Gracias a los lectores y seguidores de esta historia y gracias por ese comentario. Me alegra que te guste, soy novata en escribir historias de esta pareja y este capi dedicado a ti.
CAPÍTULO 2
La vista de Ezra se desviaba continuamente a la mesa vacía de Aria, no había podido hablar con ella después del desmayo y eso hacía que no pudiera concentrarse, por eso había mandado a los alumnos hacer un resumen y escribir su opinión sobre el capítulo del libro que les tocaba comentar ese día en clase y entregárselo al finalizarla.
Miró el reloj por décima vez esa mañana y se puso a revisar papeles atrasados pero nada le quitaba la cabeza la discusión de la noche anterior y a como Aria perdía la consciencia en sus brazos.
De pronto escuchó el timbre y pegó un bote del asiento. Los alumnos empezaron a salir del aula.
-Señorita Fields ¿Puede darme unos minutos?
-Si profesor-Emily les pidió a sus amigas que la esperaran en la cafetería y se acercó a Ezra.
-Emily ¿sabes algo de Aria?
Vio en sus ojos el reflejo de la incertidumbre y el nerviosismo.
-Llamó a Hannah esta mañana para decirle que no venía a clase porque había tenido un problema en casa, pero esta mañana Spencer se encontró con Mike y este le dijo que Aria se desmayó ayer por una discusión con sus padres.
Notó como su profesor se incomodaba.
-Emily, tú sabes que…
-Sí, nosotras lo sabemos y tranquilo, no le diremos nada a nadie.-Susurró cortando su explicación.- Aria nos dijo que ibais a decírselo a sus padres. ¿Fue este el motivo de la pelea?
No sabía si debía preguntar eso, pero su boca lo había soltado sin pensar. Aria era su amiga y al igual que Spencer o Hannah ella también estaba muy preocupada por ella.
-Sí. A sus padres no les gustó la noticia, era de esperar, pero la cosa se nos fue de las manos…-Reconoció avergonzado. -¿Vais a verla después de clase?
-Seguramente.
-¿Podrías darle esta nota, por favor?-preguntó mientras sacaba un papel doblado del bolsillo interior de su chaqueta y se lo entregaba.
-Claro.
-Muchas gracias.
Emily afirmó con la cabeza y salió de la clase.
Era de noche y Ezra paseaba nervioso por su apartamento cuando escuchó pasos detrás de la puerta y como esta se abría.
Aria cerró rápidamente y corrió hacia Ezra para abrazarlo.
-Adivino que Emily te dio mi nota. Dios mío. Estaba tan preocupado.-Soltó todo el aire antes de besarla apasionadamente mientras le acariciaba el rostro.
Ambos descargaron en ese beso los nervios, la frustración y miedos que habían sentido esas últimas horas. Cuando se fueron calmando y los besos se tornaron en más lentos y suaves se sentaron en el sofá abrazados.
-Dime que estas bien, necesito escuchártelo decir.
-Estoy bien, solo me desmayé.
Pero en ese momento no la escuchaba, porque miraba fijamente el pequeño moratón de la mejilla de ella que se había descubierto al quitarse el maquillaje con las caricias.
Aria vio como le cambiaba el rostro a Ezra y le cogió las manos para que la mirara a los ojos.
-Antes de que digas, estoy bien, cuando me desperté estaba aturdida e intenté levantarme pero me caí al suelo golpeándome con la mesilla. Estoy bien.-Susurró de nuevo acariciando su rostro para calmarlo y luego se abrazó a él.
Minutos después, aun abrazados Aria alzó el rostro y lo miró fijamente.
-Ezra tenemos que hablar.
Él la notó temblar.
-Todo va a estar bien, lo prometo, ahora todo lo vemos oscuro pero te lo prometo.-dijo abrazándola con fuerza y besando su cabeza.
-No, no va estar bien, nada va a estar bien.-Sollozó.
-Sí Aria, haremos entender a tus padres que nosotros…
-Estoy embarazada.-Gritó mientras se ponía en pie.- Estoy embarazada y mi familia me odia, sienten que los he decepcionado.
No podía parar de llorar mientras Ezra la escuchaba todavía impresionado por la noticia.
-¿Ellos lo saben?
-No, pero no es necesario, vi el rostro de mi madre ayer, el de mi padre, como me miraban esta mañana, algo se rompió, no quiero pensar si se llegaran a enterar de esto. No sé qué hacer, me siento tan sola.
Al escuchar lo último Ezra reacción poniéndose de pie y la abrazó. Aria escondió su rostro en su cuello, mojando el cuello de su camisa.
-No estás sola, nunca lo estarás, estamos juntos en esto hasta el final.-Susurró mientras le acariciaba la espalda.-Superaremos esto, juntos.
Pero Aria no podía dejar de llorar, se abrazó con más fuerza a Ezra.
Pasando unos minutos así. Ezra se sentó en el sofá con ella encima de él abrazada y dejando que se calmara.
-No quiero abortar, ni dar al bebé, es nuestro hijo pero esto no entraba dentro de mis planes, estoy asustada.
-Serias una inconsciente sino lo estuvieras, pero no lo eres y por eso te quiero un poco más cada día. Estamos juntos en esto.
-Ezra quería terminar el instituto, ir a la universidad…-Volvió a sollozar pensando en todo lo que se iba a perder.
-Y lo harás, te prometo que lo harás, te apoyaré en todo y juntos saldremos adelante con nuestro hijo.-Aseguró.
-¿De verdad?
-Confía en mí. Te quiero y voy a querer a nuestro hijo tanto como te quiero a ti. Saldremos adelante.
Puso sus manos en el vientre haciendo que Aria sintiera un cosquilleo y luego lo miró a los ojos y supo en ese instante que a partir de ahora las cosas serían difíciles pero ambos juntos las intentarían superar por todos los medios.
-Te quiero Ezra. Gracias por estar conmigo.
-Siempre me tendrás.
