Volvemos a la carga. Después de una semana de infinitos deberes e insoportables profes tengo listo el 2º capítulo de mi primer fic "Mi meta son tus labios". El tercer capítulo a lo mejor tarda un poco más porque la el 24 de enero (el martes de la semana que viene)… ¡Es mi cumple! Bieeeeeeen. Y colgaré un one-shoot de amor sobre alguien. Bueno no voy a enrollarme y paso directamente al fic.

Mi meta son tus labios

No podía. Sólo cuatro miembros de la tripulación entendieron sus lágrimas al divisar una plantación de mandarinos cerca de la costa. Luffy la abrazó por la espalda y la giró la cabeza para que viera la cruz de madera que había en una colina cercana.
-Shishishi-dijo poniéndola su sombrero- viejas misteriosas e Nami…
No pudo pronunciar nada más porque sintió unos labios cubriendo los suyos. Y de pronto todo se volvió mágico.

Chapter 2

No podía creerlo…¡Estaba besando a Luffy! Y la verdad es que no lo hacía nada mal… "Esta es una de las pocas cosas que puede aprender rápido o, simplemente; aprender" Pensó Nami. Era intenso. Una sensación nueva para ambos. Sus lenguas luchaban, giraban… era imposible describirlo. Por un instante no vieron nada más. Sólo notaban su beso, sus lenguas, las caricias en la espalda y el inmenso mar de sensaciones que vivían. Mariposas en el estómago pero, sobretodo calor y el claro deseo de querer más, de que eso no era suficiente. Nami no podía más. Le faltaba el aire y, por eso se separó de Luffy. Fue un milagro que Robin estuviese ocupándose de Sanji diciéndole lo rica que es su comida; porque si no ya estaría cargándose a Luffy.

-¡Vamos chicos no os quedéis retrasados que quiero llegar pronto a mi tesoro!

-¿El tesoro de Nami?-preguntó ilusionado Chopper-

-Exacto. El pueblo de Nami, Cocoyashi, fue invadido por Arlong. Un pirata gyojin. Obligaron a todos los habitantes a pagar por sus vidas pero la madre de Nami sólo tenía dinero para salvar su vida o la de sus hijas. Por eso eligió salvar a Nami y a Nojiko, sabiendo que eso significaría su muerte. Nami hizo un pacto con Arlong a los siete años: le compraría el pueblo por cien millones. Por eso desde pequeña empezó a robar a piratas pero luego conoció a Luffy, Zoro, Sanji y al gran Usopp, que vencieron a los piratas. Yo maté a uno muy fuerte que era tan grande como Franky.

-Woah! ¿En serio Usoop?-dijo el renito- ¿Pero entonces cuál es el tesoro de Nami?

-El pu-no pudo terminar esta frase porque Nami con lágrimas en los ojos gritó-

-COCOYASHIIIIIIII GENZO-SAAAAAN NOJIKOOOOO

Y como respuesta aparecieron unos aldeanos armados por la playa. Como cuando lucharon con Arlong junto a los mugiwaras. Pero todos tiraron las antorchas cuando descubrieron que no eran piratas, sino sus salvadores y la gata ladrona de su pueblo. Una mujer con el pelo azul celeste y un vestidito corto verde sin mangas salió de la multitud acompañada de un hombre vestido de marrón con un molinillo en la gorra.

-NAAAMIIIII-gritaron al unísono-

-¡Has vuelto! Siento recibiros así pero un niño vino diciendo que un pirata con sombrero había llegado a la costa con su novia y su tripulación.

-Aaaah Nojiko-san parece que te has vuelto más guapa con el tiempo-dijo el rubio ofreciéndola una rosa-.

-Veo que no has roto tu promesa-le dijo Genzo a Luffy-. Pero ya me explicarás luego lo de "el pirata que ha venido con su novia".

-Shishishi-dijo el capitán-Estos son Chopper, Robin, Franky, Brook y mi hermano Ace que ha venido de visita.

-Woah! ¡Mirad que mujer! Es tan bella como nuestra Nami-dijo alguien de la multitud-.

-Y también hay un esqueleto viviente ¡Sugoi!

-El hentaii también mola.

-¿Que hay de ese tanuki?

Todos se vieron rodeados de gente, bueno todos menos Ace y Nojiko que se habían apartado un poco.

-¿Tú eres el hermano de Luffy?-le preguntó Nojiko al joven-

Tardó unos segundos en responder porque se había perdido en los ojos de la chica. Tan guapa, tan madura. Podía sentir como un rubor surgía en sus mejillas pero logró controlarse.

-Sí. Portagas D. Ace; comandante de la segunda división de piratas de Shirohige. Pero puedes llamarme Ace-dijo sonriente-.

-Yo soy Nojiko. Encantada Ace. Te invito a comer algo si me cuentas todo sobre mi hermanita y Luffy.

-Echo-en su rostro se formó una cálida sonrisa-. Tu también lo has notado. ¿Sabes? Ambos tenemos algo en común: somos más guapos que nuestros hermanos.

-Luffy no está tan bien formado-dijo acariciándole el pecho-. ¿Vamos a comer?

-Sólo con una condición: las señoritas no pagan-dijo triunfalmente Ace-.

-Entonces vamos a mi casa a comer. Hice comida de sobra.

Se alejaron charlando ignorando a los demás. Poco a poco los mugiwaras consiguieron calmar a aquella multitud de fans (por así llamarlo) y dirigirse hacia el pueblo. Donde iban a celebrar un banquete en honor a se regreso.

Pero como Genzo quería hablar un rato con ellos les invitó a comer en su casa. Cuando la comida estuvo lista todos se sentaron en la mesa y, aprovechando, el escándalo que montaban siempre, a Nami le pareció el momento adecuado en el que preguntarle a Robin sobre el cambio de camiseta de esta mañana.

-De esta no te libras Robin-dijo la pelirroja-. Ya me estás contando lo que hicisteis Zoro y tú anoche o te empezaré a cobrar el aire.

Una sonrisa apareció en el rostro de la morena.

-No le digas nada a Zoro. Verás la otra noche al ver que no bajaba decidí llevarle la cena y...

*Flashback*

Estaban terminando de leer el segundo capítulo del libro. Zoro acabó sentado en el sofá a lo indio con los brazos detrás de la cabeza, justo al lado de la chica. Robin estaba sentada normal, con los pies subidos para estar más cómoda mientras leía en voz alta. El espadachín de vez en cuando gruñía, para demostrar que aún no se había dormido. De pronto sintieron cómo el barco se elevaba bruscamente. Zoro se cayó del sofá.
Se estampó contra el suelo. Consiguió ponerse bocarriba pero una pesa le cayó en el pecho. Robin estaba asustada y, sin saber muy bien el por qué, metió al espadachín en el armario que había. No tardó en meterse ella también.

-Esto no es el Coup de Burst. Nos ha debido atrapar un tornado o algo-dijo ayudando a levantarse al espadachín-.

El armario era muy pequeño y, gracias a que no tenía nada dentro, podían estar los dos de pie bastante pegados (un escaso par de centímetros separaba sus cuerpos. Robin se encontraba pegada a la puerta mientras que Zoro estaba frente a ella en la pared.

-Los armarios están bien sujetos. Aunque caigamos de golpe ellos no se separarán del suelo. Por lo que aquí evitaremos estamparnos contra las paredes o evitar que nos caigan pesas encima-explicó la morena-. Estás sangrando. ¿Te duele?

-Nah, es solo un arañazo-al tocarse la herida un gemido de dolor salió de su boca, obligándole a apoyar la cabeza en el hombro de Robin.

-Zoro no hagas esfuerzos-dijo abrazándole-.

Robin se sentía culpable de la herida de Zoro. Sin poder evitarlo una lágrima resbaló por su mejilla, callendo así sobre la cabeza del espadachín.

-Ni se te ocurra pensar que esto es por tu culpa. No permitiré que llores por sentirte culpable, sobretodo porque este rasguño no me lo has hecho tú. Joder soy muy malo con estas cosas... ¡Robin para de llorar!-gritó el muchacho-.

Al ver que sus palabras habían surgido efecto sonrió triunfalmente.

-De verdad Robin. Estaba a punto de cortarte los ojos para que parases de llorar.

A penas consiguió ver la sonrisa de la morena, porque se desmayó al instante.

Después…

-Eh Zoro. El barco ha parado. Ya es de día. Vamos a salir del armario.

Llegaron al sofá y se tumbaron. Pero tanto la camiseta de Robin como la de Zoro habían cambiado de color. Ahora eran de un tono rojizo.

-¡Zoro! Debiste sangrar mucho durante la noche. ¿Te encuentras bien?

-Sí, no te preocupes.

Robin fue a por unas camisetas de Zoro que había en el sofá.

-Ponte una antes de que te vea Chopper.

-De acuerdo-dijo el chico-.

Intentó quitarse la camiseta pero le dolía demasiado el brazo. Robin le vio y le ofreció su ayuda. Poco a poco fue quitándole la camiseta, con cuidado de no hacerle daño. Cuando se encontró con su musculoso torso se sonrojó levemente. Le acarició la cicatriz. El joven la miró extrañado. Robin bajó un poco la cabeza para que no viese su cara, tan roja que se podía comparar con la sangre que había manchado sus camisetas. Le limpió con la mano cuidadosamente la sangre que tenía en el pecho. Zoro estaba encantado con aquellas caricias. Tan amables, tan suaves, tan inocentes...Hizo brotar una mano cerca de donde estaba la ropa para tirar una camiseta. Se la puso lentamente. Al acabar acarició los abdominales del peliverde."Te quiero" fue lo que pensaron ambos en ese instante. Robin le dedicó una sonrisa traviesa a la que el espadachín correspondió con una intensa mirada.

-Parece ser que no soy el único que se ha manchado. Cámbiate, ponte una de mis camisetas no sea que los demás piensen que nos hemos estado matando o algo.

Robin fue a por la otra camiseta y, sin darse la vuelta (y frente a la atenta mirada del espadachín) se desprendió de su camiseta. Llevaba un sujetador de encaje verde. La camiseta blanca de Zoro la quedaba un poco grande, pero algo es mejor que nada.

-Me gusta-dijo la morena-.

-¿Bromeas? Es blanca y te queda grande. ¿Cómo te puede gustar?

-Porque es tuya-respondió-.

-Aaaaa eso lo explica todo-sonrió el espadachín-. Por cierto tengo que agredecerte lo de antes.

Se acercó a la sorprendida arqueóloga e hizo lo que llevaba deseando hacer desde hace muucho tiempo. Juntó su boca con la de la chica. La besó con intensidad. Danzó con su lengua. Al principio Robin no hacía nada, pero luego empezó a colaborar. Justo en el momento en el que mejor lo estaba pasando la joven, Zoro se separó.

-Esto sólo es para que estemos en paz. Si quieres otro tendrás que ganártelo.

-Lo intentaré-dijo Robin acercándose a Zoro. Este creyó que el juego de los besos iba a seguir, pero esta vez el beso que le dio fue en la mejilla. Robin sonrió con malicia y rozó su cuerpo con el del tú también.

*Fin flashback*

-Desde entonces no he vuelto a hablar con él. Sobre todo porque no sé cómo actuar, después de lo que pasó…

-¿Tú? ¿La gran Robin? ¿La que siempre tiene algún truco sobre la manga? ¿La que nunca se avergüenza de sus actos?-dijo la pelirroja-Entonces no eres mi onee-chan. Yo he besado a Luffy y no ha pasado nada. Por cierto tenemos que buscar un hostal. Tenía pensado que yo podía dormir con Nojiko en casa. Pueden venir dos personas más y había pensado que esos dos Ace porque… bueno mi hermana…

-Entiendo. ¿Sabes que se fue con ella a comer?-dijo la morena-

-Este no pierde el tiempo. Pero me extraña que mi hermana haya accedido a ir con él.

-Pues fue ella quien invitó a Ace a cambio de que le contase todo lo que supiera sobre tu relación con Luffy.

-¿Nani? ¡Espero que por su bien no invente cosas raras!-gritó enfurecida Nami-Bueno había pensado que también vinieras tú a mi casa.

-Le cedo el puesto a Luffy. Después de todo, querrá estar con su hermano.

-Vale. He pensado que podríamos comer y cenar en mi casa. Pero los demás tendréis que dormir en el Hotel. Vamos a negociar un poco y de paso te enseño Cocoyashi. No es una sugerencia, es una orden. ¡Vamos a hacer un tour por todas las tiendas!

La morena tuvo que ir. "A lo mejor encuentro una librería…"

A la hora de la cena…

Nami había dejado a Robin en una librería con Sanji. Los demás estaban en un bar. Pensaba ir a ayudar a Nojiko con la cena. "Ya les he dicho que comeríamos dentro de una hora. Podría hacer un pastel de mandarinas…De primero algo de carne. Seguro que hay en la despensa. Se me olvidaba, Ace está con mi hermana. ¡A saber que están haciendo! A lo mejor les puedo espiar un rato…"Estaba tan metida en sus pensamientos que no se había dado cuenta de que Luffy estaba caminando a su lado. Llevaba un buen rato sin decir nada, temiendo enfadar a la chica; pero la paciencia no era una de sus dotes precisamente así que la cogió de los hombros y la sacudió un poco para ver si reaccionaba.

-¡Luffy! ¿Cuánto tiempo llevas ahí?-el moreno se encogió de hombros-Si estás buscando a Ace, está con mi hermana. Se fueron a comer juntos a casa.

-¿Y tú a donde vas? ¿Necesitas cagar?

-¡Claro que no!-dijo mientras le daba un buen golpe en la cabeza-Iba a preparar la cena.

-¡Sugoi! Meshi, meshi. Shishishi. También podemos espiarles un rato…

-Cada vez me pareces más listo, Luffy-dijo la pelirroja, con una sonrisa maliciosa-. ¡Anda si ya hemos llegado! No hagas ruido, vamos a mirar por la ventana…

Se asomaron, esperando encontrar a Nojiko haciendo la cena con Ace abrazándola. Pero la imagen que vieron era más impactante aún: Nojiko estaba sentada sobre Ace en el sofá. Llevaba un biquini de color celeste, a juego con su pelo. Nami no pudo contener un grito de sorpresa cuando vio a su hermana acariciar el pelo del moreno. A los dos curiosos no pudieron esconderse, porque estaban petrificados por culpa de las miradas asesinas que les lanzaban sus hermanos desde el sillón. Les hicieron una señal con la mano para indicarles que pasaran. Una vez dentro Luffy recibió un puño de amor por parte de Ace mientras que Nojiko regañaba a Nami por espiarla.

-¡Pero tú también me has espiado! Te fuiste con Ace para que te contase mi relación con Luffy-dijo la pelirroja a su hermana-Pero para tu información sólo somos nakamas.

-¿Y los nakamas se dan besos tan apasionados en la playa?-preguntó Nojiko-

La pelirroja se había quedado sin palabras. No podía engañarla. Nojiko había decidido "jugar" un poco con su hermana. Pero se terminó la partida porque los demás aparecieron por la puerta. Menos mal que los demás mugiwaras no habían oído la discusión, porque si no a Sanji le hubiese dado algo.

Cuando Nojiko volvió de cambiarse, todos estaban sentados en la mesa esperándola para cenar. Después de servir la comida, se sentó junto a Ace y Nami. Zoro estaba sentado junto a Robin (algo que a todos les pareció extraño) y a Brook. Sanji estaba enfrente de Nojiko y al lado de Franky y de Chopper. Este último tenía a la izquierda a Usoop, con el que charlaba alegremente.

-Chicos escuchad-dijo la navegante-. He estado negociando con la dueña del hostal y como vencimos a Arlong nos va a dejar a mitad de precio las habitaciones individuales. Lo mejor es que la mejor habitación nos la deja gratis, pero es de dos personas.

-¿Te refieres a la suite?-preguntó Usoop-

-Exacto. Vamos a sortear quienes se quedan con la suite. Luffy, Ace y yo dormiremos aquí. He reservado la suite y cinco habitaciones, pero alguien debe vigilar el Sunny hoy por la noche. Pero primero vamos a ver quien se queda con la suite.

Escribió todos los nombres de los mugiwaras (excepto Luffy, Ace y ella). Las metió en el sombrero de Luffy.

-Sácalas tú, Ace. Así no haré trampas-dijo maliciosamente Nami-.

-Bien-metió la mano en el sombrero y cerró los ojos. Después de revolver un rato los papelitos sacó dos-. Zoro y Robin.

-¡Imposible! El marimo no puede dormir con mi Robin-chan. Enseñame los dos papelitos que has sacado-dijo el rubio. Para su decepción en los papeles estaban los nombres que había dicho Ace-. Robin-chan…

-No pasa nada Sanji, no me importa dormir con Zoro-dijo la morena-.

-¡Tú cabeza de brócoli! ¡Como molestes a mi Robin-chwan te la cargas!

-¡No empieces, cocinitas!

-¡Empiezo si me da la gana!

-¡Mira cómo tiemblo!-dijo Zoro mientras desenvainaba su katana-

-¡Basta los dos! ¿Te recuerdo la deuda que tenemos pendiente, Zoro?

Zoro gruñó y Sanji se puso a piropear a Nami. "Menudo par. No han cambiado desde Arabasta" pensó Ace. Franky se ofreció a hacer guardia en el Sunny. L

Los demás le acompañaron para coger sus cosas, algo de ropa y una persona aprovechó también para asaltar la nevera. Cuando todos estuvieron listos se despidieron de Franky.

-Intentad no montar mucho lío por la noche-le susurró Nami a Robin-.

-No prometo nada-respondió sonriente la morena-.

Se despidieron de sus nakamas y partieron a casa de Nojiko. Al llegar encontraron a Nojiko dormida en el sofá. Nami la despertó dulcemente, para decidiera con quien quería dormir. Había dos dormitorios con una gran cama cada uno; por lo que debían dormir en parejas. Nami tenía pensado dormir con Nojiko en una habitación para que Luffy durmiese en la otra con Ace.

-¿Quieres dormir conmigo?-preguntó Nami a su hermana-

-Creo que dormiré con Ace…Tú siempre me quitabas las sábanas de pequeña. Y Luffy seguro que no me deja dormir con su estómago rugiendo todo el rato.

-Vale. ¿Amor a primera vista?

-Más bien amor a dormir.

-Vale iré a decírselo a Ace-sonrió la pelirroja-.

Y diciendo esto se acercó a la mesa donde estaban sentados los chicos. Al parecer no habían escuchado la conversación.

-Vamos Luffy, tú duermes conmigo. Ace, Nojiko quiere dormir contigo. Pero te cobraré 1.000 berries por cada ruido que salga de vuestra habitación.

-Shishishi. Que bien Nami hoy dormimos juntos. ¿Pero por qué iban a hacer ruido Ace y tu hermana por la noche?

-Por nada hermanito, por nada-dijo un risueño Ace-.

-Eso espero-dijo Nami-.

Cuando se dieron las buenas noches, cada uno fue a su habitación. Nami observó cómo se cerraba la puerta del cuarto de su hermana. "Esto va a ser divertido" pensó Nami.

Continuará…

Shishishi ¿Qué pasará con cada pareja de enamorados? Cosas misteriosas. Necesito que me deis vuestra opinión. Voy a escribir un one-shoot de una pareja. Pues bien, necesito que me digáis que pareja os gusta más y si queréis lemmon.

Ah casi se me olvida: el próximo capítulo a lo mejor tarda un poco más porque el martes es mi cumple así que estaré de fiesta el viernes y el finde. Además tengo un examen y me toca estudiar. Quiero taaaanto a mi profe (nótese el sarcasmo xD).

Para el one-shoot Reviews

Para quejas Reviews

Para felicitaciones Reviews

Shishishi ¿el sistema está claro no?

Sayonara! ^^