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Capítulo Dos
León de Sacrificio

Tsunade no podía despegar los ojos del reloj en su oficina, ni el incesante rasgueo de sus dedos contra la mesa. El hecho era que estaba molesta ella misma porque Uchiha Sasuke la molestaba más de lo que las palabras pudieran decir. ¿Talvez si destruía un bosque entero con sus propias manos podría con el sentimiento que la atravesaba? A pesar de eso, ella encontró toda la reunión de esa tarde bastante divertida.

Tsunade no conocía a Sasuke del todo bien. A parte del día que lo curó, nunca le habló al chico. Eso había sido siete años atrás y además del reporte de tres años atrás de la muerte de Itachi—la evidencia substancial apuntando hacia Sasuke como la causa—el último Uchiha se había vuelto algo así como un fantasma. El equipo siete lo había estado buscando como un grupo de perros hambrientos al año siguiente, pero cuando no encontraron ningún rastro, se dieron por vencidos.

Eso casi mata a Naruto, pero fue lo mejor. Sasuke al menos estaba a salvo y con el control de su propio cuerpo, dondequiera que estuviera. Ellos nunca creyeron la posibilidad de que hubiera muerto durante la pelea contra Itachi. Era hora de seguir adelante con sus vidas. Y ahora estaban aquí, siete años después de que todo eso sucediera, Sasuke estando vivo y yendo muy lejos como para tomar el control de Oto.

—Diecinueve —murmuró Tsunade, sus dedos finalmente pararon su ritmo apresurado mientras se dejaba sumergir en esa información.

—Supongo —dijo, pensando sobre los logros de estos chicos—antiguos chicos, corrigió, ya no eran los mismos chicos de doce años nunca más, —Realmente es el comienzo de una nueva era.

Tsunade se volteó sobre su silla, la panorámica ventana le dio una perfecta vista de la montaña Hokage, —¿La siguiente generación, huh? ¿Son dignos de heredar esta aldea Sarutobi-sensei?

Tsunade se perdió en recuerdos de su propio pasado hasta que alguien tocó la puerta. Gritando un rápido, —¡Pasa! —la Hokage sacudió la nostalgia de sus pensamientos y volteó para ver a su pupila cerrar la puerta detrás de ella.

Una pizca de orgullo llenó a Tsunade mientras veía a Sakura venir y pararse delante de su mesa.

—¿Quería verme?

Recordaba a Sakura cuando todavía era una niña pequeña, todavía ingenua e infantil. La joven delante de ella ahora no era ninguna de esas cosas. Tsunade se había encargado de eso.

Suspirando por los eventos no deseados del día, Tsunade estaba al menos tranquila sobre el hecho de que si alguien podía manejar la misión que estaba por asignar esa sería Sakura.

—Si, tengo una misión urgente para ti.

—¿Misión? —preguntó Sakura, —Pero yo…

—Lo siento Sakura, pero esto es importante.

Tsunade lo sentía, realmente lo hacía. Sakura acababa de pedir tiempo libre de las misiones para empezar a entrenar nuevos medic-nin. Claro que seguiría haciendo eso, sólo que para la aldea equivocada.

Tsunade no podía deshacerse del insistente sentimiento de que estaba cometiendo un terrible error.

—Irás a Otogakure y ayudarlos a entrenar a sus medic-nin.

—¡Oto! ¿De qué demonios está hablando? ¿Por qué iría…

Mira está es la petición del nuevo líder y me aseguró paz entre Oto y Konoha. Ahora no puedo dejar pasar este acuerdo y tú eres parte de esto. Sólo será por un año, lo prometo.

Tsunade observó a la chica ir a través de una ola de expresiones diferentes antes de que preguntara, —¿Quién es el nuevo líder?

Uchiha Sasuke.

Tsunade había esperado la sorpresa en las facciones de su cara.

¡Sasuke! ¿Tomó control de Oto?

Eso parece.

Tsunade frunció el ceño cuando Sakura le envió una mirada seria, —¿Confía en él?

Tsunade suspiró, juntado sus pensamientos, mientras se echaba hacia atrás en su silla.

En este momento, sí. Él parece bastante… sincero sobre liderar Sonido. No estoy segura de sus intenciones con esa aldea, pero esa es otra razón por la cual te estoy mandando.

Nunca creí escuchar Sasuke y sincero en la misma oración masculló Sakura.

Sí, bueno, eres una ninja, espera lo inesperado Tsunade sonrió cuando Sakura rodó sus ojos, —De acuerdo, ¿Aceptas la misión?

—¿De verdad tengo opción?

No. ¡Te vas hoy en la noche!


Editado.