Descargo de responsabilidad: Nada me pertenece ni hoy ni nunca.
Muchas Gracias a: Klainefiction, Gabriela C, eva-margarita, marithou y tammy22, por darle una oportunidad y comentar, son un amor ;D
o.O.o
Políticos y sus ríos de chocolate
Kurt Hummel no se avergüenza de lo que hace, es consciente de la mala acción y de los peligros a los que se enfrenta, las alternativas que puede tener, que en su caso son casi nulas. En febrero se cumplirán un año desde que hizo el primer hurto para sobrevivir.
o.O.o
Su nuevo acompañante es alto, delgado, gallardo, casi un actor de cine, y podría apostar que lo ha visto de algún sitio. Por la voz podría ser vendedor de ropa femenina y tiene la suficiente desenvoltura para vender tachas en los bares sin ser descubierto.
Se acerca, sentándose en la orilla de la cama muy cerca de él, toma una rosa amarilla y la gira casualmente entre sus largos dedos, una y otra vez, cada vez más rápido.
—Vamos, amor, ¿Por qué la cara de espanto?— su voz es terriblemente dulce, casi parece sincera, Kurt tiene que aceptar de mala gana sus dotes actorales.
—No puedes hablar enserio...
—Sí, nene, claro que lo hago, no te pido mucho y ganas en demasía— da un ágil y ligero salto para acomodarse a unos pasos de la cama— será perfecto, aunque apresurado ya tenemos todo; lograremos tu "redención".—Hace comillas en el aire con los dedos y por el gesto de desconcierto continúa— Ingresarás a la Academia Dalton, para terminar tus estudios, tendrás un modesto trabajo de repartidor de pizzas los fines de semana (espero que la conducción de las motos se te faciliten más que los autos), dejarás tus adicciones al consumo de drogas.— Kurt agitado le interrumpe —Yo no me drogo— pero es abruptamente ignorado —Dejarás de consumir marihuana y vivirás tranquilamente con tu gato pardo, llamado Courage, regalo obviamente de tontito hermano— termina lo último golpeando levemente en la frente a Blaine con la rosa.
—Oye, — Kurt hace amago de levantarse, Blaine le detiene gentil pero firmemente. —Estás olvidando algo muy importante y bastante obvio, nunca dije que aceptaría.
—Oh, mielecita, lo harás por ellos— y sonríe. Kurt se da cuenta de pronto de su error, no le conoce, pero le ha visto múltiples veces: en los anuncios televisivos y espectaculares. Esa sonrisa en definitiva son de personas como él, mentirosos que venderían su alma por conseguir sus fines, sin importar sobre quien tengan que pasar; políticos.
o.O.o
A media tarde Blaine sentado en la cama a lo indio, platicando gentilmente con Kurt.
— ¿Aceptas que tu hermano te utilice de esa manera?, es claro que algo no está bien en ti.
—No es necesario que lo catalogues así, su campaña apoya a las minorías. — afirma orgulloso, Kurt le ignora y se recuesta contra las mullidas sábanas.
o.O.o
Unos pequeños toques en la puerta, que hacen enfurruñarse a Kurt.
—No lo entiendo— Blaine ha entrado y le contempla dudoso, esperando que continúe— Somos compañeros dehabitación y pareja, ¿Por qué golpeas la puerta antes de entrar?— suelta lo último de sopetón casi sin respirar.
— ¿Mal día?— Cuestiona amablemente el joven Anderson.
—Solo, este lugar es muy raro, tan formal y ordenado, me siento atrapado entre Umpa Lumpa elegantemente uniformados.
Blaine deja escapar una ligera risita.
—Te acostumbrarás, no te preocupes. — acaricia su cabello suavemente, eso es algo que sinceramente desconcierta a Hummel, las cosas delicadas que hace el otro joven aun cuando no hay nadie viendo.
—No puedes decir nada, tú más que nadie está envuelto en esta fábrica. Aun busco los ríos de chocolate y los bastones de caramelo.
—Suerte con ello.
o.O.o
Kurt Elizabeth Hummel, puede presumir de poseer varias habilidades: el canto, el idioma francés, las improvisaciones e increíblemente los coches, solo por mencionar algunos, pero sin duda su máxima habilidad es la actuación.
Sentado en la cafetería de lo que para él es la tan sosa escuela, sonriendo tiernamente mientras habla de frente -y muy cerca- con el ilusionado y emocionado Blaine Anderson, de la próxima temporada y su repercusión en los siempre presentes corbatines del moreno. Blaine acaricia su antebrazo lenta y distraídamente, Kurt le deja hablar solo sintiendo la suavidad contra su piel.
El de ojos garzos, se acerca de pronto, con ímpetu hasta los labios de moreno, chocando los de ambos, en lo que sabe que el beso más rápido y torpe que ha dado, pero como actor consumado que es sabe lo perfecto que es, se retira y mira a su acompañante a los ojos. Orbes avellanas asombradas y felices; felicidad, esa emoción inquieta a Kurt, el saber que es provocada por un mentira, es ladrón, pero ha tenido una causa, nunca ha sido mala persona.
Sus pensamientos son interrumpidos cuando una mano toca la piel sensible detrás de su lóbulo derecho y un dedo recorre hasta terminar en la parte de abajo de su mentón, mismo que hace su cara avanzar a unos centímetros de distancia hasta quedar unidos otra vez por sus labios, en un beso de verdad.
o.O.o
Gracias por leer y comentar.
¿He dicho lo mucho que me alegro al ver mi bandeja de entrada y ver sus comentarios?
Besos "3"
