Naruto y sus personajes son obra de Masashi Kishimoto. Lo único que me pertenece es la idea y la historia, las cuales hago sin ánimo de lucro, con el fin de entretenerme y entretener a quien quiera leerla.


Nota de la autora: ¡GRACIAS! Ni por asomo me imaginaba que éste proyecto tuviera tan buenas críticas. Siendo sincera pensaba que no iba a gustar por el echo de ser Kakashi quien espía a las parejas xD, a mí la idea me pareció buena ¡Y a vosotros también! Entonces no veo porqué haceros esperar para nuevos capítulos. Intentaré actualizar en cuanto pueda y tenga tiempo. De verdad muchísimas gracias a todos, me dais las ganas de volver a escribir.

Sin más, os dejo con éste primer capítulo; SasuSaku.


Icha Icha Canon

Capítulo I

Toque.

POV General.

Kakashi entró a la residencia de los Uchiha. Sakura le indicó con la mano que la siguiera hasta la sala de estar, mientras se iba quitando el delantal; el cual llevaba el símbolo del Clan.

—¿Llego en mal momento?— Preguntó el ninja-copia mientras se sentaba en uno de los sillones.

—¡Qué va! La comida está casi lista Kakashi-sensei. ¿Quieres quedarte?— Preguntó la Uchiha sentándose al lado del que un día fue su maestro.

Él negó con la cabeza amablemente y dio una vista al salón. No debía olvidar porqué había venido, tenía una misión que cumplir. Debía distraerla con algo.

—¿Sabes? La reforma de la casa nos ha salido más cara de lo que Sasuke pensó.— Rió Sakura, intentando dar algo de conversación, parecía que su maestro estaba ido.

—¿Eh? ¿Reforma?— Preguntó sobresaltándose, pero trató de disimularlo. —Oh, cuando destrozaste la casa.— Kakashi rió y Sakura le miró avergonzada.

—¡No tiene gracia Kakashi-sensei!— Se quejó.

—¿Por qué no me la enseñas?— Se levantó del sillón mirando la sala de estar.

Sería la excusa perfecta para entrar al dormitorio. Pero antes de que Sakura pudiera contestar, el timbre de la puerta sonó. Kakashi maldijo en un susurro.

—¡Voy!— Sakura se dirigió a abrir seguida por el peli-blanco.

—¡Hola mamá!— La más pequeña del Clan Uchiha, Sarada; al parecer ya venía de la escuela.

Sakura abrazó a su pequeña cogiendo su chaqueta y su mochila para que pudiera descalzarse mientras hablaban y hablaban de cosas que el ninja-copia no logró escuchar.

—Oh Sarada, saluda a Kakashi-sensei, ha venido a visitarnos.— Sakura se ladeó para que la niña pudiera tener visión de él.

—¡Hola Kakashi-sensei! Es un placer tenerle en nuestra casa.— Una sonrisa tierna cruzó el rostro de la pequeña y al peli-blanco se le ablandó el corazón.

—Qué educada.— Dijo sorprendido. Sakura asintió riendo.

—Sarada, Kakashi-sensei quiere ver cómo ha quedado la casa después de la reforma ¿Qué tal si se la enseñas tú?— Comentó Sakura con una sonrisa. —Yo terminaré de hacer la comida, Sasuke no tardará.— Sarada asintió y Sakura se despidió de ellos retirándose a la cocina.

—Pe-pero Sakura...— Chasqueó la lengua.

Lo único que quería era entrar a la maldita habitación de matrimonio, poner la cámara y largarse; pero una pequeña voz y un tirón en su chaleco llamaron la atención del ninja.

—¿Umh?— Miró hacia abajo, Sarada reclamaba su atención; él sonrió.

—¿Quieres ver mi habitación?— Preguntó con un gracioso sonrojo en las mejillas. Kakashi asintió, no le quedaba otro remedio.

Después de un rato mirando muñecas y fotos con sus amigos, la paciencia del ninja-copia estaba llegando a sus límites; Sarada era una pequeña princesa adorable, pero él tenía un deber que cumplir y no quería hacerlo cuando Sasuke estuviera en esa casa; debía admitir que tenía miedo a que le pillara porque posiblemente no saldría vivo ¡Pero todo era por el libro!

—Oye Sarada... ¿Qué tal si me enseñas el resto de la casa?— Preguntó Kakashi con una de las muñecas de la niña en la mano.

—¡Claro! ¿Qué parte quieres ver?— Sarada guardó las muñecas y salió de la habitación, parándose para escuchar a dónde quería ir el mayor.

—Me gustaría ver la habitación de tus papás, seguro que es muy bonita.— El peli-blanco también se levantó y se dirigió a ella.

—¡Sí! Ha quedado preciosa, es la mejor.— La niña, con una sonrisa en la cara agarró la mano del ninja y lo llevó dos puertas más adelante. —¡Aquí es!— Saltó de alegría.

A Kakashi se le iba a salir el corazón por la boca. Apretó la cámara dentro de su bolsillo y tragó saliva. Buscaba un recoveco con un ángulo apto para que se viera la plenitud de la cama; Sarada le explicaba cosas sobre la reforma y él se limitaba a asentir sonriente, no quería darle una mala impresión a la pequeña Uchiha.

Y de pronto encontró un hueco perfecto. Una leja que estaba en la pared derecha de la cama, a unos cuantos metros de altura y con la suficiente distancia como para que se viera bien desde ahí. Miró a la niña que estaba sacando un álbum de fotos de uno de los armarios... Tenía que pensar algo.

—O-oye Sarada, Kakashi-sensei tiene un poco de sed ¿Podrías traerle un vaso de agua?— Preguntó el ninja, acercándose con disimulo a la pared donde estaba la leja.

—¡Por supuesto!— La menor dejó el álbum en su sitio y corrió hacia la cocina.

Ahí estaba la oportunidad. Como alma que lleva el diablo, Kakashi sacó la webcam del bolsillo y la colocó en esa leja, tuvo que alzarse un poco sobre sus talones para llegar, pero el ángulo era bueno; se cercioró de que estuviera en una buena posición, la miraba y la volvía a mirar.

Unos pasos se escucharon subir las escaleras.

Debía enchufar la cámara, pero no llegaba al botón.

—¡Kakashi-sensei!— Se escuchaba por el pasillo.

Presionó el botón y un ruidito aclaró que la cámara estaba encendida.

—Te he traído agua fría y del tiempo, no sabía cuál te apetecía.— La morena llevaba una bandeja de madera donde encima habían dos vasos de agua.

Kakashi tenía el corazón en la boca y de dos zancadas se posicionó delante de ella, al parecer no sospechaba nada. Tomó los dos vasos de agua y se los bebió de un trago cada uno; la niña se quedó sorprendida.

—Sí que tenías sed...— Dijo por lo bajo, Kakashi rió nervioso.

—Bueno Sarada, será mejor que me vaya.— Acarició la cabeza de la pequeña y salió de la habitación.

—¿¡Ya!? Pero si acabas de llegar...— Se quejó la Uchiha siguiéndole escaleras abajo.

—Sakura, me voy ya.— Se adentró a la cocina y vio que aún la peli-rosa estaba cocinando.

—¿Ya? Si te esperas un poco quizás llegas a ver a Sasuke.— Comentó girando medio cuerpo mientras seguía removiendo el sofrito.

—Tranquila, si le voy a ver...— Dijo más para sí mismo que otra cosa.

—¿Qué?— Preguntó Sakura casi sin prestarle atención, se le estaba quemando la cebolla y le escocían los ojos.

—¡Naaaada!— Se rascó la nuca en señal de nerviosismo y se despidió de ambas Uchihas; Sarada le acompañó a la puerta.

—¡Vuelve mañana!— Se despedía con la mano la Uchiha.

—Ten por seguro que sí, pequeña.— Sonrió el ninja. —Ten por seguro que sí...— Se giró y se encaminó a su casa; ahora sólo debía esperar.

La noche llegó, y aunque a Kakashi le picaba la curiosidad, mantuvo el ordenador apagado. No quería abusar de esa cámara, su único objetivo era espiar las relaciones sexuales para tener algo que escribir en su libro.

—Muchos pensarían lo peor de mí, pero no hay nada mejor que la naturalidad para éste tipo de escenas.— Suspiró resignado mientras esperaba a que el café se hiciera.

Se dirigió a su habitación, se sentó en la silla del escritorio y encendió el portátil conectando el USB. A los pocos segundos una ventana se abrió en negro.

—No me jodas.— Dio un pequeño golpe en la mesa, era imposible que no se viera, si la había probado en casa.

Se llenó de paciencia y esperó un momento; de pronto comenzó a escucharse sonidos y la imagen empezó a verse cada vez más nítida. Kakashi estaba entusiasmado, eufórico. Aplaudió y agarró una libreta y un bolígrafo para apuntar todo lo que sucediera esa noche, sólo debía ser paciente.

Residencia Uchiha.

—Sarada se ha quedado dormida pronto.— Una voz femenina se escuchaba llegar por el pasillo.

La puerta de la habitación se abrió dejando paso a Sakura, quien iba en pijama; de conejitos rojos y rosas.

Kakashi rió. —"¡Claro! Las parejas normales llevan ropa normal, nada de atuendos extravagantes y sexys..."— Apuntó en su libreta.

Sasuke entró tras ella con una camiseta blanca y un pantalón azul. Se dirigió a su lado de la cama en silencio y se tumbó. Sakura se tumbó en el otro lado y cogió un libro que había en su mesita de noche.

El moreno puso su único brazo bajo su nuca reposando la cabeza en él y miró de reojo a su mujer.

—¿Vas a leer?— Preguntó sin mucho ánimo.

—Sí, estoy en una parte interesante.— La Uchiha le sonrió con dulzura y volvió a su lectura.

—Umh...— El líder del Clan se incorporó y cruzó las piernas.

—¿Qué te pasa?— Preguntó la peli-rosa dejando el libro a un lado. Se incorporó también mirando a su marido preocupada.

—Hace mucho que no dormía aquí, me siento... raro.— El moreno volvió a tumbarse y cerró los ojos.

—Sasuke...— La Uchiha se llevó una mano al pecho, por muchos años que estuviera con él, algunas de sus reacciones eran aún indescifrables hasta para ella. —¿Y eso es malo?— Preguntó con algo de miedo.

—No, sólo... —Paró por un segundo y suspiró.— Lo echaba de menos.— Habló como si no tuviera importancia, permaneciendo con los ojos cerrados.

Sakura sonrió abiertamente, lágrimas amenazaban con caer por sus mejillas; y con una inmensa alegría le abrazó.

—¡Sasuke, yo también te he echado de menos!— Se quedó pegada a él, esperando alguna reacción, pero no hubo ninguna durante varios segundos.

Kakashi yacía con una pierna encima de la otra y un dedo apoyado en su mentón. No se imaginaba que Sasuke pudiera ser así de frívolo incluso con su mujer. Apuntaba todas las reacciones en el cuaderno, pero cuando quitó un segundo la vista de la pantalla y volvió a mirar, se sorprendió.

El Uchiha agarró la cintura de la peli-rosa y lentamente la empujó con suavidad hasta quedar encima de ella. Sakura se sonrojó, pero rodeó con sus brazos el cuello de su marido y cerró los ojos.

—Sakura... Yo...— El moreno pegó su frente a la de ella, aspirando su aroma; parecía triste.

—Estás aquí, es lo que importa.— Sakura alzó su cabeza y atrapó los labios de él, pillándolo desprevenido.

Los dulces toques del principio eran con ternura, notándose, comprobando que todo ésto no era un sueño y por fin él había vuelto, aunque tuviera que irse de nuevo. Pero el Uchiha esa noche se sentía posesivo; el pensar que su mujer estaba sola la mayoría del tiempo le hacía enfurecer, no estaba ahí por si algún loco quería acercarse a ella y por eso debía asegurarse de que todo el mundo supiera que la piel de Sakura ya tenía dueño.

Mordió con suavidad el labio inferior de la Uchiha y la volvió a besar con más ansia. Pidió permiso con su lengua para entrar en la boca de ella y con gusto la peli-rosa se lo concedió, soltando un casi inaudible jadeo. Sus lenguas comenzaron a bailar en pequeños círculos dentro de sus bocas, se entrelazaban y la saliva pasaba de una a otra, dejando un pequeño hilo de la misma al separarse.

Una de las manos del moreno bajó hasta la camiseta de pijama de Sakura y ella se incorporó para poder quitársela. Sasuke se quedó mirando el torso desnudo de su mujer, pues no llevaba sujetador; siempre que iban a dormir se lo quitaba. No tenía los pechos grandes, pero a ciencia cierta sabía que le cabían perfectamente en la mano. Tragó saliva y con algo de vergüenza se acercó a uno de sus senos para lamer el pequeño pezón erecto. Sakura gimió en un susurro, pues la habitación de su hija no quedaba lejos después de todo.

Sasuke seguía su labor, haciendo que el pezón se pusiera más erecto a cada lamida; a cada mordida; a cada succión que le proporcionaba. Los gemidos de su mujer estaban volviéndolo loco, y más cuando una de las manos de ella agarró con fuerza su cabello moreno, incitándole a que siguiera. Sasuke miró por encima de su flequillo a Sakura, quien estaba sonrojada y con la boca semi-abierta, tratando de aguantarse los gemidos; tuvo que cerrar los ojos, esa imagen estaba excitándolo demasiado y el tiempo que llevaba sin éste tipo de relaciones era suficiente como para acabar en ese momento, sin siquiera ser tocado. Debía concentrarse en darle el mayor placer que pudiera a su peli-rosa.

—Sa-sasuke...— La voz de la Uchiha le llamó en un gemido, le tomó del mentón y le acercó a ella y besándolo con lujuria; tanta que Sasuke abrió los ojos sorprendido.

Sakura agarró las mejillas de su marido y Sasuke la tomó de la cadera; ella abrió las piernas y así él pudo ponerse entre ellas. La peli-rosa soltó un pequeño gemido al notar la erección de Sasuke y éste emitió un leve gruñido, a penas audible.

El Uchiha no era de expresar emociones, era retraído y frío, pero con ella... Cuando hacían el amor; todo era diferente.

Kakashi tomaba nota sobretodo de las reacciones del Sasuke, le llamaba la atención que fuera él el que comenzó el acto y quería describir bien esa personalidad en el libro.

Volvieron a entrelazar sus lenguas. La mano de Sasuke acariciaba desde su cadera hasta el costado y volvían a bajar lentamente, notando cada poro de la tersa piel de ella, deseaba grabarse a fuego ese tacto, lo necesitaría para posibles noches en solitario. Sakura, mientras él le acariciaba el torso; bajó su mano traviesa desde la espalda de él hasta el borde de la camiseta, el moreno se separó unos centímetros, se la quitó y la tiró por ahí junto a la de ella.

Sasuke se pegó a ella de nuevo, su erección ya sobresalía del pantalón y pedía atención. Rozó con suavidad la entrepierna de su mujer, lentos movimientos de cadera estaban llevándolos a ambos a perder la cordura. Juntaron sus frentes y se miraron a los ojos mientras él la tomaba por la espalda y la acercaba más, besándola con pasión; ella abrazó su cuello y comenzó a mover sus caderas al ritmo de él, notando la fricción; el roce de las intimidades.

Ninguno de los dos podía aguantar más, era demasiado tiempo separados y ambos se necesitaban. Los gemidos de Sakura traspasaban los oídos del moreno como música y ella no paraba de emitirlos, pues a cada gemido que ella hacía, recibía un sensual gruñido de respuesta. Estaba tan excitada que no podía soportar más la espera; necesitaba que estuviera dentro de ella. Por lo que de un rápido movimiento se giró quedando ella encima del moreno, le bajó de una tirada los pantalones y los bóxers, quedando completamente desnudo.

—S-sakura...— Por primera vez en mucho tiempo, las mejillas del moreno se volvieron de un color rosa claro ante el atrevimiento de su mujer.

Él la miraba embobado, adoraba que fuera ella quien tomara la iniciativa, le excitaba más que ella fuera la que le hiciera el amor; adoraba ver cómo sus pechos rebotaban a cada penetración que se daba ella misma con su miembro; estaba tan excitado al recordar todas esas cosas, que no se percató de la realidad. Sakura yacía en medio de sus piernas, con la cabeza demasiado pegada a su miembro.

—N-no irás a... a... S-sakura...— Ni si quiera le dio tiempo a terminar la frase.

La lengua de la Uchiha recorría todo el miembro de Sasuke, de arriba hacia abajo, volviendo a la punta y metiéndose el glande en la boca, succionándolo y dejando un pequeño hilo de saliva.

—Bienvenido a casa...— La voz increíblemente seductora de su mujer, hizo que el moreno abriera los ojos de par en par sonrojado, notando la humedad de la boca de ella en su miembro.

Sakura movía su cabeza hacia arriba y abajo ayudándose con una de sus manos para poder masturbar a su marido mientras le hacía la felación; éste comenzó a jadear y sin siquiera ser dueño de sus actos, su mano se colocó en la cabeza de la peli-rosa y comenzó a mover sus caderas en busca de más profundidad. Sakura gimió ante la manera que él movía su erección dentro de su boca; ya no podía resistirlo más. Cerró los ojos y su mano libre comenzó a tocar su propia intimidad por encima del pantalón, podía notar lo mojado que estaba desde afuera, no quería imaginarse cómo estaba por dentro. La mano de Sasuke agarró ahora el hombro de su mujer para empujarla con algo de brusquedad, quedando boca arriba en la cama.

Sasuke emitió un gruñido al mismo tiempo que bajaba los pantalones de Sakura y apartaba sus bragas. Ella se abrió de piernas para que pudiera posicionarse mejor, y con una de sus manos agarró la ropa interior, apartándola más para que el Uchiha pudiera entrar.

—Sakura...— Gruñó el moreno.

La mujer sentía que se correría antes si quiera de empezar si seguía hablándole de esa manera.

Notaba que sus gemidos comenzaban a ser más audibles, por lo que con la mano que tenía libre se tapó la boca tratando de acallarlos. Sasuke restregaba su erección por el clítoris ya erecto de ella, no sabía en qué momento su cerebro se desconectó de su sentido común y se conectó a su miembro, porque ahora mismo lo único que quería era penetrar a la preciosa mujer que yacía bajo él.

—Vamos... Por favor...— Rogaba la peli-rosa entre jadeos. —Sasu...ke...— Se destapó la boca y agarró el miembro de él con su mano. —Métela...— Gimió algo más fuerte, estaba a punto de perder la cabeza si no lo hacía ya.

Y haciendo caso a la petición de su mujer, el Uchiha introdujo de una sola embestida la plenitud de su miembro dentro de ella. Él soltó un audible gruñido y ella gimió de placer arqueando la espalda, poniendo los ojos en blanco. Las penetraciones no fueron en ningún momento suaves, desde el principio Sasuke sentía la necesidad de hacerle el amor como su instinto le pedía; salvaje. Agarró uno de los pechos de la peli-rosa y lo apretó con fuerza, haciendo círculos con su dedo índice en el pezón. La intimidad de Sakura estaba tan mojada que el miembro de Sasuke se deslizaba sin ninguna dificultad. Las manos de la Uchiha se entrelazaron en la nuca del moreno y alzó sus piernas hasta los hombros de él. Salió de ella un momento para quitarle las bragas y volvió a entrar; ambos volvieron a soltar un gemido de placer.

—Más...— Pidió tratando de contener los gemidos. Sus piernas que yacían en los hombros de su marido comenzaban a temblar.

Las embestidas eran cada vez más fuertes, y él sentía que si continuaba así no aguantaría mucho más. Los gemidos de Sakura mezclados con su intimidad tan increíblemente mojada eran un combo de sensaciones que hacían que su miembro comenzara a palpitar, el final estaba cerca y con un gruñido salió de ella antes de acabar.

—Date la vuelta.— Sonó más bien como un tipo de orden, a lo que Sakura sonrió pícaramente.

—Sólo si me das más fuerte.— Le susurró con sensualidad mientras se giraba y se apoyaba sobre sus codos y rodillas.

—No empieces a hablarme así...— Sasuke volvió a penetrarla de una embestida, agarrando una de sus nalgas con fuerza, dándole un suave azote.

Una pequeña risa salió de la boca de Sakura, seguida de un gemido.

—Más.— Gimió, mordiéndose el labio inferior.

Sasuke le dio otro azote en el mismo lado, ésta vez algo más fuerte. Sakura volvió a gemir echando su cabeza hacia atrás. Él dejó su nalga y la agarró del cabello con suavidad, enredándolo en su mano.

—Estás muy mandona.— Las embestidas eran cada vez más animales, la cordura hacía tiempo que se había esfumado.

—Pues haz que me calle.— Le retó la Uchiha entre gemidos, mirándole de reojo.

No tardó Sasuke en callar a su mujer con un lujurioso beso, embistiéndola más fuerte tirando de su cabello con fuerza. La excitación les nublaba la mente y comenzaron a notar como esa extraña electricidad recorría todo su cuerpo, los gemidos de ambos se ahogaban en la boca ajena. Sasuke soltó el cabello rosado de ella y volvió a agarrar su nalga.

—Sakura, me corro...— Advirtió el moreno, apretando los ojos para aguantar más.

—Dentro, conmigo... No salgas.— Sakura aún le miraba de reojo, sus ojos verdes se encontraron con los negros de él.

Las pequeñas corrientes eléctricas que su cerebro desprendía por todo el cuerpo de la Uchiha comenzaron a hacer que su intimidad se mojara más cada vez, notando el miembro de él más duro aún en su interior, la fricción la haría llegar al éxtasis, deseaba notarse llena de él. Hundió su rostro en la almohada de la cama, los incontrolables gemidos podrían despertar a Sarada. Sentía que llegaba el momento y terminó a la vez que Sasuke le volvía a azotar, ésta vez mucho más fuerte, agarrando la nalga después y soltándola para darle otro más.

Y llegó, soltó un gemido sonoro que fue tragado por la almohada, su clítoris palpitaba, su cuerpo se contrajo y comenzó a sentir espasmos; hasta la vista se le nubló debido a la gran cantidad de tensión que libreó en ese momento. Sasuke no estaba lejos, pues notarla de esa manera le llevó a la misma gloria; derramó toda su esencia dentro de ella, notó como sus músculos se relajaban, como su mente se quedaba en blanco, mirando esos dos grandes ojos verdes que estaban fijos en los suyos. Los cerró con fuerza y dio unas suaves pero firmes penetraciones más para terminar por completo.

Las respiraciones de ambos eran agitadas, se quedaron así por varios segundos. Sakura seguía hundida en la almohada mientras que Sasuke tenía la mirada fija en la espalda de ella.

Los sollozos de la Uchiha le volvieron a traer al mundo real.

—¿Sakura?— Preguntó saliendo de ella y sentándose a un lado.

Ella no contestó, pero su cuerpo temblaba como si estuviera a punto de llorar. El moreno rozó con suavidad la mejilla de su mujer que sobresalía de la almohada y ésta giró el rostro con lentitud, sus ojos estaban cerrados y habían lágrimas en ellos.

—¿Por qué lloras?— Dijo en tono calmado, aunque por dentro estaba realmente confundido.

—Porque... Sasuke yo...— Se giró para quedar tumbada de lado y él la acunó en su pecho.

—Tú me has pedido que acabara...— No sabía si era esa la razón, habló con duda.

—¡No es eso!— Se levantó de su pecho y se sentó en la cama sobre sus rodillas, tapándose con la sábana. El Uchiha también se levantó, cruzando las piernas. —Dime que me amas.— Pidió la peli-rosa en un tono serio.

Sasuke no dijo nada. Estuvieron mirándose durante lo que parecieron minutos, ninguno de los dos decía palabra alguna y la tensión comenzaba a sentirse.

Kakashi que estaba sonrojado por la actitud tan sorprendente de ambos al hacer el amor, no dándole su mano a basto para apuntarlo todo; ahora parecía expectante de la escena, esperando la respuesta de Sasuke casi con tanta ansia como Sakura.

Después de una larga espera, el moreno cerró los ojos y una media sonrisa se dibujó en sus labios. Alzó la única mano que tenía y posó su dedo en la frente de ella.

—Sasuke...— Sakura se sonrojó y ambos se miraron a los ojos.

La mano del moreno pasó desde la frente de ella hacia la mejilla, acariciándola con suavidad; ella cerró los ojos y movió su cabeza para incrementar el tacto.

—Yo también, Sasuke.— Ambos sonrieron.

Y sin decir nada más, esa noche Sasuke echó el pestillo de la habitación para poder dormir desnudo con su mujer, abrazándola y contemplando su belleza en silencio. Pues así era su relación; no había necesidad de palabras cuando con las acciones se lo decían todo.

Residencia Hatake.

Bebió un último sorbo a su taza de café y apagó el ordenador. Tenía todo lo que necesitaba para el primer capítulo de su libro; con una sonrisa recogió toda la habitación y se fue a la cama revisando la libreta donde había apuntado todos los detalles de aquella noche entre Sakura y Sasuke; ahora sólo debía pensar en nombres falsos... Pero eso ya lo haría más adelante.

Estaba impaciente por volver mañana a casa de los Uchiha y recuperar la cámara. Necesitaba más historias para su libro; y ya que había empezado con sus pupilos...

—Bueno Naruto, parece que te toca mañana.— Dejó el cuaderno en la mesa de noche, apagó la luz y durmió.


Debo admitir que es mi primer fic SasuSaku... Y vaya estreno ¿No? Todo cochinote xDDDD; no tengo remedio quizás. ¡Bueno! ¿Qué os ha parecido? Espero que os haya gustado. He intentado no tardar porque muchas personas me han dicho que la idea les ha gustado, entonces me he venido arriba, me habéis subido a una nube... Espero que ahora no me de una buena caída contra el suelo con el lemmon SasuSaku jajajaja.

Agradecimientos:

* Anamicenas: ¡Amorsh! Espero que te haya gustado, ya sé que no es tu fuerte el SasuSaku y que sólo lo lees porque soy una pesada y os obligo a todas a leer mis historias xD, pero al menos espero que hayas disfrutado del lemmon y te haya gustado. Me alegra mucho que éste proyecto te guste, espero no decepcionarte.

* WhiteTigerKiara: ¡Eh tú, sí tú! La que me etiqueta en cosas de Shikaku en Tumblr y de buena mañana ya me pongo to perraca xDDDD. Gracias por leerlo; ya sé que el SS tampoco es tu fuerte, pero al menos ruego que te haya gustado el lemmon; como le dije a Clau. Muchísimas gracias por dejarme un comentario, me llenáis de alegría xD.

* Ismilley: ¡Hola! El capítulo de ShikaTema quizás tarda un poquito en aparecer porque seguramente sea el más largo al ser mi OTP; si éste me ha ocupado unas 4.000 palabras; no quiero imaginarme cuando me ponga a describir el ShikaTema ¡Me llevará días! Jajajaja. Muchas gracias por pasarte y comentar, estoy muy contenta de que éste proyecto sea de tu agrado.

* DarkClaw1997: Sí, llega un punto en el que el porno no atrae para nada; yo prefiero leer FanFics o doujins la verdad es que me inspiran mucho más. ¡Muchas gracias por comentar! Es todo un halago que éste proyecto te guste.

* Mister-Walker: Te picó la curiosidad de lo marranote, eeeh. ¡Jajaja! Espero que te haya gustado éste capítulo SasuSaku jeje. ¡Gracias por pasarte y comentar! Me alegra que mi idea te guste.

* Maytelu: Kakashi debe continuar el legado de Jiraya jajaja. Me alegra muchísimo que te haya gustado la idea, de verdad. ¡Gracias por pasarte y por comentar!

* Francys Duran: ¡Hola! Me dijiste que no tardara y aquí tienes. ¡Espero de todo corazón que te guste éste capítulo! Muchas gracias por pasarte y dejar un comentario. n_n

* Guest: Esos Guests que alegran la vida jajaja. ¡Gracias por decir que es una buena idea! La verdad es que no sabría cómo sería recibida, pero al parecer a todos os ha gustado y eso me alegra muchísimo. ¡Muchas gracias por pasarte y comentar!

-Próximo capítulo: Lemmon NaruHina... ¿O no? Veremos a ver qué ocurre. ;)