Konichiwa!
Se que me tardé y mucho en subir el capitulo, pero ya, aquí está, no me tardaré tanto con el otro. Lo prometo. Gracias a Kuki Kiut por su apoyo, lo seguiré, no lo pienso dejar tan fácil.
Eso sería todo. Que lo disfruten.
Capitulo 2
Una chispa de odio
Las gotas de lluvia caían pesadamente en el cristal. Rodaban hasta la parte de abajo. Este día gritaba… El fin del verano y el inicio de un nuevo termino en la escuela. Wally se quejó mientras rodaba por su sueño. Que sueño tan raro… Estaba peleando contra adultos con la gente que vio ayer… ¿Qué significaba?... Incluida esa niña… Kookie… Wally enterró su cabeza en su almohada. ¿Por qué estaba tan enojado consigo mismo?... Todo lo que hizo fue insultar su nombre, pero, por favor, ¿Kookie?... Ni siquiera era un nombre real.
-¡Wallabee Coby Beatles, trae tu trasero para acá abajo!- gritó su madre. Wally se agitó en su sueño, pero no se movió. Tenía miedo. Si se movía tendría que terminar con el sueño con la niña bonita- Wally, no me hagas subir allá- continuó gritando su madre. Wally se quedó inmóvil, como si hubiera visto a un fantasma.
-¡Vamos Kuki! Primer día de escuela- grito la madre de Kuki. Kuki bostezó y estiró sus brazos. Tomó un top verde largo, unos mallones negros y se dirigió al baño.
Después de bañarse y cepillarse el cabello, Kuki se sentía fresca y limpia. Caminó lentamente escaleras abajo, mientras su hermana menor pasaba corriendo junto a ella. Ella no sabía cuál era la prisa. Era un nuevo término, una nueva escuela… ¿Por qué su hermanita se emocionaba por eso?... Kuki se sentó junto a su padre mientras él leía el periódico. Tomó un sorbo de una taza de café, mientras trataba de mantenerse despierto. La madre de Kuki le alcanzó a ella el cereal
-Creo que deberías darle a Mushi tu mochila de los Monos Arcoíris, ya que eres mayorcita para ella- declaró su madre
-¿Por qué?- preguntó Kuki mientras gemía en señal de negación.
-Bueno, te compré esta bolsa y también la puedes llevar a la escuela- dijo su madre y le dio una mochila lisa negra y le daba un beso a su marido de despedida- sean buenas, las dos- dijo
Dejó la casa corriendo pues tenía que ir a la oficina.
-Bien mis niñas, nos vemos al rato- dijo el padre de Kuki, yéndose también de la casa.
-¡No tendrás mi bolsa!- demandó Kuki
-¡No puedes detenerme!- gritó Mushi mientras le mostraba la lengua a su hermana
Kuki corrió escaleras arriba con su hermana, haciendo carrera para ganar la vieja mochila.
-Hoagie, baja tu trasero aquí antes de que Tommy se coma tu desayuno- gritó su madre. Hoagie salió disparado de su cama con solo un par de bóxers blancos y negros enzima.
Bajó las escaleras cuando su mamá gritó- ¡Es mejor que te pongas más ropa enzima antes de que tu abuela te vea!- susurró su madre. Él rodó los ojos mientras subía las escaleras en dirección a su cuarto. Podía decir que este iba a ser un día interesante.
Abby se puso los audífonos ya que oía a su hermana y a su madre gritándose entre ellas. Desde que Cree había empezado a salir con Maurice tuvo una actitud de chica engreída. Usaba más maquillaje, se perdía un par de sus clases y se juntaba con los populares.
-Cariño, lleva tu mochila- le dijo el padre de Abby a ella silenciosamente. Abby asintió mientras tomaba su mochila de color azul brillante. Estaba usando su usual camiseta de corte bajo de color rojo y azul a rayas (que era de su hermana en realidad) shorts negros y Converse marinos.
Tomó un trozo de pan con mantequilla caliente y salió de la casa para tomar el bus. Una canción comenzó, "Hey, soul sister". Era su canción favorita. Tarareó el tono mientras esperaba al autobús. Se rió mientras el conductor manejaba como un loco cerca de la acera. Rápidamente subió el vehículo antes de que su hermana se acercara.
Había mucha gente en el autobús que ella no conocía. Algunos la miraban cuando pasaba y, algunos otros, hasta le decían "Hola". Ella no conocía a nadie en el autobús excepto a su hermana, a Maurice y… esa chica de ayer… ¿Cuál era su nombre?... Kuki… ¿Dónde estaba, de todos modos?... Abby se sentó en un lugar cerca del medio. Ese sería un día largo.
El autobús se detuvo y dos chicas entraron. Ambas tenían el cabello largo y rubio, vestían con shorts de mezclilla, playeras rosas y azul claro a rayas que se abrochaban justo encima de sus pechos. Por la forma en que se veían, Abby podía decir que eran populares.
El autobús siguió con su recorrido hasta que llegó a su última parada. Abby recordó la parada ya que era cerca de donde su amiga, Kuki, vivía.
-¡Hey, Kuki!- sonrió Abby. Kuki se sentó junto a ella y le devolvió la sonrisa. Kuki puso su mochila en su regazo. Era de color negro, con un Mono Arcoíris morado en el frente.- Me gusta tu mochila- sonrió débilmente.
-Gracias- dijo, recordando la gran pelea que tuvo con su hermana. Miró los alrededores. Kuki no conocía a nadie excepto a Abby. Todo lo que sabía era que era una alumna de una preparatoria a la que nunca había asistido y estas personas eran sus compañeros. Abrió la mochila y sacó una botella con agua. Tomó un sorbo de agua, mientras el autobús ya iba a partir, pero una mano se estrelló contra la puerta e hizo que todos saltaran.
Kuki casi escupió su agua cuando vio al chico de ayer, que tanto le disgustaba, caminar dentro del autobús. Se sentó, de mal humor, al lado de otro chico que había visto ayer. Si no mal recordaba su nombre era Hoagie. Kuki miraba a Wally respirar irregularmente como si hubiera corrido para alcanzar el autobús. Se volvió y se percató de que Kuki lo miraba. El la miro y ella le devolvió la mirada. Él rió entre dientes por la forma en la que trataba de parecer aterradora y difícil. Esa apariencia no le hacía justicia.
El autobús se detuvo frente al aburrido y gris edificio que todos conocían como Bachillerato. Los estudiantes salieron del autobús ya que sonó la campana.
Los pasillos eran ruidosos y estaban llenos de chicos que trataban de llegara a sus clases. Los alumnos nuevos de primer año se guiaban por un horario dado por la directora, personalmente. El Director Greyburn, quien toma el lugar del director… John Clerk. Quien ahora estaba retirado. Este profesor era mucho más estricto que el anterior. Si atrapaba a un chico masticando chicle, lo mandaban a limpiar la cocina durante los descansos y almuerzos por una semana. Se había vuelto un hombre muy estricto desde que su esposa lo dejó.
-¿Qué clase tienes primero?- preguntó Abby mientras miraba su horario
-Ciencias y Matemáticas- respondió Kuki
-Lastima, lo tengo al revés- dijo Abby. Las dos se despidieron y se dirigieron a sus respectivas clases.
Kuki se sentó en silencio en un lugar cerca de la parte de atrás del salón. No quería que nadie la notara. Otros estudiantes entraron al salón color azul claro, el cual tenía un pequeño pizarrón hasta el frente, cerca de la puerta. Hasta atrás, en el salón, había unos pequeños estantes de madera en el que habían libros y equipamiento. Kuki se asomó por la ventana, que mostraba el cielo azul. La lluvia había cesado y el sol había salido. Kuki respiró profundo.
-No sé cuál es tu problema, pero no tienes que ser un imbécil.- gritó una chica que estaba en el mismo autobús que Kuki esa mañana. Llevaba sus shorts de mezclilla y playera azul con rosa. En sus pies tenía unas sandalias color rosa. Se hecho el pelo teñido de rubio hacia atrás. Sus ojos azules miraban al chico al que le estaba gritando. El chico tenía cabello negro en punta. Tenía unas pequeñas pecas en las mejillas sonrosadas. Sus brillantes ojos castaños miraron a la chica. Llevaba pantalones cortos de color camuflaje, y una camiseta gris.
-No soy un imbécil, es solo que no quiero ir a cenar contigo- contestó el chico. La chica rodó los ojos mientras se sentaba en frente de Kuki. Casi fulminó con la mirada a Kuki cuando se dio cuenta de que la estaba viendo
-¿Qué?- espetó la chica. Kuki solo volteó de nuevo a la ventana
-No puedo creer que Michael y Becky rompieron. Se veían muy lindos juntos.- Dijo la joven, que se parecía un poco a la chica delante de Kuki. Ella tenía el mismo color de pelo, pero con los ojos verdes. Ella se sentó al lado de la otra chica. Ambas comenzaron a charlar y cotillear.
-Hey chiquillas- les sonrió su mejor amiga. Ella también tenía el pelo rubio y largo, pero tenía un broche de color azul claro en el lado de la misma. Llevaba un traje similar al de ellos, pero de diferentes colores. La camisa era azul claro, con rayas blancas, y sus shorts eran más cortos que los de las otras. No sé cómo se puede conseguir nada más corto… ya están cortos.
-Melanie-. Sonrió la pareja. El muchacho en la mesa al lado de las chicas, que parecían gemelas, se movió rápidamente hacia el frente. Melanie se acercó agradecida al escritorio que el chico había dejado y se sentó en el cómodo asiento. Kuki trató de no oír la conversación, pero era muy difícil
-¿Vieron a ese chico? ¿Cómo se llama?... Waldo o algo así- dijo la chica en frente de Kuki
-¿Te refieres a Wally Beatles?- preguntó la chica al lado de ella mientras Melanie revisaba su apariencia en un espejo
-¿Qué con él?- espetó Melanie
-Solo que es lindo- respondió la chica frente a Kuki
-Bueno, lindo es tu estándar, pero para mí debe ser glorioso como para desmallarse o sexy- respondió Melanie mientras aplicaba más maquillaje de base a su cara naranja. El último de los estudiantes tomó asiento ya que la maestra de Ciencias, la señorita Charles entró
-Bien, todos cállense- dejo mientras se frotaba las sienes por el dolor que sentía. Después de una noche entera de fiesta, no pensó en las consecuencias- Por favor saquen sus libros de texto de la parte de atrás, a la derecha- dijo la señorita Charles.
Estaba ocupada bebiendo café y tomando analgésicos. Todo el mundo hizo lo que se les dijo. Bueno, tal vez con excepción de Melanie, ya que ella estaba siendo perezosa y consiguió a una de sus amigas para que le consiguiera un libro. Ella estaba ocupado pintando sus uñas de color azul. Un fuerte golpe se escuchó y todos se saltaron. La Srta. Charles hizo una mueca.
-¿Qué horas son estas de llegar?-gritó la profesora, mientras se apretaba la cabeza.
-Hora para llegar tarde.- Wally respondió. Kuki lo miró fijamente. ¿Es este estúpido, para responderle a la maestra? Ella rodó los ojos y se sentó en la silla de la computadora que había escogido. Wally se sentó frente a Melanie, mientras Hoagie se sentó a su lado.
-Este chico está lleno de problemas. No lo veas ni hables con él Kuki- pensó Kuki. Ella vio con dolor el complicado libro de ciencia. Todo sobre la disección de una rana, el corazón de una oveja, y también algunos de los elementos químicos y ecuaciones. Se veía extremadamente desconcertante y desagradable al mismo tiempo.
-¿Qué diablos está haciendo aquí?- pensó Wally.
Se quedó mirando la cara menuda de la muchacha. Su resplandor blanquecino, y los ojos de color violeta. Su largo y negro cabello azabache caía sobre sus hombros. Sus pestañas tenían un toque de rímel. En sus párpados tenían un gris claro de sombra de ojos. Sus labios pálidos, hacían juego con su tez pálida. De alguna manera Kuki parecía familiar y cálida a él. Negó con la cabeza, mientras se gira hacia el libro. Se quedó mirando la rana. Descubrió que estaba fría, y aún así asquerosa. Algo en el fondo de la sala le llamó la atención… Una caja oculta, marcada "ranas muertas". Wally sonrió mientras miraba a la maestra. Estaba ocupada durmiendo por la resaca. Rápidamente se acercó a la caja y sacó dos ranas. Kuki lo fulminó con la mirada, ya que había golpeado en su escritorio. Él sonrió, mientras caminaba paso y dejó caer a las ranas justo en su bolso. Ella siguió mirando hacia abajo en el libro de texto y sin darse cuenta de nada. Hoagie estaba en un ataque de risa, cuando Wally volvió a su asiento. Melanie sonrió maliciosamente, mientras observaba Kuki sacar su botella de agua.
Se oyó un grito penetrante. Todo el mundo miró a Kuki inmediatamente, mientras lanzaba las ranas muertas en el suelo. Wally y Hoagie, y algunos otros muchachos estaban llorando de la risa. Kuki también estaba llorando, mientras corría por la puerta con su mochila húmeda.
-Buena esa Wally- susurró Melanie. Wally se ruborizó, ya que cuando Melanie se inclinó, se pudieron ver sus pechos… En público. Unos muchachos silbaban, mientras la Srta. Charles despertó y les dijo a todos que se callaran. Hoagie movió las cejas ante el sonrojo de Wally.
-No puedo creer que lo llevó antes que yo, Paige- susurró la chica que estaba sentada frente a donde había estado Kuki.
-Shh Chloe. O ella te escuchará.- susurró Paige. La pareja se volvió hacia Melanie y sonrió. Ella sonrió mientras miraba las uñas astilladas.
-Esto fue muy divertido.- dijo el chico que estaba discutiendo con Chloe antes.
Nota: Pronto regresaré, aunque no sé cuánto daño o confusión haya. Tal vez, si hago mi mejor esfuerzo, podré traer a mis mejores amigos de vuelta, juntos.
Oh! alguien esta dejando notas. ¿Quien será?
Si les gusta este fic, no se pierdan el otro. Operación A.G.E.N.T.E. Me despido por hoy. Hasta luego.
Sayonara!
