HISTORIA EN RETROCESO
Muchisimas gracias por todos sus reviews ^^ en verdad me dio mucho gusto recibir tanta aceptaciòn para esta historia. Este capitulo queda dedicado a laynad3 por ser la primera persona que dejo review en esta historia ^^.
Lo demás ya lo saben, Kyo kara mao no es mío (o habría más yaoi jejeje) y aparte de ser yaoi, esta historia contiene Mpreg, así que si no les gusta no lean.
Para quienes van a continuar leyendo no les entretengo más ...
"Etienne"
Estaba seguro de que tenía una sonrisa completamente boba en su rostro, pero nada le podía importar menos que eso. Especialmente en ese momento, mientras sostenía aquel bultito que acaparaba su atención casi por completo, lo único que podía distraer su mente del bebe en sus brazos, era no saber nada del estado de su pareja.
Greta fue quien le había llevado al infante hacía ya un buen rato, y le había dicho que por ordenes de Gisella no podrían entrar ni el, ni el pequeño a ver al Mazoku hasta dentro de un par de horas, cuando el maryoku de aquel se mostrara más estable.
Desde el principio les habían advertido que el parto iba a ser complicado y que Wolfram tardaría en recuperarse. Pero ahora, con el pequeño Etienne en sus brazos estaba seguro de que todo estaría bien.
Acarició suavemente la rubia pelusita que cubría la cabeza de su hijo ¡Su hijo! ¿Existían acaso palabras más hermosas en el mundo? Saber que aquel diminuto ser era tan suyo como de su Wolf hacía que su corazón saltara de alegría.
Era conciente de que en esos momentos Shin Makoku estaría de fiesta, celebrando el nacimiento del nuevo príncipe; pero a el todo lo que le interesaba era poder presentarle a su esposo a aquel pequeño que había cargado por nueve meses en su vientre, a aquella nueva vida que era parte de ambos.
Sintió pasos acercarse y vio a los hijos de Cheri-sama acercarse con la mirada fija en el paquete que sostenía. Ellos y Günther habían pasado el día organizando las guardias (y participando de ellas también) alrededor del castillo pacto de sangre, lo último que precisaban era un ataque enemigo ahora que todos estaban distraídos con la llegada del primogénito del Mao.
Yuuri sabía que aquel par no podría mantenerse alejado por mucho tiempo más de conocer a su pequeño sobrino.
Fue Gwendall el primero en llegar, y sin decir nada extendió los brazos en una muda petición.
—¿Cómo esta Wolfram? —Preguntó el castaño, intercalaba miradas entre el niño y el padre de este.
—Se encuentra estable, pero esta agotado y su maryoku esta al límite — repitió las palabras de su hija; ahora que su cuñado tenía en brazos al pequeño, sentía que su ansiedad iba en aumento — temen que reaccione al del bebe o al mío, por eso es que no nos permiten entrar.
—Ya veo — Ahora fue el turno de Conrad de acunar a su sobrino. —Es muy parecido a Wolf de pequeño.
Si quieren que les sea sincera, el niño era idéntico a todos los recién nacidos, con la cabecita ligeramente deforme y toda la piel sonrojada, evidencia clara del esfuerzo que supone nacer.
Sus ojitos, que su padre solo pudo ver por unos segundos antes que volviera a cerrarlos, eran azul pétreo, como corresponde a un bebe de pocas horas de vida; y estaba coronado por unos pocos cabellos rubios, herencia de su papi y su abuela.
Sin embargo, para su familia no había ser más perfecto ni maravilloso en el mundo.
Especialmente para su padre, quien, antes de saber que estaba en camino, jamás se atrevió a soñar con una dicha tan grande. Para Yuuri Shibuya aquel era un verdadero milagro, uno con el que había soñado cada noche desde que se enteró que su pareja estaba en cinta.
Al oír el sonido de la puerta, los tres hombres voltearon inmediatamente, de la habitación salió la misma jovencita que le había entregado el infante al pelinegro horas atrás. Yuuri estaba tan concentrado tratando de vislumbrar algo en el interior de la habitación, que no notó el ligerísimo sonrojo de su hija al ver a Gwendall ahí.
—Papá esta despierto — les anunció con una gran sonrisa, y antes de que su otro padre dijera algo — Dice Gisella-sama que ya puedes pasar Otou-san, y que lleves a mi hermanito para que lo conozca.
Con una cara de felicidad que casi no podía con ella, el ojinegro recupero a su hijo y entró a la habitación seguido por Greta.
Ahí, recostado entre almohadones y con expresión cansada se encontraba el motivo de sus preocupaciones. El rostro exhausto de Wolfram se ilumino al ver a su familia acercarse.
Sus ojos vagaron de la hermosa señorita en que se había convertido su hija, a su compañero y la preciada carga que sostenía este entre sus brazos.
—¿Cómo te sientes?— se sentó a su lado, destapando un poco al infante para que su pareja pudiera verlo.
—Como si me hubiera arrollado un dragón —le dirigió una mala mirada que hizo reír al Mao y a la castaña, que ahora ocupaba el otro lado de la cama— Déjame sostenerlo, según Gisella tengo no sé cuanto dormido, y mi esposo, el enclenque, ha estado cuidando a mi bebe todo el rato.
—Hmpf — le pasó al infante — Anda Wolf, ¿No me crees capaz de cuidar a NUESTRO hijo?
—Si, si, lo que tu digas — Le dio por su lado mientras dedicaba toda su atención al niño dormido entre sus brazos.
Los otros dos veían con una sonrisa la forma en que el rubio reconocía al pequeño. Contó los deditos de sus diminutos pies y manos, y le observo tan de cerca el rostro que hubiera podido contar cada una de sus pestañas. Finalmente lo apretó contra su pecho, inhalando el dulce aroma que desprendía, sintiendo el familiar latido de su corazón y la novedad de su acompasada respiración.
Levantó los ojos, ligeramente húmedos por los deseos de llorar contenidos, y con una suave risa miró a su pareja. Sin poder contenerse más tiempo, Yuuri le beso de forma dulce, como agradeciéndole el hermoso regalo que era Etienne.
—¿¡¿Dónde esta?!? ¿Dónde esta mi adorable nieto? — Por la puerta entró una tromba rubia conocida como Cheri-sama, armando tal jaleo que el recién nacido despertó con un llanto estridente…
OWARI
¿Qué les pareció? Espero que siga a la altura de sus expectativas ^^
Muchas gracias a todas las personas que respondieron a mi pregunta del capitulo anterior, por lo visto Yuuri y Wolf se "comieron la torta antes del recreo" (mal chiste dicho por acá) .///. En fin espero en verdad que les haya gustado.
