Konnichiwa! Q tal la nvidad? muchas gracias a la gent que leyo mi historia, muchas muchas gracias, y aqi la prometida sequela de año nuevo;) HAY LEMON YAY^^ Espero q paseis u n buen año nuevo, yo tengo que ir rapido pq de aqi 45 minutos ya haremos el cambio de año en mi pais ;)
FELIZ AÑO NUEVO A TODO EL MUNDO
Warnings: Lemon ;)
Happy New Year
POV: Arthur
Observe el aeropuerto de Narita acercarse cada vez mas. Estaba ansioso para poder ver a Kiku, que se había convertido en mi pareja hacia solo cinco días, durante la noche de navidad. Iba a pasar el año nuevo a su casa, junto con sus hermanos, aunque hubiera preferido que estuviéramos solos. Me había pedido que dejase que se fuera el dos días antes para prepararlo todo, y con la carita que me puso no me pude negar.
Korea y China me vendrían a recoger al aeropuerto ya que Kiku aun tenia cosas hacer en su casa.
Yao me miro con los ojos entrecerrados cuando me vio y Yong Soo solo me ignoro.
-Hola, Yao. Yong Soo…- les salude. Yao solo sonrió de lado. Y creía que se había puesto feliz la noche de navidad cuando nos vio juntos.
-Arthur…- mascullo el chino. El coreano solo sonrió ye se fue hacia la salida. Los seguí hasta que llegamos a su coche, un Honda. Sonrei al ver que era el coche de Kiku, no solo porque era de una marca japonesa, si no por algunas cosas colgadas del espejo o en el asiento de atrás que eran de algunos animes y mangas.
El viaje fue incomodo hasta la mitad ya que ninguno hablo, solo se iba oyendo la música que tenia puesto Yong Soo en su mp3. Pero entonces aun se puso peor, porque Yao se dedico a darme la charla.
-Y… Entonces… ¿Eres el novio de Kiku?- me pregunto. Me sonroje violentamente y asentí con la cabeza. – Hm… Mas te vale tomar las responsabilidades como tal porque Kiku nunca ha estado en una relación y no quiero que nadie le haga daño ¿Me has entendido?- asentí fervientemente con la cabeza, sintiendo como si Yao fuera el padre de el japonés.
-No hace falta que te preocupes.- le asegure.- Se cómo cuidar a Japón.
-¡Ya! ¡Seguro que ya le quitaste toda su pura y perfecta inocencia.- fingió que lloraba mientras decía aquello. Me quede helado.
-¡Pero qué dices! ¡Pero si solo hace cinco días que estamos juntos!- grite.
-¡Ja! ¡Seguro que el mismo día ya lo violaste! ¡Pobre mi pequeño hermanito!- dramatizo. Apreté los dientes mientras me entraba un tic en el ojo.
-Yo-no-viole-a-nadie…- marque cada palabra para que aquel estúpido lo pudiese entender.
-Ya…- murmuro antes de que llegáramos por fin a casa de mi novio. Agarre la maleta rápidamente y me dirigí hacia la puerta. Yao la abrió y pase, quitándome los zapatos con prisa y busque a Kiku en el salón. Estaba de pie encima de una silla debajo de una puerta, colgando lo que parecía ser muérdago.
Sonreí traviesamente antes de ir hacia el por detrás. Rápidamente me puse delante de él y le agarre de la cintura, bajándolo de la silla, y dándole unas dos vueltas al aire antes de dejar que sus pies tocaran el suelo.
-¡Arthur-san!- exclamo cuando por fin lo deje en el suelo.- Que susto…- murmuro con una sonrisa, pero aun sorprendido. Baje mi rostro y le bese lo más intensamente que pude en aquel momento.
Note la mirada de Yao penetrarme pero la ignore. Oí como carraspeaba, así que los dos nos apartamos. Le mire con los ojos entrecerrados.
-¿Y ese beso?- me pregunto Kiku, intentando retomar su respiración.
-Bueno, quería saludar a mi novio, y enseñarle cuanto lo he echado de menos, y además… Estamos debajo del muérdago, es una tradición besarse.- sonreí ante su sonrojada cara al mencionar la palabra novio.
-Bien, bien,- dijo Yao.- Ahora que la feliz pareja ya esta junta de nuevo, tengo que decirte una cosa Kiku.- murmuro Yao, más serio que de costumbre. Mire a Kiku el cual también me miro en aquel momento. – He invitado a Iván, también.
Los dos nos quedamos procesando la información.
Rusia+fin de año+Vodka+Rusia borracho= miedo.
Trague saliva y oí como Kiku también lo hacía y me miraba con miedo, pero después miraba a su hermano con una sonrisa forzada.
-De acuerdo, está bien.- le contesto. Yao sonrió feliz y se fue de la habitación dejándonos solos. Kiku y yo nos miramos y alzamos una ceja. –Me da miedo lo que pueda pasar con Rusia, y además si se emborracha.
-Tranquilo, no dejare que te haga nada a ti, bueno tampoco creo que tu hermano dejase que pasase nada.- le asegure mientras le abrazaba. El me devolvió el abrazo sonrojado mientras suspiraba y cerraba los ojos.
Estábamos todos mirando por televisión el Kohaku, un programa japonés de cantantes, especial de fin de año. Rusia y China parecían muy felices el uno con el otro, y me sorprendí al ver que Iván solo había bebido dos botellas de Vodka.
Kiku se apoyaba en mi pecho mientras miraba la televisión, apostando por el equipo blanco, que estaba formado por hombres. Yo tenía mi brazo izquierdo alrededor de la cintura de mi pareja mientras que con la otra agarraba mi taza de té.
Se sentía bien estar allí, parecía que estuviéramos en familia, y por una vez no tenía que estar en la fiesta de Alfred que invitaba a parte de mi solo a sus estados, y la verdad, estar entre americanos no era uno de mis pasatiempos favoritos, y menos americanos borrachos vomitando en el jardín de Alfred.
-¡Hey! ¡Solo faltan 10 minutos para cambiar vuestro año! (LO: los chinos no celebran el año nuevo como nosotros)- exclamo Yao. Todos nos miramos con una sonrisa.
Miramos por la tele la cuenta atrás, y coreamos junto al presentador.
-10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1 ¡FELIZ AÑO 2012 A TODOS!- Yao y Iván se abrazaron y se besaron al igual que hicimos yo y Kiku. Yao abrazo a Kiku mientras yo abrazaba a Rusia, cosa que me pareció muy rara de su parte, pero ¡Que coño! Era año nuevo, así que no importaba. Oí que mi móvil sonaba.
-¿Si?
-¡IGGY! ¡FELIZ AÑO NUEVO!- grito el americano. Sonreí, por una vez sin enfadarme aunque me hubiera dejado medio sordo.
-Feliz año nuevo, Alfred.
-Ahora mismo estoy en un avión con Francis, Antonio, Lovino y otros, estamos viniendo hacia la casa de Kiku.
-¿EH?
-¡Sí! No hagáis nada sin nosotros ¡Eh! Hasta ahora.- y sin más colgó. Mire a Kiku, quien parecía haber oído la conversación. Tenía una sonrisa.
-¿No te importa?- el negó con la cabeza y se fue a abrir la puerta ya que habían llamado al timbre. Le seguí para ver quién era.
-¡Buon anno, Kiku!- exclamo Feliciano abrazándolo. El alemán estaba detrás de el, junto con Prussia, Hungría y Austria.
-Feliz año nuevo Feliciano-kun.- le deseo mi japonés. El alemán, sorprendiéndonos a todos también le abrazo y le deseo año nuevo. ¿Estaba borracho ya?
Más gente fue llegando, y los últimos fueron Alfred, Francis, Antonio y el resto de personas que vinieron con ellos. Y aunque no fuese familia de sangre toda aquella gente, no podía evitar pensar que se sentía igual de familiar.
Impresionantemente, Alfred consiguió no emborracharse, al menos no del todo. Iván y Yao habían desaparecido de la fiesta, seguramente estaban en la habitación de huéspedes que Kiku le había dejado a China.
Cuando todos se fueron yendo a sus hoteles, y solo unos pocos como Alemania, Italia y America se quedaron a dormir, porque eran las únicas plazas que quedaban libres.
Kiku estaba recogiendo algunas cosas del suelo cuando le tome de la cintura para que girase y le bese. Kiku al principio se quiso deshacer de mi, diciendo que tenía que limpiar la casa, pero le asegure que por la mañana le ayudaría a hacerlo.
Al final se rindió y dejo que le besase, tan apasionadamente como sabia. El enrosco sus brazos alrededor de mi cuello mientras yo tenía mis manos en su cintura, aprisionándole contra mi cuerpo.
Lamí sus labios pidiéndole permiso. El entreabrió sus labios y dejo que mi lengua recorriese toda su boca, y empezara a pelearse con la suya para ver quién mandaba. Empecé a deshacerle poco a poco el kimono, empezando por el obi, y acaricie sus caderas por dentro de la ropa. El gimió contra mis labios y se separo un poco para tomar aire.
-Y si… - intente decir con mi voz entrecortada por la falta de aire.- ¿Trasladamos todo esto a tu dormitorio? – le pregunte con una sonrisa lasciva. El se sonrojo más de lo que estaba y asintió con la cabeza.
Le tome por las piernas alzándolo, y el las enrosco alrededor de mi cintura. Sin dejar de besarle nos dirigimos hacia su habitación. Me alegre que ya tuviera el futon puesto, así que le tumbe sobre este, y empecé a besarle el cuello y sus hombros descubiertos.
-Arthur…- susurro antes de tomarme las manos y hacer que girase para quedar el encima de mí. Me sonrió y empezó a sacarme la camisa, besando mi pecho a medida de que iba quedando descubierto. Bajo hasta mis pantalones y me miro. Me desabrocho los pantalones y con mi ayuda me los quito. Los dos estábamos nerviosos.
-Etto… Arthur-san, esta es mi primera vez.- murmuro avergonzado. Le tome las manos y se las bese.
-Tranquilo, también es la mía.- le asegure. Le bese y le tumbe, acabando de quitarle el kimono. Fui lamiendo y besando su pecho, recibiendo gemidos de su parte. Baje hasta su ropa interior y puse una mano encima de esta, notando su erección. Gimió más fuerte cuando la tome a través de la ropa y empecé a masajearla lentamente.
-Ah… Por favor Arthur…- me pidió. Con una sonrisa le quite la ropa interior. Me agarro del pelo haciendo que tirase hacia arriba y me beso. –Déjame a mi también.- murmuro en mi oreja. Se puso otra vez encima de mí y me quito mis bóxers. Deje ir un gemido cuando tomo mi erección entre sus manos y empezó a moverlas lentamente, matándome.
-Ah, Kiku… No me maltrates mas…- le pedí. El sin vacilar puso mi erección entre sus labios. Empezó a lamer mis regiones vitales, haciendo que casi me viniese, al sentir su cálido aliento acariciándome. – ¡Kiku espera!- le avise.- No quiero venirme aun, quiero que nos corramos juntos.- murmure mientras me erguía y le besaba el cuello. Le puse en mi regazo, y hice que lamiera mis dedos.
Cuando me asegure que estuvieran bien lubricados dirigí uno a su entrada y empecé a probarla hasta que lo penetre con un dedo. El dejo ir un gritito de dolor, aunque yo intentara mantenerlo ocupado con mis labios.
-No te preocupes, se sentirá bien.- le asegure mientras lo penetraba con un segundo dedo, y después con un tercer dedo. Bese su cuello y le tumbe boca arriba en el futon. Le acaricie la mejilla. -¿Estas preparado?- el solo asintió con la cabeza y se abrió de piernas.
Me posicione en medio de sus piernas y le bese, mientras le iba penetrando lentamente. Dejo escapar unas pocas lágrimas de dolor y gemidos. Bese sus húmedas mejillas y después sus labios, y entre del todo. Dejo ir un grito ahogado. Me quede quieto para que se acostumbrase a la intrusión y cuando me dijo que me moviera empecé a embestirle lentamente. Cuando comencé a aumentar la rapidez de cada estocada Kiku también empezó a gemir mas fuerte hasta que hundía sus uñas en mis hombros. Los dos gemíamos. Kiku levantaba sus caderas haciendo que le penetrase más hondo cada vez.
Sabía que ya había tocado su próstata varias veces ya que cuando lo hacia gemía mas alto.
-¡Arthur me voy a venir!- grito entre cada gemido.
-Yo también…- susurre en su oreja. Cuando él se vino, sus paredes se tensaron alrededor de mi erección haciendo que yo también me viniese dentro de el. Los dos estuvimos el uno sobre del otro un rato, aun sintiendo nuestro orgasmo. Cuando me di cuenta de que lo estaba aplastando me eche a su lado y acaricie su rostro, y le bese una vez más. El sonrió y se acurruco en mi pecho.
-¡Ya han terminado ha-ha!- se oyó la voz de Alfred gritar. Entrecerré los ojos y me erguí un poco.
-¡Cállate estúpido americano!- le grite. Oí que se había reído otra vez.
-¡Aiyaa! ¡Queréis callaros los dos aru!- grito el hermano mayor de Kiku.
-¿Voy a callarlos con mi hacha, da?- le pregunto el ruso al chino.
-Nah, déjalos aru.- le contesto este. Me volví a tumbar y bese la cabeza de mi pareja, quien se estaba riendo.
-Feliz año nuevo, Arthur.- murmuro Kiku antes de dormirse.
-Happy new year, my love.- murmure contra su pelo. Y sin duda iba a ser el mejor año a su lado.
Espero q os gustase, y los reviews me gustaran mucho XD
Sayonaraa
