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Romance detrás de la puerta
¿Te has puesto a pensar lo difícil que es un romance a escondidas, en tu casa, detrás de la puerta de tu pieza? Cuando tienes que cuidarte de hasta las mismas paredes y estas parecen declararte la guerra…y tú única amiga, la puerta de tu habitación.:SS:.
Capitulo 2: El suave amor, y de su mano, los problemas.
Esa probablemente había sido la pregunta más grande que ella pudo haberme hecho.
–No me arrepiento Sakura. –le dije al oído. –Se que esto que hicimos esta mal…pero nadie se va a enterar…
Ella alzó su rostro interrogativamente y pude ver que en un sus ojos había un alivio hacía la situación, me relajé un poco, probablemente esa fue una de las situaciones más embarazosas y difíciles que pude haber tenido. Suspiré. Acaricié su rostro y volví a plantar un corto beso en sus rosados labios y ella muy apenas pudo corresponder.
–Jamás me arrepentiría de esto…
–Sasuke-san…
–Pero que de una vez lo sepas…nadie debe enterarse de esto, si lo hacen…mi padre podría echarte de la casa junto con tu madre.
Dicho aquello la volví a besar.
O.o…O…o.O
Me volvió a besar suavemente pero esta vez pude saber que iba cargado con pasión pues su mano había dejado mi rostro para acariciar mis hombros y bajar a mi cintura. Rodeé su cuello con mis brazos y correspondí al beso. Me dejé llevar de nuevo por el momento. Sentí como bajó a mi cuello trazando un camino de besos en su trayecto, su mano se posó en mi vientre y subió hasta rozar uno de mis pezones, gemí.
–Sasuke-san… –lo llame entre gemidos.
–Deja las jerarquías… –me dijo al oído.
Mordió mi lóbulo y volvió a bajar.
O.o…O…o.O
El tiempo no espero y pasó después de aquella noche. Los días con ella me parecían efímeros y bellos, las noches…me parecían el paraíso.
Había dejado de llamarme "Sasuke-san" para llamarme "Sasuke-kun", simplemente…no podía pedir más felicidad. Su simple presencia me tranquilizaba y el verla esperándome en la puerta de mi habitación después de un arduo día de trabajo me parecía como si fuera una mujer esperando por su hombre que llegaba de la batalla.
–Sasuke-kun…buenas noches.
Hoy era un día como todos aquellos. Esperé para que ella se adentrara en mi habitación, cerré la puerta con seguro, atraje su cuerpo hacía mi y la bese.
–Sakura…
Terminé aquel beso y la abracé contra mi pecho, apoyé mi cabeza en su hombro buscando un refugió donde descansar. Su aroma me inundó en instantes y me pude sentir más tranquilo. Amaba su aroma.
–Hay algo que quiero decirte Sasuke-kun… –me dijo ella. –Ayer por la tarde me la pasé en la cocina…y me enteré de algo muy malo.
O.o…O…o.O
–¿Hm?
Me contestó. Él era un hombre de pocas palabras y muchos monosílabos…me acostumbré a ellos y descifré cada uno de ellos. El empezó a moverse y yo junto él, quería bailar, lo sé. De izquierda a derecha y de adelante hacía atrás, en pasos elegantes y llenos de gracia, él me había enseñado como mover un pie con rapidez y no tambalear en el proceso. Él me enseñó lo hermoso y relajante que era bailar, la galanura de cada uno de sus pasos y lo refinada que se veía la gente haciendo tan bonita acción.
Pero hoy no tenía tiempo para pensar y hablar de eso, él tenía que saber de lo que yo me había enterado.
–Es que…parece que están sospechando de…nuestra relación. –le dije tratando de no sonar asustada.
Y fallé en el intento pues él se detuvo y me observó directamente a los ojos…amedrentándome con su mirada severa.
–¿Qué es lo que escuchaste?
–Pues…–titubeé. –Que yo siempre regresaba a dormir tarde por que me la pasaba contigo, que te seducía…que…que…
–¿Qué más?
Me miraba severamente y lo peor de todo es que yo no podía apartar mis ojos de tan duros ojos. Me maravillaban esos ojos, ¿era masoquista? Sus ojos me encantaban y más en esa faceta.
–Que…sostenía…una relación…contigo.
Tartamudeé y un gran silencio abrazó la habitación. Él, que no me había soltado de sus fuertes brazos, empecé a temblar de miedo, su mirada fría y la manera en la que me tenía abrazada pareciera como si reclamara algo de su propiedad. Por aquellos momentos me sentí más un objeto que una persona. Él suspiro.
O.o…O…o.O
Suspiré. Así que el cuento ya se había corrido…no me quedaba más de otra que comprobar el dicho "las paredes tienen oídos y ojos también". Esas sirvientas de quinta hablaban como si fuera la última vez que lo harían. Sabía que ahora la miraba con reproché, pues, yo le juraba que nadie iba a saber de nuestra relación. Malditas sean las paredes de mi habitación.
–Me siento mal Sasuke-kun… ¿qué tal si nos descubren? –me preguntó ella rápidamente. –¡No quiero ni imaginar lo que nos haría tu padre!… ¡Podría azotarnos, podría correrme a mi madre y a mí de la casa…!
A mi me gustaba callar a la gente ya sea; cubriendo su boca con mis dedos ó con la mirada. Pero con ella era diferente. Me gustaba internarla en el silencio con un placentero beso, el cual ella nunca me negaba y siempre terminaba corto para ella…pues siempre la dejaba con ganas. Sonreí con autosuficiencia y hasta egocentrismo. Verla así tan dispuesta y sus labios ofrecidos me subían el ego a más no poder.
–¿Y a ellas les constan lo que dicen? –le pregunte y ella guardo silencio un rato.
–No pero…podría traernos consecuencias.
–Déjalas que hablen… –volví a moverme lentamente. –Que eso no te importe, hasta que ellas no tengan prueba de lo que dicen… ¿Quién podría afirmar lo nuestro, querida?
La oí soltar una risita y ella también volvió a moverse.
–Te amo…Sasuke-kun.
–Yo también…Sakura.
O.o…O…o.O
Y esa fue una de las tantas bellas noches en las que vivimos una pasión pura. Hoy él había salido temprano pues el negocio familiar lo tenía atareado, yo me dediqué a lo de siempre, solo que esta vez…recogía la ropa de él que yo misma había tirado. Tiene su historia y es algo que me sonroja contar. Las cuatro paredes y la puerta de esa habitación eran testigo cada noche de nuestro acto de amor. Bendita puerta la que nos brindaba privacidad, y aquellas paredes que, por ahora, parecían haber calmado su contra hacía nosotros.
No todo dura para siempre.
Y vi entrar a mi compañera de cocina a la habitación. Parecía desesperada y hasta enojada. Me confundí.
–Aquí estas…arpía. –me dijo. –¡Se que estas llevando una relación con Sasuke-san!… ¡Lo sé, lo he visto con mis propios ojos!
Abrí mis ojos sorpresivamente. ¡No!… ¡Eso no puede ser!… ¡Pero si he sido tan cuidadosa! Y caí en cuenta, debió haber sido aquella vez en el jardín. Recuerdo que esa vez él había querido pasear por los jardines…me había llevado hasta lo más escondido de ellos, me besó con pasión y yo con alegría al ser la primera vez que nos besábamos fuera de la puerta de su habitación. Ahora entendía por que nuestros actos solo podían ser consumados detrás de la puerta.
–¡Si Fugaku-sama se entera de esto te echara de la casa!
Pude notar cierto resentimiento en su voz, podría nombrarla como envidia y molestia. Estaba asustada…si el señor nos echa a mí y a mi madre de la casa nos quedaríamos completamente en la calle… ¡No!… ¡Mi madre a trabajado tanto tiempo para ganarse su lugar y yo no puedo permitir que se lo quiten por una baja pasión mía!… ¿Baja pasión? Me deprimí un poco al pensar dichas palabras para calificar este romance…para todos, no era más que un capricho pasional de ambos.
–¡Por favor, te ruego que no digas nada de esto! –le rogué, como ultimo recurso.
–¡Le diré y finalmente te largaras de aquí!
La puerta se abrió y ambas volteamos a ver quien osaba interrumpir tan desesperada discusión.
–¿Qué pasa aquí?
Su voz me pareció el canto de un ángel en medio de la guerra. Sonreí un poco.
–Sasuke-san… –dijo mi compañera incrédula. –¡Lo siento mucho Sasuke-san! Yo solo ponía en su lugar a esta sirvienta… ¡me he enterado que comete un sacrilegio!
Y ella lo ve como un sacrilegio…si tan solo yo tuviera las agallas de contradecir tan miserable palabra…
–Escúchame bien…–le dijo seriamente Sasuke. –A ti no te consta lo que estas discutiendo con ella, tengo escuchándote ya buen rato, si tienes algo con que afirmar lo nuestro ¡Adelante!… ¡Hazlo! Pero te advierto que si sueltas una sola palabra de esto a mi padre, seré a ti a quien echaré de la casa… ¿Te ha quedado claro?
Mi compañera lo miraba incrédula y hasta con miedo. Soltó un sí levemente y salió corriendo de la habitación. Yo seguía de pie allí, esperando un regañó por parte de él. Más no llegó nada. Al contrario, me abrazó.
–Sakura…los gritos de esa sirvienta se oían por toda la casa, si mi padre hubiera estado en casa…la discusión hubiera terminado en algo no muy favorable ni para ti ni para nadie. –me dijo…yo sabía que aquello era un regañó y una advertencia.
–Si Sasuke-kun…
Sentí como su mano tomaba mi dedo anular y hábilmente introdujo un bello anillo de línea de diamantes y uno enorme en medio, alcé mi mano para observar tan bellísimo objeto.
–Es hermoso… –dije con admiración. –
Alcé mi rostro con preocupación.
–Pero no puedo aceptarlo…es costoso y si alguien me ve con él pensarían que lo robe.
Él me acercó a un gran espejo que había en su habitación, se paró detrás de mí y me tomó de la cintura. Yo solo veía mi cuerpo y rostro con indignación…él se merecía algo más que una mujer vestida siempre con el mismo vestido de sirvienta, sucio y andrajoso, siempre con el mismo estilo. Yo no era digna de él. La verdad es que no lo sentía.
–Te preocupas mucho por las apariencias. –me dijo asomando su rostro por mi hombro. –Aunque me pregunto como te verías vestida con otra cosa que no sea tu uniforme de sirvienta…aún así me gustas.
Sonreí ante bonita confesión.
–Mi madre me confeccionó hace tiempo un vestido más decente que este…fue un regalo de cumpleaños…solo lo he usado una vez. –le comenté.
–Me gustaría verte puesto con él… –me susurró al oído.
Solté una risita al sentir como me apegaba a su cuerpo y mordía el lóbulo de mi oreja.
Después de haber estado casi toda la tarde con él –de la cual, la mayor parte me la pasé en su cama– me retiré a mis aposentos –osease al sótano– donde, mi madre me esperaba con una mirada severa y cargada de molestia. Como debía suponerlo…mi compañera soltó todo. ¡Miserable el día en que nació!
–Sakura…ven.
Me acerqué a ella con paso cauteloso y en cada sonido se podía saber el miedo con el que me dirigía a ella. Cerré mis ojos con fuerza esperando una bofetada de mi madre más solamente llego una caricia de su arrugada mano en mi piel.
–A pesar de todo lo que haya escuchado hoy…sigues siendo mi bebé, Sakura. –me dijo con un tono maternal. –Lo que sucedió en la cocina me sorprendió un poco, una de nosotras vino gritando de histeria reclamándome a mí el acto que tu cometías.
Fruncí el ceño. Esa sirvienta…
–No me enoje, pero si me sorprendí…no te quiero levantar falsos, ¿pero es cierto lo que dice? –me pregunto…pero si parecía molesta.
Dude en contestar. Si le decía una mentira ella lo sabría tarde o temprano y probablemente me iría peor…lo que quería era terminar esto ahora.
–Si mamá… ¡Pero…!
–No tienes por que darme explicaciones… –me dijo callándome en la oración. –Se que tu tienes tus buenas razones para llevar esa relación con Sasuke-san…me molesta el hecho de saber que estas creciendo, pero al menos sé que creces al lado de un buen hombre.
Ella me sonrió maternalmente y yo me impresioné, si así era mi madre…ella era la mejor de este mundo. Sonreí cuando sentí sus labios chocar en mi mejilla. Me ordenó que me fuera a dormir.
Antes de dormir sonreí un poco ante la atrevida propuesta que Sasuke me mencionó estando en la cama. La cual yo había aceptado.
O.o…O…o.O
Hoy había sido un día de lo más agotador. Y lo sabía…por que la extrañaba en mi cama. A pesar de haberla tenido conmigo toda la tarde –y como me había gustado– me sentía solo en este momento. Las sábanas aún tenían su aroma y el recuerdo de su inocente rostro sonrojado cada vez que me disponía a acariciarla me azotaba. Aspiré por enésima vez el aroma de su cabello en la almohada de mi cama. Me gustaba. Que decía me gustaba… ¡me encantaba esa mujer!
A estas alturas ya más de la mitad de la casa debe haberse enterado de mi relación con Sakura, seguramente Itachi ya lo sabría…él es un asco como persona, tiene oídos por todos lados…seguramente mañana vendrá a burlarse de mí. Para lo poco que me importa…no tienen un buen por que de aquello, yo podría matarle mejor la burlada restregándole en la cara todas sus fechorías.
¿Qué importa si todos se enteran?… ¡Después de todo…ella había aceptado casarse conmigo!
El frío invierno llegaba…y de su mano, los problemas.
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¡Hola!
¡Actualicé rápido! Me he quedado un poco impresionada por la cantidad de reviews que me llegó en un rato, la verdad es que después de mi caída con el fanfic dije "ya no voy a tener el mísmo éxito que antes" y pues todavía es hora de que recibo pocos reviews en drabbles o oneshot, pero realmente me quede sorprendida... ¡realmente les ha gustado!
Pues como vieron, esto se alargo...es que, bien por mí lo hubiera terminado en este capitulo pero dije "y luego se van a aburrir de tantas letras"...y decidí hacer un tercer capítulo.
Gente...nose como contestar reviews xD. Me llegaron reviews con buenas opiniones, ese que me dejó yunmoon me pareció muy buen review: gracias niña! Realmente ese tipo de comentarios me ayudan mucho para superarme cada día mas. Y pues si, este fic esta inspirado en la parte que ya mencione...esto aparece en la pelicula "La lista de Schindler"...muy recomendable por cierto.
En fin...muchas gracias también a todas(o) que me dejaron un bonito review =3...
¿Me regalan otro review...?
