Capitulo dos: SORPRESAS NO TAN AGRADABLES
Luego de tantos ruidos inesperados –coches acelerando, disparos, choques- un poco de silencio era agradecido, aunque no fuera cómodo del todo.
La persecución había terminado, al menos por parte de la policía porque Misty estaba preparando un discurso de aquellos para sus amigos y sería capaz de ir al fin del mundo con tal que la oyeran.
Tracey estacionó el auto en una casa bastante acogedora, fachada agradable a la vista, cuidada, nadie pensaría que se trataba de la casa de un delincuente juvenil como era K. Apenas se detuvo el auto el joven de cabellos oscuros, bajó del vehículo y entró en la casa luego de buscar sus llaves en el pantalón. Ni siquiera se molestó en invitar al trio de jóvenes que mantenían el silencio en el vehículo.
Brock buscó la mirada del peliverde a través del espejo retrovisor. Ninguno de los dos se atrevía a despertar el carácter podrido de la pelirroja. Sin embargo, ésta abrió la puerta en silencio y comenzó a caminar en sentido contrario.
- Mist ¿Dónde vas? Tu casa está lejos – dijo Brock bajando del auto y dándole alcance con facilidad. Más solo logró que la joven se detuviera - ¿Podemos explicarte?
- ¿¡Explicarme!? ¿Crees que alguna explicación que me des puede sonar razonable? – gritó la joven al momento que se giraba con brusquedad. Pequeñas lágrimas amenazaban con salir de sus ojos verdeazulados - Me quedó todo muy claro – dijo con más calma – yo creí conocerlos… pero hoy, hoy me he dado cuenta que no son más que extraños para mí.
- Misty… – susurró Tracey dolido. Había bajado del carro y estaba al lado de Brock con la mirada baja - es más sencillo de lo que…
- ¿Sencillo? ¿Acaso viste el espectáculo que acaban de hacerme pasar? ¿O solo yo arranqué de la policía? – gritó descontrolada – por todos los cielos, ese tipo le disparo a la policía – susurró señalando la puerta que continuaba abierta - ¿Quién rayos es y cómo demonios lo conocieron? ¿Desde cuándo frecuentan esa clase de gente?
- Es mi primo – dijo Tracey cerrando los ojos – su familia se mudó hace un par de meses.
- ¿Por qué nunca me hablaste de él? – preguntó la joven confundida.
- No lo creí importante. Vivía lejos, no conoces a toda mis familia Mist – dijo el peliverde bajándole el perfil al asunto y subiendo el auto otra vez.
Mientras que Brock continuaba a su lado en silencio. Había tantas cosas que quería contarle, pero Misty era solo una niña, a pesar de que todos quisieran verla como alguien mayor y más madura. Recién había cumplido los 17 años y siendo la menor del grupo debían protegerla. No causarle problemas como siempre hacían.
- Son… mis amigos – dijo Brock entrecortado. Era lo único que podía articular, ante la mirada amenazante de su amiga – debes confiar en nosotros.
- ¡Qué amigos te gastas! - se burló la pelirroja – Supongo que cada día es una aventura diferente. ¿Mañana asaltarán un banco o algo así?
- Mist, no es…
- ¿Qué pasó con Gary? ¿Con Rudy? Esos si eran sus amigos. Los conocíamos de toda una vida. ¿Acaso son muy aburridos para ustedes? ¡En ellos sí se podía confiar!
- Ellos también estaban ahí – dijo Brock. Aliviado de no tener la presión sobre él en esos momentos.
¿Ellos también? ¿Qué rayos le había pasado a la gente que creyó conocer?
- No los vi allí dentro – alegó la pelirroja en tono desafiante.
- Es porque… ellos estaban en el… patio – susurró el moreno.
Misty intentó procesar la información y solo otra pregunta de formuló en sus labios.
- No puede ser. Tú dijiste que allí estaban…
- ¿Podemos entrar? – Interrumpió Tracey con las manos en los bolsillos – Si pasa la policía y nos reconoce tendremos problemas, ya entré el auto.
- ¿Entremos un momento? – pidió Brock – Luego Tracey nos llevará a casa.
- No, me voy sola – respondió la joven sin moverse.
- Es peligroso – demandó Tracey.
- ¿Peligroso? ¿En serio? - el sarcasmo de Misty se notó en cada palabra.
Ambos jóvenes bajaron los hombros desanimados. No tenía sentido discutir con ella.
- Solo unos minutos – pidió el joven con delicadeza.
- Luego los dejaré en la puerta lo prometo – dijo Tracey - es tan solo para despistar a la policía.
- ¿No te quedarás a hacer vida social con tu primito? Dormir a esta hora es muy temprano para él ¿No crees?
- Vamos Mist…
La joven lo pensó por un momento y suspiró. Después de todo lo que pasó esa noche. ¿Qué importaba seguir en riesgo por unos minutos más?
- Como quieran – dijo la pelirroja alzando los hombros – pero estaré en el garaje.
Brock suspiró, al menos era mejor que nada.
La joven entró por el portón por donde Tracey había entra el vehículo justo a tiempo cuando un vehículo policial hacía su entrada por la calle lateral.
La pelirroja espero que ambos jóvenes ingresaran nuevamente a la casa y volvió a suspirar. Apoyo su espalda en el vehículo y cerró los ojos por un momento. No podía creer todo lo que había vivido tan solo minutos atrás. Metió la mano en el bolsillo de la chaqueta y sacó un paquete de cigarrillos. La sensación de tranquilidad la invadió a penas se lo colocó en la boca y prendió el encendedor. Aún mantenía los ojos cerrados.
Aunque todos le dijeran que fumar era demasiado dañino para su salud era en esos momentos donde no le importaba en absoluto su salud. El sentimiento que la traspasaba al probar una calada de ese pedazo de veneno no se comparaba con nada. Era su vicio y sabía que era malo, pero en fin…de algo debía morir algún día. ¿Verdad?
- ¿Me das fuego?
La voz que escucho de pronto la sobresaltó un poco, pero no demasiado. Después de esa noche, dudaba que algo la sorprendiera del todo otra vez.
Tomándose su tiempo escaneó al chico con la mirada. Cabello negro alborotado por el viento, ojos color caramelo bastante cálido y piel bronceada.
En silencio, le extendió el encendedor dejando que él lo tomara con tranquilidad, entregándole una sonrisa enmarcada en un par de hoyuelos. Tras encender su propio cigarrillo, expulsó el humo con satisfacción y volvió a succionar sin apuro.
- Gracias – respondió con soltura.
Se mantuvieron callados, cada uno en lo suyo, fumando a su tiempo, metidos en sus propios pensamientos. No es que tuvieran que hablar ni que se conocerán desde mucho tiempo. Misty por su parte, no tenía intenciones de relacionarse con ese moreno. Sin embargo el plan de quedarse callada e ignorarlo cambió radicalmente al escuchar que él intentaba entablar conversación.
- Oye, lamento que hayas tenido que ver lo de antes… no creo que estés acostumbrada a eso.
Misty volvió su mirada incrédula hacia el chico para descubrir que éste también la estaba mirado. Allí, fumando plácidamente y en una pose despreocupada, no parecía tan peligroso que digamos. Y aunque lo intentara, mantener silencio no parecía muy educado.
- No hay problema. Supongo que habrá alguna explicación de la que, a estas alturas, ya no quiero saber.
La risa del joven no se hizo esperar y tras darle otra calada a su cigarrillo, continuó hablando.
- Soy K.
Misty le sostuvo la mirada y luego habló sin pensar.
- ¿K? ¿Qué clase de nombre escondes tras K? ¿Kimberly? – luego cerró la boca de pronto. Era increíble cómo podía tener tanta confianza a pesar de haber visto de lo que era capaz, en tan solo una noche. Sin embargo el joven solo soltó una carcajada.
- Ketchum. Ash Ketchum – dijo el joven con naturalidad - Nadie tiene permitido llamarme así.
La pelirroja asintió lentamente y expulsó el humo de su boca.
- Soy Misty Waterflower, amiga de los chicos.
- Lo sé, ellos hablan mucho de ti, Mist - dijo el joven dando la otra calada a su cigarrillo. La aludida arrugó el entrecejo. Mmm, no le gustaba la confianza. ¿Quién le había dicho que podía llamarla con su sobrenombre? Como si pudiera leerle la mente, K agregó - Perdón si no te gusta que desconocidos te llamen Mist. Es que, ellos viven diciendo así. Ya casi no creo que te llames de otra forma.
Una sonrisa cautelosa se posicionó en el rostro de ella. Así que sus amigos hablaban de ella con sus amigos ¿eh?
- ¿De dónde los conoces?
- Volví a la ciudad hace unos meses. Tracey es un primo y al parecer él y Brock son muy amigos – luego de un momento pareció medir lo que pronto iba a decir – mis padres creen que Tracey será una buena influencia para mí.
Al parecer no está funcionando – pensó Misty. Tan solo asintió lentamente y volvió la vista al frente. ¿Debía seguir preguntando o simplemente quedarse callada? Quería saber más del ambiente en donde estaban metiendo sus amigos, algo le decía que el culpable de todo era ese chico frente a ella.
- ¿Por qué estabas peleando con ese tipo? – preguntó en cambio.
K dio la última calada a su cigarrillo y tiró la colilla lejos de ellos.
- Se lo merecía. Tendría que haberlo matado.
- Oh ¿Acaso no era esa tu intención desde un principio? – dijo Misty.
- ¿Qué era mi intención? – K sonrió - ¿Quieres apostar?
No supo por qué pero esas pocas palabras le dieron escalofríos. Quedó callada y con la vista en el suelo, provocando la risa de su acompañante.
- Nos vemos – saludó antes de meterse a la casa sin esperar respuesta a cambio.
Misty humedeció sus labios y tiró la colilla apagada en la vereda del vecino. ¿Y ahora? ¿Qué se supone que debía pensar sobre ese tipo? Hablando así no parecía el mismo loco que había sacado un arma para dispararle a la policía.
Metió su mano dentro de su bolsillo y sacó nuevamente la caja de cigarrillos. ¿Qué necesidad había habido para que la noche fuera tan agitada?
Maldición, quería ir a casa y regañar a sus hermanas.
Brock, Misty y Tracey realizaron el viaje de regreso en silencio. Las luces de la casa Waterflower aún continuaban encendidas, las hermanas Waterflower abrieron la puerta antes que Misty lo hiciera.
- ¡Dónde demonios estabas metida! – gritó Daisy con exagerada desesperación.
- O sea, te hemos llamado y no contestas – dijo Lily somnolienta. Misty miró su celular ignorando a las jóvenes y pasando a la cocina. En la pantalla leía "5 llamadas perdidas".
- Daisy, cariño yo te llame para avisarte que Misty estaba con nosotros – dijo Tracey con ternura besando a su novia.
- ¡Misty! – gritó Violet ofuscada - ¿Te mataría avisar?
Misty negó con la cabeza y dejó su chaqueta sobre el sillón. Solo quería dormir; y olvidarse por un rato de todo lo que tuviera que ver con persecuciones, armas o morenos psicópatas.
Mañana se ocuparía de sus hermanas.
Se digirió a su cuarto sin decir otra palabra.
- Oye Mist… - le llamó Brock con preocupación - …discúlpame por lo que pasó antes. Te juro que no volverá a suceder.
La pelirroja expulsó el aire de sus pulmones y continuó su camino sin voltear. Esperaba que no volviera a suceder.
Antes de cerrar la puerta escuchó murmullos, al parecer Tracey y Brock estaban bajando el escándalo que habían intentado hacer las hermanas Waterflower.
A la mañana siguiente Misty se despertó con el olor a tostadas y café recién preparado. Sonrió en su cama y luego de estirarse se levantó frotándose los ojos.
Sorpresa fue lo que obtuvo al ver a sus tres hermanas con una enorme sonrisa. Daisy le extendió un brazo y le entregó un tazón de café, Violet unas tostadas y Lily una jarra de leche tibia.
- ¿Piensan comprarme con café y un par de tostadas? Me deben una muy larga explicación – Misty se cruzó de brazos frente a sus hermanas quienes compartieron una mirada nerviosa. Sabían que su pequeña hermanita no se las dejaría pasar tan fácilmente.
- ¿Qué quieres saber, Mist? – preguntó Daisy, acongojada. Ella más que nadie estaba al tanto de cómo era la menor cuando se enojaba y, realmente, no quería verla en ese estado.
- No lo sé, por ejemplo ¿Ustedes sabían cómo era la "fiesta"? ¿Estaban enteradas que podría aparecer la policía? Parecía que sabían muy bien qué hacer, reaccionaron súper rápido… - Comenzó a enumerar la pelirroja, a medida que hablaba su voz iba subiendo de tono.
Violet estrujó sus manos sin dejar de mirar el suelo y Lily comenzó a buscar cosas en la cocina, por lo que Daisy se vio en la obligación de contestar.
- B-bueno… podía ser que… Tracey me hubiera dicho que existía la… eh… posibilidad de que haya peleas y todo eso…
- ¿¡Y aun así quisieron ir! ¡Y me llevaron a mí, que es lo peor! – explotó la pelirroja - No, no ¿Saben que es lo peor? ¡Qué me dejaron allí! ¿Qué clase de hermanas MAYORES son?
- Sabes que no reaccionamos muy bien bajo presión – se defendió Daisy, buscando ayuda en sus hermanas menores.
- Además, nunca pensamos que K se pondría que pelear con alguien… - agregó Violet.
- ¿Conocen a K? – inquirió la menor. ¿Acaso había sido la única que desconocía la identidad de ese chico?
- Todo el mundo lo conoce. Es famoso entre los que estaban en la fiesta. Nadie quiere meterse con él... – dijo Daisy.
- Es por eso que, cuando comenzó la pelea, todos dijeron que ese tipo sería hombre muerto y nadie quiso separarlos. – terminó Violet.
- Solo Brock y Tracey se animaron – continuó Misty.
- Es obvio, Tracey es su primo y Brock está pasando mucho tiempo con ellos últimamente.
Misty comenzó a caminar en círculos alrededor de la habitación de la casa que compartía con sus hermanas. Finalmente decidió abrir el balcón y respirar algo de aire puro.
- ¿Saben lo peligroso que es ese chico?- preguntó desde allí.
- ¿Quién? ¿K? – preguntó Daisy, la había seguido.
- ¿Quién más? ¡Amenazó con matarlo, con una navaja! Y luego le disparó a un auto de policía que nos perseguía. ¿Creen que es normal que los chicos se junten con personas así?
Violet miró por la ventana, nerviosa.
- Bueno, eso suena mucho a K, Tracey me contó que ha tenido algunos problemas de… conducta y por eso sus padres se han mudado para acá. La idea es que Tracey sea una buena influencia.
- Si, eso dijo – agregó Misty pensativa.
- Relájate Mist, es un buen chico – agregó Violet con una sonrisa. Mala idea, debió seguir callada.
Misty abrió los ojos ante ese comentario. ¡No podía creerlo! ¿Buen chico? La persona que había disparado y huido de la policía, la cual había querido asesinar a otro chico por no decir que lo había molido a golpes… ¡Buena persona! ¿Acaso estaban todos locos?
Decidió no decir nada. Toda esa situación la superaba completamente.
- Tendencias a ser violento… – repitió Misty incrédula – Creo que es más que eso.
- Tracey no miente – agregó Daisy – me he juntado con ellos, unas cuantas veces y, más allá de todo, parece bueno cuando quiere. Es gracioso y me trata bien.
Misty alzó una ceja para no preguntar si de verdad estaba hablando en serio o si no se había confundido de persona. Luego recordó que Daisy era la hermana mayor y que debía ser ella la encargada de las vidas de las demás y no al revés.
La pelirroja, se tragó sus palabras, sacó su caja de cigarrillos del bolsillo y prendió uno.
- Dijiste que los dejarías – lanzó Violet, mientras se acercaba a ella.
- Sí, y ustedes dijeron que la pasaría bien en la fiesta y me terminó persiguiendo la policía. Estamos a mano - alegó fulminándolas con la mirada.
Lily apareció de pronto con una sonrisa de oreja a oreja cortando el denso ambiente que se había formado.
- Chicas, tenemos una fiesta esta noche – dijo sonriente mostrando el teléfono.
- ¡No! Nada de fiestas ni de chicos ni de nada – replicó Misty al instante. - ¡No quiero volver a ir una pocilga llena de gente rara!
- Bueno, vas a tener que ir tragándose tus palabras, feita, porque no es en una pocilga. – comentó la pelirosa.
- ¿Ah no? ¿En dónde es, entonces? – preguntó sin más.
Lily le extendió el celular.
- Es en tu casa.
Misty rodó los ojos vencida. No, no podía con 3 hermanas locas y dos amigos irresponsables.
¡Eso era demasiado!
…
Técnicamente es lunes por la noche. ¿Aún vale verdad? xd
En fin, suelo responder los review de forma general, pero como la autora original responde cada uno haré lo mismo en este fic!
L' Fleur Noir: Me alegro que te gustara ^^ y bueno, sí, K es Ash, era bastante predecible. Ahora ¿Él del suelo? Creo que no tiene importancia, al menos por ahora. Saludos linda!
Ladystar: ¡Lo sé! Es una historia grandiosa y por lo mismo no me parece justo que personas que no siguen el TAKARI no la lean. Gracias por comentar y descuida, entiendo perfectamente tu posición. Saludos!
Red20: Gracias por tu comprensión, la verdad no me considero carente de ideas pero si de mi perseverancia para continuar una historia. Pero no me rendiré tan fácilmente. Espero que sigas leyendo la historia y que te siga pareciendo interesante. Saludos!
MayHimemiya: ¿Aún cuenta cómo lunes en la noche? Espero que sí u.u Saludos!
Observador del destino: Lamentablemente si seguiste la historia por Hikari x Takeru no podré sorprenderte con la trama, como he dicho es una adaptación por lo que trataré de que sea lo más parecida a la historia escrita por ella. ¡Espero estar a la altura! Si puedo sorprendente de alguna manera será en esta: Solo podré un final, y bueno ese suspenso lo mantendré hasta entonces jeje. Saludos y gracias por comentar!
Joseto1945: Gracias! Y bueno, sí, era bastante predecible jeje. Saludos!
Gracias por sus review gente linda! Espero este capítulo también sea de su agrado. Nos vemos pronto!
