Halcyon Redux

Capítulo 2: Acercándose - ¿¡Por qué el bosque está atacando!?


-No ha aflojado ni un poco.

Kisame era muy conciente de la reputación de su compañero – el gran Uchiha Itachi, prodigio y energúmeno. Aún así, el ninja renegado de la Niebla siempre había sido un observador de lo que lo rodeaba, tomando nota cuidadosamente de analizar y guardar información que podría ser útil después.

Confianza no era algo que criminales de clase S compartiesen entre sí.

Habiendo viajado con Itachi durante gran parte de su tiempo con Akatsuki, sabía varias cosas del usuario del Sharingan, pero al mismo tiempo sabía absolutamente nada.

Itachi no era un hombre que pudieses simplemente descifrar; era complejo y de alguna manera engañoso.

Una sonrisa arrogante poseyó el rostro de Kisame ante la idea. Aún con todas las contradicciones alrededor del Uchiha mayor, el ninja renegado de la Niebla estaba seguro de una cosa: Itachi era un individuo bastante divertido.

-Es raro que esté lloviendo tanto aquí, especialmente a esta altura del año.

Ojos profundos siguieron a Itachi mientras caminaba hacia la lluvia, los propios oscuros orbes del ex ninja de Konoha fijados en las nubes grises en el cielo.

Itachi no dijo nada, pero Kisame nunca esperaba que lo hiciese. El Uchiha mayor sólo hablaba cuando tenía algo que decir, pero Kisame siempre podía ver una mente brillante trabajando detrás de ojos precavidos; sólo deseaba que supiera que estaba pasando por esa cabeza, especialmente ahora.

-No deberíamos estar aquí afuera demasiado tiempo, -murmuró con un entrecejo curioso-.

Itachi permaneció en silencio e inmóvil.

-Mira, no sé lo que estás pensando, y dado lo cruel que eres, es extraño decir esto… -el ninja de la Niebla pausó, sus ojos entrecerrándose en el siempre estoico rostro de Itachi-, pero desde aquí parecería que estás llorando.

Tornándose levemente irritado al ser ignorado, Kisame apretó sus dientes antes de que un pensamiento salte en su cabeza, -Es ciertamente una vergüenza lo de tu hermanito. Ahora eres el único miembro del Clan Uchiha.

Sin dudarlo la suave voz de Itachi se alzó, mientras corregía a su compañero, -No.

La repentina declaración de Itachi casi sorprendió a Kisame.

-No está muerto todavía… Y además.

-¿Qué? –cuestionó Kisame, la palabra cayendo tontamente de sus labios.

¿Cómo podía Itachi posiblemente saber que Sasuke todavía estaba vivo? De nuevo, el Sharingan siempre fue una anomalía, ¿o no? Aunque la repentina corrección había hecho crecer la curiosidad de Kisame.

¿Qué estaba pasando en la cabeza de Uchiha Itachi?

-La tormenta ha pasado.

Sin mirar atrás, Itachi continuó el viaje a través de las ahora embarradas tierras de Amegakure y hacia el lugar de encuentro de Akatsuki.

Kisame meramente gruñó ante la declaración anticlimática mientras colgó el inconsciente cuerpo de Naruto sobre su Samehada y siguió a su nuevamente silencioso compañero, una sonrisa arrogante apareciendo en su rostro en amenazantes dientes.

No importaban las respuestas a sus preguntas, Kisame estaba seguro de una cosa – Itachi era divertido de hecho.


Sakura y Pakkun habían atravesado cada calle, callejón, y comercio en la bulliciosa ciudad mientras seguían el rastro de escencia, pero nunca parecían encontrar a Sasuke.

Sakura tuvo que preguntarse si todo esto era una caza de gansos salvajes.

Pasaron horas hasta que Pakkun finalmente gruñó algo sobre que quizás sea alguien que ha estado en contacto con Sasuke. Quizás un compañero de equipo.

La idea le dio náuseas a Sakura, pero tenía que admitir que era la única explicación lógica.

Entonces, con eso en mente se dieron cuenta que realmente sólo tenían dos opciones: Tendrían que continuar siguiendo el rastro y esperar o que esta misteriosa persona los guiase a Sasuke, o que la multitud decrezca lo suficiente como para que Pakkun pudiese localizar la fuente.

Al final fue la última.

-La noche no puede venir lo suficientemente rápido, -murmuró una frívola pelirroja con una sonrisa pervertida en su rostro-.

Karin estaba demasiado concentrada en su retorcida fantasía con Sasuke para darse cuenta que la estaban siguiendo.

Sakura y Pakkun estaban acechando en las sombras que inundaban las calles, el sol poniente proveyendo una cobertura conveniente.

Una vez que Juugo y Suigetsu se vayan, ¡voy a violar a Sasuke como loca! Sonrojándose mientras una sonrisa maliciosa tomó sus labios, la pelirroja rió, -¡Estoy tan emocionada que no puedo soportarlo!

Sakura estaba en silencio mientras ojos verdes seguían a Karin.

La kunoichi no podía dejar de preguntarse cuál era la relación de esta pelirroja con Sasuke, pero tuvo que decirse a sí misma que era una ninja de Konoha con una misión que completar; no podía permitir que sus emociones nublen su juicio.

Siendo cuidadosa de esconder su chakra, silenciosamente trepó arriba de un techo tejado de algún comercio desconocido.

Quédandose abajo la médica trepó en cuatro, como una araña acosando su nueva cena. Exitosamente acercándose a Karin, la médico saltó al suelo con un tranquilo thud, ahora pararela a la compañera de Sasuke.

Decidiendo que era mejor accionar, y no queriendo que esta chance se disuelva, Sakura bombeó chakra a sus pies y se lanzó hacia la pelirroja.

Acercándose a su objetivo con la intención de mantener a raya, pero el deseo de aporrear, Sakura expertamente llevó su dedo índice a su bolsa de kunais. El dedo suavemente tomó el final de su arma mientras giraba el metal alrededor de su dedo antes de agarrarlo firmemente.

La cabeza de Karin se movió hacia la derecha –el repentino flujo de chakra prácticamente azotándola en la cara- mientras ojos del color del vino se ensancharon detrás de anteojos de marco negro. Un borrón rosa y rojo fue todo lo que pudo captar antes de que sus instintos actuasen.

Karin soltó la bolsa de suministros que estaba apoyándose en su cadera mientras llevó sus manos juntas para formar un signo de manos.

Cuando ojos verdes captaron el tonto intento de su oponente de contraatacar Sakura aterrizó a dos centímetros de ella, tomó su muñeca y luego giró en sus pies; exitosamente poniendo el brazo de la pelirroja en su espalda.

Tomó cada pizca de autocontrol no quitar de lugar el hombro de Karin.

Una espeluznante amenaza de, -Sigue caminando, -salió de los labios de Sakura hacia el oído de Karin mientras que la pelirrosa sostenía su kunai firmemente contra la yugular de la pelirroja.

Karin frunció el ceño ante el espacio vacío delante de ella mientras tomó un incierto paso hacia delante. Cuando la 'sanguijuela' pegada a su espalda siguió pegada, apretó los dientes, absolutamente furiosa.

-¿¡Qué quieres, zorra!? –La pelirroja sabía que no iba a ganar en una pelea. Era un ninja buscador, un soporte a su equipo. Si bien era inteligente y buena a la hora de manipular una situación, una pelea justa no era algo en lo que participaría.

Cuando su atacante tomó la pregunta como no digna de una respuesta, Karin bufó una risa. De acuerdo, si así era como iban a ser las cosas, simplemente seguría caminando.

Una sombría sonrisa arrogante se formó en sus labios. A Suigetsu no le importaría cortar a esta idiota en pedacitos; demonios, quizás hasta Juugo esté de humor como para mutilar a alguien.

Luego, mientras giraba en la siguiente esquina, Karin se perdió rápidamente en otra tonta fantasía de Sasuke salvándola de la horrible chica que se estaba acercando a dislocar su hombro.

Sakura miró a Pakkun, que le estaba pisando los talones. El perrito asintió seguro, que sólo provocó que el corazón de Sakura se acelere.

Parecía que la pelirroja realmente los estaba llevando a Sasuke. Honestamente, la pelirrosa esperaba ser guiada por toda la ciudad, pero darse cuenta de que tenía un rehén cooperativo pronto agitó algo en la brillante mente de la chica.

Mientras Sakura era guiada por unas escaleras en la parte trasera de una pequeña posada, sus ojos verdes se entrecerraron y el agarre de su kunai se ajustó.

Si Sasuke tenía un compañero sería lógico que tuviese dos más. Un pelotón completo haría más fácil lidiar con Akatsuki mientras él iba tras su hermano. Parada frente a una puerta shoji, Sakura se preparó para una emboscada.


El Equipo Gai y el Equipo Kakashi; consistiendo en Kakashi, Sai y Yamato, habían hecho un buen tiempo a Amegakure. Ahora corriendo por el terreno hostil, el grupo estaba satisfecho de poder decir que lo habían logrado con tiempo para malgastar.

Casí está saliendo demasiado bien, pensó Kakashi. Llámenlo sentido ninja, pero algo iba mal.

-Neji, -llamó Kakashi, parándose junto al Hyuuga. No quería alertar a los otros en caso de que simplemente estuviese siendo paranoico-. Quiero que escanees el área con tu Byakugan. Busca algo que parezca fuera de lugar.

Neji asintió, su límite sanguíneo avtivándose instantáneamente.

Tenten echó un vistazo a su compañero y luego a Kakashi. No había oído lo que el ninja copia dijo, pero sabía que no era sobre el clima. Volviendo su atención al camino ante ella, la señora de las armas agarró una kunai. El frío metal del pequeño cuchillo era algo reconfortante mientras lo giraba en su dedo índice.

Neji reaccionó inmediatamente.

Su cuerpo entero se congeló y sus ojos pálidos se fijaron en el rocoso suelo debajo de ellos.

Kakashi y Tenten fueron los primeros en responder. Los músculos del ninja copia se enrollaron, listos para reaccionar en un instante mientras que la señora de las armas tomó su kunai fuertemente, su mano libre yendo hacia el pergamino atado a su espalda.

-¿Qué pasa Neji? –preguntó Tenten, sus ojos marrones escaneando el área-.

-Hay chakra. Está simplemente… Simplemente pulsando en la tierra debajo nuestro, pero no puedo señalar una fuente.

Kakashi frunció el ceño y rápidamente subió su hitai-ate en su lugar antes de activar su Sharingan. Concentrándose en el suelo, vio de lo que Neji estaba hablando.

Yaciendo debajo de los siete ninjas de Konoha y extendiéndose un kilómetro en todas las direcciones había una concentrada piscina de chakra. Aún más extraño, no había ninguna fuente en especial, pero el chakra estaba siendo definitivamente controlado. ¿Una trampa?

Justo cuando la idea entró en la mente de Kakashi, el chakra pulsante se condensó –ahora extendiéndose unos pocos metros- antes de que la energía diese un tumbo y literalmente saltase a la vida. Ante la vista de pequeños arbustos rápidamente abriéndose paso a través de la dura roca debajo de sus pies, Kakashi y Neji gritar, -¡SALTEN! –antes de que un denso bosque erupcionase debajo de los shinobis, ahora en el aire.

Los siete ninjas de Konoha rápidamente descendieron ene el bosque, incapaces de esquivarlo. Mientras caían, el quebrar de las ramas podía ser oído antes de que cada uno encontrase un lugar donde pararse cerca del centro. Saltando de rama en rama, se reagruparon en un pequeño claro en el suelo.

El área circundante estaba rebosando de árboles enredándose con árboles, hierbas envolviéndose alrededor de lo que pudiesen mientras que plantas exótivas llenaban cualquier espacio que quedase. La luz del sol apenas atravesaba las hojas de verde vivo, pero aún más extraño era el silencio muerto.

La mayoría de los bosques tenían animales e insectos, que hacían ruidos, pero este era puramente follaje.

-¿Un genjutsu? –pensó Tenten en voz alta-.

-No, -respondió Yamato-, es real.

Para enfatizar su punto, el ANBU especialista en la manipulación de madera hizo que una rama se desviase y luego retorciese en una posición innatural.

-¿Entonces será alguien con la misma habilidad que tú? –preguntó Sai, su mano presionando la fría corteza.

-No diría eso exactamente, -declaró Kakashi, su Sharingan girando rápidamente mientras escaneaba el bosque.

-Es… el bosque se está alimentando del chakra. Es como si le hubiesen dado una sobredosis de fertilizante, -declaró Neji, su Byakugan analizando el extraño bosque.

-¿Cómo peleamos contra un bos-AHHHHH!

El cuerpo de Tenten estaba siendo apretado por rama tras rama, aplastando su ligera forma como una serpiente lentamente matando a su presa.

-¡TENTEN! –gritó Neji, su mandíbula tensa mientras que la frase incompleta de la maestra en armas sonaba en su mente. ¿¡Cómo demonios se suponía que iban a pelear con un bosque!?

Yamato fue el primero en reaccionar. En un movimiento de sellos de manos, el capitán ANBU presionó su palma contra el tronco de un árbol cercano. La madera reaccionó instantáneamente mientras que ramas filosas se dispararon, liberando a Tenten.

Las ramas que la habían envuelto rápidamente se retorcieron en ramitas desnudas, una vez cortadas.

-Con que así es como funciona, -murmuró Kakashi. Mirando al resto del equipo, clarificó-, es un bosque normal, pero Neji está en lo cierto, se está alimentando del chakra de alguien y parece que puede controlarlo en algún sentido. Las ramas que atraparon a Tenten estaban llenas de grandes masas de chakra. Llenándolas de chakra, el dueño de la energía puede contrlarlas como una marioneta, pero cuando se corta la fuente, vuelven a la normalidad.

-Entonces nosotros sólo tenemos que encontrar la fuente, -respondió Neji.

-No nosotros, -corrigió Yamato-, no podemos perder tiempo aquí. Soy el más calificado para luchar con este enemigo. Les daré una salida y luego me encargaré de todo aquí.

-No tú solo, -dijo Kakashi-, Sai se quedará y te cubrirá.

-Por supuesto, -dijo Sai con una sonrisa en su rostro-.

-De acuerdo, puedo crear un camino para que el resto de ustedes escapen, pero no sé cuánto tiempo podré mantenerlo abierto. ¡No se queden atrás!

-Bien.

Otro puñado de sellos de manos y Yamato golpeó su mano contra el suelo del bosque. Grandes vigas de madera instantáneamente se extendieron hacia delante, uniéndose para formar un túnel que los llevase fuera del bosque. Los otros cinco shinobi no perdieron tiempo para entrar en el sendero, pero Yamato tenía razón. Ramas chocaban y golpeaban su ruta de escape, algunas logrando entrar.

Era como correr a través de un campo minado.

Fueron capaces de ser la luz del sol en la salida antes de que se oscureciese de nuevo, ramas ahora bloqueando su camino.

-Oh no, ¡no lo harás! –exclamó Tenten mientras liberaba el pergamino atado a su espalda. Ni siquiera se había desdoblado por completo antes de que un bombardeo de armas volase en dirección a la obstrucción.

Las ramas cayeron al suelo, ahora hechas trizas.

-¡De prisa! –gritó Kakashi mientras que los cinco shinobi lograban salir del bosque poseído-.


-Ábrelo, -ordenó Sakura.

Karin sonrió arrogante, con su habilidad de sensar el chakra podía prácticamente ver el cuarto bloqueado en la puerta. Parecía que sus compañeros eran concientes de su situación.

Juugo estaba aún sentado en el alféizar de la ventana, alerta y listo, mientras que Suigetsu estaba empuñando su espada. Desafortunadamente su fantasía de damisela en problemas se disolvió cuando se dio cuenta de que Sasuke estaba aún dormido luego de su pelea con Deidara.

Frunciendo el ceño ante esto, la pelirroja abrió la puerta con un rápido movimiento de su muñeca.

En el momento que la pantalla fue movida, los ojos verdes de Sakura escanearon la habitación..

Captó una gran figura junto a la ventana, pero sus ojos se detuvieron cuando se posaron en la sonrisa feroz de Suigetsu. Ajustando su kunai para que la luz se reflejase en el ninja renegado de la niebla, Sakura esperaba que la amenaza lo detuviese, pero sólo parecía servir de más diversión para el hombre mientras movía su espada en una posición de ataque.

Frunciendo el ceño y apretando los dientes ante la falta de cuidado por su compañera, Sakura lanzó su kunai a Suigetsu asegurándose de mantener un buen agarre en la pelirroja –aunque el apalancamiento parecía estar descartado para este punto. Cuando un splash hizo eco en el cuarto antes de que el distintivo golpe seco de la kunai impactando en la pared, los ojos de Sakura se ensancharon.

La profunda risa entre dientes de Suigetsu llenó la habitación, -Demonios, niña, eso habría dolido.

Mordiéndose el labio, Sakura sabía que estaba a punto de ser cortada en pedacitos si no actuaba pronto.

Estaba gravemente superada en número y sin poder darse el lujo de gastar chakra por la batalla con Akatsuki que estaba por venir, y así cuando Karin se retorció en su agarre, la kunoichi se encontró a sí misma simplemente actuando por impulso.

Liberando a la pelirroja, se hizo hacia atrás antes de golpear con el talón de su bota la espalda de Karin, exitosamente causando a la chica colisionar con Suigetsu, ambos cayendo en un desordenado montón de miembros en el suelo.

Apenas se las arregló para registrar el enojado alarido de, -¡Demonios cara de tiburón, quítate! –antes de que Juugo se apresurase hacia ella.

La pálida piel del hombre de cabello anaranjado estaba siendo cubierta con las entintadas marcas del sello maldito y Sakura entró en pánico.

Había visto ese sello en acción años atrás, pero la memoria de Sasuke lleno con tan intensa sed de sangre aún estaba fresca en su mente.

Los ojos de Juugo estaban llenos con un intento similar de matar mientras la asaltaba como un toro furioso.

Sakura dejó a sus reflejos poseerla mientras capturó sus dos puños en sus pequeñas manos y bombeaba chakra por sus brazos. Cuando empezó a ser empujada hacia atrás concentró chakra en sus talones, manteniéndose en us lugar mientras se encontraba a sí misma en una pulseada con Juugo.

Por el rabillo del ojo vio a Sasuke moverse antes de sentarse.

-¡Sasuke! –gritó, muy insegura de qué esperar de su ex compañero.

El hombre de cabellos negros movió la cabeza ligeramente para mirarla, pero no hizo nada para ayudarla.

Apretando los dientes, escupió, -Tengo información de Itachi. ¡Sé dónde está!