Ya era fin de semana en Japón y en la residencia de la familia Orimura, Ichika terminaba de hacer los quehaceres domésticos.
"Muy bien, con esto es todo" Dijo Ichika guardando los articulos de limpieza y después de darse un más que merecidobañó bajó para preparar el desayuno. Dirigió su mirada hacia las escaleras del piso superior, más concretamente hacia su hermana, quien bajaba las escaleras lentamente aún con cara somñolienta "Buenos días Chifuyu nee"
La morocha soltó un bostezo cubierto con su mano, para luego echarle una ojeada a su hermano. Desde luego la resaca que pilló la otra noche en el bar Crescendo junto con su amiga le estaban pasando factura.
"Buenos días" Contestó la mujer con un tono cansado y apagado "¿Esta listó el desayuno?"
"Qué estás diciendo Chifuyu nee, ya es hora de almorzar" Dijo Ichika asombrando a su hermana, quién le miró molesta advirtiendole "Ya, enseguida te la preparo"
Chifuyu relajó un poco la frente y dejó salir otro bostezo. Desde luego estaba agradecida que ese día no tenía trabajo, ya que ir con esa resaca al instituno no daba un buen ejemplo a sus alumnos. Sin embargo su hermano ya estaba acostumbrado a su actitud.
Una hora después de que ellos terminasen de comer, se oyó sonar el timbre de su puerta. Algo bastante inusual, ya que ese día no esperaban tener visitas.
Chifuyu e Ichika se acercaron a la puerta, echando una ojeada a la pantalla del portero automatico. En ella se podía ver a una mujer que él no conocía. Ella era alta, de cabello burdeo que caía hasta su cintura, llevaba gafas y un traje elegante, como si fuera la portavoz de alguna empresa.
"Buenos días ¿esta es la residencia de Orimura Chifuyu y Orimura Ichika?" Preguntó la mujer mirando un papel.
La pregunta era bastante estúpida, puesto que si miraba el cartelito con los nombres de los propietarios, al lado del telefonillo, podía confirmarlo sin necesidad de molestar a los mismos.
"Si, esta es" Contestó Chifuyu "¿Que deseas de nosotros?" Preguntó con un tono desconfiado que asustó a la mujer.
"Soy Ritsuya Tsukiko, el gobierno japonés me envía para tratar un asunto con ustedes. Bueno, más concretamente con Orimura Ichika san" Apresuró a decir la mujer.
Era extraño que el gobierno japonés, se empezase a involucrar con su hermano a estas alturas pensaba Chifuyu, puesto que al estar en la academia IS, ella espera a protegelo por los tres años de institución, ya que en ese lugar ningún gobierno puede ejercer su influencia en los alumnos mientras están registrados como estudiantes.
Inmediatamente ella abrió la puerta permitiendo que la mujer entrase. Una vez dentro, ella se volvió a presentar a sí misma, pero esta vez entregando muy cortesmente una tarjeta de identificación con la cual se podía confirmar su identidad.
Los hermanos Orimura estaban confusos por la aparición de la mujer, pero aun así la llevaron al salón principal, donde una vez sentado, ella procedió a abrir el maletín que llevaba.
"En primer lugar gracias por dejarme entrar, les estoy muy agradecida" Dijo Tsukiko.
"¿Dinos qué es lo que el gobierno quiere de Ichika? Pregunto la morocha directamente.
"S si porsupesto" Contestó la mujer asustada y tartamudeante, sacando un dossier y dejando el maletín en el suelo. De ese mismo dossier sacó una serie de papeles y se los pasó a la morocha. "Segúramente habréis visto en las noticias que ha aparecido otro hombre en el mundo que es capáz de manejar un IS"
Ichika asintió recordando la impactante noticia que anunciaron hace unas semanas, mienstras que su hermana mayor terminaba de leer algunos papeles.
"Lo he visto, hace unas semanas que lo emitieron pero ¿esa noticia es verdad?" Preguntó el chico a lo que la mujer asintió.
"Si, es verdad" Dijo mostrandoles una foto completa del chico "Hace cosas de unas semanas le encontramos en aguas japonesas. Estaba inconsciente, agarrado a un trozo de madera que flotaba a la deriva, cuando le rescatamos nos llevamos una sorpresa al ver que portaba un IS"
"Niffel Gyldner" Leyó Chifuyu el nombre que ponía en la hoja en voz alta "Cuesta creer que un niño como ese tenga un IS" Preguntó dejando los papeles sobre la mesa para mirar mejor a la mujer de cabellos burdeos.
"A nosotros nos pasó los mismo" Dijo la mujer como si fuera una confesión "Pero la realidad es esta, que además de Orimura san hay otro hombre que pueda lograr semejante proeza"
El chico cogió la foto y la miró detenídamente.
"¿Y qué ocurre con ese niño?" Preguntó Chifuyu "Esto se supone que es información confidencial ¿por qué no cuentas eso?
"El gobierno sospecha sobre él" Dijo Tsukiko sin rodeos, a lo que Ichika la miró algo confundido, pero su hermana parecía entenderlo "No hay datos sobre ese chico en ningún registro, por desgracia él sufre de amnesia y no puede contarnos nada"
"Amnesia" Dijo Chifuyu "Supongo que eso hizo que el gobierno sospechase más de él"
"Si, es cierto, incluso pensaron que mentía y lo sometieron a diversos tratamientos" Confirmó la mujer "Eso solo hizo que desconfiara de los adultos y se cerrara aún más" Dirigió su mirada hacia Ichika "Por eso mismo necesitamos que Orimura san se acerque a él y que le ayude a recuperar la memoria"
El chico se mostró sorprendido con la noticia, pero su hermana no dejó que dijera nada.
"Supongo que pensáis meterlo a mi casa, lo siento mucho pero me niego" Dijo Chifuyu haciendo que una gota de sudor recorriese la cabeza de su hermano y de la funcionaria.
"No Orimura san, no pensábamos hacerlo de todos modos" Dijo la mujer tratando de calmar un poco la atmosfera tensa que se creaba "Para compensarle por los traumas, el gobierno decidió cederle una vivienda de forma tempora"
"Ya veo, así lo mantenéis controlado" Dijo Chifuyu.
"Volviendo al tema" Dijo Ichika entrando en la conversación "¿Por qué tengo que ser yo?" Chifuyu miró a su hermano viendolo como si hubiese tardado en hacer ese tipo de preguntas, o al menos esa era la impresión del chico.
"Es porque Niffel san no confía en los adultos y se pone tímido cuando se trata de mujeres y por eso pensamos que alguien de su mismo sexo y edad como usted le ayudaría, hemos conseguido convencerle de que se apunte a la academia IS" Contestó Tsukiko "No nos costó mucho, la verdad"
"Resumiendo, el gobierno quiere que ayude a este chico a recuperar la memoria" Dedujo Ichika, a lo que la mujer asintió contenta de que él haya entendido la cuestión.
"Si usted pudiese acercarse a él y volverse su amigo, quizás decida quedarse en Japón y tendríamos a dos pilotos masculinos" Balbuceó la mujer monólogamente con mucha ilusión, ignorando el pequeño detalle de que lo había dicho en voz alta "Orimura san, esperamos mucho de usted, recuerde que es alto secreto del estado. Pero tampoco te deberá ser muy dificil acercarse a él" Ichika la miró extrañado, no había dicho que lo haría, pero veía que no tenía alternativa "Quiero decir que Niffel san es un chico muy dócil" Habló como si le conociera en persona.
Algo a lo que Ichica la miró extrañado, puesto que ella hablaba de él como si fuera un niño y según había oído, entre ellos solo había un año de diferencia.
"¿Hay alguna otra razón para que le hayáis inscrito tan pronto en la academia? Preguntó Chifuyu "Ya que voy a ser su maestra en este año, me gustaría saber todo lo posible"
"Bueno, no debería decirlo, pero tuvimos que apuntarle a la Academia IS casi de inmediato porque queríamos portegerle" Dijo la mujer de cabellos burdeos. Lo que hizo que los dos hermanos la mirasen no tan extrañados, ya que usando la excusa de proteger era lo que hacía el gobierno para lograr todo lo que querían "Veréis, algunos países escandinavos comenzaron a reclamarle sin un motivo claro tan pronto como se dió la noticia. Era muy sospechoso y por ello queríamos saber más de su origen y por eso decidimos hacerlo hasta aclarar todo esto"
No debería decirlo y aún así lo dijo, en verdad a las mujeres les gustaba cotillear y no importaban si son cosas casuales o secretos de estado. Eso era lo que Ichika pensaba en su mente.
Mientras tanto algunos ajentes del gobierno dejaron a Niffel en su nuevo apartamento temporal. Tas acomodarse y adaptarse al entorno, el chico aún seguía confuso. Los experimentos a los que fué sometido no fueron torturas, eran como ir a hacerse un chequeo médico. Determinaron que su amnesia estaba en una fase avanzada y que tardaría en recuperar sus recuerdos. Además de que su IS, así era como llamaban a esa armadura que ahora se hallaba en forma de brazalete, era muy extraño. Solo él podía usarlo, por lo que dedujeron que era un IS personal.
En ese momento un extraño sentimientoinvadió todo su ser. Era algo siniestro y a la vezse acercaba hacia su apartamenteo. Volteó hacia la puerta y vió con temor como entre los huecos de su puerta se colaba una especie de humo negro.
"¡Un incendio!" Pensó el chico dispuesto a gritar para pedir auxilo.
Sin embargo ese no era un humo corriente. Una mano salió desde la nada y le tapó la boca para evitar que gritase. A sus ojos, la figura de una persona se formó mientras que el humo desaparecía.
"No hagas ruído innecesario" Advirtió Garmir aunque parecía más una amenaza, si le añadimos el aspecto del morocho. Niffel se soltó de su agarre y retrocedió torpemente cayendose al suelo mientras observaba a ese sujeto que apareció en frentede él. Asustado solo podía temblar mientras que el sujeto se acercaba hacia él "Que patético te ves ahora, Niffel. Es hora de que te regrese los recuerdos que ese sujeto te extrajo" Formando una especie de energía aural en la palma de su mano, el morocho agarró la cabeza del chico con mucha fuerza.
Un fuerte dolor sacudió la cabeza del chico, el cual soltó un grito que murió en su garganta antes de que saliese. Trató en vano zafarse puesto que el ojirrojo no mostraba intención de detenerse. Miles de recuerdos llegaban a su mente.
Tras unos minutos, todo se quedó en calma. Ningún ruído en la habitación, salvo los que provenían desde fuera. De un golpe, Niffel apartó la mano de Garmir de su cabeza y trató de levantarse con esfuerzo, ya que todavía le daba vueltas la cabeza.
"Realmente esta fue una experiencia horrible" Dijo el chico alzando la mirada hacia el morocho, quien en ese momento de mostraba impasible "Maldito Magister, esta es la última vez que acepto uno de sus trabajos" Con un viztazo observó todo el lugar con detalle mientras en su interior comenzaba a lamentarse "¿Por qué habré aceptado este trabajo?"
"Es necesario que tú distraigas la atención del mundo, del gobierno y del enemigo para que yo pueda encontrarle rápidamente" Explicó el ojirrojo detalladamente.
"Eso ya lo se, pero sigo sin verle sentido a este plan" Contestó el chico estirandose "Bueno, de todas formas no lo tiene, como todo lo que el profesor hace y todo lo magister dice"
Ya apenas había empezado esa misión y se estaba lamentando de aceptarla.
"Recuerda que tienes prohibido entrar en tercera fase y mucho menos asesinar" Dijo Garmir recordandole las condiciones de la misión. No parecía que su compañero le escuchase.
"No importa, de todas formas es una fase prohibida que nadie puede alcanzar. Con mi segunda fase será suficiente, no incluso con la primera no habrá problemas" Dijo Niffel sin preocuparse de nada. Avanzó hacia el balcón y movió la puerta corrediza, dejando que una agradable brisa entrase en la casa "Pasado mañana ingresaré en la academia IS. No me hace feliz volver a un instituto, pero por lo que parece no dejan salir a nadie durante la semana, incluso tengo que dormir allí"
"No te preocupes por cosas triviales, la misión es lo primero. En cuanto encuentre al objetivo te llevaré hasta él" Dijo el morocho.
"Entendido, da tu mejor esfuerzo" Contestó Niffel. Volviendo a formar una capa de oscuridad alrededor de su cuerpo, Garmir desapareció del apartamente, mientras Niffel miraba el atardecer "Espero que este trabajo acabe pronto, tengo muchas más cosas por hacer"
Ya en casa se la familia Orimura, Tsukiko se había marchado debido a una llamada, llevandose el dossier con las fotos del chico, no sin antes agradecerle a Ichika de haber aceptado esa petición, aunque realmente éste no llegó a aceptarla de verdad.
Chifuyu furnció el ceño. No le gustaba especialmente que el gobierno japonés usara a su hermana como un juguete, fue esa la razón por la que ella le obligó a inscribirse en la Academia IS. Mientras Ichica solo pensaba que un nuevo problema se le había sumado.
"Bueno, deberías estar contento, Ichika" Expresó su hermana en un tono sarcástico "El gobierno está pidiendo tu ayuda" Se levantó y caminó por la sala.
"Es increíble que haya otro hombre a parte de mí que maneje una IS" Dijo Ichika aparentemente emocionado. Su teléfono sonó en ese momeno advirtiendole que tenía un mensaje de una de sus amigas" Perdona Chifuyu nee, pero es que tengo que salir un momento "Acto seguido abandonó la casa.
Al día siguiente, Ichika fue a la tienda para comprar algunos alimentos, ya que vió que su nevera estaba casi vacía. Regresando del supermercado más cercano, vió a una persona parada en frente parada en frente de su casa bebiendo tranquilamente un zumo con una pajita.
Esa persona parecía ser de su misma edad, pero era una cabeza más pequeño. Su cabello era alborotado, de un color dorado que oscilaba entre en rubio y el castaño, pero manteniendo un fuerte brillo y color. Éste mismo le cubría el cuello, las orejas, así como buena parte de su frente sin llegara los hombros. Los ojos tenían un tono de amarillo con un extraño brillo dorado y debajo tenía unas grandes ojeras que daban la impresión de que no había dormido en mucho tiempo. En pocas palabras era un chico ojeroso con una apariencia exótica o al menos así era como Ichika le veía.
La vestimenta que llevaba llamó la atención de Ichika. Llevaba una sudadera sin cremallera de color verdes con la palabra POISON escrita en el pecho, sobre esta un chaleco amarillo y unos pantalones azules.
Casi inmediatamente Ichika reconoció al chico por la foto que Tsukiko le había mostrado el otro día, una apariencia así era dificil de olvidar.
"Disculpa" Dijo Ichika llamando la atención del chico, quien le obsevó con una mirada soñolienta "¿Estás buscando algo?"
"Si, puede ser" Contestó el chico dandole un sorbo a su bebida "Estoy buscando a una persona que es..." Sacó una hoja de papel "Orimura Ichika, ¿le conoces?"
"Por supuesto, lo tienes en frente tuya. Soy Orimura Ichika" Dijo Ichika autopresenstandose. El chico no varió en su expresión, pero volvió a darle otro sorbo a su bebida. El pelinegro sintió una gran gota de sudor recorriendole la nuca cuando el chico asimiló lo que le había dicho.
"Ah, no puede ser ¿tú eres Orimura Ichika? Expresó Niffel emocionado "Increíble, me llamo Niffel Gyldner soy un fan tuyo encantado de conocerte"
"Vaya, es bueno saberlo" Contestó Ichika soltando una risa nerviosa "Tiene pinta de extranjero, pero su japones es bueno" Pensó.
"Yah, increíble, no puedo creerlo" Decía el chico emocionado, tal que al japonés empezaba a molestarle "Pero, es una lástima que tengamos que despedirnos tan pronto. Tengo cosas que hacer pero mañana nos vemos en esa academia" Haciendo una corta reverencia se marchó antes de que Ichika pudiese decirle nada.
Ichika lepareció todo demasiado raro, pero no le tomó demasiada atenión, ya le conocería mejor en la academia, por lo que decidió entrar en casa, pero antes de hacerlo, una voz familiar le llamó. Al girarse vió a su amiga Charlotte detrás de él. Por lo visto se veía algo molesta.
"Char, ¿qué haces aquí?" Expresó con sorpresa.
"Yo... Solo pasaba por aquí y decidí visitarte" Dijo la rubia algo nerviosa, ya que no tuvo mucho tiempo de improvisar algo "Ese chico ¿quién era, me pareció haberle visto en alguna parte?" Cambió de tema.
"Es el que puede pilotar una IS, como yo. Salió hace poco en las noticias" Explicó Ichika resumidamente.
La francesa mostró algo de asombro, pero no le importaba demasiado si había uno o más hombres que pudiesen manejar ese aparato. Tras ayudarle abriendole la puerta para que pudiese entrar, Ichika le agradeció haciendo que ella se sonrojase ligeramente.
"Ah ya veo. Esto Ichika ¿puedo ayudarte?" Preguntó Charlotte al ver al chico cargado de bolsas.
"Si, por favor. ¿Podrías habrime la puerta?" Pidió Ichika con su tono innegablemente irresistible "Gracias Char, no se que haría sin ti" La rubia se volvió a sonrojar con más fuerza "Pasa, si quieres. Enseguida estaré contigo" Acto seguido se encaminó hacia la cocina, mientras la francesa se sentaba en el sofá.
Enseguida Ichika terminó su labor y volvió a la sala cargando una bandeja con una taza de te verde.
"Muchas gracias" Dijo Charlotte cogiendo el vaso cuidadosamente.
"Entonces ¿qué te ha traído por aquí?" Preguntó Ichika.
"Acaban de abrir un nuevo local que parecía interesante y he pensado que tal vez..." La voz de Charlotte se oía cada vez más baja mientras su sonrojo iba cada vez en aumento.
"Ah, ya recuerdo" Dijo Ichika alegremente "Era ese lugar que anunciaron en otro día ¿no?" La rubia asintió "Bien, entonces vamos"
Caminando por la calle, Niffel parecía estar buscando algo en concreto.
"Esa era la casa de ese tal Orimura" Pensó mirando de nuevo el papel para recordar ese nombre "No es que haya querido encontrarle así como así, ¡Sigo sin poder creer que me haya perdido tan facilmente!... Ah claro, puede ser que en ese momento no tenía ni idea de donde vivía" Soltó todo el aire de golpe.
Siguió su paseo tranquilamente explorando el lugar. Hasta que llegó a un parque donde había una plaza. Era un lugar muy mezclado con la naturaleza, donde la gente se sentiría a gusto, sin embargo era extraño que estuviese todo desierto.
En ese momento un cuchillo voló hacia él. Casi por instinto esquivó el cuchillo, el cual se incrustó en el suelo. Miró hacia uno de los árboles más altos, donde estaba parado un tipo con aspecto extraño.
"¿Quién eres?" Preguntó Niffel.
"Lo se soy no te importa, pero al venir aquí has empezado a fastidiarme, Niffel" Contestó el tipo extraño.
"¿Como sabes mi nombre? ...! Espera ese cuchillo tiene anticoaulante. Eres un cazarrecompensas" Dedujo el chico "¿Como demonios has llegado hasta aquí, alguien te ha ayudado?
"Bastardo, ¡no dejaré que alguien como tú quite mi presa!" Gritó el cazarecompensas "Además, no creo que seas tan fuerte como dicen, ya que a este no me costó nada destruírle" Sujetandolo como si nada, mostró a Garmir bastante herido casi inconsciente.
Lanzó el cuerpo del pelinegro al suelo, cerca de Niffel, quién echó una rápida ojeada comprobando que el chico de la DVS seguía vivo despues de todo.
"Increíble, debes de ser bastante fuerte. Llegar hasta aquí no es cosa facil y yo lo se" Admitió Niffel.
En un instante, el cazarrecompensas apareció detrás de él. Con su mano envuelta en una especie de energía de color marrón, se convirtió en un brazo robótico con un cuchillo incrustado. Niffel volteó deteniendo el ataque con su mano, ahora transformado de la misma manera.
La mano y el antebrazo de Niffel se habían recubierto de una sustania, de color turquesa oscuro metálico, la cual se solidificó formando un guantelete metálico con grandes garras afiladas con las cuales detuvo sin problema la hoja del sujeto.
Algo estaba claro, que ninguno de los dos usaba algo parecido a una IS, pero era bastante similar.
Mediante el forcejeo podiva verle bastante bien. El cazarrecompensas era una persona bajita de cabello y ojos oscuros. Ambos se separaron de un salto.
"No he acertado, fue suerte" Dijo el cazarrecompensas.
"Parece que tendré que disculparme de antemano" Dijo Niffel "En realidad eres más débil de lo que imaginé"
"¿Qué acabas de decir? ¡intenta repetirlo!" Advirtió el sujeto. Saltó hacia Niffel transformando su otra mano "En todo este tiempo irá al traste si otro bastardo le encuentra, tienes que morir"
Niffel seguía esquivando los ataques con facilidad. Y en un momento ambos lanzaron su golpe quedando a espaldas del otro.
"Se acabó" Dijo Niffel.
"No puede ser" Soltó el sujeto cayendo al suelo "Ni siquiera pude entrar en segunda fase" Pensó.
Niffel se acercó hacia él mostrando su garra llenas de sangre con la cual despedazó al rival.
"Espera, no lo mates" Dijo Garmir "Nos puede ser útil vivo" Sin embargo el rubio lo remató sin piedad.
Cuando la pelea terminó ambas armaduras desaparecieron en pequeños trozos con el aire. Niffel se acercó al pelinegro.
"Te equivocas. Porque nada más hemos llegado ya nos ha atacado y encima dijo que llevaba mucho tiempo buscando, por lo que no sabía nada. Además, mira ya apenas empieza a haber gente, lo que significa que este lugar estaba desierto debido a su primera fase" Explicó Niffel.
"De ese modo no podría encontrarle y el objetivo solo se dejaría llevar por la situación. Entiendo" Dedujo el azabache.
"¿Como pudo derrotarte tan facilmente?"
"No puedo luchar como un asesino, porque en realidad solo soy un mensajero" Reveló Garamir.
"¿Mensajero?"
"DVS entrena a médicos especializados en diversos campos, pero cuando recibí esta armadura empecé a hacer misiones de infiltración"
"Ahora lo entiendo"
"Sin embargo no sirve para pelear, y aún así es extraño. No lamento haberla obtenido pero a cambio quiero ayudarte, quiero agradecerle al doctor Anneryth. No, ¡es un sentimiento mucho mayor! ¿Es extraño, verdad?"
"No es nada extraño, porque la armadura refleja el deseo de las personas" Se volvió hacia Garmir ayudandole a levantarse "¿Puedes deshacerte del cadaver?" El azabache asintió "Habrá otros como él, por lo que avísame cuando te encuentres a alguno"
"Pero tu estarás..."
"No te preocupes por cosas triviales" Niffel repitió sus palabras "Ahora mismo tu vida es mucho más importante"
El azabache asintió envolviendose con su sombra, dirigiendose hacia el cadaver y tragandoselo.
"Estos rastreadores pueden ser buenos sujetos de experimento, me los llevaré a la DVS"
Con un chasqueo de dedos, Niffel hizo aparecer un ruptura espacio temporal en forma de vortex de color turquesa, el cual se tragó a Garmir y al cazarrecompensas.
"Bueno, ahora ¿qué tenía que hacer?" Se preguntó Niffel a sí mismo "Pero de seguro no es nada"
"Por fín te encuentro Niffel"
El rubio palideció al escuchar esa voz. Era Tsukiko, quien parecía enfadada. Nada más verla el chico trató de escapar, pero fue detenido por ella.
"Tsukiko san, ¿como me encontraste?"
"No fue dificil. Pero es imperdonable que hayas escapado de esa manera"
"Fue vuestra culpa, había demasiados papeles" Se mostró molesto.
"Idiota, eso era para registrar tu IS y a tí como su piloto oficial" Contestó la mujer.
"Esta IS..." Se calló por un momento.
"De cualquier forma tienes que terminar de rellenarlos" Soltó al ojidorado "Luego te daré más libros para la academia"
"¡¿Eh?! Más de esos libros que parecen guias de telefono. ¿Qué clase de mundo es ese?" Pensó en voz alta, pero por suerte ella no se había enterado.
Después de haber termiando los preparativos y formalidades, Niffel llegó hacia el apartamento que el Estado le había prestado. Nada más llegar soltó los libros y el uniforme y se tiró en el sofá lamentando haber aceptado ese trabajo, pero no tenía fuerzas ni para volver.
En ese momento un portal se abrió dejado salir una sombra del mismo.
"Ya estoy aquí" Dijo Garmir "De inmediato volveré a la búsqueda"
Niffel ni se molestó en mirarle, tal era su agotamiento.
"Oye" Le llamó, haciendo que se detenga "No puedo más, me retiro de esta misión, trabajo, o como quieras llamarlo"
"Imposible" Contestó el pelinegro.
"¿Qué quieres decir con imposible? Yo acepté esto, estoy en mi derecho de abandonar. No pensé que este lugar fuese tan horrible"
"Ayer estabas convencido de que podrías con esto" Contestó con voz tranquila "¿Qué te hizo cambiar de opinión?"
"No tenía ni idea de lo que me esperaba, en realidad. Las mujeres son aterradoras"
Se estremeció al recordar todo lo que ellas le habían obligado a firmar, leer. Luego de ello, tuvo que hacer una prueba donde con su IS tenía que luchar contra una mujer, claro que fue facil vencerla, pero dificil hacerlo de forma que fuese un golpe de suerte. Serían demasiadas sospechas y no le dejarían en paz.
Niffel intentó seguir quejandose, pero el cansancio ya le cobraba factura.
"Me voy" Anunció Garmir.
"¿Quién fue el que te abrió el portal, fue Magister?" Preguntó Niffel volviendo a recostarse
"No, fue el doctor Anneryth. ¿Por qué?"
"Por nada. Bueno, continua con tu investigación, cuando antes le encontremos antes podré cobrar y salir de aquí" Dijo durmiendose mientras Garmir se desintegró en forma de sombra saliendo de aquel lugar.
