Capitulo 2 El inicio de mi prisión

-Señor Juez, al parecer los señores Ryuuzaki no tienen familiares cercanos, salvo este señor llamado Zuko Sutsone, primo segundo del señor Ryuuzaki y a aceptado quedarse con la niña y manejar su herencia hasta que cumpla la mayoría de edad- El abogado que esta frente al estrado le muestra todos los papeles por los cuales Marina sin ningún problema puede ir con el.

El Juez minuciosamente revisa cada papel presentado, verificando que no fuera falsificado algún dato... –El veredicto esta decidido, Marina Ryuuzaki estará bajo la tutela de Zuko Sutsone hasta su mayoría de edad, que es en aproximadamente 3 años; tiene todos los permisos como si fuera su propio padre, caso cerrado- Y le Juez da tres martillazos indicando fin de la sesión y del caso.

Zuko surca un poco sus finos labios, es un señor de aproximadamente 35 años, cabello rubio y ojos verdes. Un poco moreno, pareciendo que se expone demasiado al sol. Vistiendo un fino traje color café, con camisa blanca y una corbata negra, se dirige con su abogado para poder pasar por Marina.

-Claro, ella se encuentra en un internado, en lo que era localizado no se podía quedar sola-

-Perfecto, iré por ella-

Se retira del estrado, da una pequeña caminata alrededor del edificio, recorriendo varias oficinas, bajando varias escaleras para llegar al estacionamiento. Mete su mano en el bolsillo para sacar sus llaves. Acciona el botón de la alarma y a unos escasos metros se visualiza un lujoso auto azul que prende y apaga sus luces casi al instante en que Zuko acciono la alarma. Abre la puerta de ese Viper modelo 2008, se escucha el ruido de motor al encendido, haciendo varias maniobras sale del estacionamiento del edificio judicial.

Vira a la izquierda, recorre 5 cuadras, da vuelta a la derecha, camina unas 10 cuadras. El semáforo se ha puesto en rojo. Mientras, esta escuchando música clásica, con el aire acondicionado encendido dado que afuera hay un exceso de calor. El semáforo cambia a verde, pisa el acelerador, el motor se escucha un poco acelerado libera el acelerador para pisar el clutch y hacer el cambio de velocidad y así avanza otra 20 cuadras más.

"María Madre de los Remedios", -Tal parece que he llegado-, estaciona su auto una cuadra adelante. Abre la puerta se baja del auto, la cierra y de un movimiento activa la alarma, toma el juego de llaves y los mete en su bolsillo.

Voz del interfon –Si, ¿Quién la busca?-

-Su tío Zuko, traigo la orden del Juez de que me la puedo llevar-

Voz del interfon –Si, un momento-

Zuko espera varios minutos afuera, estando frente a esa inmensa puerta de madera, tallada con ciertos talles religiosos. Se ha empezado a impacientar, pero parece que escucha unas voces a lo lejos.

-Marina, querida apúrate-

Marina desde esa llamada no ha vuelto a hablar, tanto es su dolor que sus lagrimas se han secado, tampoco puede llorar. Estaba demasiado perturbada que hasta entonces le daba igual donde estar, 15 años toda una vida por delante pero ¿Para que?, sus padres ya no estaban para cuidarla.

La monja abre la enorme puerta de madera, estando Marina detrás de ella levanta la mirada para ver quien la ha sacado de aquel lugar.

-Marina, es tu tío Zuko ha venido por ti, anda hija ve y cuídate- La monja deposita un beso en la frente de Marina, la ayuda a sacar sus cosas y al haberla dejado afuera le sonríe y cierra la puerta, abandonándola a su suerte con el supuesto tío.

"Es perfecta" Zuko le sonríe, toma su maleta y le indica hacia donde debe ir, Marina sin rehusarse lo sigue hasta ese carro azul.

-Oh, y ahora haces como que no me ves- Ese hombre gordo hablándole sumamente de cerca. Empieza a olfatear su cuello, volviendo a excitarse la muerde fuertemente en una parte del cuello, Zafira solo aprieta los dientes. El animal volviendo a ver la reacción de la muchacha, esboza una retorcida sonrisa.

-Bueno, creo que es hora- Estando encima de ella, y ella inevitablemente tiene las piernas abiertas la penetra, Zafira sin excitación alguna es sumamente doloroso. Aprieta los dientes aun más fuerte, la bestia al sentir el calor que la mujer le proporcionaba empieza a moverse como loco ignorando completamente que la única manera que logro resbalar su miembro es porque ha hecho que sangrara la muchacha.

Volviéndola a mirar, se da cuenta que no emite sonido alguno, salvo que tiene los ojos apretados. -¡Gime!, ¡Haz algo!- pero Zafira pareció no escucharlo. El hombre fastidiado y decide voltearla en cuatro puntos.

-Como no quiero si quiera verte, voltéate, ¡Anda!-

Zafira como perdida en sí hace lo que el gordo le ordena, quedando a gatas con sus nalgas frente al animal. El hombre apenas logro visualizar que tiene sangrado el pene y puede ver que la entrada de la muchacha también lo esta, decide chuparla la sangre que fluye aun por la entrada de la niña. Extasiado y enloquecido por el olor, la penetra y la embiste con más fuerza.

No pasaron ni 5 minutos, que se escucha un fuerte gemido proveniente de la bestia. Derramando totalmente su semen dentro de Zafira, se retira. Sin antes darle una nalgada tan fuerte que Zafira se tira al suelo. Inconcientemente se hace ovillo y sin que ella lo quiera, por más que ha luchado con todo desde que inicio llora inconsolablemente.

El tipo ni se inmuta, toma sus pertenencias, se viste y se va tal como llego.

-Zuko, ¡es un fraude!, tu mujer esa no hace nada. No gime, no grita ni habla-

-Discúlpeme Señor Haru, es la primera vez que pasa-

-Solo te aviso, solo porque se lo que tienes pero los que pueden venir por primera vez se te pueden ir-

-Señor Haru, le agradezco el aviso en seguida iré a ver y nuevamente sea usted bienvenido- Zuko haciendo una reverencia en señal de educación.

El gordo sudado solo se gira sobre sus talones y se va.

"Maldita escuincla, ya habíamos hablado de eso" Zuko va echo una furia, dirigiéndose al cuarto donde se encuentra Zafira, abre la puerta. -¡Maldita puta!, ¡No es la primera vez que me la haces, ¿Qué te has creído?!-

Marina sigue echa un ovillo, temblando al menos ha parado de llorar.

Zuko viendo que lo ha ignorado, se dirige hacia donde esta, se hinca frente a ella. Estando lo suficientemente cerca de ella -Marina, si no haces tu trabajo...-

Peor que los insultos, reacciona de una manera demasiado violenta, se levanta para quedar sentada y estar de frente a su interlocutor - ¡Te dije que jamás dijeras mi nombre! ¡No lo toques, no lo digas! ¡Es parte del trato!-

-¡Pero tu no cumples tu parte! ¡Es la tercera vez que un cliente sale a disgusto! ¡Me sales demasiado cara maldita puta!- Y le escupe en la cara.

Marina ignorando lo sucedido, limpia tranquilamente su cara con su muñeca. Se levanta y va por una sabana para cubrir su cuerpo, desconociendo a su acompañante.

-Bien, dado que vuelves a ignorarme, cambiaremos un poco las reglas, respete mucho tu decisión de uno solo en una noche, pero ya es tiempo que trabajes como las demás, así es que tienes una hora para arreglarte, saldrás a bailar y otra vez estarás aquí, espero y los complazcas y cuidado alguien salga de aquí con una maldita queja- Se levanta Zuko.

Marina sigue dándole la espalda, ha escuchado todo perfectamente, pero ese otro animal ya conoce su forma de ser así es que solo espera a que se largue del cuarto.

-Con su permiso, Zafira- Haciendo una reverencia y de un modo burlesco, se retira, cerrando la puerta.

-Escuincla, dejemos algunos puntos en claro. En primera, tendrás que ganarte el techo y la comida-

Marina queda perpleja, como que ganarse el techo y la comida, a su conocimiento sus padres le dejaron una gran herencia y según sus cálculos, ella podría nunca trabajar y darse lujos caros y aun así le sobraría dinero.

-Por lo tanto trabajaras, en unos de mis negocios, que a decir verdad es uno de mis favoritos- Da a ver una retorcida sonrisa.

-Yo no haré tal cosa, tengo suficiente...- Es interrumpida por Zuko.

-Shht, no es que no quieras, es porque tienes que hacerlo y el dinero es mío, hice todo lo posible con mi abogado para que todas tus pertenencias que fueron heredadas por tus padres sean mías, así es que no tienes opción, o te vas a la calle y quizás te vaya mucho peor, ¿Qué escoges entonces?-

Ya no le podía ir peor, con todas esas condiciones tenía que aceptar el trato.

-¿Y de que es tu negocio?

-Ya te dije, el que habla y dice las cosas soy yo, de ahora en adelante tu solo dices si, ¿Entendido?-

Marina era una niña sumamente fuerte, de un carácter inquebrantable, a su parecer asimilo muy bien lo de sus padres, el ir a vivir con este tipo igual. Pero aun así, era demasiado para soportar, en la vida que mas le quedaba, ¿Por qué simplemente no se murió junto con sus padres? Y la respuesta quedará al viento, ahora esta sola. Solamente ella será su única acompañante en esta vida, que aun desconoce lo que le espera.

Gracias por leer nuevamente, espero y dejen reviews, Nos vemos xD...