II

Una media hora después de salir de Luna Nova, Akko y Diana entraban a la tienda de magia "Last Wednesday Society", el lugar parecía un poco más desordenado de lo usual, con varias estanterías completamente vacías y otras atiborradas con objetos colocados en desorden. Al entrar, Diana saludo a un par de mujeres algo mayores que se encontraban bebiendo café en las mesas del rincón, a Diana le parecieron muy extrañas pero antes de que ella pudiera examinarlas en mayor detalle Akko la había arrastrado hasta donde se encontraba el encargado de la tienda.

-"¡Hola, he traído a Diana, como prometí!"

El encargado de la tienda dejo lo que estaba haciendo y saludo cortésmente a Diana.

-"Señorita Diana, me da mucho gusto que venga a ayudarnos, no sé cómo podre agradecerle"

-"No es necesario que me agradezca" dijo Diana educadamente, "como le dije a Akko cuando me conto de su problema, es un gusto ofrecer cualquier ayuda que sea capaz de proporcionar"

-"Es usted tan noble y amable como afirma todo el mundo"

El encargado de la tienda parecía estar muy conmovido por la presencia de Diana, así que ella decidió no perder más tiempo e ir directo al asunto.

-"Akko me dijo que desde hace algunos días han estado teniendo problemas con los objetos de la tienda".

-"Si, así es, desde hace una semana más o menos notamos que ocurría algo raro después de cerrar la tienda, revisamos que todas las protecciones mágicas estuvieran funcionando, pero seguían ocurriendo cosas raras, así que decidimos consultar a varios expertos pero no hemos encontrado que lo puede estar causando".

-"¿Es posible que algún objeto que hayan adquirido recientemente pudiera ser la causa?"

-"Esa fue la primera explicación que se nos vino a la mente, pero tras revisar el inventario y los objetos que adquirimos recientemente no encontramos absolutamente nada sospechoso"

-"Ya veo, en ese caso puede que se trate de algún encantamiento que se activa solo en circunstancias específicas, o de algún espíritu que de pronto se volvió malicioso. ¿Hicieron alguna prueba al respecto?"

-"Si, trajimos a un experto espiritista desde Londres, pero tampoco encontró nada".

-"Ya veo" Diana se quedó meditando un momento "Realmente es muy curioso que ningún experto haya podido encontrar nada raro, desde luego la ayuda que yo pueda ofrecer no estará a su mismo nivel"

-"No importa señorita Diana, estoy seguro que usted podrá hacer algo que a ellos no se les ocurrió intentar"

Diana le sonrió y sacando las herramientas que llevaba, las organizo sobre el mostrador.

-"De acuerdo, en ese caso creo que comenzare por revisar los objetos que adquirieron recientemente y también aquellos de los que pudieran sospechar debido a su rareza u origen"

-"¡Se los mostrare en un momento!" Diciendo eso el encargado desapareció detrás de una puerta y empezó a llevar al mostrador todo tipo de artefactos mágicos. Akko sonrió al ver que Diana se preparaba para examinar los objetos, pues su rostro volvió a mostrar la misma expresión que tomaba cuando se concentraba en resolver algún problema.

-"Iré a ayudarle al encargado" dijo Akko, y empezó a trasladar también los objetos desde la bodega.

Diana procedió a examinarlos con detenimiento usando sus herramientas, los colocaba sobre un círculo mágico que había dibujado con una tiza especial en una hoja de papel y luego les lanzaba hechizos y observaba como reaccionaban, algunas veces los golpeaba levemente con su varita y revisaba una especie de reloj, pero no detecto ningún encantamiento o que hubiera un espíritu hostil en ninguno de ellos. A continuación procedió a revisar también los objetos que habían cambiado de posición, pero tampoco encontró nada fuera de lo normal en ninguno de ellos. Por ultimo dedico tiempo a examinar los objetos que se habían roto, pero de nuevo sus indagaciones no dieron ningún resultado.

Cuando termino de revisar los objetos Diana se dedicó a recorrer la tienda mientras sostenía un péndulo de cristal en su mano, pero por la expresión de su rostro tampoco estaba obteniendo ningún resultado. Akko la había estado observando mientras ella realizaba su investigación, a veces ayudándola cuando Diana le pedía que sostuviera algún objeto grande que necesitaba examinar, y había notado como poco a poco Diana iba perdiendo la esperanza de descubrir que andaba mal.

Después de más de una hora examinando el lugar, Diana se dio por vencida, lanzando un fuerte suspiro, y se dirigió al encargado de la tienda para darle las malas noticias.

-"Lo siento, pero no he logrado detectar que exista nada fuera de lo normal en ningún objeto o en la tienda. No sé qué pueda estar ocasionando sus problemas"

El encargado pareció decepcionado.

-"Gracias de todos modos, señorita Diana, me siento muy honrado de que se haya ofrecido a ayudarme" Luego suspiro derrotado "Es muy extraño lo que está ocurriendo en esta tienda".

-"Si, no existe ningún indicio de que haya algún encantamiento en efecto" Diana hizo una pausa mientras parecía pensar en algo "De hecho, casi podría considerarse que–"

En ese momento fue interrumpida por la voz ronca, como de cuervo, de una mujer.

-"Discúlpenme jóvenes, pero me parece que están en algún tipo de dificultad, mi hermana y yo no pudimos dejar de notar a estas dos jóvenes brujitas yendo de arriba abajo por la tienda como si buscaran algo"

Diana se sorprendió al ver que las dos brujas que habían estado tomando café en silencio todo el rato se habían levantado y parecían estar muy interesadas en lo que ocurría. El encargado de la tienda les sonrió mientras les explicaba la situación.

-"Si, hemos tenido problemas con algún tipo de encantamiento que hace que los objetos cambien de lugar o resulten destruidos, pero nadie ha podido descubrir que lo está ocasionando"

-"¿Ah, y eso es lo que estas jovencitas han estado haciendo?" Las dos brujas se voltearon a ver una a la otra y se rieron juntas. A Diana le pareció que se reían de ellas, y se sintió un poco molesta, pero trato de actuar educadamente.

-"Si, así es, estuvimos usando algunos hechizos de identificación y algunas otras herramientas para averiguar el origen del problema, pero no tuvimos éxito"

Las brujas se quedaron calladas al ver la formalidad y la postura de dignidad que Diana había adoptado al hablarles, y tras un momento de silencio volvieron a reírse mientras se miraban una a otra. Esta vez Diana no pudo dejar de sentirse ofendida, y aunque trato de disimularlo Akko noto el cambio de humor en Diana, y empezó a preocuparse por que pudiera molestarse en serio y terminara regañando a las brujas como solía hacerlo con ella.

-"Oh lo sentimos jovencitas, se nota que son muy educadas, nosotras solo somos un par de viejas brujas, no nos presten atención"

Akko aprovecho la oportunidad para hablar, mientras ponía una mano sobre el hombro de Diana para tratar de calmarla.

-"Ja, ja, ja, No hay ningún problema"

Diana solo guardo silencio mientras cruzaba los brazos, y se dedicó a examinar con detenimiento a las brujas, ya que al entrar a la tienda realmente no les había puesto mucha atención. Debían ser bastante mayores a juzgar por sus rostros arrugados, sus cabellos blancos y sus espaldas encorvadas. Las dos eran muy parecidas físicamente, aunque las ropas que llevaban las diferenciaban una de otra de una manera clara, una llevaba el sombrero puntiagudo característico de las brujas, pero lo había decorado con la piel de algún animal y rematado la punta del sombrero con una manojo de plumas grises y negras, su vestido era de color azul oscuro y llevaba sobre los hombros varias bufandas puestas una sobre otra; la otra mujer llevaba un sombrero de copa baja, con el ala muy ancha y doblada hacia arriba en todo el borde, dentro de ese depósito que se formaba sobre el ala llevaba amontonados una cantidad increíble de flores secas de todo tipo, incluso había decorado algunas partes con ramitas, además iba vestida con una túnica negra con bordados dorados que formaban dibujos de flores y plantas, aunque en algunas partes el bordado se había descosido y los hilos colgaban de la tela. Además cada una de ellas llevaba un gran bolso colgando de un costado.

-"En todo caso" dijo una de las brujas "Creo que puede que se hayan dejado algo sin examinar, los jóvenes pueden ser muy distraídos y equivocarse por hacer las cosas a prisa"

La expresión de Diana se tornó más oscura cuando la bruja dijo eso.

-"Es cierto" respondió la otra "Desde que entramos por primera vez a la tienda notamos un influjo de energías muy extrañas"

El encargado de la tienda pareció muy interesado, parecía que iba a decir algo cuando Diana se le adelanto.

-"¿En serio? Yo no pude detectar ni el más mínimo indicio de que hubiera una alteración en la energía mágica del lugar"

Las brujas se pusieron serias y voltearon a ver a Diana.

-"No es por ofender jovencita, pero algunas cosas necesitan de mucha experiencia, y no pueden detectarse por medio de instrumentos o hechizos que se aprenden en el primer año de escuela, sino que solo por medio de una intuición mágica adquirida a lo largo de los años".

Diana se quedó callada evidentemente molesta. Tanto Akko como el encargado de la tienda se sentían incomodos ante la situación y la reacción tan inesperada de Diana, pero luego de eso ella pareció preferir no continuar con la discusión.

-"¿Entonces ustedes creen poder descubrir que es lo que está ocurriendo?" Pregunto el encargado de la tienda.

-"Desde luego, jovencito" dijo una de las brujas "Pero permítame que nos presentemos. Mi nombre es Agatha y esta es mi hermana gemela Jane, somos las hermanas Marple. Estamos de vacaciones en este hermoso pueblo desde hace unos días. Nos encantaría ayudarles, después de todo esta tienda nos ha parecido muy encantadora, y el café que preparan es delicioso"

-"Les estaría muy agradecido" Dijo el encargado.

-"Bueno, en ese caso, ¿quizá las jovencitas quieran asistirnos?"

Diana se sorprendió ante la petición de la bruja, y se sintió mal por cómo había reaccionado. Estaban ahí para ayudar, pero ella había dejado que su orgullo la dominara.

-"Desde luego, lo que más queremos es ser de ayuda" dijo Diana.

-"Muy bien, tal vez incluso aprenden algo" Dijo Agatha, mientras colocaba su bolso sobre el mostrador y empezaba a sacar cosas de él. De pronto se giró y le puso algo en las manos a Diana.

-"¿Q-que es esto?"

Diana examino la vieja bota que estaba sosteniendo, era demasiado grande para ser usada como calzado por nadie, bueno tal vez un gigante podría usarla, ¿pero para qué diablos iba ella a necesitar esa cosa?

-"Es parte del equipo necesario" respondió Agatha mientras señalaba en dirección de Akko y su hermana Jane. Akko tenía puesta una bota idéntica a manera de sombrero sobre la cabeza, mientras intentaba colocarse un collar decorado con todo tipo de chatarra. "Se ve ridícula" pensó Diana, pero Akko parecía más bien emocionada viendo las cosas que la bruja no paraba de sacar del bolso de su hermana.

-"¿Es realmente necesario?" pregunto Diana.

-"Absolutamente" contesto Agatha sin dejar lugar a quejas.

Diana, Akko y las otras dos brujas procedieron a ataviarse con todos los objetos que iban saliendo del bolso, hasta que al cabo de un rato las hermanas parecieron considerar que las preparaciones estaban completas.

-"Muy bien, nosotras tres formaremos un triángulo alrededor de Jane, y ella intentara canalizar las energías malignas a la esfera de cristal que tiene en las manos"

Cada una tomo su posición. Diana saco su varita y espero nuevas indicaciones.

-"Oh no, puedes guardar tu varita querida, en este ritual no la vamos a necesitar"

Diana guardo su varita algo confundida, era extraño que no fueran a necesitarlas.

-"Ahora vamos a realizar una danza tradicional de las brujas para poner en movimiento las energías" y diciendo eso empezó a contorsionar el cuerpo de una manera ridícula, Diana recordó el baile que la escuela había presentado a Lord Hanbridge, y por una vez en su vida pensó que algunas tradiciones era preferible olvidarlas.

-"¡No se queden paradas jovencitas, muévanse!"

Diana y Akko empezaron a moverse imitando a la bruja, los pasos no eran difíciles, pero Diana al menos estaba teniendo una gran dificultad para realizarlos pensando en lo ridícula que se debía ver en ese momento, con la gran bota calada hasta las cejas y los artilugios que llevaba encima haciendo un ruido de cascabeles cada vez que se movía. Volteo a ver a Akko y comprobó cuan ridícula debía verse ella misma, aunque Akko tenía una expresión de seriedad en su rostro. Cuando las tres lograron coordinar sus movimientos la bruja del centro empezó a recitar un extraño conjuro.

-"Och tamale gazolly gazump dayump dayadee yahoo Ink damink dayadee gazink dayump"

-"¡Repitan después de ella!" Les indico Agatha, que estaba dirigiendo la danza.

-"Och tamale gazolly gazump dayump dayadee yahoo Ink damink dayadee gazink dayump"

-"Och tamale gazolly gazump dayump dayadee yahoo Ink damink dayadee gazink dayump"

-"Och tamale gazolly gazump dayump dayadee yahoo Ink damink dayadee gazink dayump"

Diana cada vez tenía más dudas sobre la utilidad de lo que estaban haciendo. No reconocía el conjuro en absoluto, y aquel ritual no se parecía a nada que ella hubiera leído sobre medidas contra encantamientos o espíritus maliciosos. Estaba a punto de expresar sus dudas cuando Akko soltó un grito de asombro.

-"¡Increíble!"

-"¡No dejen de recitar el conjuro!" indico Jane, que estaba al centro del triángulo alzando la esfera de cristal sobre su cabeza.

Diana observo con incredulidad como las típicas chispas verdes de la magia en estado puro empezaban a aparecer alrededor de ellas, luego iban arremolinándose hasta formar un torbellino dentro del triángulo, y al final tomaban la forma de una cabeza de aspecto ligeramente humano, aunque con cuernos de venado. Un fuerte viento azoto el interior de la tienda, y de pronto se puso oscuro como si fuera de noche, solo el brillo verde de la magia iluminaba el lugar.

El encargado de la tienda, que había estado observando desde el principio el ritual, corrió a esconderse a la bodega, justo en el momento en que la cabeza flotante empezó a gritar.

-"¡Brujas insolentes, como se atreven a querer desterrarme de este lugar!"

Diana y Akko habían dejado de moverse y recitar el conjuro por la sorpresa, pero las dos hermanas parecían tener todo bajo control.

-"¡Déjate de tonterías y de causar problemas!" grito Agatha desde el vértice del triángulo, mientras corría junto a su hermana Jane para ayudarle a sostener la esfera de cristal, que había empezado a brillar y a absorber la magia del torbellino.

-"¡Deténganse! ¡Se los ordeno!" El espíritu parecía empezar a preocuparse, pues poco a poco se iba desmaterializando al ser absorbido dentro de la esfera de cristal.

-"¡NOOOOOO!"

En el último momento antes de desaparecer, el espíritu soltó un grito ensordecedor y hubo una explosión que lanzo a Diana y Akko al suelo.

Cuando el humo de la explosión se disipo, pudieron ver que las brujas sostenían la esfera de cristal y que dentro de ella giraba un remolino de magia.

-"¿Ya se terminó?" El encargado de la tienda asomo la cabeza por detrás de la pared, aun con miedo.

-"No se preocupe jovencito, mi hermana y yo nos encargamos de ese espíritu tan travieso que estaba trastornando la energía mágica de su tienda"

El encargado de la tienda observo con asombro la esfera de cristal donde estaba capturado el espíritu.

-"Esto es genial, ¡por fin nos libramos de esa molestia! No sé cómo agradecerles"

-"Oh, no fue nada, nosotras hemos visto cosas mucho peores".

-"No, por favor, acepten aunque sea un regalo de parte de la tienda como agradecimiento".

-"Oh, bueno si insiste, mi hermana Jane es aficionada a coleccionar calderos, y creo que ese que tiene en el estante de atrás llamo su atención desde hace algunos días"

El encargado volteo a ver a donde le indicaba la bruja, y vio que se trataba de un viejo caldero de cobre, con varios parches cubriendo los agujeros del fondo.

-"¿Esta segura?, ese caldero no tiene mucho valor"

-"Oh, créame, que para mí es un tesoro precioso" contesto Jane.

-"Bueno, si a usted le parece suficiente es todo suyo"

Mientras las hermanas y el encargado hablaban, Diana y Akko se habían levantado del suelo y estaban ordenando sus ropas, quitándose de encima todos los extraños artilugios que se habían puesto.

-"Increíble, ¿no crees Diana?, nunca había visto nada como eso".

Diana parecía contrariada.

-"Tampoco yo Akko, esto fue completamente anti ortodoxo"

-"Vaya, así que la jovencita esta sorprendida, ¿eh?"

Una de las brujas se estaba dirigiendo a ella. Diana se quedó callada.

-"Espero que haya podido aprender algo, no solo de magia, sino también de humildad, señorita".

Diana se puso roja de vergüenza.

-"Tal vez la próxima vez que fracase al encontrar solución a un problema piense en consultar a alguna bruja con más experiencia en lugar de decidir que no tiene solución" Dijo Agatha moviendo un dedo enfrente de Diana, como si la estuviera regañando tras hacer alguna travesura.

-"Lamento mi comportamiento anterior" dijo Diana casi murmurando, Akko nunca había visto a Diana tan avergonzada.

-"hm" La bruja solo gruño y después se dio la vuelta mientras Jane metía el caldero en su bolso, que a diferencia del de su hermana no había abierto hasta ese momento y parecía estar vacío.

El encargado de la tienda se dirigió hacia Diana y Akko.

-"Bueno chicas, creo que ustedes también se merecen una recompensa, después de todo también participaron en el ritual".

-"No, por favor, no queremos ninguna recompensa" Diana se apresuró a contestar "Solo intentábamos ayudar"

El encargado volteo a ver a Akko, que asintió.

-"No se preocupe, estamos felices de que todo se haya resuelto".

-"De acuerdo, muchas gracias por su ayuda, señorita Cavendish, Akko"

El encargado les sonrió antes de regresar al mostrador.

-"Sera mejor que nos retiremos, Akko" dijo Diana tomando del brazo a Akko y arrastrándola hacia afuera, no quería pasar ni un segundo más en ese lugar.

Unos minutos después se encontraban sobre la calle que legaba a la estación de las Ley Line, Diana caminaba con la cabeza baja, mirando el empedrado de la calle, había permanecido muy silenciosa desde que salieron de la tienda, y Akko podía percibir que algo la tenía preocupada. Bueno, aparte de la manera como las dos brujas la habían tratado, sin duda ella se sentía herida en su orgullo, pero aparte de eso Akko también percibía que algo más la molestaba.

-"Esas brujas sí que eran muy raras, ¿eh, Diana?"

Akko dijo lo primero que se le ocurrió, tratando de romper el silencio.

-"Si, lo eran". Dijo Diana sin voltear a verla.

Akko hizo una mueca de molestia porque Diana seguía ignorándola.

-"¿Acaso te sientes mal porque ellas tuvieron éxito en resolver algo en lo que tu fallaste y encima de eso te trataron como a una niña?"

Al escuchar la acusación Diana levanto la cabeza y volteo a ver a Akko, sus cejas estaban fruncidas y su cara ligeramente ruborizada.

-"Por supuesto que no, Akko, que idea tan ridícula"

Akko se alegró de que sus palabras hubieran obtenido una reacción de parte de Diana.

-"Lo siento…pero es que te veo demasiado pensativa y callada, me estas poniendo nerviosa"

-"Perdona mi comportamiento. Es solo que hay algo en todo esto que no termina de tener sentido…no puedo dejar de pensar en ello".

-"¿De qué se trata? Ellas identificaron el espíritu y lograron expulsarlo de la tienda, creo que todo quedo perfectamente resuelto"

-"Es solo que me parece extraña la facilidad que tuvieron para identificar lo que andaba mal cuando ni los expertos ni yo detectamos absolutamente nada, de hecho estaba a punto de sugerir otra posibilidad cuando las brujas nos interrumpieron y ocurrió todo ese absurdo ritual"

-"¿Cuál es esa otra posibilidad?" Pregunto Akko con curiosidad, Diana pareció dudar un poco antes de responderle.

-"¿Bueno…qué tal si no pudimos detectar ningún hechizo o encantamiento simplemente porque no había ninguno?"

Akko reflexiono por un momento, y luego le pregunto a Diana.

-"Pero eso no tiene sentido, ¿Entonces por qué los objetos aparecían cambiados de lugar? ¿Y cómo fue que las brujas lograron exorcizar el espíritu que lo estaba causando? ¿Cómo lo explicas si no era magia?"

-"Precisamente Akko, no tiene sentido…a menos que-"

Diana se detuvo de pronto.

-"Tengo que regresar a la tienda"

-"¿Eh, por qué?"

-"No es nada más que una suposición, pero-"

Diana volteo a ver a Akko, su expresión volvía a ser la de siempre: una determinación de hierro y segura de sí misma.

-"Regresa a Luna Nova sin mi Akko, puede que al final este equivocada y no quiero hacerte perder el tiempo"

Akko coloco sus manos en su cintura mientras adoptaba una expresión de igual determinación a la de Diana.

-"Claro que no regresare sin ti a Luna Nova, Diana. Si tienes que volver a la tienda iré contigo, confío en que tienes una buena razón para estar intranquila".

Diana sonrió ante la reacción de Akko.

-"Gracias Akko" y luego añadió: "Sera mejor que nos apresuremos, si mi sospecha es correcta no tenemos mucho tiempo".

Ambas recorrieron el camino de regreso a paso rápido y en pocos minutos estuvieron de nuevo frente a la tienda de magia.