto! Y no se preocupe, las puertas solo se abren desde adentro-Guardando el dinero en su saco, le pidió a su acompañante le siguiera por los pasillos hasta llegar al centro de la capilla; ahí, un ataúd abierto rodeado de hermosas flores era lo único que los esperaba-Lo dejo solo, regresare cuando el tiempo allá terminado-Así sin más, el dueño salió dejando al caballero a solas con la difunta

-Hola Rin…..-Sesshomaru no pasaría su último momento junto a ella con la desagradable compañía de quienes los separaron, se merecían este espacio a sabiendas de que solo era para despedirse-¿Qué ironía? La ambición del hombre que una vez nos separo, hoy sirve para que tú y yo nos reunamos, ojala no fueran así las cosas-

A través del cristal, observo su admirable pálida belleza-Tus cabellos son más largos que la última vez que te vi, siempre me gusto verte vestida de azul, contrastaba con el color de tu piel pero sobre todo me gustaba por que resaltaba el brillo de tus ojos, ojos….que nunca más veré- Esto era una verdadera tortura, pensó-Rin, ¿Por qué lo hiciste? ¿Por qué decidiste dejarme con tu ausencia? ¡Acaso no fue suficiente el haberte casado con mi hermano! ¡Dime! ¿Por qué eres tan cruel?-

El amor es fácil confundirlo con el odio ó en algunos casos las dos cosas son lo mismo a pesar de ser tan distintas. El sentir de Sesshomaru era tan grande como doloroso, la amaba y la odiaba al mismo tiempo y ahora que ya no estaba no sabía qué hacer.

-Había aprendido a vivir sin tu compañía, pero no sé cómo seguir ahora que ya no estás para soñarte. Rin, porque no cumpliste tu promesa-Aun siendo el poderoso hombre que era, el guerrero incansable, el gladiador invencible, su increíble y fuerte orgullo desquebrajo en miles de pedazos. De que servía ser el mejor o el más fuerte sino era para proteger a quién se ama, tanto poder pero sin alguien con quien compartirlo, un rey sin reina.

-Señor, ya es hora-El tiempo paso tan rápido que pareció segundos en vez de minutos

De modo sutil Sesshomaru enjuago las desagradables lágrimas que descomponían su rostro-Esta bien, solo un segundo….-Este era el adiós. Levantando el cristal de la caja, Sesshomaru se inclinó para juntar sus labios con los de ella, un beso, el último beso que jamás sería correspondido-Te amo Rin… lamento no habértelo dicho cuando aun tenía tiempo-

-Señor…-El dueño tenía el tiempo encima, no podía dejarlo estar ahí.

Sesshomaru coloco la tapa en su lugar, con los ojos puestos en ella una última lagrima se desprendió-Adiós Rin….adiós pequeña-

….

La misa, la bendición, la despedida seguido de la cremación pasaron tan rápido que Sesshomaru apenas pudo digerirlo, no estuvo presente junto a los demás invitados, vivió su duelo desde las sombras del mismo modo que vivió su amor. Al final, una bella urna de madera con incrustaciones de plata resguardaba los restos de Rin, muchas fueran las lágrimas que le lloro, pero cuando creía que ya nada le quedaba por sacar se sorprendía al comprobar que nada lograría traerle consuelo.

Su dolor y aflicción merecían ser saciados, aun si eso significaba apaciguar su ira con la sangre de los que una vez llamo familia, con el juicio nublado por sentimientos rencorosos Sesshomaru se dirigió a la casa que se juro nunca más volver pisar.

-Bienvenidos señores-Kaede no asistió al funeral por tener otras obligaciones que le demandaban quedarse en casa

Irasue e Inuyasha regresaban después de haber terminado todo lo referente al sepelio-Buenas noches Kaede, ¿Cómo está todo aquí?-Pregunto la señora

Kaede estaba nerviosa y eso se notó de inmediato -En lo que cabe bien señora, pero…-

Los pero nunca eran señal de algo bueno-¿Pero qué? Kaede…-Inuyasha presentía como se avecinaba la tormenta

Exhausta exclamo-El amo Sesshomaru está en la biblioteca esperando al amo Inuyasha-Todos sabían lo que eso significaba, la batalla final entre hermanos estaba por comenzar

Irasue alarmada tomo a Inuyasha de los hombros en un intento absurdo por querer detenerlo-¡No vallas! No enfrentes a tu hermano, piensa en ti, no es el momento ni el lugar para que resuelvan sus asuntos del pasado-

Inuyasha no la escucho, estaba en igualdad de condiciones que Sesshomaru y por todo lo sagrado que hay en la vida, él también exigía venganza-¡Apártate madre! Sí Sesshomaru quiere saldar cuentas estoy preparado; además, él también tendrá que responder por los agravios que me hizo-Con agresividad aparto a su madre de su camino

-¡Inuyasha! Por favor no lo hagas, ya a sido suficiente ¿No crees?-Inuyasha sintió un dudar en su corazón, pero tan rápido como vino, tan rápido se esfumo, sí Sesshomaru quería guerra pues guerra le daría-Desde el momento en que me case con Rin he esperado por este momento, no puedes ni debes detenernos madre-

-¡Por dios Inuyasha! La misma sangre corre por sus venas, son hermanos ¿Es que acaso eso no cuenta?-Irasue sabía que parte del odio entre sus hijos era a causa suya, pero cuando el daño está hecho solo queda enfrentarlo y esperar

-En ese caso madre, debiste hacer algo al respecto cuando aún era tiempo, ahora ya es tarde-Dándose la vuelta miro a las dos mujeres fijamente-Ahora, no importa lo que pase ni lo que escuchen tras esas puertas, no pueden, ni deben pasar, Sesshomaru y yo tenemos algo pendiente-Inuyasha se alejo dejando a las mujeres advertidas, pasara lo que pasara nadie debía interrumpirlos

Kaede tomo a la señora para infundirle valor-Señora, no puede detenerlos, tarde o temprano esto iba a suceder, era inevitable-

Lo sabía, desde hace siete años cuando Sesshomaru se fue maldiciéndolos a todos por lo que le hicieron a él y a Rin, lo supo, pero a pesar de que esto estaba sucediendo le daba miedo descubrir en que terminarían las cosas

….

Las puertas de la biblioteca se abrieron de par en par anunciando la llegada del contrincante que faltaba-Sesshomaru…-Las miradas doradas chocaron con violencia al ver de frente a su rival

-Inuyasha…-Sesshomaru había llegado minutos antes del arribo de su familia, pero su presencia estaba muy lejos de ser una visita social, estando desde el otro lado de la habitación, se fue acercando hasta tomar asiento en una de los sillones de la biblioteca. Inuyasha cerró las puertas, pero en lugar de tomar asiento se fue directo al mini bar por un trago.

-Tan difícil es para ti mantenerte sobrio-Sesshomaru se adelantó recalcando una de las resientes debilidades de su hermano

Inuyasha lo ignoro hasta que el primer sorbo de alcohol paso por su garganta-Ahhh, búrlate si quieres, pero lo necesito para bloquear la parte del cerebro que nos permite soñar-No era broma. Desde antes de la muerte de Rin, Inuyasha no era capaz de conciliar el sueño sin ser presa de desagradables y tormentosos sueños.

-Hmtp….¿Acaso soy yo responsable de tu infortunio?-Pregunto de modo sarcástico

Pero Inuyasha en vez de sentirse ofendido, lo retaba de modo constante con la mirada-Sí lo eres, al igual que yo soy el pesar de tus noches-

-¿Qué pruebas tienes para afirmar algo como eso?-Pregunto Sesshomaru

-Por qué…mientras tu descansabas cómodamente en tu lujoso departamento en New York, yo lo hacía en mi cama con la mujer que amaste-El golpe fue directo y certero, Sesshomaru no pudo refutar sus palabras-Sí pensaste Sesshomaru que por ser un maldito alcohólico no era capaz de hacerte frente, estas muy equivocado, tú también tienes deudas que pagar-

Que así fuera, ambos estaban listos para sangrar-¿Y bien? Por donde quieres comenzar hermano, quieres que hablemos de su muerte o desde el momento que me case con ella-

Sesshomaru lo miraba desde su sitio con todo el rencor del mundo-No eres digno ni siquiera de pronunciar su nombre, jamás fuiste digno de algo tan puro-

-¿Y acaso tu sí? Por favor Sesshomaru, vuelve sobre tus pasos y te darás cuenta que los dos somos unos miserables, aunque debo admitir siempre fuiste mejor que yo en eso-Inuyasha rellenaba por segunda vez la copa de su mano

-Si te refieres a nuestra niñez y adolescencia, no recuerdo pelea que no hallas deseado continuar, ¿Acaso ya lo olvidaste?-Ambos eran incapaces de admitir derrota, siempre que uno buscaba pleito él otro buscaba la venganza

-No, no lo he olvidado, así como estoy seguro tú no has olvidado tu mayor derrota-Y quién podría olvidar el día que su amor se caso con otro hombre. No, esas cosas jamás se olvidan

-¡Ella no te amaba! Sí se casó contigo fue porque no tenía otra opción, te acepto por compromiso no por gusto-Lo dicho por Sesshomaru hizo que Inuyasha bajara la mirada. Lo anterior siempre lo supo desde el momento en que dijo sí frente al altar.

Ahora que había una brecha Sesshomaru atacaría sin parar-Lo sabes, sabes que ella me prefirió a mí por encima de ti, qué antes de que siquiera pudieras imaginar un mundo juntos, Rin ya me había elegido ¡¿Lo sabes?!-La intensidad con que se hablaban subía poco a poco de tono-Sus risas, sus sueños, sus alegrías, todas y cada una de ellas las compartió junto a mí; tú solo has sido un estorbo desde el minuto que llegaste a este mundo-

Inuyasha no sé quedaría atrás, sí sus yagas ya estaban abiertas las de Sesshomaru arría sangrar-Tal vez en algún tiempo lo que dices allá sido cierto, pero después de nuestra boda ¿Acaso no fue Rin la que te pidió que te fueras lejos de nuestras vidas?….-Sesshomaru quedo mudo en un segundo-…..Sí lo sé, te habías reunido a escondidas con mi esposa para proponerle ser amantes a mis espaldas, pero ella te rechazo, te dijo que no lo haría y que lo mejor era que te fueras lejos de nosotros. Si alguna vez Rin sintió algo por ti Sesshomaru, no fue lo suficientemente fuerte como para luchar ó por lo menos ella así lo dejo en claro-La satisfacción de Inuyasha se engrandeció al ver el daño de sus palabras

Ahora era Sesshomaru el que evadía la mirada, recordaba claramente aquel día pero se supone que solo él y Rin sabían lo que sucedió en esa habitación -No es cierto-

-Puedes engañarte tanto como quieras, pero la prueba está en que esto lo sé porque fue la propia Rin quién me confesó lo que sucedió en su encuentro ¿Aun piensas que te amaba Sesshomaru? Tan ciego eres que no puedes aceptar la verdad-

¡Al diablo todo rastro de cordura! El resentimiento tomo el lugar de la razón-La única verdad que aceptare es la que mis manos tuvieron, ella se entregó a mí en todos los sentidos, ella fue mía, ¡Lo oyes! Solamente mía-Alzo la voz a forma de grito

-Te engrandeces por tan poco, tal vez fuiste el primero en su cama, pero fue la mía la que compartió hasta el final de sus días. ¡Entiéndelo de una puta vez! ¡Te olvido! ¡Ella te olvido en mis brazos! ¿Qué más pruebas quieres?-Sus reclamos se escuchaban por toda la mansión

A Sesshomaru se le acababan las ofensas, haber ido fue un grave error-¡Jamás! Jamás aceptare esa verdad, ella lo prometió, ella…-

Golpeando la mesa frente a él, Inuyasha exclamo a todo pulmón-¡Métetelo en la cabeza de una vez por todas! Ella no te amo, te olvido y murió ¡RIN MURIÓ!-La habitación le daba vueltas, el espacio se cerraba, el faltaba el aire, todo era confuso y extraño, ya no sentía su cuerpo y por si fuera poco parecía que el pecho se le partía por la mitad, ya no podía más.

….Papá-

Ambos hermanos detuvieron su lucha de forma abrupta, en la entrada de la biblioteca un pequeño niño miraba ambos hombres con temor-¿Está todo bien papá?-

-¡¿Papá?!-Sesshomaru pasaba su mirada entre el niño y su hermano. El crio tenía los ojos color miel distintivos de la familia Taisho, los cabellos plateados y la tez blanca como la nieve, aquel niño era tan parecido a él como a su hermano.

Inuyasha tratando de serenarse se dirigió a su hijo-¿Qué haces aquí? Di órdenes precisas de que nadie debía entrar a la biblioteca-Su tono de voz no se había normalizado

-Si lo sé papá, pero dijiste que cuando volvieras jugarías conmigo, además….-Mira con desconcierto al hombre que acompaña a su padre-….¿Quién es el papá?-Pregunto el niño señalando a Sesshomaru

-No es nadie, ahora vete con Kaede al jardín-A pesar de ser su padre, Inuyasha trataba al niño con mucha rudeza

El niño volvió a insistir -Pero papá, lo prometiste, dijiste que si me quedaba aquí y me portaba bien jugarías conmigo-

-Ahora no tengo tiempo, toma tus juguetes y sal al jardín-Inuyasha parecía muy interesado en que su hijo se fuera

El niño seguía insistiendo-Pero papá tú dijiste….-

-¡Olvida lo que dije! Solo sal de aquí de inmediato-Inuyasha estaba perdiendo el control

Acercándose a su padre suplico-Pero papá…yo….-

-Fuera!….-

-Pero es que yo….-

Con ira acumulada, Inuyasha grito-¡Maldita sea Sesshomaru! Sal de aquí ahora…-Después de un pesado silencio, el niño acato las ordenes de su padre

-Lo siento papá, ya me voy-Cerrando la puerta, el pequeño salió de la biblioteca

Sesshomaru no sabía que era más impactante, descubrir que Rin había tenido un hijo con su hermano ó que el pequeño niño llevara su nombre, ambas noticias lo habían dejado helado de la sorpresa. Girándose hacía su hermano pregunto-Tienes un hijo?…..-

Inuyasha no respondió, en lugar de eso se dedico a tratar de vaciar la botella que sostenía su mano

-¡Responde!-A Sesshomaru le iba a dar un infarto sí su hermano no respondía a sus preguntas

-Para que haces preguntas tontas, es claro que tuve un hijo-Respondió evitando mirarlo

-Pero su nombre….porque, porque tiene ese nombre-Sesshomaru necesitaba saberlo, acaso ese niño….-¿Qué edad tiene? ¡Dime, qué edad tiene!-Los labios de Inuyasha permanecieron cerrados, cualquier respuesta que buscara Sesshomaru no la escucharía de él-!Maldición ¡

Inuyasha escucho el sonido de las puertas abrirse, dejándolo en el vacío del silencio-Te odio Sesshomaru, de verdad te odio-

Sesshomaru subió las escaleras para dirigirse al primer piso, siguiendo el ancho pasillo se detuvo al final de este exactamente frente a la habitación de su madre, solo Irasue podría decirle lo que paso en estos siete años.

Irasue miraba por la ventana de su cuarto que estaba situada frente a los jardines de la casa, desde ese punto admiraba a su nieto jugando en compañía de su nana-Ya estas satisfecho Sesshomaru, todos somos igual de miserables que tú, espero sea suficiente para ti-Hablo sin mirarlo.

Ese había sido su objetivo, pero a estas alturas ya no estaba seguro de nada-Por que no me lo dijeron-

Irasue le miro-No tenia caso mencionarlo, ya te habías ido a América para cuando Sesshomaru nació, además Rin lo prefirió de ese modo-

Desde que ese niño había entrado en la biblioteca solo una pregunta ocupaba los pensamientos de Sesshomaru-¿Ese niño es mi hijo?-

Irasue le miro de frente y con toda seguridad respondió-No Sesshomaru, ese niño es hijo de tu hermano-

Albergaba la esperanza de que así fuera, y una parte de él aun lo creía-¿Cómo estas tan segura de eso? Rin….ella estuvo conmigo antes de la boda-

Sesshomaru tenia razón al creer que existía la posibilidad de que ese fuera su hijo, más ignoraba otros hechos importantes-Lo sé, y es por eso que en cuanto tu hermano y Rin regresaron de su luna de miel Naraku y yo ordenamos la revisara un medico para descartar la posibilidad. El doctor nos confirmo que ella no había encargado durante el viaje pero que era joven y que podría hacerlo en cualquier momento, más al tratarse de una recién casada. Dos meses después ella misma empezó a tener sospechas y en esta ocasión el resultado fue positivo-

Sesshomaru no estaba convencido-¿Qué edad tiene?-

-Sesshomaru, no….-

-¡¿Qué edad tiene?!-Ya no tenia tiempo para estupideces de su madre.

No tenia caso explicarle-Seis, Sesshomaru tiene seis años, pero antes de que saques tus propias conjeturas debes saber que Sesshomaru fue prematuro-Abriendo un cajón a lado de su cómoda le entrego un documento-Si miras solamente la fecha de alumbramiento es lógico en suponer que fue concebido a principios de enero, mes en que se casó, pero si miras más abajo veras que el niño nació diez semanas antes de lo planeado, Sesshomaru no es tu hijo, su padre es Inuyasha-El acta de nacimiento era la prueba a toda duda.

Con esa prueba en sus manos Sesshomaru abandono toda esperanza, una que le hubiera hecho infinitamente feliz-No lo entiendo, sino es mi hijo porque lleva mi nombre-Era obvio que idea de su hermano no había sido

Irasue se alejo de la ventana para tomar asiento en la cama, pues lo que iba a decir era la mancha más oscura en la vida de la familia Taisho-Cuando la noticia del embarazo fue un hecho ella vino a mi para pedirme un favor-

Sesshomaru se mostro realmente interesado-¿Qué clase de favor madre?-

-Inuyasha sabía que ella aun sentía algo por ti, de modo que la tenia vigilada noche y día, así que me pidió le ayudara a reunirse contigo a solas. Como era de esperar me negué ante tan estúpida petición, pero ella me aseguro que no era para lo que yo suponía, ella dijo que necesitaba alejarte de nuestras vidas por el bien de todos. Al principio no le creí, pero después me di cuenta que tenia razón, si lo del embarazo llegaba a tus oídos se hubiera desatado una guerra entre hermanos, y nada bueno hubiera salido de aquello. Con el consentimiento de Naraku, Rin se reunió contigo una semana antes de tu partida a América-

Recuerdo…..

Sesshomaru esperaba ansioso la llegada de Rin, desde la boda había intentado un reencuentro pero era realmente imposible, normalmente Rin estaba acompañada de su hermano todo el tiempo y cuando no, Naraku e Irasue estaban con ella, no obstante después de tres meses la volvería a ver. Para esta ocasión había pagado la habitación de un hotel exclusivo y discreto, todo estaba listo solo faltaba ella.

La puerta se abrió Rin había llegado, tan rápido se vieron los dos corrieron a los brazos del otro, sin detenerse empezaron a besarse desesperadamente, y es que era tonto tratar de evitarlo aun cuando Rin se había prometido que no sucumbiría a sus deseos.

Sesshomaru la besaba con una fuerza descomunal, intentaba borrar los invisibles rastros de su hermano que su mente le aseguraba ahí estaban, pronto besar su boca no fue suficiente necesitaba reclamarla como suya para reafirmar su dominio, Rin pronto se dio cuenta que sus besos no eran tiernos ni afectuosos, solo eran para demostrar pertenencia y ella no era un objeto que reclamar-Basta-Alejándose de él marco su distancia

-¿Qué te sucede? Por fin puedo verte después de tanto tiempo y tú me rechazas-La verdad era que Sesshomaru si la había extrañado muchísimo y era por eso que no podía soportar la idea de solo tenerla unos minutos.

Rin se obligo a ser fuerte-Necesitamos hablar-

De cierta forma también él necesitaba hablar, pero hubiera preferido hacerlo después de haberle hecho el amor-Esta bien, quieres empezar-

No, claro que no, ya que lo que ella tenía que decir era lo más difícil que tendría que hacer en la vida-Empieza tu-Buscaba ganar tiempo

-De acuerdo-Tomando aire continuo-Entiendo que ahora estás casada con ese…ese idiota pero sé que no lo amas, solicitar un divorcio no será posible por el momento, aun así estoy dispuesto a esperarte siempre y cuando pueda verte-Tomándola de las manos le propuso lo siguiente- Rin estoy dispuesto a todo con tal de estar juntos, incluso a verte en las sombras y ser solo un fantasma en tu vida. Rin, quédate a mi lado y cumple tu promesa-

El "sí" casi se le salía de la garganta, pero no podía, no ahora que esperaba un hijo, un hijo de Inuyasha. Esto que iba hacer no era por ella, ni por su matrimonio, era el sacrificio que estaba dispuesta a aceptar por el futuro de su hijo-No Sesshomaru, no lo are-

Este le soltó las manos-¿Qué?-

Había llegado la hora, destruiría el corazón de un hombre que solo quiso amarla-Lo que intento decirte es que me reuní contigo, para pedirte que te alejes de mi y de mi esposo-

Sesshomaru la tomo de los hombros con brusquedad-¡Mientes! No es verdad-

-Si lo es, Inuyasha me ama y estoy dispuesta a darle una oportunidad, además…-Bajo la mirada-…En todo este tiempo me entregado a él en todos los sentidos-Mentira no era del todo Inuyasha fue paciente con ella al principio, pero pasado unos días la obligo a cumplir sus obligaciones de esposa aun si ella pensaba en su hermano, poco le importaba pues tener a Rin en su lecho era como Inuyasha se decía gane.

Para Sesshomaru esta declaratoria significaba un puñal en el alma, claro que lo sabía era de suponer que en todo ese tiempo su hermano habría de buscar la manera de tomarla. pero que ella se lo restregara en su cara era lo que realmente le molestaba-¿Y tu promesa? Donde quedo tu palabra-

Sesshomaru sujeto su miembro llevándolo hacía la entrada de Rin, estando a un paso de reclamarla para él, se detuvo -Entonces, hazme una promesa-

-¿Cual?-

-Júrame qué sin importar nada, tú serás mía solamente-Sesshomaru había encontrado sin proponérselo a la compañera que lo complementaba en todos los sentidos; ella era más que una aventura ó un romance de verano, Rin había sido hecha para amar y él quería ser el dueño de ese amor.

-Tuya, por toda la eternidad-

Obligándose a mirarlo, respondió-Rompí mi promesa hace mucho tiempo

Tiempo actual…..

-A la semana siguiente anunciaste tu renuncia formal a las empresas Taisho y que Inuyasha tomaba tu lugar como sucesor, después de eso te fuiste del país asegurando no regresar. A pesar de tu renuncia me di cuanta que era lo mejor, tu hermano lucia más tranquilo y ponía todo su esfuerzo para dirigir la compañía, no era tan bueno como tú, pero por lo menos no nos llevaría a la banca rota y con respecto a su matrimonio todo parecía normal, hasta…-El recuerdo de aquel día le hizo callar un segundo-

Sesshomaru se dio cuenta de esto-¿Hasta qué, madre?-

-Hasta, el día del accidente-

Recuerdo….

Inuyasha y Rin habían ido junto a Naraku para otra cena en "familia" en realidad solo era un pretexto que ponía la propia Irasue para observar el embarazo de su nuera, la chica estaba cerca del séptimo mes y todo pintaba de maravilla.

-Entonces supongo que ya deberíamos empezar con los preparativos del baby shower-Dijo Irasue

-Es cierto, pero debe ser algo a la altura de mi nieto, cuantos invitados has pensado Irasue-Naraku se movía en el mismo canal de su consuegra

-No será algo tan despampanante como la boda, pero he pensado en unos 200 invitados, incluidos senadores y principales socios, pero me preocupa más el lugar donde lo haremos-

-No podemos usar uno de mis hoteles, al ser un evento más íntimo deberíamos considerar los jardines de tu casa Irasue-

-¡Excelente! ¿Tú qué opinas hijo?-

Inuyasha tomo la mano de su esposa por debajo de la mesa-Me agrada la idea, aunque no tengo idea de lo que se hace en un baby shower ¿Qué no es un evento exclusivo del genero femenino? - Bromeo-¿Tú que piensas querida?-

Rin reacciono un segundo después-Disculpa Inuyasha pero necesito ir al tocador-

La soltó para que pudiera levantarse-Si claro, adelante-Su esposa lucia ausente, se preguntaba a que se debía esa actitud

Rin dejo a los demás hablando sobre algo que a su parecer debería ser a su gusto, pero desde hace mucho tiempo su vida había dejado de ser suya, vivía solo porque no tenía las agallas para luchar, además para que luchar todo lo que una vez soñó estaba del otro lado del planeta, todo cuanto le importaba era inalcanzable.

Al salir del baño se dirigía con rumbo al comedor, lo hubiera hecho de no ser porque en su camino se topo con la puerta de la recamara que perteneció a Sesshomaru, dudo un segundo, pero asegurándose que solo sería un momento entro en el cuarto.

La habitación parecía como cualquier otra de la casa, no obstante Rin buscaba algo que le recordara a Sesshomaru. Los libreros se hallaban vacíos al igual que el ropero, no había fotos ni algún objeto olvidado por error, tomando una de las almohadas la abrazo a su pecho con la esperanza de encontrar su aroma en la tela, nada, ni aroma ni esperanzas, todo era una ilusión de su podre corazón roto.

-¿Qué haces aquí Rin?-Inuyasha le miraba desde el marco de la puerta

La voz de Inuyasha la había tomada desprevenida y en un situación que no le favorecía en absoluto-Me…,me perdi-

-¡Así! Qué raro, has venido a esta casa cientos de veces y nunca te habías perdido-Inuyasha endureció sus facciones-Te lo preguntare una vez más ¿Qué hacías en este cuarto Rin?-

Rin dejo la almohada sobre la cama y salió del cuarto a toda prisa, pero Inuyasha le pisaba los talones, cerca de las escaleras la jalo del brazo-¡Maldita sea mujer! Dime qué diablos hacías en ese cuarto-Su voz espanto al resto de los invitados, quienes se acercaron para ver que sucedía

-Ya te dije que me perdí- Seguía aferrada a su mentira, ya que la verdad era lo ultimo que su esposo quería escuchar

Ejerciendo más fuerza sobre su agarre le grito-¡Me crees estúpido! Estabas en la alcoba de ese imbécil, cuando lo vas a entender Rin, eres mía para toda la eternidad-

Naraku e Irasue trataron de acercarse-Inuyasha suéltala la estas lastimando-

Inuyasha vivía preguntándose si su esposa lo amaba o si solo se había resignado a vivir con él, encontrarla en aquella habitación le daba la respuesta a su duda-¡Ella me lastima más a mí con sus acciones!-Inuyasha estaba fuera de sí y lo más peligroso era que Rin estaba en la línea de fuego

-Hijo suéltala, y vamos hablar con calma…-

-Y de qué quieres hablar madre, de que ella aun piensa en mi hermano o de que yo soy un imbécil al pensar que puede llegar a amarme-

-¡Inuyasha me lastimas!-Rin se retorcía bajo las manos de su esposo en un intento por liberarse

-¡Nunca, lo entiendes, nunca te soltare!-

Lo siguiente que paso fue tan rápido que nadie lo pudo evitar. En un movimiento brusco Rin logro alejarse de Inuyasha, pero al pisar su tobillo se dobló haciéndola caer escaleras abajo impactando en los escalones su espalda.

Rin grito en cuanto su padre y suegra se acercaron a auxiliarla, no podía moverse y la espalda le dolía horrores, la fuente se había roto y junto a ello todo lo demás.

Tiempo actual…..

-Una ambulancia vino para poder trasladarla al hospital, de camino fue necesario dormir a Rin para evitar que sufriera, al llegar fue ingresada de urgencia a quirófano para una cesaría inmediata, el doctor nos dijo que haría todo lo posible para tratar de salvarlos pero que las condiciones no eran favorables para ninguno de los dos, todos estábamos angustiados pero el más preocupado era Inuyasha. Pasaron las horas y cerca del amanecer el doctor nos informo que habían logrado separa a madre e hijo sin mayor complicación, que a pesar de ser prematuro el niño estaba bien y que solo necesitaría pasar algunas semanas en incubadora para que terminaran de desarrollarse sus pulmones. A pesar de todo eran buenas noticias que nos trajeron un poco de tranquilidad, pero en cuanto le preguntamos por el estado de Rin todo se volvió oscuro-Irasue miro hacia un punto muerto recordando el instante como si fuera hoy mismo

-El golpe en la espalda había ocasionado un trauma en la espina dorsal, eso más el peso del embarazo y lo delicada que siempre había sido la muchacha, fue causado de daño permanente en sus extremidades, en pocas palabras Rin había quedado lisiada condenada a una silla de ruedas para el resto de su vida-

Sesshomaru trataba de digerir todo cuanto le decía su madre, pero por más que lo intentaba seguía sin comprender una cosa-Madre, aun no has respondido mi pregunta ¿Qué tiene que ver todo esto con el nombre del niño?-

Suspirando continuo-Todo Sesshomaru, cuando fueron dados de alta Rin volvió a casa en compañía de su bebe, tu hermano hacía de todo con tal de congraciarse con su esposa, pero sin importar que hiciera ella se mostraba renuente y deprimida, pasado algún tiempo Inuyasha decidió darle su espacio y utilizo la excusa de ponerle un nombre al bebe como medio para acercarse a su esposa. Tú sabes que es tradición de la casa Taisho que el padre sea quien escoja el nombre del primogénito, pero Inuyasha cedió su derecho con el fin de llegar a una tregua con Rin, lo que nunca imagino es que ella escogería tu nombre para dárselo a su hijo-

-¿Inuyasha lo acepto?-No podía creerlo

-No tenía opción, se sentía culpable por todo y no podía objetar por mucho que quisiera hacerlo. Sesshomaru, tu hermano ha pagado con creces todo cuanto te quito, puedes estar seguro de que ganaste-

Irasue se levanto de la cama dispuesta a marcharse, pero antes de salir se detuvo a decir lo siguiente-Todos cometemos errores Sesshomaru, unos más que otros, pero al final las consecuencias son las mismas, jamás fui una buena madre y por eso admito que me merezco todo esto; pero, si aun te queda una pisca de humanidad dentro de ti, te pido que te vallas de esta casa en silencio, ya ha sido suficiente dolor por un día-Después de eso se marcho

En el pesado silencio de su soledad Sesshomaru abrió los ojos a la verdad, una que le ayudo a disipar la oscuridad de su corazón, Rin nunca lo había olvidado como él tontamente supuso todos estos años, al contrario, había cumplido su promesa y ese niño era la prueba de ello.

-Tuya, por toda la eternidad-

Todo este tiempo Rin busco la manera de tener algo de Sesshomaru con ella, aun si ese algo solo era un nombre. Vivió su vida de forma limitada, pero con el consuelo de un hijo al que amo más que nada en la tierra, pero cuando su condición física se convirtió en un problema serio, intento un tratamiento experimental que solo la llevo a la tumba más rápido, no se arrepentía por haberlo intentado, pero si del hecho de que dejaría solo a su pequeño niño. En su lecho de muerte, Rin le pidió a Inuyasha que cuidara de su hijo y que se convirtiera en un verdadero padre para el niño, este se lo prometió sin dudar más no tenia idea de como hacerlo, la bebida se había vuelto su única escapatoria para sus crueles pesadillas.

Sesshomaru bajaba las escaleras cuando la sombra de un pequeño se asomo desde la puerta en dirección a la biblioteca, motivado por una curiosidad no propia de él, siguió el rastro para averiguar que planeaba el chiquillo

-Papá, papá-El pequeño Sesshomaru llamaba a su padre en susurros-Papi-Cómo este no respondió, decidió entrar. Inuyasha estaba tirado a un costado del sillón inconsciente gracias al alcohol, si hijo continuo llamándolo sin resultados

-Papa por favor despierta ¡Mira! Kaede me compro una pelota nueva, papá me escuchas-

-No puede escucharte-Sesshomaru intervino

El niño se enderezo mirando a detalle al desconocido-¿Quién es usted?-

-Mi nombre es Sesshomaru y…soy hermano de tú padre-Jamás en su vida había aceptado con agrado estar emparentado con su hermano, pero ese día se sentía de cierta forma unido a él.

La expresión del niño se llenó de asombro-Eres él-

-¿Él?-Mientras hablaban se iba acercando al niño

-Mamá me conto historias de un hombre que tenia el mismo nombre que yo, ella dijo que se trataba del hermano mayor de mi padre y que vivía muy lejos que por eso no podía visitarnos-

Rin y sus buenos sentimientos, pensó Sesshomaru-¿Y que otras cosas te decía tú madre de mí?-

El niño se encogió de hombres-No mucho, cada vez que lo hacía se ponía muy triste, a veces lloraba-Sesshomaru recordaba a su madre con mucho detalle, tanto en los buenos como malos momentos-Mamá era muy bonita, la extraño-Pronto sus ojos se llenaron de lagrimas por el recuerdo.

Sesshomaru saco su pañuelo y con cuidado seco los ojos de su sobrino-No eres el único-

-A papá no le interesa, solo quiere tomar esas bebidas que saben horrible-Era pequeño pero no tonto

-Tú padre es un idiota, a veces, pero estoy seguro que también la extraña, como todos-

-¿Incluso tú?-

-Incluso yo-Guardando de nuevo su pañuelo, dejo al niño para acercarse a su hermano-¡Vamos ayúdame!-Sesshomaru tomo a Inuyasha de un brazo para levantarlo del piso

-¿Qué hace?-Siguiendo el ejemplo de su tío como el otro brazo de su padre.

-Debemos llevarlo a su cuarto, después de eso vendremos a tirar todas esas bebidas para que no pueda tomarlas nunca más-

El rostro del niño se ilumino de repente-¿Entonces eso significa que te quedaras?

Esa cualidad de hacer preguntas incesantes, ya sabía de donde la había sacado-No lo sé, pero por hoy me quedare aquí-Juntos llevaban a Inuyasha a su cuarto

-Sabes, kaede me compro una pelota nueva ¿Tal vez quiera jugar conmigo?-

-Tal vez-

Irasue miro desde un rincón lejano, el gesto humilde de Sesshomaru para con su hermano, no pretendía construir ilusiones pero se alegraba infinitamente por tener a su hijo en casa


Un año después….

Hola mami.

Te quiero contar que ya sé escribir y esta es la primera carta que escribo. Papá dice que lo hago bien pero mi tío dice que tengo una letra igual a la de papá, no se si eso sea bueno ya que a veces ni yo entiendo lo que papa escribe.

Sabes mami, papa ya no toma esas bebidas raras mi tío lo llevo a un edificio grande que tiene dos letras A en la puerta y en ese lugar le ayudaron a portarse bien, ahora juega mucho conmigo y los sábados me lleva a nadar

El tío Sesshomaru es muy bueno conmigo, aunque a veces pelea con papá siempre regresa, lo quiero mucho mamá es como tener otro papa que me quiere y me cuida, Tenias razón es una buena persona

La abuela es muy regañona pero igual me quiere, y la nana Kaede me regala muchos dulces, pero también me dice que debo lavarme los dientes.

Mama te extraño muchísimo, quisiera poder abrazarte, a veces me pongo muy triste cuando pienso en ti, pero mi tío dice que debo ser fuerte y que algún día nos volveremos a ver.

Con amor, tu hijo Sesshomaru Taisho Balck.

-¡Sesshomaru! Tu inútil padre anda como loco buscándote, ya es tarde-Ya se había cumplido un año desde la muerte de Rin. La familia entera había organizado una ceremonia solemne en memoria a ella y Sesshomaru había ido a buscar a su sobrino al notar que se estaba demorando-¿Qué estabas haciendo?-

-Le escribí una carta a mamá, pienso dársela después de la ceremonia-Decía mientras guardaba la carta en un sobre hecho por él-¿Crees que le guste?-

-Estoy seguro que sí-

-Sabes tío, estoy seguro que mama es muy feliz donde quiera que esté-Ya había guardado su carta en el bolso de su saco, solo le faltaba abotonárselo

Sesshomaru se inclino ayudarlo-¿Y por qué piensas eso?-

-Por que ahora somos una familia-Sesshomaru no supo que decir, desde hace mucho su sobrino se había ganado su afecto por completo, pero nunca dejaba de sorprenderlo

-Démonos prisa o sino tu abuela se enojara-Sujetando la mano de su sobrino, Sesshomaru tomo al niño para juntos ir a visitar, la tumba de Rin.


Muchas gracias por llegar hasta aquí, espero me dejes tu opinión o un consejo de como hacer para que aparesca en la pagina de Inuyasha por que yo hasta ahorita no veo que aparesca en la categoría de Inuyasha . Ayuda plisss!