Siempre sí continúo con esta historia, por lo menos saldré pronto de clases y tendré tiempo de escribir todo lo que quiera.
¡Disfruten del capítulo!
Estancado.-
Era primera hora de la mañana y Yuri despertó a causa del insistente sonido de su celular, de mal humor descolgó la llamada sin mirar si quiera de quién era el número.
—Más vale que sea importante o morirás lentamente.
Al otro lado de la línea se escuchó una respiración entrecortada, como si la persona al habla hubiera estado corriendo hace poco.
—Bueno, es importante para mí, ¿eso cuenta?
-Púdrete.
Y con ese hermoso mensaje cortó la llamada para intentar seguir durmiendo. ¿Quién rayos se creía que era para llamarle a las 7:30 de la mañana? Su día empezaba a las 8:00, aún tenía media hora por dormir. Se recostó nuevamente dejando su celular en la mesilla junto a la cama, cuando se levantó sobresaltado totalmente sorprendido.
—Un momento, ¿cómo es que ese desgraciado tiene mi número telefónico?
—Creo que no fue buena idea llamarlo tan temprano… quizá debí empezar con un mensaje.
J.J sabía que se arriesgaba al rechazo si lo llamaba, pero de verdad que no esperaba que le cortara la llamada casi en seguida. A este paso cuando se vieran seguramente podrían suceder dos cosas, Yuri lo ignoraba olímpicamente o lo mataba lentamente como le hizo saber hace solo unos momentos, en cualquier caso el panorama no pintaba nada favorable para el Rey.
Había salido muy temprano a correr, no sabía qué hacer, estaba muy nervioso por todo lo ocurrido el día anterior y el ejercicio siempre ayudaba a despejar su mente, aunque esto no fuera siempre sinónimo de buenas ideas. Lo mejor que podía hacer en esos momentos era regresar al hotel y tomar un baño. Se puso en marcha mientras recordaba el final de su discusión con su, ahora, ex−novia.
Yuri salió corriendo del hotel y J.J iba a ir tras él, tenía que explicarle, hacer algo al respecto, no podía dejar que el rubio elucubrara mil teorías que solo lo alejarían de su objetivo: Enamorar al ruso.
Una mano delicada pero firme detuvo por completo su intento por salir también del hotel. Giró su rostro en la dirección de la mujer que tenía en frente. Era bella, eso no había quien lo negara, pero también era cierto que la belleza no es lo único que en su momento lo llevó a enamorarse de Isabella, aunque de ese sentimiento quedara sólo el recuerdo. Sus ojos empapados en lágrimas lo retuvieron más firmemente que su mano aún en su brazo, con delicadeza la hizo soltarlo. Tenía que terminar esa conversación apropiadamente.
—No puedes simplemente terminar esto así como así, son tres años de relación J.J, no puedes hacerme esto.
El Rey meneó la cabeza en negación.
—No te estoy haciendo nada, y lo sabes. Esto no puede continuar, solo nos haríamos daño. Comprende que a estas alturas ya no hay nada más que hacer.
La pelinegra solo asintió mientras formaba puños en sus manos. No tuvo oportunidad de agregar algo más, Isabella solo pronunció un adiós antes de escabullirse también del hotel.
Eran casi las 8:15 de la mañana cuando Yuri salió de su cuarto dispuesto a salir a comer por ahí antes de que alguien conocido fuera a buscarle. Iba en dirección al ascensor cuando vio a la bruja que el día anterior se atrevió a ir hasta su habitación para marcar territorio. Decidió que sería divertido ver qué era lo que se proponía tan temprano en ese pasillo.
—No se abre… –masculló casi colérica, a este paso J.J llegaría y la descubriría queriendo entrar a su habitación.
—No sé por qué no me sorprende que utilices una treta tan simple para volver a atraer la atención de un hombre –Yuri se acercó hasta la mujer que lo miró sobresaltada, no se esperaba que la sorprendieran de esa forma–. Por cierto, ese color no va con tus zapatos, creí que al menos sabrías de moda… –La recorrió con la mirada y sonrió arrogante–, pero lamento informarte que hasta el Katsudon tiene más estilo. Suerte con tu entrada a hurtadillas… oh, creo que precisamente es de suerte de lo que más careces –Miró por encima del hombro de la mujer–. J.J.
Por el pasillo había aparecido el pelinegro y los miraba con curiosidad, Isabella tembló casi imperceptiblemente antes de tomar una pose digna de la mejor actriz. Yuri sonrió malévolamente en su interior, tal vez, solo tal vez… podría jugar con fuego sin necesidad de quemarse.
—Yuri-chan, qué sorpresa verte tan temprano.
El ruso decidió ignorar olímpicamente la forma en la que se refirió a él.
—Cállate, no te interesa. Eres un maldito acosador, no vuelvas a llamarme.
J.J no dijo nada al respecto, al menos le había dirigido más de dos palabras, no todo estaba perdido.
—Por cierto, dale la llave de tu habitación a tu novia, hace un momento estaba desesperada por entrar –dicho esto se alejó del lugar, dejando un ambiente a punto de explotar.
Isabella estaba catatónica. ¿Lo había llamado? ¡Pero si J.J jamás llamaba a nadie, ni siquiera a ella! Él solo se comunicaba por texto. No entendía qué pudo haberlo impulsado a llamar al ruso. No podía moverse del sitio, ni notó la presencia de J.J frente a ella.
— ¿Intentabas entrar?
¿Qué podía decir al respecto? ¿Ups?
—Por supuesto que no. Sólo vine a hablar contigo, que termináramos no significa que dejemos de hablar ¿o me equivoco? –respondió la mujer lo más natural que pudo. J.J asintió, aunque no se veía muy convencido.
—Creí que te habías ido después de lo de ayer. Pero tienes razón, no es como que nos volvamos unos desconocidos solo por eso, aunque, si me disculpas, debo ir a darme un baño –la chica iba a replicar pero se lo impidió –. No, no puedes entrar. Si quieres espérame en la entrada del hotel, pero no entrarás en mi habitación.
Dicho esto J.J entró a su cuarto y cerró la puerta con seguro. Conocía a Isabelle, si la dejaba entrar de seguro intentaría seducirlo, no era una mujer que se rindiera fácilmente y era perfectamente capaz de utilizar cualquier método para conseguir lo que deseaba, y, al parecer, no había aceptado para nada su ruptura. Aun así ponerla en evidencia no funcionaría para disuadirla de intentar recuperarlo, tenía que darse por vencida ella misma, no podía ser de otra forma.
Por su parte, la pelinegra formó una mueca parecida a una sonrisa.
—Me conoce, claro que me conoce. No por nada fueron tres años de relación… si quiero seducirlo otra vez tendré que ser más lista que esto.
La muchacha salió del edificio dispuesta a trazar un plan infalible que le devolviera al patinador canadiense, él debía ser de ella sí o sí.
Yuri observó a la mujer salir con una extraña mueca en su rostro, y se preguntó cómo es que algunos podían considerar bella a esa chica, no le veía más atractivo que el físico y hasta en eso él podría ganarle si se lo propusiera. Sacudió la cabeza. ¿Si se lo propusiera? Nada que ver, ¿quién querría compararse con esa bruja?
Sin pensarlo dos veces él también salió del lugar, había estado en Barcelona en una oportunidad y sabía que servían un delicioso desayuno muy cerca de donde se encontraba, sus pasos encontraron la acogedora tienda en poco tiempo. Pidió el desayuno y se dispuso a disfrutarlo como si fuera la primera vez que lo probaba.
Cuando J.J salió de su cuarto eran las 9 de la mañana en punto, vestía una ropa casual que no destacaba mucho, algo extraño en él ya que le gustaba llamar la atención, pero se sentía desanimado por la actitud del Usurpador ruso.
Debería ir a desayunar, pero no tenía ganas de ello tampoco, a pesar de que los años que llevaba dedicándose al deporte le decían a gritos que no era saludable hacerlo, y menos con el Grand Prix Final a las puertas. Aun así mandó a callar a esa voz, también conocida como sentido común.
Lo único que quería en esos momentos era un lugar tranquilo en donde pudiera dejar su mente en blanco por un tiempo, antes de decidir cómo proceder con el más joven de los patinadores clasificados. Llegó hasta un parque que al parecer no era concurrido y se estiró cuan largo era en un banco, mirando el cielo y vaciando de a poco sus pensamientos.
Y sin saber en qué momento, se quedó dormido.
Y eso es todo por el momento, gracias a todos los que han leído, dejado review y puesto la historia en favoritos.
¡Volveré con otro capítulo apenas pueda!
Besos
Allumi ;)
