CAPITULO 2
ERES MÁS DE LO QUE ESPERABA
-A ver Morrison, que está inventando esa cabecita tuya.
-Vi que no filmamos el viernes, y escuche ayer le dijiste a Ginni que Alfred estará de viaje. Será que me acompañas a Los Angeles? Debo dejar orden para unos arreglos en mi casa, mi hermana tampoco estará... me regalas un fin de semana contigo?
Lana no se lo esperaba, siempre había querido hacer algún plan con Jennifer, pero está siempre tenía algo, pensó en decirle que no por todas las veces que se lo había hecho a ella, luego se dio cuenta que realmente quería ir, y ese juego de venganza era algo tonto… así que le respondió con una gran sonrisa en el rostro…
-Me encantaría Morrison… un fin tu y yo solas en Los Angeles… suena muy bien…
Llego el viernes y las chicas viajaron a Los Angeles, ya en casa de Jennifer.
-Que acogedora tu casa Jen… me encanta el piano… tocarías para mi Jmo? Se volteó Lana posando sus brazos en el cuello de Jen…
-Picara… - Jen sonrió y le dio un pequeño beso – ahora toco algo para ti, primero quiero mostrarte la casa - hicieron un rápido recorrido, a Lana le encantó, muy sencilla, mucha madera, blancos…muy Jennifer.
-Es algo extraño vivas con tu hermana no? No lo digo por nada malo, pero me parece poco común.
-Lo decidimos en un momento que ambas estábamos solas, pero justo algunos de los arreglos que quiero hacer es porque ella ha decidido irse y quiero usar uno de los cuartos como estudio, así puedo escribir mejor, hacer las cosas de trabajo allí… ponerle mi toque.
-Ok… entiendo. A qué hora vienen las personas que te harán las modificaciones.
Jen vio su reloj.
-Deben estar por llegar, mientras vamos a la cocina a tomar algo, quiero café y tú?
-Prefiero un té – Jen la tomo de la mano y fueron a la cocina, preparo su café y un té para la morena, se sentaron a conversar y en eso llegaron los contratistas de Morrison, ella los atendió, les indicó de que se trataba todo, Lana aprovecho de ir al cuarto de Jen y se cambió, se puso unos jens, una camiseta blanca, un pañuelo en el cuello, zapatos cómodos… día de paseo en Los Angeles.
-Listo ¡ya les explique lo que deben hacer, ellos compraran los materiales y la próxima semana harán los arreglos, así que - se acercó y la tomo por la cintura - soy toda tuya
Lana se dejó hacer, pasó sus brazos por el cuello de Jennifer.
-Pero… ellos no comenzarían estando tu aquí?
-Mmm no… la idea no era encerrarte en casa mientras trabajan para mí, la idea es vivir un fin de semana distinto, sé que es Los Angeles, pero hay muchos sitios donde ir, donde no llamemos la atención, lugares fuera de los paparazzi, además hay gente mucho más famosa que tú y yo, así que tenemos posibilidades de no ser reconocidas.
-Pues… me agrada la idea - beso a la rubia tiernamente – entonces… a donde vamos Miss Morrison...
-Ya verás…
Jen se dirigió al Lago Echo Park, un lugar donde la gente se monta en botes y disfruta del paisaje mientras pasea.
-Ven Parrilla móntate que yo voy remando.
-Entonces este tipo de ejercicios son los que te tienen los brazos así?
-Muy graciosa – le guiño un ojo – es más el gimnasio que cualquier otro ejercicio… aunque hay otros ejercicios en donde también sacar brazos…
-Mmmm… creo saber de qué hablas – ambas reían de la picardía de ambas, así pasaron un rato, conversando de sus vivencias en esta ciudad en donde estaban residenciadas antes de entrar a la serie.
Salieron del parque ya con hambre y Lana pidió ir a un pequeño restaurant no visitado por artistas al que ella iba cuando llegó a Los Ángeles.
-Que comerás aquí Parrilla.
-Yo hamburguesas, que es la especialidad de la casa… pero hay otras comidas muy ricas que sé te gustaran.
-La verdad es que no soy tan fanática como Emma de las hamburguesas, pero te complaceré, comeré también para acompañarte – Jenny bromeaba con Lana.
Almorzaron y la rubia convido a la morena a ir a otro lugar que era uno de sus favoritos en la ciudad, El Observatorio Griffith.
-Has ido alguna vez al observatorio?
-No me lo vas a creer, pero no, nunca he ido. Te gusta mirar las estrellas?
Ya estaba oscureciendo y se quedó viendo al cielo y le respondió algo ida, muy típico de Jen.
-Me gusta ver lo que nos regala el cielo y sus misterios, sus luces, si bien la astronomía es una ciencia y mucho se ha descubierto, no deja de ser infinito lo que hay allá arriba – señala hacia el cielo - me gusta venir cada cierto tiempo y disfrutar de lo que nos ofrece el espacio a tanta distancia, al final se acorta la distancia cuando disfrutas de un espectáculo tan bonito.
Desde allí estuvieron un buen rato viendo los astros, Lana estaba algo sorprendida, Jen nunca había mostrado una actitud tan cercana con ella, le enseño sus gustos en cosas distintas a lo que veía en el set, realmente estaba conociendo a otra rubia y a cada rato se hacía mucho más interesante.
Después de disfrutar del lugar se fueron, ya en el auto Lana tomo la mano de Jen
-Gracias por este día… me has dejado ver una parte de ti que no tenía idea como era, pensé querrías permanecer encerrada en tu casa sin que nadie nos viera, aunque poco hemos llamado la atención siempre he sentido que tú tienes más reservas que yo sobre eso.
Sin encender el auto Jen se volteo y vio intensamente con sus ojos aguamarina a la morena.
-Hay muchas cosas que me cuesta mostrarle a la gente… no me es fácil confiar Lana – bajo la mirada para luego mirarla de nuevo a los ojos – no me preguntes como poco a poco has ido ganándote mi confianza mis ganas de dejarte entrar en mi vida… Yo no soy tan extrovertida como tú, no me es tan fácil confiar en la gente ni tener tantos amigos como tú, a mí me cuesta más, me es más difícil, pero no creas que es porque no se querer a la gente o porque no sé amar… sólo me protejo de lo que me han hecho. No voy a entrar en detalles, pero haber tenido un compromiso con Jesse, estar a punto de casarme y que se haya suspendido todo no fue fácil, luego con Amaury fue todo tan apasionado, pero resulto ser otro sin vergüenza y con Stan más de lo mismo.
-Creo que ambas hemos tenido experiencias buenas y malas en el amor, yo también he padecido, pero he hecho padecer sin querer y seguro también te ha pasado.
-Sí, no voy a negarte que en otras relaciones he sido yo quien no ha querido continuar e incluso he hecho daño, pero siempre sin querer, han sido cosas del destino.
-Esperemos eso cambie de una manera u otra, no crees.
Jennifer se quedó pensativa, y volteo a ver de frente…
-Tú… tienes un futuro con Alfredo.
Lana tomo la cara de Jen y la volteo para que la viera.
-Eso aún no se sabe Morrison… que tenga una relación con él no indica que vaya a terminar en algo realmente formal, si, es mi novio, hasta ahora ha funcionado, pero esta relación contigo hace que tenga muchas dudas con respecto a él.
-En serio te planteas que puedes tener algo conmigo más allá de una relación de cama?
-Aquí la que siempre ha puesto freno has sido tú, la que más busca esconderse eres tú, quien no me deja entrar en ese corazón… eres tú… si estoy con Alfredo es porque nunca demostraste querer más.
La rubia no la dejó hablar más… se acercó y la beso apasionadamente, luego volteó encendió el auto y se marcharon a casa.
Jen estacionó y bajaron, se tomaron de la mano mientras entraban a casa.
-Que quiere comer la Srta. Parrilla?
-Mmmm se me antojan muchas cositas – se fue acercando a la rubia pícaramente, quien la abrazo por la cintura y le devolvió la sonrisa.
-Ya me imagino… pero…primero alimentaremos el estómago – le guiño un ojo y le dio un piquito. Lana cada vez se sorprendía más, la actitud de Jennifer era más romántica que sexual, ese cambio seguía extrañándola, en otro momento no lo hubiese pensado y estarían haciendo el amor, pero en el fondo le gustaba, si bien le encantaba la rubia, en algún momento de la relación sintió que todo giraba hacia lo sexual lo que no la molestaba, pero habían momentos en que quería más… quería una relación y hasta ahora se estaba percatando de eso… ese era el motivo real de haber aceptado a Alfredo, él desde un principio demostró querer llegar a una relación, no solo a unas noches de pasión y Jennifer hasta ahora solo le hacía ver que se interesaba principalmente en tenerla entre sus sabanas…
-Puedo pedir algo que te guste o te preparo algo yo.
-Pues sorpréndeme, prepárame algo tú.
La rubia sacó un delantal se lo colocó.
-Me voy a dejar guiar por una entrevista que te hicieron y comentaste tus comidas favoritas.
-Vaya, vaya Morrison no esperaba eso de ti…
-Quieres una copa de vino mientras cocino? Recomiendo blanco, lo que te haré pega con eso.
-Si puede ser, deja yo lo sirvo y pongo algo de música.
Lana se dirigió a un pequeño bar que tenía Jen, escogió un vino que le agradable sirvió dos copas y puso música suave, mientras hacia esto la rubia saco un pescado que ya estaba marinado, ella había solicitado a una persona que iba dos veces a la semana a limpiar y dejar algunas comidas hechas para su hermana le adelantara el trabajo, lo metió al horno y sacó vegetales para acompañar el pescado, sabía que ese plato era favorito de Lana para cenar. Cuando lana volvió a la cocina ya el pescado estaba en el horno.
-Por lo visto comeremos algo horneado.
-Una pequeña sorpresa que espero te guste.
-Pues nunca imagine cocinarías para mí, así que ya solo por eso, se me agradará – se le acercó por detrás y le dio pequeños besos en el cuello a la rubia, quien continuaba picando los vegetales.
-Hey… eso es trampa Parrilla…pero no ganaras tan fácil… te toca esperar la cena – Lana dejó de intimidarla, le gustaba esta Jen controlada, que daba importancia no solo a la química sexual que tenían, esta chica se estaba preocupando por agradarla de otra manera.
Jen cocino los vegetales, actuaba cual experta con ellos, mientras bebían y conversaban de diversos temas, esta velada les estaba mostrando cosas en común que tenían y que no sabían la una de la otra, Jen le contó algunas historias de adolescencia, Lana hizo lo mismo, sólo que las de la morena eran más picantes.
-Entonces a los 13 años te diste tu primer beso y lo enmarcaste en un árbol, muy romántico eso Lana – le guiño un ojo
-La verdad fue idea de mi primer novio, resultó ser todo un romántico - ambas bebían y reían con estas historias.
-Bueno voy a servir, me esperas en la mesa por favor.
Lana se paró y fue hacia el comedor, ya la mesa estaba arreglada, sólo de servir la comida. Se sentó y espero a la rubia quien entró con los dos platos principales con pescado y vegetales.
-Jen… que rico se ve eso, yo nunca te dije que me gustaba eso para cenar.
-Pues como te dije temprano, lo leí en una entrevista que te hicieron - se volteó y fue a buscar el resto.
Regreso con una ensalada cesar y el para el postre una pequeña torta para dos de Brownie, el chocolate es algo que no falta en la cartera de Lana.
-Vaya Morrison estoy pensando seriamente que quieres conquistarme – la rubia soltó una carcajada.
-Le voy a dar la razón a los hombres cuando dicen que quien nos entiende – le decía eso mientras se sentaba en su lugar y le daba un piquito – no digo que me hayas reclamado, pero si varias veces me dijiste que solo te buscaba por sexo, ahora estoy haciendo lo que me gustaría hicieran conmigo y veo que te tiene algo curiosa.
-No digas eso – bajo la mirada, se sintió descubierta con la curiosidad que tenía por el cambio de la rubia – me gusta mucho todo lo que has hecho hoy – tomo la mano de Jen – ha sido un día que no me esperaba, la verdad pensé tendrías la intención de estar todo el día aquí.
La rubia puso cara de asombro pero sonreía – ósea pensaste que solo quería aprovecharme de tu hermoso cuerpo – se acercó y la beso...
-Tanto como eso no, pero si admito que imagine estaríamos más tiempo en tu casa.
-Y te desagrada que no haya sido así?
-Para nada, te agradezco este día tan especial que me has dado a tu lado, ha sido una sorpresa tras a otra.
-Buen provecho Srta. Parrilla.
-Buen provecho Srta. Morrison
Comenzaron a comer, Lana degustaba muy feliz la cena preparada por Jen, todo había quedado muy rico, al terminar el postre Jen la invitó a ir al otro salón donde estaba el piano.
-Me dijiste que querías que tocara, ven siéntate a mi lado y tocaré para ti – la tomo de la mano y fueron al piano. Jen comenzó a tocar y cantar aunque no era su fuerte "Desde ambos lados" de Joni Mitchel, cantante favorita de Lana.
Desde Ambos LadosLíneas y corrientes de cabello de ángel
Y castillos de helado en el aire
Y barrancas de plumas por todas partes
He mirado las nubes * de esa manera
Pero ahora sólo bloquean el sol
Su lluvia y nieve sobre todos
Tantas cosas que habría hecho
Pero las nubes se pusieron en mi camino
He visto a las nubes desde ambos lados
Desde arriba y abajo, y de alguna manera todavía
Son solo ilusiones de nubes que recuerdo
Yo realmente no conozco del todo las nubes
Lunas y Junios y ruedas de la fortuna
El mareo danzante donde sientes
Que cada cuento de hadas se vuelve real,
He mirado el amor de esa manera
Pero ahora es sólo otro espectáculo
Se quedan riendo cuando te vas
Y si te importan, no les hágas saber
No te delates a ti mismo
He mirado el amor desde ambos lados
De dar y recibir, y de alguna manera todavía
Son solo ilusiones del amor que recuerdo
Yo realmente no conozco del todo el amor
Las lágrimas y los miedos y la sensación de orgullo
Decir "Te amo" en voz alta,
Los sueños y los planes y las muchedumbres de circo
He mirado la vida de esa manera
Pero ahora los viejos amigos están actuando de manera extraña
Mueven la cabeza, dicen que he cambiado
Bueno, algo se ha perdido, pero algo se ha ganado
Al vivir cada día
He mirado la vida desde ambos lados
De ganar y perder y de alguna manera todavía
Son solo ilusiones de la vida la que recuerdo
Yo realmente no conozco del todo a la vida
He mirado la vida desde ambos lados
Desde arriba y abajo, de alguna manera todavía
Son solo ilusiones de la vida las que recuerdo
Yo realmente no conozco del todo a la vida
Ambas estaban como en una nube, Lana también tocaba y acompaño a Jen tocando el tema y cantando las dos, todo iba muy bien, el ambiente súper romántico hasta que sonó el teléfono de Lana… dejaron de tocar, Lana se cortó, imaginaba quien era, ya había hablado con su familia, solo faltaba Alfredo con quien solo había conversado unos minutos en la mañana antes de irse a Los Angeles y un mensaje que le envió para que supiera que ya estaba en la ciudad para decirle que todo iba bien.
-Atiende Lana, no hay problema, yo mientras voy a ducharme – Jen disimulo lo que pudo la molestia que había sentido, la descolocó, no sabía por qué estaba empezando a sentir unos celos incontrolables cuando aparecía Alfredo, en su acuerdo estaba esa parte de la vida de Lana, si bien la morena no sabía en que andaba Jennifer sospechaba que también había alguien, pero Jen no soltaba prenda.
Lana intento decirle algo, pero Jennifer no le dio tiempo, subió rápido a su habitación, mientras Lana respondió.
-Hola ¡ cómo va todo?
-Amor, como estas? Vaya que seco tu saludo.
-Ah, no, no es nada, disculpa cariño – le costó decir el calificativo – solo estoy cansada, he estado en la calle y estoy agotada, ha sido un largo día, el viaje, llegar, sabes cómo es todo.
-Si te entiendo. Bueno, yo he estado igual, y así por lo visto será el fin de semana, mañana comenzaremos a la 8 y pararemos un par horas para almorzar, luego estaremos hasta las 6 y tendremos una cena, espero no tengas problema, pero mañana poco podremos hablar, de hecho acabo de salir de una reunión, ahora cenaremos y nos reuniremos de nuevo.
-No te preocupes, yo acabo de cenar y pienso acostarme temprano. Hablamos mañana no hay problema.
-Lana pasa algo?
-No nada, todo bien – Lana estaba apurada por cortar la llamada, notó una actitud muy diferente en Jennifer, ya era la segunda vez que se percataba que la rubia se afectaba con las apariciones de Alfredo – como te dije, estoy cansada.
-Bueno está bien, debo colgar. Buenas noches mi amor.
-Buenas noches cariño – al colgar subió rápido a la habitación de Jennifer, la rubia justo estaba saliendo de la ducha – Ohhh ya te bañaste, pensé me esperarías.
-Disculpa, pensé tardarías más y olía mucho a comida, ya quería quitarme el olor – la rubia estaba un poco seca.
-Te entiendo… bueno voy a ducharme, ya vuelvo – Lana entro en el baño, al cerrar se apoyó de espalda a la puerta y suspiro, sentía se le saldría el corazón, estaba como una adolescente asustada por la molestia de Jennifer, se ducho rápidamente, necesitaba contentar a Jen, y tenía claro o creía tener claro como lo haría.
Al salir Jen estaba revisando su celular y había encendido el televisor. Aunque la pretensión de Lana era insinuarse prefirió ser menos evidente y buscó conversar.
-Jen sé que no es mi culpa pero lamento el episodio con mi teléfono.
-No te preocupes Lana… la verdad no debí molestarme, es absurdo.
-No es absurdo, aunque sabemos lo que pasa, no eres un plato de segunda mesa para mí – le acaricio el rostro a la rubia.
Lana se había sentado a un lado de la cama de frente a Jen.
-Tranquila Lana, no pasa nada… fue un arranque – la rubia se paro fue a su armario y busco un álbum - quiero mostrarte esto – se sentó de nuevo y comenzó a mostrarle un álbum de ella y su familia desde la infancia – ambas volvieron al ambiente anterior, Jen sacó un par de álbumes más, le fue contando a Lana donde eran las fotos, le mostró sus primeros trabajos y hablaron sobre esa época, al terminar las fotos Jen fue y guardo los álbumes.
-Jen, nunca imagine realmente fueses tan dulce,
- Jen sonrió - no soy así Lana, es solo un muro que pongo para protegerme, ven acuéstate conmigo.
Jen colocó a Lana sobre su pecho, comenzó a besarla tiernamente, se separó un momento y le dijo
-Te molestaría mucho si por esta noche solo dormimos?
Esto si fue una sorpresa para la morena, si bien le encantaba la rubia, el sexapil que tenía la activaba y la provocaba, pero en realidad el día había sido tan especial que aunque si quería hacer el amor con ella nunca habían realmente dormido juntas, no de la manera en que Jen se lo estaba pidiendo.
-Claro mi bella, me encantaría solo dormir contigo, acostada sobre tu pecho.
-A dormir entonces – Se dieron un beso, se arroparon y pasaron su primera noche durmiendo juntas, como una verdadera pareja… como algo que ambas venían negándose, más Jen que Lana.
Poco se separaron durante la noche, si no era una, era la otra la que se acercaba, una noche llena de afecto, cariño… amor…
Así amaneció… y la rubia despertó primero, observo dormir a Lana, así estuvo un rato, solo viéndola, la morena siempre estaba inquieta, siempre estaba bromeando aunque cuando se trataba de estudiar sus libretos era muy aplicada, pero en este momento mostraba una paz en su rostro que no conocía Jennifer, si bien la enterneció decidió que era momento de darle un poco de acción a su fin de semana… con cuidado se colocó debajo de la sabana a nivel del vientre de la morena quien estaba boca arriba, comenzó a besar su abdomen con mucha dulzura, muy delicada, menos "salvaje" de lo que normalmente era, llegó al bajo vientre de la morena quien ya se había despertado y reía pícaramente al ver lo que la rubia estaba haciendo, muy presta a colaborar Lana se dejó hacer.
Jen le quitó su ropa interior y comenzó a besar su entrepierna hasta llegar al clítoris de Lana, besándolo primero con la misma delicadeza del principio, luego fue haciendo círculos en él, la morena comenzaba a gemir, llevó sus manos al cabello de Jen y masajeaba la cabeza de esta, la rubia intensifico su trabajo, empezó a ser más apasionada, chupaba el clítoris de Lana, ésta cada vez se iba descontrolando más, Jen se deleitaba en toda la vagina de la morena, Lana ya daba brincos presionando más, la rubia se reía y la obligaba a mantenerse quieta.
-Eres muy malvada Jen – Lana gemía mientras le hablaba, aunque no la veía, Jennifer seguía bajo la sabana, era un poco el juego que ambas estaban disfrutando.
La rubia no espero más y penetró a la morena con dos dedos sin abandonar el clítoris, ya Lana no aguantaba mucho más… con unas pocas penetraciones más iba llegando a su plena satisfacción. Jen no paraba, con una mano apretaba la nalga de la morena, con la otra la penetraba sabiendo muy bien cuál era el punto que enloquecía a Lana
-Así mismo Jen, un poco… mas… por…fa…v... – La morena tuvo un orgasmo maravilloso, Jen subió y la besó con mucha pasión, literalmente comiéndose la boca de Lana.
-Satisfecha Parrilla? – le sonreía mientras continuaba besándole el cuello.
-Más que satisfecha – la morena se zafó como pudo y bajo con Jennifer encima de ella, se ubicó en su centro, besaba su entrepierna, la rubia se acomodó arrodillándose para facilitarle el trabajo a la morena, colaborando con lo que quería hacer, Lana bajó la panty de Jen ayudada por esta y fue comenzó a succionar la vagina de Jennifer, esta se empezó a sostener de la cabecera de la cama, Lana no paraba, tenía sus manos en el trasero de la rubia, se los apretaba, mientras movía su lengua ágilmente en el clítoris de la rubia, Jen subía, bajaba, Lana de momento paraba un poco a propósito
-No seas cruel... ahhh... te gusta ponerme a mil y paras de repente – Lana le sonreía
-Solo relenteo un poco… - en eso aceleró y penetró a su rubia –
-Ahhhh Diosss, eso estuvo muy bien – Jen llegó y se sostuvo un poco mientras Lana subía para quedar de frente a ella, Jen se sentó sobre su morena y se mantuvieron abrazadas haciéndose cariño, se separaron un poco y se dieron otro beso apasionado.
-Que fue esto Jen?
-Que fue qué?
Lana suspiró – No te hagas la tonta, sabes de lo que hablo… esto que sentimos por primera vez
-No sé… - Jen se quedó viendo fijamente a Lana con esos hermosos ojos aguamarina – tenía mucho tiempo que no me sentía así con nadie, espero no salir herida – bajó la mirada.
Lana le subió el mentón – Hey Morrison, yo nunca te voy a herir, yo he esperado mucho por este momento, más de lo que imaginas, que dejaras tus miedos a un lado y me permitieras entrar aquí adentro – le señalo su corazón - lo hablamos mejor más tarde? Me has dejado con muuuucha hambre.
La rubia sonrió - pero… antes una buena ducha, venga Srta. Parrilla.
Se fueron juntas al baño y tuvieron otro momento de entrega donde cada una se volvió a permitir expresar lo que realmente estaban sintiendo la una por la otra desde hace un tiempo y sobre todo Jennifer no se atrevía a mostrar.
Desayunaron y ese día decidieron pasarlo en casa, tocaron el piano, cantaron vieron películas, pidieron comida delivery e hicieron el amor, se comportaron como cualquier pareja descansando un día en casa. El domingo temprano decidieron hablar de la conversación que tenían pendiente.
-Jen creo que antes de irnos debemos dejar las cosas claras, todo lo que hemos vivido este fin de semana cambia todo, no crees?
Jennifer se acercó a Lana, acababan de desayunar, le tomó la mano.
-Ven vamos al sofá y hablaremos más cómodas - Jen se llevó su acostumbrado café y Lana su té. Se sentaron y Lana comenzó a hablar.
-Estas segura de lo que sientes por mí?
-Estoy segura que esto no es una simple atracción sexual, esto es mucho más, y me lo estaba negando por miedo a ser herida, tú tienes tu novio, se la llevan bien, y admito me da mucha incertidumbre pensar en lo que puede pasar.
-Jennifer… en un momento yo hubiese querido todo fuera diferente, desde que esto comenzó para mí fue diferente, sentí muchas cosas, pero al ver que tu frenabas constantemente la situación decidí darme una oportunidad con Alfredo, no voy a negar que he pasado buenos momentos con él, pero esto que siento por ti es más fuerte que yo, cada día es más fuerte.
-Entonces que piensas hacer? Yo he aceptado este juego porque ninguna estaba realmente comprometida, pero no puedo negar que después de lo que ha pasado este fin de semana no me voy a conformar con unas escapadas sexuales.
-Lo sé… - Lana suspiro- dame un par de semanas para resolver con Alfredo, para hacerle ver que debemos distanciarnos.
-Estas segura que quieres hacer eso? No quiero que después te arrepientas y termine yo enamorada y dejada…
-Lana se acercó y la abrazó - Eso no va a pasar, solo dame unos días y veras que no miento.
Se abrazaron y se besaron, con una alegría que sentían desde sus entrañas, ambas estaban con sus corazones acelerados, tenían una emoción casi de adolescentes, una emoción que sólo se siente cuando se está enamorado.
CONTINUARA…
